Vitaminas para reforzar el sistema inmunológico

Vitaminas para reforzar el sistema inmunológico

Última actualización: 26-11-2018. Equipo Nutricioni

El sistema inmunológico es el encargado de proteger el organismo del ataque por virus, bacterias y parásitos. Actúa en dos etapas: primero reconoce los agentes patógenos y luego los destruye.

También  es capaz de reconocer células anómalas y destruirlas como es el caso del cáncer.

Cuando el sistema inmunológico falla, es porque es incapaz de reconocer el agente patógeno o no actúa con suficiente rapidez para eliminarlo, antes que invada significativamente el organismo.

Los glóbulos blancos o leucocitos son parte  del sistema inmunológico y quienes se encargan de destruir los microbios y neutralizar algunas toxinas.

El sistema inmunológico tiene memoria, es decir que recuerda las enfermedades que ha encontrado con anterioridad y produce anticuerpos, que atacan efectivamente a la enfermedad en caso de que aparezca nuevamente.

Las vacunas se basan en esta memoria, inoculando en el organismo, una variedad menos virulenta o potente del virus del que se pretende ser inmune, para que el sistema inmune las reconozca y produzca los anticuerpos necesarios.

Cuando una infección ataca al organismo, un eficiente sistema de comunicación da una respuesta rápida y adecuada ante los invasores..

Las células especializadas del sistema inmune comienzan a producir sustancias que activan y guían a otras células del sistema al lugar de la infección.

Pero cuando el sistema inmunitario falla, se produce un ataque a células sanas del propio organismo y aparecen las enfermedades autoinmunes.

Las causas de esta fallas aún no están del todo claras, pero sí se sabe que la exposición a determinados medicamentos o patógenos puede desencadenar esta respuesta.

Como todo sistema, el sistema inmunológico puede debilitarse bajo ciertas circunstancias, y su función primordial, que es la de mantener el cuerpo libre de enfermedades, se ve afectada.

Los expertos afirman que una de esas causas, es el estrés crónico, ya que bajo esta condición, el organismo segrega cantidades por encima de lo normal de hormonas como la adrenalina y el cortisol.

Estas hormonas impiden la maduración de los linfocitos, que son leucocitos específicos producidos en los órganos linfoides.

Y otra de las causas de un sistema inmunológico disminuido, es la falta o desbalance de  vitaminas y minerales debido a una alimentación pobre o inadecuada.

Una manera rápida y sencilla de asegurarnos el consumo adecuado de nutrientes que fortalecen al sistema inmune, es con CelProtek, que nos brinda la combinación ideal para aumentar la inmunidad.

Vitaminas y minerales esenciales para el sistema inmune

Para mantenerse y responder al estrés infeccioso, el sistema inmunitario necesita los mismos nutrientes que los otros sistemas del organismo.

En las personas, raras veces hay carencias en un solo nutriente, que permitan un diagnóstico específico de un ataque de la función inmunitaria.

Por eso la mayoría de los estudios han sido realizados en animales y los resultados se extienden a nivel humano.

Vitamina A

A la vitamina A se le conoce con el nombre de retinol, ya que produce los pigmentos de la retina del ojo.

Mejora el funcionamiento de las células sanas en el sentido que reduce la replicación viral, protegiendo a las células sanas, según han demostrado estudios con el virus del sarampión.

También aumenta la concentración de las proteínas relacionadas con los linfocitos T, y por tanto, la de los linfocitos T y células  NK (natural killer), un linfocito producido por la médula ósea.

Otros estudios señalaron que la vitamina A tiene un papel importante en la regulación de los genes y las proteínas que controlan la activación de las células T y la producción de citocinas.

Las concentraciones adecuadas de vitamina A en el organismo ayudan a un mejor funcionamiento de estos procesos, y por lo tanto, mejoran el sistema inmune.

El ácido retinoico producido a partir de la vitamina A ayuda al crecimiento y desarrollo del hueso y las células de la piel.

Es además necesario para la producción y regulación de linfocitos B en las células que recubren el tracto digestivo.

Una función adicional de la vitamina A es promover la maduración de los fagocitos en la médula ósea.

Una deficiencia de vitamina A obstaculiza estas funciones, lo que conlleva una disminución de la concentración de linfocitos B y la producción de fagocitos inmaduros que debilitaría la respuesta inmune.

El betacaroteno, una forma de vitamina A, es un antioxidante.

Los antioxidantes protegen a las células del daño causado por los radicales libres los cuales se creen responsables del envejecimiento y de algunas enfermedades crónicas.

Alimentos que contienen calcio, vitamina A. Encima de mesa de madera

Vitaminas del complejo B

La carencia de ácido fólico o vitamina B9 suprime la respuesta de algunos linfocitos.

