Vitaminas para subir las defensas del sistema inmunológico

Vitaminas para subir las defensas del sistema inmunológico

Última actualización: 19-11-2018. Equipo Nutricioni

El sistema inmunológico es el mecanismo de defensa del organismo contra agentes externos como las bacterias, los virus y parásitos, que son los  causantes de las infecciones.

Incluso actúa sobre las propias células del organismo, si éstas se tornan malignas, como las células cancerígenas,  y amenazan a las células sanas

Sin el buen funcionamiento de este sistema, no habría defensas para contrarrestar el ataque de los huéspedes extraños y las enfermedades invadirían nuestro cuerpo con serias consecuencias.

Por eso es imprescindible cuidar del sistema inmunológico para poder llevar una vida sana.

Muchas veces, el estilo de vida perjudica el funcionamiento del sistema inmune: la alimentación inadecuada, la falta de actividad física y el estrés, disminuyen su rendimiento y nos hacen más susceptibles a contraer enfermedades.

Una buena dieta ayuda a subir las defensas

La nutrición adecuada condiciona la respuesta inmunológica. Es conocido que la buena alimentación es primordial para la prevención de patologías severas,  como el síndrome metabólico y para mantener el buen funcionamiento de todo el organismo.

Por ejemplo, la cantidad de linfocitos T, células esenciales para la respuesta del sistema inmune, disminuye cuando hay déficit de calorías y proteínas, y a su vez, los linfocitos T inmaduros aumentan.

Existen pruebas que evalúan la forma en que una persona responde ante los patógenos, y correlacionar así con su estado nutricional. En caso de déficit de nutrientes, las respuestas se verán alteradas.

La buena noticia es que, con una alimentación adecuada y la ingesta de los nutrientes correctos, es posible revertir estas respuestas y fortalecer al sistema inmune.

Se han identificado muchos nutrientes y micronutrientes que tienen efectos beneficiosos sobre el sistema inmune. Veamos a continuación, cómo influyen los principales:

Vitamina A

Los glóbulos blancos y los linfocitos son los encargados de contraatacar a los agentes extraños del organismo y son letales con las células cancerígenas, combaten las infecciones y producen anticuerpos.

Pero hay que ayudarlos con el consumo de vitamina A, ya sea de manera natural por medio de los alimentos o suplementos que contengan betacaroteno, precursor de la vitamina A, importante en la prevención de enfermedades autoinmunes.

La vitamina A también es un nutriente esencial para fortalecer el tejido epitelial, que forma una barrera natural que deben atravesar los patógenos. Por ello tiene efecto protector para la vista, el tracto respiratorio y el conducto digestivo.

Ilustración de los alimentos que se deben ingerir para obtener cada tipo de vitamina

Vitamina D

Es conocida por su rol fundamental en el metabolismo del calcio y el fósforo.

Pero, en conjunto con la vitamina A, es fundamental para fortalecer el sistema inmune, ya que permite la formación de la catelicidina, una sustancia bactericida sintetizada por el propio organismo.

Asimismo, participa en la maduración de los linfocitos T para que puedan combatir eficazmente a los patógenos invasores.

La mejor forma de obtener sus beneficios es exponiéndose a la luz de sol, con la debida protección, y mediante suplementos nutricionales.

Ácido fólico

Esta vitamina del complejo B, ayuda a la creación de los glóbulos blancos y colabora con la aparición de neutrófilos, las primera células en llegar al lugar de la infección.

Por lo tanto es indispensable su consumo para que no se bajen los niveles de las defensas y el organismo permanezca en armonía.

Vitamina C

Es un antioxidante poderoso, que combate a los patógenos, concentrándose en los glóbulos blancos para que éstos puedan ejercer mejor su función antimicrobiana.

Hay indicios de que el suministro de vitamina C, si bien no evita contraer resfriados y gripes, sí contribuye a disminuir su frecuencia y duración.

Colabora en la producción de interferón, una proteína producida por  la célula afectada por una patógeno viral, a modo de señal de auxilio para llamar la atención de las defensas.

Y es necesaria para la formación del colágeno en los tejidos, que son la barrera natural contra las infecciones.

Vitamina E

Para tener un estimado de la importancia de la vitamina E no solo ayuda en el caso de las defensas sino que beneficia a estimular el sistema inmunitario.

Además es un colaborador nato con la salud del cabello, la piel y las uñas. Previene el envejecimiento prematuro y regenera los tejidos.

Con la edad, las células del sistema inmune se ven afectadas, entre ellas los linfocitos T, relevantes en la respuesta inmune. Varios estudios señalan los efectos beneficiosos de la vitamina E sobre estas células.

Los suplementos de vitamina E que contienen también vitamina C, son extremadamente beneficiosos, pues hay una gran sinergia entre estas dos vitaminas, potenciando mutuamente sus efectos.

CelProtek combina vitamina C y vitamina E, junto a nutrientes beneficiosos para fortalecer la respuesta inmune, en un suplemento nutricional que además contiene antioxidantes, antiinflamatorios y extractos vegetales beneficiosos para el tracto digestivo.

El ajo

Es una planta de la familia de las alioideas o aliáceas, condimento esencial en las comidas y siempre presente en todas las cocinas, pero además de sus bondades culinarias, tiene propiedades antivirales, antibacterianas y para elevar las defensas.

Es una excelente fuente de potasio, zinc, calcio y fósforo, además de ayudar con el aumento de  los glóbulos blancos en la sangre y reforzar el sistema respiratorio.

