Todo lo que debes conocer sobre las causas de la depresión

Todo lo que debes conocer sobre las causas de la depresión

Última actualización: 29-09-2018. Equipo Nutricioni

La depresión es una sensación abrumadora de tristeza que afecta directamente los sentimientos, es conocida como trastorno emocional pero también se le puede denominar como depresión clínica o trastorno depresivo mayor.

Esta provoca total desánimo en el momento de realizar las diversas ocupaciones que cotidianamente le corresponden hacer a las personas.

Los que la padecen pueden llegar a sentir que ya no tiene sentido atender su hogar, ducharse, arreglarse, también puede provocar insomnio, falta parcial o total de apetito, ansiedad, sensación de inutilidad, desesperanza e incluso  pueden llegar a descuidar a sus familiares directos completamente, en fin, una total desidia y todo a causa de ese trastorno.

Pero analicemos bien,  no se trata de una tristeza pasajera regular a la que todos podemos estar expuestos en un determinado momento de nuestras vidas, lo cual es totalmente normal y se supera en un corto periodo de tiempo.

Estamos hablando de un trastorno que va más allá de una simple tristeza, puede afectar totalmente la vida de la persona que la   sufre, le pueden generar incluso otras complicaciones médicas y en el peor de los casos puede arrastrarlo al suicidio, es por ello que la depresión mayor no puede verse como algo natural.

Si esta aflicción profunda o conducta depresiva se prolonga por más de dos semanas ya se catalogaría como depresión clínica y es necesario acudir a un profesional.

Si sientes que este es tu caso o conoces a alguien que se encuentra en éstas circunstancias no te desanimes, sí hay solución, sigue leyendo este artículo e infórmate de todo lo que tienes que saber  para contrarrestar esa situación agobiante.

Tipos de depresión

Trastorno depresivo mayor: denominada también como depresión grave, tiene entre sus características más notables la dificultad de lidiar con actividades diarias que antes ejecutaba  sin ningún problema, actividades como dormir, estudiar, comer, hacer deportes (si lo hacía) y trabajar, entre muchas otras.

Este es uno de los tipos de depresión clínica más común y puede acontecer una vez en toda la vida de un individuo, pero muy posiblemente puede que transcurra durante toda su vida, más aún si no se controla con un especialista.

Trastorno distímico: se le conoce también como distimia, se identifica porque se mantiene activo por períodos largos, de 2 años en adelante, pero los síntomas son un poco menos intenso. El paciente sí realiza sus actividades diarias pero no lleva una vida placentera ni emocionalmente sana.

Los individuos que padecen de distimia pueden llegar a tener en el trayecto de su vida uno o varios incidentes más de depresión grave.

Condiciones particulares

Existen ciertas diferencias leves entre las características antes mencionadas, que pueden manifestarse y desenlazarse en condiciones muy particulares.

Estás pueden contemplar:

Depresión psicótica: se presenta cuando a un trastorno de depresión grave se le añade psicosis de alguna forma, por ejemplo como sucede cuando se sufre de alucinaciones, delirios y ruptura con la realidad.

Depresión posparto: esta se determina cuando una mujer  después del parto sufre de depresión grave, pero se le conoce comúnmente como depresión posparto y se dice que el 15 por ciento, aproximadamente, de las féminas después de haber dado a luz sufren de este trastorno.

El trastorno afectivo estacional: el trastorno depresivo se presenta en la temporada de invierno, cuando el clima es por supuesto más frío y oscuro, ya que las horas de exposición solar disminuyen. La depresión se ausenta en las demás estaciones climáticas.

La terapia de luz es una de las maneras más eficientes para tratar el trastorno afectivo estacional, aunque no todas las personas que padecen este trastorno les resulta suficiente esta terapia, en muchos casos es necesario acompañarlo con psicoterapia y paulatinamente con medicación de antidepresivos.

El trastorno bipolar: se le conoce también como trastorno maníaco-depresivo y no es de los más comunes. La bipolaridad tiene como característica principal los constantes y radicales cambios en el estado de ánimo.  

Síntomas comunes de la depresión clínica

Cuando estos episodios de depresión aparecen vienen acompañados de ciertos síntomas que se manifiestan a lo largo del día casi todos los días de la semana.