Las deficiencias de tiamina o B1, riboflavina o B2, ácido pantoténico o B5, biotina o B8 y cianocobalamina o B12, pueden disminuir la síntesis de las inmunoglobulinas o anticuerpos.

Además de las funciones inmunes, las vitaminas del complejo B juegan un papel importante en el metabolismo energético y la función nerviosa.

La niacina (B3) retarda la liberación de la histamina y por lo tanto se recomienda comúnmente para las alergias.

La falta de energía y la fatiga, pueden ser causadas por un sistema inmunológico exigido.

Estos síntomas puede tratarse eficazmente con un suplementos que contengan las vitaminas del complejo B.

La vitamina B9 o ácido fólico interviene en la producción células nuevas y sanas como los glóbulos blancos.

Sin embargo debe cuidarse el exceso de ácido fólico, ya que el remanente no metabolizado en sangre disminuye la actividad de las células NK.

Vitamina C

La vitamina C es un potente antioxidante soluble en agua, que se asocia con varios efectos beneficiosos: en el sistema inmunológico, en el proceso de envejecimiento, en la fortaleza del tejido interno de los vasos sanguíneos y el corazón  y en el metabolismo de las lipoproteínas.

Potencia la inmunidad, ya que interviene en la producción de interferón, sustancia celular que impide las infecciones de una variedad de virus.

Participa de la síntesis del colágeno y la producción de leucocitos y linfocitos.

Alimentos que contiene vitamina B, servido en un recipiente de ceramica

También en la formación del colágeno, un componente esencial de las membranas de las células, por lo que la vitamina C contribuye al mantenimiento de las barreras naturales contra las infecciones.

En experimentos con ratones, se encontró que altas dosis de vitamina C reducen hasta en un 50%, el crecimiento de tumores cancerosos.

Otros estudios indican que altas dosis de vitamina C disminuyen el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón.

Vitamina E

Las bajas concentraciones de vitamina E se asocian con la desestabilización de las membranas de las células del sistema inmune y con la disminución de la producción de inmunoglobulina.

Estudios estadísticos demuestran que la vitamina E aumenta la resistencia a las infecciones. 

En voluntarios sanos de más de 65 años, quienes tomaron complementos de 200mg diarios de vitamina E durante 33 semanas, se observó que sus sistemas inmunitarios se volvieron más activos, en comparación el grupo que no siguió el tratamiento.

Alimentos que contienen vitamina E en fondo blanco

Zinc

La carencia de zinc disminuye significativamente la respuesta inmunitaria.

En ratones de laboratorio se ha observado que una dieta deficiente en zinc, atrofia el timo y produce una pérdida de la función “ayudadora” de los linfocitos T4, así como una reducción de la actividad de las células inmunitarias NK.

Dietas bajas en zinc, muestran una merma en la producción de Interleucina IL 2. Esta última es una proteína que forma parte de la citosina y actúa como factor de crecimiento de los linfocitos T.

Estudios en conejos muestran que una deficiencia de zinc, debilita el tejido linfoide asociado al intestino.

Selenio

Investigaciones de la Agencia de Seguridad Alimentaria Británica (FSA) revelan que el selenio mejora el sistema inmunitario.

A un grupo de participantes se le administró la vacuna del polio, que contiene un virus que se multiplica en el sistema gastrointestinal y activan la respuesta del sistema inmune, creando así los anticuerpos de inmunidad.

A la mitad de los participantes se les dio un suplemento de 100 microgramos de selenio, y se observó que este grupo tuvo una respuesta más rápida para eliminar del virus.

Aunque no se comprende del todo el mecanismo, se sabe que el selenio es un protector frente al cáncer, enfermedades cardiovasculares y degenerativas.

En la región China de Keshan, donde la ingesta de selenio es extremadamente baja se ha observado una miopatía cardíaca llamada enfermedad de Keshan.

Las bajas dosis de selenio se han asociado a la artritis, fibrosis quística y enfermedad celiaca.

Licopeno

Es un pigmento natural con propiedades altamente antioxidantes. Es muy abundante en el tomate, pero también está presente en otras vegetales.

Su poder antioxidante incide directamente en el sistema inmune, ya que las infecciones virales aumentan el estrés oxidativo. La ingesta de licopeno reduce las infecciones virales y el daño que ellas provocan.

Investigaciones preliminares indican que el licopeno puede disminuir el riesgo de contraer ciertos tipos de cáncer, como páncreas y próstata.

dip de requesón fresco con hierbas en un tazón blanco y pan integral rústico con tomates en un tablero de cocina, comida sana y potente con productos alimenticios naturales

¿Cuáles alimentos nos proporcionan estos nutrientes?

Vitamina A

Se la encuentra preformada en los alimentos de origen animal y en algunos suplementos alimenticios.

