Vitaminas y minerales para apoyar la salud mental y emocional

Vitaminas y minerales para apoyar la salud mental y emocional

Última actualización: 16-10-2018 por Editor Fanny.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, gozar de salud mental representa un estado de bienestar completo, en el que la persona hace el mejor uso de sus facultades cognitivas, para estar en armonía consigo misma y con el entorno.

Cuando una persona disfruta de salud emocional, significa que la persona maneja adecuadamente sus emociones, teniendo el control tanto de sus pensamientos como de sus acciones.

No hay que confundir el hecho de tener salud emocional con estar feliz necesariamente. Una persona con buena salud emocional puede manifestar también ira, estrés o tristeza, pero tiene adecuado manejo de ellas.

La salud mental y la emocional están estrechamente vinculadas, sin embargo, personas con buena salud emocional, podrían no tener buena salud mental. A veces los problemas mentales provienen de problemas físicos.

Problemas y trastornos: mentales y emocionales

No existe aún una forma concisa de delimitar lo que es normal y lo que no lo es, en cuanto a la mente se refiere, ni tampoco están del todo claras las causas que  originan los trastornos.

Una persona con un problema mental se ve afectada en su comportamiento, de forma menos severa que cuando presenta un trastorno mental.

Los problemas mentales suelen ser transitorios, mientras que los trastornos mentales son más duraderos.

Un problema mental puede generar inconvenientes y malestares, pero no hasta el punto de limitar a la persona que lo padece, en su quehacer cotidiano.

En cambio, un trastorno mental significa un problema más serio, que afecta la capacidad de una persona para desempeñarse adecuadamente y relacionarse con los demás.

Entre los trastornos mentales de mayor ocurrencia están: epilepsia, alcoholismo, esquizofrenia, bipolaridad, drogadicción, alzheimer, demencia senil, estrés postraumático, trastorno obsesivo compulsivo y trastorno de pánico.

Cualquier persona podría llegar a padecer un trastorno mental, pero ello depende de numerosos factores: predisposición genética, condición social, ambiente, etc.

En cuanto a los problemas que perturban la salud emocional de una persona, están: la depresión, el trastorno distímico, el trastorno bipolar y el trastorno ciclotímico.

Se advierte que algunos de los trastornos emocionales con considerados a la vez como trastornos mentales. Y es que la mente y las emociones, muchas veces van de la mano.

¿Qué hacer para cuidar la salud mental y la salud emocional?

Son numerosos los factores capaces de alterar el delicado balance entre la salud mental y la salud emocional. No podemos preverlos todos, pero sí podemos tomar medidas para minimizar su aparición y sus efectos:

  • Manejar el estrés adecuadamente, ya que el estrés acelera los mecanismos que desencadenan los trastornos mentales y emocionales.
  • Mantener una estilo de vida saludable con ejercicio físico.
  • Cuidar la alimentación, procurando no saltarse comidas, ni consumir exceso de alimentos refinados.
  • Recurrir a la familia y los amigos, con los que podemos hacer conexiones positivas y que siempre son un soporte emocional fundamental.
  • No trabajar en exceso, dedicar tiempo a las actividades desestresantes como hobbies y viajes.

¿Cómo se relaciona la alimentación con la salud mental y emocional?

Hay evidencia de que el cerebro humano, ha evolucionado debido a cambios en la dieta de nuestros antepasados homínidos.

Algunos investigadores creen que cuando los ancestros de la humanidad empezaron a consumir carne, la ingesta de proteína facilitó la energía para aumentar el volumen de sus cerebros.

Lo cierto es que el organismo se ve afectado de forma positiva o negativa ante lo que ingerimos.  

La relación es tan profunda, que al descender los niveles de glucosa en sangre se ve afectado el cociente intelectual.  

Al carecer de grasas, que tomamos de suplementos o alimentos, el estado emocional se altera y se produce ansiedad y depresión en el individuo.

Existe una relación entre depresión y el nivel de ácidos grasos esenciales así como el del ácido fólico, de manera que estos nutrientes pueden ser utilizados en el tratamiento de estos.

Y el consumo de antioxidantes es vital para mantener la comunicación neuronal y combatir los nocivos radicales libres que aceleran el envejecimiento celular.

Un descenso en la ingesta de vitaminas como la B12, y minerales como zinc, hierro y manganeso, entre otros, pueden , producir fatiga y letargo, afectar a la memoria y a la capacidad de concentración y el aprendizaje.

Una manera fácil y segura de complementar la dieta que protege nuestra salud mental y emocional, es con SupraEnergía, que contiene las vitaminas necesarias para mejorar el ánimo y combatir la depresión.

Y lo mejor es hay evidencia que apunta a  que los suplementos nutricionales, contribuyen a aumentar la eficacia de los tratamientos farmacológicos antidepresivos.

Vitaminas, minerales y nutrientes para apoyar la salud mental y emocional

Nutrientes importantísimos,  vinculados al bienestar mental y emocional son:

Vitamina B6, ayuda en la síntesis de la glucosa que el cerebro necesita. Su déficit también ocasiona irritabilidad.

Vitamina C, poderoso antioxidante hidrosoluble, presente en abundancia en los frutos cítricos. Los antioxidantes disminuyen el daño neuronal, reduciendo la intensidad en los cambios de ánimo.

Vitamina E es otro eficaz antioxidante del grupo de las vitaminas liposolubles. Protege la membrana celular de daño ocasionado por radicales libres. Un bajo nivel de vitamina E se ha asociado con estados de ánimo depresivos de larga duración.

Vitamina D actúa sobre la serotonina y la forma en que ésta actúa en el cerebro. bajos niveles de vitamina D se han asociado a estados depresivos.

Selenio, es un importante modulador del ánimo. El cerebro utiliza selenio en sus procesos metabólicos y existen estudios que sugieren que su consumo mejora los estados depresivos.

Hierro, forma parte de la mielinización, proceso que determina en gran parte la transmisión de los impulsos nerviosos. Se requiere para la síntesis de la dopamina, serotonina y la noradrenalina.

Cuando la ingesta de hierro es insuficiente, se produce fatiga, irritabilidad y falta de concentración.

Zinc, es el mineral más importante para el cerebro, después del hierro. Es capaz de actuar como neurotransmisor por sí mismo. Un déficit puede acarrear depresión, tristeza o irritabilidad.

L-tirosina, es un aminoácido no esencial, precursor de las hormonas tiroideas y utilizado en el tratamiento de la depresión y el estrés.

Asimismo, se ha empleado en pacientes con trastornos mentales más severos, como esquizofrenia. Un déficit puede ocasionar cambios de humor y aumentar la posibilidad de sufrir estrés y depresión.

Y estos componentes se encuentran en una dosis perfectamente equilibrada en SupraEnergía, junto a extractos vegetales como el ginseng,  la combinación ideal para proteger el bienestar tanto mental como emocional.

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