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Vitaminas para el cerebro: ayuda extra para el órgano central

Vitaminas para el cerebro: ayuda extra para el órgano central

Última actualización: 21-05-2019. Equipo Nutricioni

La alimentación es fundamental para nuestra vida, influyendo en la mente. Existen muchos nutrientes que gozan de gran fama por su trabajo en el cerebro como, por ejemplo, la influencia del fósforo sobre la memoria.

Para su fortuna, existen muchas vitaminas que pueden ayudar a su cerebro a un mejor desempeño. Recordemos la relevancia que tiene este órgano, porque dirige el funcionamiento del cuerpo humano.

Dibujo del cerebro y la mejor comida nutritiva para la salud y la buena memoria, sobre mesa de madera blanca.

Cuando una persona no está correctamente nutrida, comienza a presentar síntomas como fatiga, irritabilidad, poca energía, entre otros. Si no son atendidos a tiempo, puede enfermarse.

Muchos de nosotros desconocemos acerca de las vitaminas que debe obtener nuestro cerebro para desempeñar sus funciones de forma óptima. Al momento de alimentarnos, pensamos más en cómo nos vemos físicamente o en nuestro sistema digestivo, descuidando al cerebro.

Algunas sustancias influyen favorablemente en la concentración y la memoria, así como en la disminución de las posibilidades de incurrir en ciertos tipos de enfermedades. Si hacemos algunos cambios en nuestro plan alimenticio, conseguiremos tales bondades.

La nutrición es algo primordial en nuestras vidas, debido a que tanto la enfermedad como la salud, tienen una estrecha relación con la forma en cómo nos alimentamos. Por tal razón, es esencial que tomemos conciencia y nos nutramos como debe ser.

Entonces, ¿desea saber cuáles son las vitaminas que ayudan a preservar la salud de nuestro cerebro? Le invito a continuar leyendo para que las conozca.

De esta forma, usted podrá hacerle “un cariño” a su cerebro mediante una nutrición indicada.

¿De dónde viene la energía que el cerebro requiere?

La relación más fuerte que existe entre la alimentación y el cuerpo humano no tiene nada que ver con el sistema digestivo, el cerebro es el responsable principal, porque las consecuencias de nuestra alimentación recaen directamente sobre él.

Por él es que experimentamos sensaciones tales como el hambre y la llenura, pero también consigue su energía por medio de los alimentos que consumimos.

Como fue mencionado anteriormente, su funcionamiento depende de una buena nutrición. De acuerdo con lo que comamos, nuestro metabolismo se encargará de conducir los nutrientes hacia el destino indicado: la mente.

El cerebro no se detiene en ningún momento, así no estemos conscientes. He ahí la relevancia de su nutrición, porque es la única forma de aportarle la energía que necesita: consumiendo distintos tipos de alimentos.

Entre todos, los hidratos de carbono son los más indicados en cuanto a valor nutricional, que favorece la ejecución de sus actividades de una forma eficiente. Al hablar de los carbohidratos, el azúcar es la responsable de que el cerebro esté en las mejores condiciones.

En cuanto a ésta última, gracias a su característica soluble, el organismo puede digerirla rápidamente. Al estar conformada por glucosa y fructosa, se consideran dos variantes primordiales del azúcar.

No obstante, cada una desempeña una función específica en el cerebro. La primera alerta sobre la saciedad, mientras que la segunda impulsa los conductos cerebrales que nos hacen interesarnos más sobre la comida. Es decir, una mitiga el hambre y la otra la incrementa.

Es algo curioso.

¿Cuáles son las diferentes vitaminas indicadas para el cerebro?

  • Ácido Fólico: es una de las denominaciones de la vitamina B9, la cual trabaja en conjunto con la B6 y B12 para formar los glóbulos rojos. A su vez, este proceso propicia la conducción rápida del oxígeno, colaborando al correcto funcionamiento del cerebro.

Es vital en la agudeza mental y la conservación de las tareas cerebrales. Por tanto, si llega a ser deficiente, es muy probable que ocurran accidentes cerebrovasculares.

Para beneficiarse de él, coma alimentos como aguacate, arroz integral, avena, cereales integrales, espárragos, espinacas, legumbres, melón, naranja y plátano.