En cambio, los vegetales y también muchos suplementos, la contienen en forma de provitamina A y su forma más común es el betacaroteno.

Los alimentos con alto contenido de vitamina A son:

  • Lácteos: leche, queso, yogurt, mantequilla.
  • Vegetales:  zanahoria, brócoli, col, batata, espinacas, calabaza, lechuga, acelga, berro, pimiento rojo, rúcula, puerro, tomate fresco o seco
  • Carnes: res o ternera, hígado de res, pollo, hígado de Pollo, yema de huevo, pavo y pescados rojos
  • Frutas: melón, albaricoque, duraznos, mango, níspero
Vitamina B

B2: huevos, lácteos, carnes rojas y de aves, frutos secos

B1: Legumbres, guisantes, huevos y frutos secos.

B3: pescados, huevos, carnes y vegetales ricos en almidón como patatas o arroz.

B5: verduras, aguacate, huevos, pollo, setas y en los lácteos.

B6: pollo, pescados, cereales, naranjas.

B7 y B8: la carne de cerdo, chocolate, huevos y lácteos.

B9: aguacate, verduras de hoja verde, lentejas, habas y los cítricos

B12: Se encuentra en carnes, pollo, huevos, lácteos y mariscos.

Vitamina C

Por suerte muchísimos alimentos la contienen.

La siguiente lista da el contenido de Vitamina C en mg por cada 100 gr del alimento que la contiene:

  • Perejil (200)
  • Pimiento (120)
  • Col de Bruselas (100)
  • Berro (87)
  • Papaya (82)
  • Kiwi (71)
  • Fresas (60)
  • Naranja o limón (50)
  • Coliflor (50)
  • Col o Repollo (49)
  • Caballa (47)
  • Pomelo (40)
  • Tomate (38)
  • Mango (37)
  • Espárragos (33)
  • Mandarina (30)
  • Espinacas (30)
  • Cebollas (28)
  • Piña (27)
  • Guisantes (25)
  • Moras (24)
  • Aguacate (20)
  • Acelgas (20)
Vitamina E

El consumo de vitamina E proveniente de los alimentos es la mejor y más segura fuente.

En cambio el consumo de suplementos con altas dosis puede aumentar el riesgo de hemorragia cerebral. Durante el embarazo debe cuidarse del exceso ya que aumenta el riesgo de defectos congénitos.

La dosis diaria en adultos es de 15 mg.

En caso de suplementos de vitamina E lo estándar es 400 UI al día y  no debe sobrepasar 1000 UI al día.

Se encuentra en

  • Aceites Vegetales de Maíz, Soya, Girasol, Cártamo, Ajonjolí
  • Frutos Secos como Nueces, Almendras, Avellanas, Maní, Merey
  • Hortalizas como espinacas y Brócoli
  • Cereales

Zinc

Normalmente una dieta sana y equilibrada puede proveer el zinc necesario para que nuestro organismo esté protegido, ya que se lo encuentra en muchos alimentos.

Las semillas de oleaginosas como maní, nueces, avellanas, almendras, merey o anacardo tienen alto contenido de zinc. También las carnes, el arroz, pan integral son buenas fuentes de zinc.

La leche, la avena, las leguminosas, la calabaza y sus semillas contienen este mineral.

Selenio

Los alimentos que más contienen selenio son los siguientes:

  • Nueces de Brasil, dos o tres de estas suministran la cantidad diaria
  • Avena, además de selenio aporta zinc, magnesio y potasio
  • Nueces, además de selenio aporta vitamina E y C
  • Semillas de calabaza además de selenio aportan mucho zinc, vitamina B y ácidos grasos
  • Levadura de cerveza además de aportar gran cantidad de selenio, aporta zinc, cromo, hierro y magnesio
  • El ajo contiene selenio y alicina
  • Judías verdes o vainitas son ricas en selenio, magnesio y zinc
Licopeno

Las mejores fuentes de licopeno son el tomate, la sandía y la papaya.

El tomate en salsa, debido a la cocción contiene una forma de licopeno que se absorbe más fácilmente.

Hierbas y plantas que estimulan el sistema inmunológico

Aparte de vitaminas y oligoelementos que brindan un sistema inmunológico bien equilibrado, existen hierbas y plantas que han sido usadas desde tiempos inmemoriales por diversas culturas para el tratamiento de enfermedades.

Todas ellas aportan sustancias que apoyan al sistema inmunológico.

Jengibre

El jengibre se ha usado tradicionalmente en la medicina china e hindú para tratar enfermedades de tipo inflamatorio o infeccioso.

Los constituyentes de la raíz de jengibre regulan la acción de  los linfocitos T, las cuales intervienen en reconocimiento y destrucción de las células infectadas por virus.

