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Vitaminas y su importancia ante una respuesta inmune innata

Vitaminas y su importancia ante una respuesta inmune innata

Última actualización: 10-12-2018 por Editor Glismir.

Nuestro sistema inmunológico está preparado para hacerle frente a muchos tipos de bacterias y patógenos dañinos que constantemente nos atacan. En ocasiones estos agentes dañinos pueden penetrar estas barreras causando algunas enfermedades e infecciones. Sin embargo ¿qué relación tiene una buena alimentación con la respuesta rápida en nuestro sistema inmune innato?

Por ejemplo, en algunas personas los genes pueden llegar a ser una fuerte por naturaleza, lo que ayudará a mantener un buen funcionamiento en su sistema inmune.

Otras lamentablemente no tienen esa suerte, ya que poseen un sistema inmune un poco más débil y debido a eso tienen que fortalecerlo con el fin de evitar muchas enfermedades.

Por lo general nuestro sistema inmune innato es el primero en la línea defensiva contra agentes invasores, y este actúa de forma inmediata a cualquier agente externo que considere extraño.

A diferencia el sistema adaptativo entra en acción cuando la barrera innata o natural falla y en estos casos actúa atacando a bacterias específicas y recordando antecedentes para auto fortalecerse.

Pero no siempre estas defensas funcionan del todo bien y por eso tendemos a enfermarnos, bien sea desde una simple gripe hasta una fuerte infección de las vías respiratorias.

Cuando nuestro sistema inmunológico falla, por lo general suele ser porque es incapaz de reconocer el agente patógeno, por lo que no logra actuar con suficiente rapidez para eliminarlo, antes que invada que invada el organismo.

Algunos estudios recientes demuestran, que podemos restaurar nuestro sistema inmunológico y obtener un mejor rendimiento.

Eso lo lograremos con algunos hábitos saludables y evitando algunos alimentos químicos.

Las grasas trans ocasionan que nuestro cuerpo sea más vulnerable ante algunas infecciones, ya que debilitan considerablemente el sistema inmunológico.

Así que no pierdas mas el tiempo, es hora de empezar a consumir una dieta balanceada rica en frutas y vegetales.

Puedes elegir entre tomar algún alimento rico en vitamina C como el pimentón rojo, o también añadiéndole un poquito de jengibre a nuestra receta en la cocina.

Aunque el sistema inmune puede ser complejo, podemos aprender un poco como reforzarlo de manera natural.

A continuación veremos cómo está formada la principal barrera y cuál es su refuerzo.

Sistema inmune. Anatomía humana. Silueta humana con órganos internos.

La inmunidad innata y la adaptativa

Todas las personas vienen al mundo con un sistema de defensa natural, esta defensa abarca la mayor parte de órganos y células del sistema inmune.

Este conjunto encargado de proteger y hacer frente a la mayor parte de agentes dañinos se le denomina sistema inmune natural o innato.

El sistema inmune innato es caracterizado por atacar cualquier patógeno o agente extraño que intenta entrar en nuestro organismo de forma espontánea.

Sin embargo, no todos los atacantes pueden causarnos infecciones o algunas enfermedades.

Por ejemplo, existen algunos virus que causan enfermedades como la leucemia en los gatos o el moquillo en los perros que no atacan al ser humano, como también existen enfermedades como el VIH que no afecta a los animales.

La inmunidad innata incluye también las barreras externas del cuerpo, como las mucosas y la piel, las cuales recubren la parte interior de la nariz, la garganta y el tubo digestivo.

Son parte de la primera línea de defensa contra las enfermedades ya que impiden que penetren el cuerpo.

También nuestro sistema inmune innato será capaz de defender al organismo de algunos ataques de forma no específica, es decir, las células del sistema inmune innato solo responden a patógenos de forma genética.

Sin embargo, es la que mayormente se ve perjudicada y uno de los factores es por la falta de vitaminas en nuestro sistema.

Si una infección es provocada por alguna bacteria que no puede ser controlada a través de una respuesta inmune innata, se pondrá en marcha el mecanismo de inmunidad adaptativa contra el agresor.

Los macrófagos son los primeros en llegar al lugar detectando la amenaza  y comunica a otras células de que están invadiendo nuestro cuerpo.

Los macrófagos liberan citocinas pro-inflamatorias agrupando a este tipo de bacterias en una barrera donde no puedan escapar.

También alertan mediante inhibidores que se esparcen por la sangre y llegan a las células encargadas de destruir el patógeno como las células blancas.

Estas células se adaptan dependiendo de la respuesta de cada bacteria, además pueden guardar un registro detallado de este patógeno agresor.

Estas células se pueden fortalecer con el consumo regular de vitaminas, aumentando su capacidad de reproducción y actuando de forma más eficaz.

¿Cómo las vitaminas fortalecen el sistema inmunológico?

Las vitaminas desempeñan un papel muy importante en el fortalecimiento de nuestro sistema inmunológico, principalmente, por sus propiedades antioxidantes.