Anteriormente hemos mencionado de una u otra manera algunos de los síntomas que se manifiestan cuando se presenta un caso de depresión clínica o depresión grave.  

En esta sección vamos a profundizar un poco más sobre estos síntomas y los vamos a clasificar en tres grupos:

Síntomas comunes de depresión en adultos

  • Sensación de vacío, tristeza profunda, falta de esperanza y constante necesidad de llorar.
  • Apatía parcial o total de las actividades que hacía con regularidad incluyendo sus aficiones y el sexo.
  • Fatiga constante.
  • Arranques de ira,  frustración y se muestra irritable por cualquier cosa.
  • Disminución del apetito y adelgazamiento o por otra parte aumento de antojos que acarrea un incremento de peso.
  • Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones.
  • Modificaciones en el sueño, ya sea por dormir mucho o padecer de insomnio.
  • Crisis de nervios, inquietud y ansiedad.
  • Lentitud en los movimientos corporales, igualmente para razonar y hablar.
  • Auto reproches constantes y fijación en las decepciones del pasado.
  • Molestias físicas que posiblemente no tengan ninguna procedencia real, como migraña o dolor de espalda.
  • Sensación de culpabilidad  e inutilidad.
  • Constantes pensamientos sobre la muerte y el suicidio.

En muchos casos los individuos que sufren de depresión presentan síntomas suficientes  para alterar su vida cotidiana y volverla un desastre. Ciertas personas pueden simplemente tener la sensación de tristeza e infelicidad y no saber por cuál razón.

Síntomas comunes de depresión en niños y adolescentes

Los síntomas de depresión más recurrentes en los niños y los adolescentes pueden ser muy parecidos a los que padecen los adultos, pero es posible que se presenten ciertas  diferencias que te vamos a mencionar a continuación:

Los síntomas de depresión en los pequeños de la casa son comúnmente el apego, la irritabilidad, la tristeza, malestares físicos, adelgazamiento, apatía y no querer asistir a la escuela.

En cuanto a los síntomas del trastorno de depresión en adolescentes podemos mencionar la irritabilidad constante,  tristeza, negatividad, ira, apatía, sensibilidad, faltar a clases,  consumo de alcohol y drogas, autolesiones, se muestra retraído y sensación de incomprensión.

Síntomas comunes de depresión en personas de la tercera edad

Aunque se pueda pensar que el envejecimiento trae consigo depresión no es así. La depresión grave desafortunadamente no se trata regularmente ni se diagnostica en personas de la tercera edad con la regularidad que se debería. Los síntomas que se presentan en estos pacientes varían un poco más:

  • Malestares físicos.
  • Cambios de personalidad y dificultad en la memoria.
  • Poco apetito y cansancio.
  • Alteraciones del sueño
  • Apatía en el sexo (que no tiene que ver con medicamentos ni enfermedades).
  • No querer salir de casa ni querer interactuar con otras personas.
  • Especialmente en adultos mayores con casos de depresión se presentan pensamientos suicidas.

La depresión y sus enfermedades aliadas

Las enfermedades que acompañan de manera recurrente a la depresión son en su mayoría otros tipos de trastornos de ansiedad, como el trastorno de pánico, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno de ansiedad generalizada, la fobia social y trastorno de estrés postraumático.

Las personas que sufren de este último trastorno están propensas especialmente a la depresión, ya que esta aparece generalmente luego de que el individuo vive una fuerte experiencia difícil de confrontar, como por ejemplo, una violación, accidentes, desastres naturales, entre otros.

El alcoholismo también se ha visto frecuentemente en individuos que padecen de trastorno de depresión de manera recurrente. Igualmente hay enfermedades como el cáncer, diabetes, derrame cerebral, Sida, Parkinson y padecimientos cardíacos que a menudo conviven con el trastorno de depresión.

Algunos estudios han evidenciado que las personas tratadas médicamente por depresión clínica evolucionan mucho mejor, o presentan mejoría,  en aquellas otras enfermedades graves que también puedan parecer.

Causas de la depresión

La depresión es causada por diversos aspectos, pero gracias a la bioquímica podemos entender algunos de estos casos.

