Molécula de ADN que se forma dentro del tubo de ensayo en el análisis de sangre. Imagen 3D, imagen conceptual

¿Tu sangre es del tipo O? ¡Llevas oro en las venas!

¿Tu sangre es del tipo O? ¡Llevas oro en las venas!

Última actualización: 01-02-2019. Equipo Nutricioni

Se habla de grupo sanguíneo para una jerarquización que se elabora partiendo de las características que se encuentran en los glóbulos rojos y el suero que forma la sangre.

Hay dos tipos de clasificaciones que son las más usadas mundialmente: la que se basa en los antígenos (sistema ABO) y el factor Rh. El primero fue ideado por el biólogo austríaco Karl Landsteiner en 1901.

El sistema ABO fue el primero en el mundo en ser usado; su nombre deriva de los tres tipos de sangre conocidos: la A y la B, que tiene antígenos, y la O que no los tiene.

Cuando dos personas son incompatibles con sus grupos de sangre, al donarse entre sí pueden tener consecuencias graves.

Pueden ocurrir anemias, fallas renales, hemólisis y hasta la muerte. Estos trabajos le valieron a Landsteiner el Premio Nobel de Medicina en 1930.

La determinación de los grupos sanguíneos tiene importancia en varias especialidades:

  • En hemoterapia, para lograr con éxitos las transfusiones sin ningún inconveniente. Debido a esto, antes de cualquier transfusión es imprescindible determinar el tipo de sangre y factor Rh tanto del donante como del receptor.
  • En ginecología y obstetricia para poder diagnosticar la enfermedad hemolítica del recién nacido y así, tomar medidas que el caso amerite.
  • En antropología, para el estudio de las poblaciones y la predominancia de un antígeno en algún grupo poblacional.

Existen cuatro grupos de sangre: A, B, AB y O, pero no todos son compatibles entre ellos. Por ejemplo, una persona con el grupo de sangre ‘O’ puede donarle a cualquier otra, pero no puede recibir sangre de otra que no tenga de su mismo grupo.

Infografía de cómo sana la herida por plaquetas y vector de glóbulos blancos

Cómo está compuesta la sangre

La sangre, ese torrente rojo que a muchos les hace desmayarse cuando la ven, está compuesta de:

Glóbulos rojos: También llamados hematíes o eritrocitos, son los medios con los que los pulmones llevan oxígeno a todo el cuerpo y se traen el dióxido de carbono para desecharlo.

La hemoglobina de la que están formados es lo que les da el característico color rojo.

Glóbulos blancos: Conocidos como leucocitos, son parte del sistema inmunitario y forman el ejército de protección del organismo contra agentes externos.

Plaquetas: Viajan constantemente por la sangre y actúan en la coagulación de la misma; es decir, detienen la circulación para reducir la pérdida ante la rotura de un vaso, ayudando a cicatrizar.

Plasma: Constituye la parte líquida de la sangre y está formada por agua más proteínas. Integra también un medio de transporte de la sangre y actúa en la defensa ante agentes externos.

Los tipos de sangre reúnen una serie de características dadas por los carbohidratos y proteínas reunidas en la superficie de los glóbulos rojos.

Las mismas, si se encuentran en un agente externo o ajeno, pueden ser reconocidos como antígenos.

Se les denomina así a todas las sustancias que nuestras defensas reconozcan como intrusas, saliendo en defensa cuando las detectan.

Entonces, los leucocitos los ‘marcan’ usando anticuerpos y se inicia el ataque.

A través de la observación científica de antígenos y anticuerpos se conocen 32 sistemas diferenciadores de tipos de sangre.

Pero, solo dos son los más usados en el mundo: el ABO y el factor Rh.

Manos medicas sosteniendo dos recipientes con sangre

La preciada sangre O

Hay aspectos aún desconocidos que operan en los distintos tipos de sangre con los que fue diseñado el cuerpo humano.

Pero, hay un tipo de sangre muy especial, que es buscado con demencia cuando se debe hacer una transfusión: la sangre del tipo O.

Cada tipo de sangre tiene un antígeno, son moléculas descubiertas por Landsteiner cuando se preguntaba por qué la sangre, siendo que todos la tenemos, no es igual en todos nosotros.

Y es que, los antígenos, son proteínas que portan los glóbulos rojos, de la misma forma que, dentro del plasma, están los anticuerpos.

Por lo que se ha descubierto, los antígenos A y B y los anticuerpos, anti-A y anti-B a veces se llevan mal. Un antígeno A no tiene compatibilidad con un anticuerpo anti-A; igual pasa con los B.