La falta de estos en nuestro organismo resulta en una proliferación de radicales libres que terminan produciendo enfermedades.

Los antioxidantes se encargan de neutralizar los radicales libres cediéndoles electrones que ayudan a una oxidación y eliminándolos.

Las vitaminas antioxidantes como otros minerales, contribuyen enormemente en el equilibrio del sistema inmunológico al mantener sanas las células.

La vitamina A. Colabora en la producción de glóbulos blancos, lo que  fortalece el sistema inmune, que es el encargado de eliminar los virus, bacterias y gérmenes.

Tiene también la propiedad de contribuir en mantener en buen estado la superficie de las mucosas.

Estas mucosas representan una barrera natural que protege a las células impidiendo la entrada de microorganismos que producen infecciones.

La vitamina A es además muy necesaria para otros órganos tales como los ojos, intestinos, vías respiratorias y vías urinarias.

La vitamina B. Es todo un compendio, a tal grado, que se le conoce como complejo vitamínico B. Todas las vitaminas de este grupo son necesarias para el buen funcionamiento de nuestro organismo.

Principalmente la vitamina B6 promueve la producción de células T, o linfocitos T, que cumplen con la función de protegernos de infecciones y enfermedades.

Además, la vitamina B6 junto a el ácido fólico o vitamina B9 favorece la producción de leucocitos o anticuerpos que resultan en inmunidad para las células.

El suplemento Restimed contiene vitamina B6 y está diseñado para ayudar a nuestro sistema inmunológico.

La vitamina C. Es un excelente apoyo para el sistema inmunológico debido a que aumenta la actividad de las células inmunitarias. Porque interviene en la formación de colágeno y ayuda a mantener sanos los tejidos conectivos que son los que permiten que las células están unidas.

De este modo, fortalecen la estructura de huesos, dientes y el revestimiento de los vasos sanguíneos.

¿Pero qué alimentos contienen estas vitaminas? ¿Serán difíciles de conseguir?

Ajo fresco aislado sobre fondo blanco

¿Qué alimentos ayudan a fortalecer nuestro sistema inmunológico?

Algunos alimentos pueden fortalecer nuestro sistema inmune y se pueden enumerar ya que existen muchos.

Aunque algunas personas que no se alimentan de forma adecuada, debido a  eso suelen ser más susceptibles a las enfermedades, en comparación con aquellos que llevan una dieta nutritiva y saludable.

A continuación se presentan algunos ejemplos de alimentos, que contribuyen con nuestro sistema inmune:

El ajo. Es considerado una de las especias que ha tenido una gran historia en su uso medicinal desde la antigüedad. En algunos estudios recientes se ha demostrado que esta planta contiene propiedades antimicrobianas y anti neoplásicas.

Guanabana. Esta fruta tropical es otro antibiótico natural que estimula el funcionamiento de nuestro sistema inmune ante patógenos. Es muy efectiva en el caso de infecciones urinarias como la cistitis.

Incluso se utiliza para tratar casos de artritis y asma, también para mejorar la flora intestinal, que es parte fundamental para tener un sistema inmunológico fuerte.

Carnes rojas. Se recomienda consumir carnes rojas debido a que poseen un alto contenido de zinc, este mineral refuerza los glóbulos blancos, los cuales son responsables de levantar las defensas contra los virus.

Aunque el zinc se encuentra también en algunos cereales como el arroz integral, también en los huevos, cangrejos, semillas de calabaza y en tratamientos como Restimed de manera que no tenemos excusa.

El pimentón rojo. La variedad de pimientos bell, no contiene capsaicina, por el contrario contiene el licopeno carotenoide que disminuye el riesgo de cáncer.

Estos pimientos dulces son una fuente rica de vitamina C, incluso mejor que las naranjas.

También contienen beta-caroteno, que se convierte en vitamina A y zeaxantina, que es conocida por prevenir la degeneración macular y las cataratas.

Astrágalo. Es una planta muy famosa en la medicina tradicional, ya que su extracto fortalece las células inmunes, impidiendo que sean infectadas, de este modo se reduce el daño y la debilidad de nuestro sistema inmune.

El ginseng. En un estudio con ratones se encontró que el ginseng ayudaría a fortalecer el sistema inmunológico y elevaría la producción de anticuerpos.

Algunas enfermedades denominadas auto inmunitarias

Cuando se trastorna el sistema inmune este ataca de forma equivocada a  órganos y tejidos sanos del propio cuerpo como si se tratara de algunos invasores extraños.

Aunque estas enfermedades pueden suceder en algunos casos es importante que conozcamos por qué se pueden generar antes de juzgar.

Entre las enfermedades que se pueden generar se encuentran incluidas las siguientes:

Artritis reumatoide juvenil. Es una condición crónica que causa una inflamación común y también una rigidez por más de seis semanas consecutivas en algunos niños hasta sus 16 años.

Aunque su causa es desconocida esta enfermedad es caracterizada por un mal funcionamiento en el sistema inmune que ataca las células sanas y algunos tejidos finos.