  • Betacaroteno: considerada como una de las mejores, jamás debe estar ausente de nuestro plan alimenticio. Su función es la de optimizar la memoria y brindar un resguardo de las células cerebrales al pasar del tiempo.

Puede encontrarla en alimentos como la calabaza, mango, melón, papaya o zanahoria. Su deficiencia ocasiona problemas en la visión o de crecimiento en los niños.

  • Vitamina B1: conocida como tiamina, su presencia abunda en el cerebro y los tejidos nerviosos. Tiene parte activa en la absorción de glucosa, volviéndose idónea para conservar energía en el organismo.

Favorece las funciones cardiovasculares y la salud visual, evitando que el cerebro envejezca y ayuda a mejorar el ánimo de quienes sufren depresión. De igual forma, aporta maravillosas bondades para el correcto funcionamiento cerebral como luchar contra el daño de la memoria.

Está en la mayoría de las carnes, sobre todo en el cerdo, pescados, pollo y ternera. Otros alimentos que la contienen son los cereales integrales, frutas, frutos secos y verduras.

  • Vitamina B6: participa en la absorción de la vitamina B12, vital para el desarrollo cognitivo y su déficit conlleva a situaciones dañinas como depresión o ciertos tipos de obsesiones. Actúa favorablemente en los desajustes emocionales y los problemas para conciliar el sueño.

Para obtenerla, coma alimentos como el arroz, cerdo, cordero, frutos secos, germen de trigo, huevos, leche y derivados, lentejas, mariscos, patatas, pavo, pimientos, pollo, entre otros.

El cerebro funciona mejor si complementa su alimentación con NervSoport. Gracias a su contenido de vitaminas del grupo B como las nombradas en este tópico, favorecen la perspectiva mental.

Otras vitaminas que ayudan al correcto funcionamiento cerebral

  • B12: cierra con broche de oro el conjunto de vitaminas B indispensables para un óptimo funcionamiento cerebral, lo que la hace ser una de las de mayor relevancia.

Su función está orientada sobre todo a la memoria a corto plazo y la velocidad para el pensamiento. Cuando esta vitamina falta, el humor cambia de manera negativa, la mente se ralentiza y puede haber incluso pérdidas de memoria.

Por tales razones, muchos profesionales vinculan esta deficiencia con padecimientos como el Alzheimer.

Es fácil hallarla en alimentos como almejas, cereales integrales, huevos, pavo, pollo, queso, salmón, trucha, yogurt y similares. También en las vísceras de animales.

Otra forma natural de obtenerla es consumiendo NervSoport. Este suplemento le ayuda a evitar inconvenientes como, por ejemplo, los cambios negativos de ánimo por medio de sus diversas vitaminas, como ésta.

  • C: es muy conocida por sus características antioxidantes, resguardando al cerebro de la degeneración por causa de la edad y el estrés oxidativo. Es elemento clave para prevenir las variantes de demencia como el Alzheimer, Parkinson y similares.

Al favorecer la absorción de hierro, beneficia la atención y la memoria. Algunas personas consumen alimentos con gran índice de este mineral en conjunto con los poseedores de vitamina C, para mayores beneficios.

Otra de sus propiedades, es influir en el buen estado de ánimo debido a que permite el aumento de los niveles de serotonina. Goce todos sus beneficios en suplementos naturales como NervSoport y agregue a su plan alimenticio de costumbre los cítricos y vegetales verdes.

  • D: de acuerdo con distintas investigaciones, atenúa algunas dificultades depresivas. Aproveche el consumo de alimentos marinos como atún, champiñones, salmón y sardinas.
  • E: igual que los ácidos grasos omega 3, son magníficos contribuyentes para la salud cerebral. Una es antioxidante, y los otros ayudan a extender la plasticidad del cerebro, respectivamente.
  • K: optimiza el aprendizaje y la memoria y, su déficit conlleva a sufrir de Alzheimer. Los alimentos con mayor presencia de esta vitamina son el apio, alimentos fermentados, coles de Bruselas, espárragos, perejil y los vegetales de hojas verdes.

Aunque su presencia es más abundante en el brócoli.

La glucosa: una de las amigas preferidas de nuestro cerebro

Como el título lo dice, la glucosa es la “comida preferida” de las células del organismo, así como un suministro principal de energía. Por ende, no se puede prescindir de este tipo de azúcar.