El efecto inmunomodulador del jengibre y su demostrado efecto desinflamatorio de las vías respiratorias, es la razón por la cual una buena taza de té de jengibre caliente reduce la tos y la mucosidad en los cuadros gripales y de resfriados.

Equinácea

Es una planta herbácea usada tradicionalmente en medicina por los nativos americanos.

Se le considera un estimulante inmunitario que potencia las defensas contra enfermedades infecciosas virales y bacterianas. Activa la formación de leucocitos, es bacteriostático, con lo que impide que se extiendan las infecciones.

Bloquea la hialuronidasa que es la enzima que degrada al ácido hialurónico.

Algunas bacterias desarrollan hialuronidasa, convirtiéndose en un factor de virulencia. ya que esta enzima hidroliza el ácido hialurónico de la matriz extracelular.

Favorece la curación de las heridas. Antitérmico, antiinflamatorio, antiviral, aperitivo, digestivo ya que activa la producción de bilis, aumenta la sudoración y la salivación.

Cúrcuma

Es una especia proveniente de la raíz de la planta herbácea del mismo nombre, que se usa en la gastronomía hindú y forma parte del curry.

Algunos estudios muestran que ciertos compuestos de la raíz de la cúrcuma, tienen propiedades anti-fúngicas y anti-bacterianas, pero la curcumina no es uno de ellos.

La cúrcuma no es de fácil absorción para el organismo humano (2 gramos de cúrcuma no se detectan en el suero tras ser ingerida).​

Pero la absorción mejora considerablemente si se ingiere con pimienta negra, como en el curry.

Astrágalus

Esta hierba estimula el sistema inmunológico, favorece la digestión y las funciones de la glándula suprarrenal. Tiene propiedades diuréticas.

La actividad de esta hierba se debe a los polisacáridos, saponinas y flavonoides que contiene.

Se ha usado para luchar contra el resfriado común y gripe.

Es beneficiosa para la salud digestiva ya que produce disminución de la acidez del estómago, dando como resultado un aumento en las tasas metabólicas del cuerpo y la eliminación de residuos.

Uña de gato

Esta hierba de Perú se utiliza generalmente para problemas estomacales.

Sin embargo,  es conocido como un excelente estimulante del sistema  inmune que ayuda al organismo a combatir infecciones y enfermedades degenerativas.

Ganoderma o reishi

Es una seta de sabor amargo. Ha sido durante mucho tiempo una hierba popular en la medicina china, se le atribuye contribuir a la longevidad y la salud.

Otros estudios sobre esta planta oriental revelan que fortalece el sistema inmunológico y combate el cáncer. Además, tiene propiedades antioxidantes y proporciona un alivio de las infecciones del tracto urinario.

Ajo

El ajo contiene una combinación de las vitaminas y minerales que favorecen al sistema inmune en una concentración elevada.

En forma cruda contiene adenosina y ajoeno, que poseen propiedades anticoagulantes y reducen el nivel de colesterol y la presión arterial.

Se ha usado experimentalmente para combatir infecciones de cryptosporidium en pacientes con SIDA.

Maitake

Es un hongo que crece al pie de los árboles,  particularmente el roble.

Los experimentos in vivo demuestran que este hongo estimula tanto al sistema inmune innato como al sistema inmune adaptativo.

También se ha usado para combatir cáncer dado que inhibe el crecimiento de células cancerígenas e impide la metástasis.

Complementos nutricionales

Para acceder a los beneficios de varios de estos nutrientes y vitaminas, está CelProtek, creado específicamente para fortalecer y asistir al sistema inmunológico.

Diferentes tipo de hierbas medicinales

Más beneficios para  el sistema inmune

  • Practicar ejercicio de forma regular ayuda al cuerpo a combatir las infecciones y disminuye el riesgo de padecer otras enfermedades. Las mejores:  nadar, bailoterapia, caminar, trotar o practicar algún deporte.
  • Controlar el estrés y la ansiedad,  el estrés y la ansiedad disminuyen las defensas y debilita el sistema inmune, haciendo que nuestro organismo esté más predispuesto a contraer una enfermedad infecciosa.

Ejercicios de respiración, meditación o yoga son actividades que ayudan a controlar el estrés y la ansiedad.

  • Dormir bien, hay una estrecha relación entre el sueño y el sistema inmunológico.

La calidad del sueño es un factor importante para equilibrar el sistema inmune y para la producción de glóbulos blancos, encargados de proteger el organismo de gérmenes.

  • Suprimir los excesos de alcohol y tabaco, ya que debilitan al sistema inmunológico.
  • Consumir probióticos, son bacterias presentes en los yogures, que forman parte de la flora bacteriana natural e impiden la proliferación de bacterias patógenas o dañinas. También se las consigue en farmacias, en forma de cápsulas o sobres, que contienen cepas de probióticos.  

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