El lupus. Es una enfermedad crónica que se caracteriza por dolor e inflamación de los músculos y articulaciones.

La dermatomiositis juvenil. Es un trastorno inmunológico en la piel, lo cual genera inflamación y lesiones en los músculos.

El asma y algunas alergias. Se debe a que nuestro sistema inmune reacciona de forma exagerada ante cosas que normalmente no tienen mayor problema, por ejemplo, el polen de las flores y sustancias diversas.

SIDA. Considerada una enfermedad mortal que ocasiona una deficiencia en las defensas del cuerpo, la cual generalmente se transmite, por relaciones sexuales no seguras, así como otros medios de contacto directo con la sangre y mucosas.

Trastornos tiroideos autoinmunes. En los que el sistema inmune ataca la tiroides, ocasionando hipertiroidismo, o producción excesiva de hormonas tiroideas, o lo contrario: hipotiroidismo.

Algunas de estas enfermedades se pueden tratar y otras no, sin embargo eso no quiere decir que no necesitamos fortalecer nuestras defensas.

Tampoco quiere decir que si no padecemos alguna de estas enfermedades no es necesario fortalecer nuestro sistema inmune.

Ahora veremos cómo algunas hierbas y plantas pueden también coadyuvar  en estas enfermedades.

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Hierbas y plantas medicinales que te ayudan a reforzar tu sistema inmune

Algunas hierbas y plantas comunes nos pueden ayudar a la hora de querer sentirnos saludables y seguros reforzando nuestro sistema inmunológico, sin más preámbulos te nombraremos cuáles son:

La echinacea. Es considerada una de las hierbas populares, y ha sido identificada para aumentar la inmunidad. Es muy recomendada para tratar infecciones de las vías respiratorias.

Jengibre. Se caracteriza por reducir la inflamación y disminuir algunas enfermedades cardiovasculares y coágulos en la sangre, también la podemos conseguir en suplementos como Restimed.

La cúrcuma. Esta especia posee valiosas propiedades antioxidantes. También cuenta con beneficios antibacterianos, calmantes y antiinflamatorios.

Ganoderma. Esta es una seta amarga también conocida como reishi. Se le atribuye el contribuir a la longevidad y la salud. De igual forma fortalece el sistema inmunológico, combate el cáncer y proporciona alivio de las infecciones del tracto urinario.

Astragalus. Es una hierba que ayuda en la digestión y las funciones de la glándula suprarrenal, estimula el sistema inmunológico y también es diurético.

Uña de gato. Es utilizada con más frecuencia para tratar problemas estomacales, sin embargo, también ayuda a estimular nuestro sistema inmune.

Contiene alcaloides oxindole y aumenta la capacidad del sistema inmune para absorber y destruir a los agentes patógenos.

Shiitake. Su alto contenido de lentinina le concede propiedades antivirales y antitumorales.

Fortalece el sistema inmune al estimular la producción de leucocitos, al mismo tiempo que estimula la renovación celular.

Boldo. Estudios in vitro han demostrado sus propiedades inmunomoduladoras.

La moringa. Debido a sus numerosas propiedades beneficiosas en pro de la salud, lo que le ha hecho ganar el nombre de árbol de la vida. Entre sus propiedades está la de poseer antioxidantes que refuerzan nuestro sistema inmunológico.

¿Qué puedes hacer para ayudar al sistema inmune?

No olvides nunca que nuestro sistema defensivo del cuerpo será tan fiable como el apoyo que reciba. Por eso debe ser prioritario cuidarlo y reforzarlo de todas las formas posibles.

Algunas personas poseen un buen conjunto de genes, lo cual les garantiza gozar de un sistema inmunológico fuerte, pero lamentablemente, no en todos los casos es así.

Otras personas se ven en la necesidad de trabajar más para mantener su sistema inmunológico mediante una nutrición adecuada, descanso suficiente, un estilo de vida saludable, mucho sol y la reducción del estrés.

Algunos estudios recientes demuestran, que puedes restaurar tu sistema inmunológico y obtener un rendimiento óptimo de tu cuerpo y mente al emplear hábitos saludables y evitar alimentos que sean químicamente procesados.

Así que es hora de empezar a practicar ejercicios al aire libre y empezar a consumir una dieta balanceada rica en frutas y vegetales, para llevar una vida más relajada y saludable.

También es importante que evites el consumo en exceso de azúcares, ya que al ser difíciles de procesar por nuestro organismo, terminarán convirtiéndose en toxinas dañinas.

Las grasas trans también hacen que tu cuerpo sea más vulnerable a las infecciones, ya que debilitan el sistema inmunológico. Así que debes evitar de todas las formas posibles consumirlas, las frituras que tanto nos gustan por ejemplo, están llenas de este tipo de grasas.

Al mismo tiempo podemos ayudar a cuidar de nosotros mismos apoyándonos en el uso de suplementos vitamínicos, que como Restimed nos aporta los nutrientes que nuestro organismo de defensa necesita.

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