Los individuos que sufren de depresión tienen altos niveles de una hormona llamada cortisol,  además de otros agentes químicos como la dopamina, serotonina, noradrenalina y los neurotransmisores que actúan en el cerebro.

Pero para entender las principales causas de la depresión hay que tomar en cuenta la interacción entre los aspectos psicológico, ambiental y biológico. A continuación te los explicamos:

Aspecto genético: estudios han revelado que existe un componente genético responsable de la depresión en ciertos casos, es decir, que puede heredarse de los padres esta condición de salud mental.

De hecho, los estudios determinaron que el 40 por ciento de los diagnósticos en individuos que padecen depresión tienen familiares que también tuvieron este trastorno. En otras palabras, los individuos que tienen antecedentes en su familia con casos de depresión son más propensos a padecer este trastorno, claro, que la presencia de otros factores también son necesarios.

Aspecto físico: la combinación de factores genéticos, determinadas enfermedades, estrés, alteraciones hormonales y/o duelo, pueden contribuir al desenvolvimiento de este trastorno, e incluso, pueden prolongarlo.

Todo esto puede ocasionar cambios en el cerebro, afectando la transmisión de las señales nerviosas en las áreas del cerebro responsables de controlar el estado de ánimo, el apetito, los pensamientos, el comportamiento, el sueño, evitando que funcionen correctamente, lo que dificulta la adaptación a eventos internos o externos.

Aspectos ambientales: esto sucede mayormente en personas que no saben lidiar con el estrés o carecen de un sólido sistema de apoyo y tienen la mala fortuna de vivir un evento traumático como el fallecimiento de un ser amado o cualquier otra circunstancia traumática, que podría resultar el desencadenante de un  trastorno depresivo.

Factores que inciden en la prolongación de la depresión

Fumar: se dice que fumar está altamente relacionado con la depresión, ya que la nicotina incide de manera negativa en la producción de dopamina y serotonina evitando la sensación de bienestar en el organismo.

El insomnio: el hecho de que tu cuerpo no descanse correctamente genera cansancio, lo que te puede poner más irritable, más sensible, puede dificultar incluso la toma de decisiones y a su vez generar depresión y colaborar a ésta si ya lo padeces.

La tiroides: las hormonas tiroideas actúan como neurotransmisores, son las encargados de controlar los niveles de serotonina y cuando no funcionan bien pueden provocar tristeza  y ser un coadyuvante de la depresión.

Vivir en la ciudad: ya que vivir en la ciudad acarrea un ritmo de vida mucho más acelerado que en el campo, por ende es más estresante y si ya padeces depresión esto puede contribuir con el arraigo de la enfermedad.

Poco consumo de pescado: sí, como lo lees, de hecho algunas investigaciones a nivel mundial han arrojado que la tasa de suicidio es más baja en países asiáticos y esto debido a que consumen en gran manera pescado.

Resulta que el Omega 3 que se encuentra en estos alimentos es un colaborador natural en la reproducción de neurotransmisores, por lo tanto aporta una gran ayuda para combatir la depresión.

Haciendo un recuento  de todo lo que hasta ahora te hemos dicho, aquí te dejamos una síntesis más concreta de aquellos factores que podrían ponerte en riesgo de sufrir depresión:

  • Ser una persona solitaria.
  • Carecer de aceptación social.
  • Vivir experiencias estresantes.
  • Vivir experiencias traumáticas.
  • Tener problemas económicos.
  • Tener algún familiar que haya sufrido depresión.
  • Padecer otros trastornos de salud mental.
  • Ingerir alcohol o consumir drogas de manera excesiva.
  • Tener problemas en las relaciones interpersonales.
  • Vivir cambios rotundos.
  • Sufrir acoso escolar.
  • Padecer enfermedades médicas crónicas.
  • Ser víctima de abuso y/o abandono.

La depresión clínica debe ser tratada por un especialista, bajo ningún concepto debe ser ignorada. Según la importancia que se le dé al asunto va a depender la rapidez con la que se pueda combatir. Confrontarlo con aceptación y dejarse ayudar por un profesional calificado es la mejor solución.

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