Si se unen estos dos tipos de sangre, el organismo repele al antígeno intruso a través de su ejército de anticuerpos.

Por esto, un individuo que tiene sangre AB posee dos antígenos pero, sin anticuerpos, y al recibir sangre, el cuerpo no da respuesta inmunológica.

En cambio, los del grupo O, poseen los dos anticuerpos pero no tienen antígenos; así, pueden donar sangre a cualquier individuo.

Aparte, a esta nomenclatura, se le agrega un signo positivo (+) o negativo (-); así se distingue qué personas tienen antígeno D en la sangre (+) y quienes no (-).

Así, se forman entonces los tipos de sangre conocidos: A+, B+, A-, B-, AB+, AB-, O+ y O-. Este O- es el preciado ‘donante universal’, su plasma se usa con cualquier grupo. Pero, solo recibe sangre de su mismo tipo.

Esto no es impedimento para usar Azúcar en la Sangre un gran complemento para aquellos con niveles altos de azúcar.

¿Tienes sangre O? Llevas oro líquido

Si te enteras que por tus venas corre sangre del tipo O, sea positiva o negativa, no te desanimes. Perteneces a un selecto club donde solo el 5% de la población tiene este tipo de sangre.

Las personas que tienen este tipo de sangre pueden donar a cualquier otra pero solo pueden recibir de su mismo grupo.

Es una sangre poco común, pero hay otros tipos de sangre que solo lo tienen una decenas de personas en todo el planeta; tal es el caso del Rh nulo.

Este tipo de sangre se identificó por primera vez en 1961 en una indígena australiana. Según el censo general de población de 2010, sólo 43 personas en el mundo tienen este tipo de sangre.

En el caso del tipo O, el 41,9% de la población mundial tiene sangre tipo O+ (casi la mitad), siendo la sangre que más existe en la mayoría de los países.

En China, los O+ representan el 47,7% de la población, mientras que en Arabia Saudita, es el 48%. Por su parte, en Noruega, el 40,8% tienen sangre O-, y en Japón, 39,8%.

Los individuos con sangre O+ solo pueden recibir sangre O+ y O-, pero los O- no pueden recibir otra sangre que no sea de ese tipo.

Ahora, ¿cuál es el tipo de sangre menos común? El grupo AB- es un tipo de sangre compartido solo por el 0,3% de la población del planeta. A este tipo de individuos siempre se les solicita que donen sangre.

El segundo tipo más raro es el B-, apenas lo tiene el 0,8% de la población del planeta. A los individuos con AB- se les puede transfundir sangre de este mismo grupo, A-, B-, AB y O-, pero los B- sólo pueden recibir B- y O-.

Si alguna de esa sangre corre por tus venas serás recibido con los brazos abiertos a la hora de donar.

Lo bueno del O- es que puede ser usada sin riesgo cuando no se conoce el tipo de sangre del receptor.

Este tipo de sangre junto con Azúcar en la Sangre hace de tu sangre una joya en tus venas.

Prueba de glucosa para comprobar los niveles de la sangre

¿Qué los hace tan apetecidos?

Ya hemos visto las características, ahora veamos qué es lo que hace a estas personas tan buscadas por su sangre, aunque lleve el signo negativo. Hay estudios antropológicos que dan cuenta de que nuestros ancestros tenían este tipo de sangre.

Y, lo más interesante: investigaciones arrojan que el perfil que define a estas personas es el liderazgo, la energía y la concentración en sus tareas. Esto los hace grandes candidatos para trabajos que exigen gran productividad y guía de personas.

Un estudio reveló que que la personas con este tipo de sangre son organizadas, prácticas y responsables.

Además, son fuertes, optimistas y viven muchos años, demuestran más sentido de la orientación, son lógicos y muestran gran compromiso. Esto lo da el hecho de que nuestros ancestros debían ser muy precisos al cazar para poder comer.

Pero, no todo es bonito: cuando están bajo presión o estrés, se vuelven hiperactivos e impulsivos. Si a ese cóctel le añadimos sedentarismo, mala alimentación y pobres hábitos de vida, su metabolismo se resiente.

Son más propensos a la obesidad, se hacen resistentes a la insulina y a una actividad menor de lo normal de su glándula tiroides.

Esto tiene que ver con sus niveles de yodo en el organismo; son vulnerables a las úlceras, retención de líquidos y cansancio.