Aunque el cerebro solamente pesa un 2%, su exigencia de glucosa es mayor a un cuarto del total que transita por los capilares y, requiere de una cantidad de sangre más de 5 veces superior al tejido muscular.

La contrariedad es que, el cerebro no puede guardar la glucosa para su uso posterior, cosa que sí pueden hacer los músculos y otros órganos. Sus células están imposibilitadas de convertir las grasas y proteínas en glucosa, solamente emplea la de nuestro consumo diario de azúcar.

Al saber esto, tal vez tendremos algo más de conciencia acerca de que comer es una actividad con una influencia más profunda que solamente una digestión correcta. Los alimentos que le aportan glucosa son:

  • Cereales como arroz integral, maíz, sémola de trigo.
  • Productos lácteos.
  • Verduras como remolacha y zanahoria.

De igual forma, no debemos confundir las cosas: el hecho de que la glucosa permita el buen funcionamiento del cerebro, no quiere decir que abusemos de los alimentos procesados, bollería, chucherías y semejantes.

Es importante saber que, el azúcar se encuentra en su variante natural en las comidas que ingerimos todos los días. Con esa cantidad nos basta.

Si es muy alta o baja, el organismo funciona mal. En caso de ser escasa su presencia, se ven afectados el aprendizaje, concentración y memoria.

Alimentos esenciales que son energía para el cerebro

Semillas de Frutos Secos

Almidón: es una variante de hidrato de carbono complejo cuya composición es a base de moléculas de glucosa, lo cual cae de maravilla para el funcionamiento de nuestro cerebro. Por tal razón, nunca deben faltar en nuestro plan alimenticio cotidiano el arroz, patatas y pasta.

Frutos secos: optimizan la circulación sanguínea y facilitan la llegada del oxígeno a todas las zonas del organismo. Algunos como las almendras, nueces y pasas tienen características antiinflamatorias y antioxidantes, gracias a la presencia activa de minerales, omega 3 y vitaminas.

Proteínas: son esenciales en la activación de los neurotransmisores, los cuales tienen la misión de asegurar el intercambio de información entre el cerebro y el resto del organismo. Se encuentran en pescados azules como el atún, salmón y sardinas, la carne y los huevos.

Cuando ingerimos algún alimento, las enzimas que son parte del sistema digestivo lo desintegran en varias porciones. Por ejemplo, las grasas pasan a ser ácidos grasos, los hidratos de carbono se transforman en azúcares sencillas y las proteínas se convierten en aminoácidos.

Estos elementos corren por el flujo sanguíneo hacia las células que están diseminadas por el cuerpo humano. En el caso de la glucosa, llega directo a los vasos sanguíneos cerebrales mientras que, los ácidos grasos son el pilar de las membranas celulares.

Aparte del consumo de alimentos con vitaminas para la mente, puede emplear suplementos vitamínicos como NervSoport. Contiene las maravillosas vitaminas del grupo B, las cuales aportan muchos beneficios para su cerebro y el organismo en general.

Importante saber: hábitos negativos para el cerebro

Alcohol: merecedor del primer lugar por sus perjuicios en la totalidad de los órganos, sobre todo en el corazón, hígado y sistema nervioso. Altera las reacciones químicas propias del cerebro.

Adicionalmente, rebaja la velocidad de conducción de los impulsos nerviosos entre las neuronas y, posteriormente las lleva a la muerte.

Abusar de la comida: cuando comemos alimentos que el cuerpo no necesita, los elementos sobrantes se acumulan para luego convertirse en grasa y endurecer las arterias cerebrales, arruinando su buen desempeño.

Consumo en demasía de azúcares: cuando nuestro plan de alimentación es rico en alimentos fritos, azúcares refinados, embutidos y harinas blancas y hay poca o nula presencia de fibra, fruta y vegetales, suceden cosas como:

  • Acumulación de sustancias negativas en el organismo.
  • Desarrollo neurológico afectado.
  • Grandes posibilidades de desarrollar tumores.
  • Se ve comprometido el sistema inmune.
  • Nutrición incorrecta.