Aumenta considerablemente la actividad de los linfocitos y los macrófagos, células del sistema inmune que combaten las infecciones, gracias a compuestos azufrados, como el sulfuro y disulfuro de alilo.

Consumir en el desayuno un par de dientes de ajo, también ayuda al sistema circulatorio y es muy bueno para evitar las afecciones cardiacas.

Para aprovechar sus virtudes se recomienda comerlo crudo, porque la cocción elimina buena parte de sus principios activos. Sin embargo, el aliento a ajo puede ser un problema.

Hay opciones para esto: masticar perejil, beber jugo de limón recién exprimido o una cucharada de miel, pueden eliminar el mal aliento.

La cebolla

También pertenece a las aliáceas, como el ajo. Contiene fructanos, flavonoides y otros compuestos orgánicos azufrados, que contribuyen a limitar enfermedades del corazón, respiratorias y cáncer.

Muy importante para el aumento de las defensas ya que contiene propiedades desinfectantes y hasta depurativas.

Su alto contenido de sales minerales, magnesio, vitaminas, sodio, minerales y hierro beneficio no sólo al sistema inmunológico sino a gran parte del organismo.

Se ha comprobado que las personas que consumen diariamente en sus comidas una porción de cebolla, se han recuperado de infecciones y de lesiones en el tracto digestivo.

Al igual que sucede con el ajo, lo mejor es comerla cruda, y como el aliento también es un problema, las recomendaciones anteriores se pueden aplicar en el caso de la cebolla: masticar perejil, jugo de limón y miel, para minimizar el aliento.

Foto en primer plano de vegetales, cebolla, pimenton.

Fresas, sandías, cerezas y zanahorias

Estas frutas y verduras contienen un alto nivel de betacaroteno y vitamina A por lo tanto son perfectas para elevar y potenciar las defensas.

No sólo estas frutas poseen estas cualidades, sino todas las que son de color rojo, gracias al licopeno, un poderoso antioxidante.

.La acción antioxidante ayuda al funcionamiento de la circulación en la sangre y depura el cuerpo de sustancias tóxicas.

Por ello, las verduras y frutas de color rojo son excelentes para la piel, la regeneración celular y son especialmente recomendadas para personas que sufren de depresión.

Adicione a sus comidas alimentos como el tomate, la manzana roja, la remolacha, el pimentón, el ají dulce, y las frambuesas, para poder disfrutar de todos sus beneficios.

Ilustración de frutas citricas en segmentos de colores

Los champiñones

Este tipo de hongos contienen potasio, que regula la cantidad de líquidos del organismo, la tensión arterial y le devuelven la vitalidad al organismo.

Además tiene muchas propiedades, entre ellas las antimicrobianas y las antivirales.

Hay muchos tipos de hongos que ofrecen estos beneficios, aunque son un poco costosos en definitiva no debe erradicarse de las dietas.

Las frutas cítricas

Las frutas cítricas, el limón, las naranjas, las toronjas, las mandarinas e incluso la piña contienen un alto nivel de vitamina C, que como vimos, es esencial para el buen funcionamiento del sistema inmune.

Además tienen una gran carga de magnesio, fibra, calcio y potasio, beneficiosos todos para la formación de biomoléculas.

Alimentos que contengan hierro

Este mineral posee cualidades únicas, que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico.

Si existe un déficit, se altera la secreción de citoquinas, proteínas que coordinan la respuesta del sistema inmune. También se produce aumento de radicales libres, que facilita la acción de los patógenos.

No obstante, el exceso de hierro podría producir problemas, ya que hay bacterias que lo necesitan para desarrollarse. La mejor forma de consumirlo es a través de una alimentación equilibrada.

Los alimentos donde se encuentran excelentes fuentes de hierro son carnes rojas, carnes, pescado, huevos, frutos secos, legumbres y lácteos en menor proporción.

Vegetales de hojas verdes

Las espinacas, las acelgas, el celery, las cebollas de verdeo, las lechugas, los  berros, las coles, la albahaca, el cilantro, la hierbabuena y todas las hojas verdes en general son excelentes reguladores de las defensas, por su contenido de folatos.

El agua

En muchas ocasiones se ha dicho que un cuerpo bien hidratado, es un cuerpo sano. Para nadie es un secreto que el agua es recomendada para llevar nuestro organismo a niveles óptimos.

El consumo diario de agua, ayuda a eliminar las toxinas por medio de la orina y eleva las defensas, además de proteger el resto de los órganos y mantenernos sanos.

Recomendaciones para cuidar el sistema inmunológico

Estas sencillas recomendaciones permiten estimular y mantener al sistema inmunitario de manera óptima:

  • Realice ejercicios con frecuencia, ya que el metabolismo se activa, mejora la circulación de la sangre y se eliminan las toxinas a través del sudor.
  • Lleve una dieta balanceada que incluya los nutrientes adecuados para fortalecer al sistema inmune.
  • Ingiera mucha agua a lo largo del día.
  • Descanse un buen  número de horas, para permitir la correcta regeneración de las células y llenarse de energía.
  • Evite el estrés, ya que éste disminuye la actividad del sistema inmune y predispone a contraer infecciones.
  • Los complementos dietéticos son importantes, sobre todo en etapas de gran demanda para el organismo, el especialista puede ayudar a seleccionar los más adecuados.
  • Eleve el consumo de prebióticos y prebióticos para fortalecer la flora intestinal, el sistema digestivo también constituye una barrera para las sustancias nocivas.

Una buena nutrición complementada con  CelProtek, contribuye a mejorar la salud del sistema inmune y fortalecer nuestra resistencia ante las infecciones.

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