Tienen también mayor cantidad de ácidos en el estómago que el resto de la gente, lo que los hace indefensos a la acidez y a las indigestiones. Son preciados por su sangre, pero tienen que pagar un precio.

Todas las vitaminas y elementos de Azúcar en la Sangre lo hacen un complemento ideal, aún si tuvieras altos índices de azúcar en tu sangre.

Tipos de sangre compatibles

Tipo de sangre.

  • A+: puede donar a A+ y AB+; puede recibir de O+, O-, A+ y A-
  • A-: puede donar a A+, A-, AB+ y AB-; puede recibir de O- y A-
  • B+: puede donar a B+ y AB+; puede recibir de O+, O-, B+ y B-
  • B-: puede donar a B+, B-, AB+ y AB-; puede recibir de O- y B-
  • AB+: puede donar a AB+; puede recibir de todos
  • AB-: puede donar a AB+ y AB-; puede recibir de AB-, O-, A- y B-
  • O+: puede donar a A+, B+, AB+ y O+; puede recibir de O+ y O-
  • O-: puede donar a todos; puede recibir de O-

Ser donante de sangre es un acto noble y altruista, pero ¿quién puede donar sangre y de qué manera puede hacerlo?

Si quieres donar sangre debes cumplir con estos requisitos:

  • Edad entre 18 y 65 años
  • Peso corporal sobre los 50 Kg.
  • Si tienes tatuajes en el cuerpo hay que esperar de seis a 12 meses para confirmar que no hay infección con algún tipo de hepatitis
  • Si fumas, no lo hagas dentro de las dos horas posteriores a la donación; podrías sufrir un desmayo
  • No debes haber usado drogas intravenosas
  • Si tuviste alguna enfermedad de transmisión sexual, debes esperar hasta un año después de haberte curado
  • No comer ningún tipo de grasa o alimentos que la contengan hasta cuatro horas antes de la donación

Los varones pueden donar una vez cada dos meses, hasta un máximo de cuatro en un año; las mujeres lo pueden hacer cada tres meses hasta un máximo de tres al año. El proceso dura aproximadamente media hora.

Para hacerlo, solo debes acudir a un centro clínico donde cuenten con banco de sangre, llenas un formulario donde se te plantean algunas preguntas y un especialista hará el correspondiente diagnóstico.

Luego que el especialista certifique que puedes donar, una enfermera colocará una aguja en la vena de donde extraerá la sangre, hasta una bolsa especial para ello.

Al finalizar el proceso se te brindará un refrigerio para recuperar energía, ya que te sentirás algo débil.

La extracción no superará el medio litro, cantidad que el cuerpo luego repondrá. Azúcar en la Sangre con su aporte vitamínico te ayudará a recuperarte.

Esta operación es totalmente segura y no representa ningún riesgo, ya que se sigue la normativa internacional de seguridad para este tipo de procedimientos.

El factor Rh

Este es el segundo sistema en el mundo que se usa para las transfusiones de sangre. Fue descubierto en 1940 también por el Dr. Landsteiner cuando hacía estudios con antígenos de los monos Macacus Rhesus (de ahí su denominación Rh).

Quienes tienen este factor se conocen como Rh positivas, quienes no lo tienen se clasifican como negativas.

La incompatibilidad se produce a que el tipo negativo tiene anticuerpos contra el tipo positivo pero no a la inversa. O sea, que el tipo Rh positivo puede recibir sin ningún problema sangre Rh negativa.

Ahora, existe una anomalía, la llamada enfermedad Rh o enfermedad hemolítica del recién nacido. Se produce cuando la madre tiene factor Rh- y el bebé en su vientre viene con Rh+.

Entonces, los anticuerpos de la madre atacan los Rh+ de la criatura. Si la madre espera un segundo hijo debe inyectarse gammaglobulina para destruir los anti-Rh.

Debe aplicársela 72 horas después del primer parto, porque si concibe un segundo bebé con Rh+ la madre producirá tanto anti Rh que aniquilará la sangre de su bebé.

A esta anomalía se le conoce eritroblastosis fetal y es una anemia de tipo muy extremo que, en la mayoría de los casos, produce la muerte de la criatura en el vientre de la madre.

Aquí es donde entra en juego la compatibilidad entre receptores y donantes. El grupo de sangre tipo O- es compatible con todos los demás, por eso se les llama donantes universales.

Igualmente, una persona con AB+ puede ser receptor de cualquier grupo; por lo tanto, son receptores universales.

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