Fumar: esta costumbre es negativa para todo, entorpece la llegada de oxígeno al cerebro, aminora enormemente la masa encefálica y propicia la presencia de padecimientos neurodegenerativos como, por ejemplo, el Alzheimer.

Entre sus muchas contrariedades mientras el cigarrillo está encendido, se encuentra la conformación de células cancerígenas.

Desenvolverse en un entorno contaminado: el cerebro siempre debe estar recibiendo oxígeno, pero algunos elementos tóxicos pueden interactuar en esto y en la conducción y adición del mismo a las células, ocasionando la disminución de la eficacia cerebral.

Tapar la cabeza al dormirse: es mayor la presencia de dióxido de carbono y menor la del oxígeno, lo que ocasiona daños importantes en el cerebro.

Otras costumbres que afectan el cerebro

Ausencia de ejercicios y estímulos para la mente: actividades sencillas como charlas inteligentes, lectura de algún libro, pensar o realizar un crucigrama estimulan de forma poderosa al cerebro.

Esto se debe a que impulsan la capacidad de aprender y la memoria, de igual modo sucede con la velocidad para reaccionar ante la aparición de cualquier estímulo.

Irrespetar las horas de sueño: todos conocemos que debemos dormir como mínimo 8 horas cada día para que el cerebro pueda descansar. No solamente para eso, pues de esta forma, se llevan a cabo las funciones metabólicas y la obtención de energías como debe ser, y la renovación celular.

Si las personas dejan de dormir, la muerte de las células en el cerebro se dará de una forma más rápida y en un tiempo menor, aparte de cansarlas y sentirse de mal humor mientras transcurre su día.

Hacer que el cerebro tenga trabajo extra cuando usted está enfermo: si estudia o trabaja mucho y su estado de salud no es óptimo resulta perjudicial, porque la energía de su organismo está enfocada en salir del padecimiento que tenga en el momento.

Si usted obliga a su cerebro a trabajar de más estando así, la eficacia cae de una forma estrepitosa y, el sistema inmunológico pierde su capacidad de respuesta, aumentando las probabilidades de sufrir distintas enfermedades.

Estrés temprano: el mismo es causante de muchas respuestas del sistema nervioso, pero algunas conllevan a una reducción de la habilidad mental mientras incrementan los riesgos de incurrir en derrames cerebrales e infartos.

No comer su desayuno: nos han dicho en infinitas ocasiones que es el plato más importante del día, porque determina de forma muy notable nuestras emociones, rendimiento y resistencia.

En las primeras horas de la mañana, el cerebro requiere de distintos nutrientes para continuar con la coordinación de las funciones fisiológicas, pasado el ayuno prolongado al que fue sometido.

Si no le damos lo que necesita, hará uso de las reservas y trabajará al doble para poder funcionar de forma correcta. Al no desayunar usted decae, pierde concentración y memoria y no rinde física ni mentalmente.

Cambie su estilo de vida y su cerebro se lo va a retribuir

Darle un mejor cuidado a nuestro cerebro es posible, si modificamos nuestro estilo de vida a través de las siguientes costumbres:

  • Aliméntese de manera equilibrada, agregando a su plan de alimentación diario ricas frutas y vegetales que favorecen la función cerebral. No olvide incorporar los pescados contentivos de omega 3, porque esta grasa impulsa la comunicación entre las neuronas.
  • Beba hasta cuatro tazas de café o de té en su día, porque esto le ayudará a optimizar su capacidad de memoria a corto y largo plazo. A su vez, rebaja considerablemente las probabilidades de padecer Alzheimer o Parkinson.
  • Duerma lo que sienta que su cerebro y cuerpo requieren.
  • Haga actividad física de forma regular: es lo más indicado para conservar la salud emocional, física y sirve para evitar otro tipo de enfermedades. Puede probar haciendo yoga o caminando, en cortos lapsos de tiempo.
  • No caiga en costumbres incorrectas como consumir alcohol, drogas o fumar cigarrillo o tabaco. Este tipo de hábitos puede conllevar a una manifestación más rápida de muchos padecimientos, entre los que se encuentran los del cerebro.
  • Procure que su cerebro siempre tenga pensamientos positivos, aunque a veces sea una tarea difícil.
  • Evite que el sobrepeso le invada: esto puede lograrlo siguiendo un plan alimenticio equilibrado y ejercitándose todos los días, como fue anteriormente mencionado.
  • El cerebro también se ejercita, manténgalo activo realizando actividades como ir al cine, viajar, leer, aprender algún idioma nuevo, realizando pasatiempos que requieran de agilidad mental como, por ejemplo, el sudoku, entre otros.

Datos de interés y más sugerencias para un cerebro saludable

Anteriormente hablé de la vitamina B6, la misma está considerada como una de las vitaminas más óptimas que puede existir.

Son muchas las bondades que ofrece al cerebro, porque propicia la conformación de neurotransmisores tales como la acetilcolina, dopamina, epinefrina, GABA y norepinefrina.

Así como el vocablo lo señala, la función de los mismos es enviar los mensajes que se producen en las neuronas. Acá se lo explicamos de una forma más detallada:

Acetilcolina: tiene parte fundamental en todo lo relacionado con la memoria.

Dopamina: está relacionada con las secciones de recompensa, influyendo en gran forma en el estado de ánimo de las personas.

La epinefrina, en conjunto con la norepinefrina, está implicada en las fases de ansiedad y los sistemas de alerta.

Mientras que el GABA está encargado de tranquilizar a la persona cuando se siente inquieta, disminuyendo su angustia y estrés.

Vigile siempre su presión arterial, no se permita sufrir bajadas o subidas bruscas de la misma.

Cuide sus niveles de glucosa en la sangre, para así evitar caer en situaciones como la diabetes y la hiperglucemia. Es bueno prescindir del consumo de azúcares refinados y grasas saturadas y, ante este escenario, un modelo de alimentación muy aconsejado es el mediterráneo.

El aislamiento no es beneficioso para nadie: lo mejor es involucrarse en actividades de grupo, donde usted pueda cooperar, interactuar con otras personas, es decir, socializar. Cuando la vida social es plena, es un hecho de mucha importancia para conservar un mejor estado de ánimo.

Evite en la medida de lo posible encontrarse en situaciones de riesgo: para esto, lo mejor es planificar sus actividades diarias y alejarse de aquellas que puedan implicar las posibilidades de caer en algún evento adverso.

Sea constante, proactivo y no se deje llevar por las situaciones negativas. En numerosas ocasiones, se ha podido comprobar que quienes ven la vida de una forma positiva, la afrontan de una mejor manera.

Ayuda extra para su cerebro: suplementos naturales

Como usted ha podido ver, el cerebro es el órgano encargado de todo el movimiento de nuestro organismo en general.

Por tal razón, cuando se ve aquejado por algún padecimiento en específico o situación negativa referente a su entorno, usted no se siente en capacidad para continuar con sus actividades cotidianas.

Para que este órgano tan importante se pueda conservar en el estado más óptimo, es buena idea llevar un plan alimenticio saludable, actividad física y consumir suplementos como NervSoport.

NervSoport es un complemento contentivo de 60 cápsulas, las cuales están destinadas a ayudar a sentirse mejor a las personas que están pasando por fases de ansiedad, depresión y estrés, mismas que influyen negativamente en el buen funcionamiento del cerebro.

Uno de sus ingredientes “estrella” es el calcio, porque funge como especie de conductor entre las células nerviosas, aparte de coordinar la neurotransmisión y atenuar la excitación nerviosa, tareas que lo hacen un mineral clave para el funcionamiento correcto del cerebro.

NervSoport contiene magnesio, considerado como un mineral espectacular para optimizar su memoria a corto y largo plazo y, transforma a todas las vitaminas B en su fase activa.

Por otra parte, la raíz de Ashwagandha también está presente en NervSoport. Esta hierba adaptógena participa de una forma muy positiva en la cognición, mejora notablemente la capacidad de memoria y rebaja la sensación de confusión en el cerebro.

Esta maravillosa fórmula trae consigo la flor de manzanilla, hierba indicada para relajar al sistema nervioso. Es una opción fundamental cuando nos encontramos con demasiado estrés, porque nos ayuda a tranquilizarnos para así enfrentar de una mejor manera estas situaciones tan desgastantes.

Recordemos que, cuando nos sentimos nerviosos, no podemos responder de forma óptima. ¡Tome la vida con mucha más calma!

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