Té de jengibre para la gripe y el resfriado

Té de jengibre para la gripe y el resfriado

Última actualización: 28-11-2018. Equipo Nutricioni

Catarros y gripe, son enfermedades muy comunes, sobre todo si hace frío o está lluvioso.

Son enfermedades con síntomas y formas de contagio similares. Ambas son infecciones de tipo viral pero los virus del catarro son distintos a los del resfriado o catarro común.

Los virus de la gripe estacional son influenzavirus A, influenzavirus B y C. La gripe aparece globalmente como epidemia o pandemia en forma anual durante otoño e invierno en las regiones templadas.

Los virus del catarro común son variados y distintos a los de la gripe, pero el más común es el rinovirus.

Todos se transmiten de un individuo a otro, a través de finas gotas esparcidas en forma de aerosol cargadas de virus, que proceden de la saliva o de las secreciones nasales o bronquiales de las personas afectadas.

Al hablar, reír o estornudar, se esparcen gotitas que quedan suspendidas en el aire. Este spray con su carga viral puede llegar hasta un metro de distancia de la persona que la esparce.

El contagio se produce cuando una persona sana inhala estas gotitas, o si toca superficies que fueron contaminadas y luego lleva sus manos a la nariz o los ojos. Los virus de la gripe o del catarro pueden sobrevivir hasta 24 horas fuera del cuerpo.

Para minimizar el contagio la persona afectada debe evitar estornudar al aire en lugares cerrados que estén llenos de  personas no afectadas.

Para esto debe cubrir su nariz y boca con servilletas o pañuelos desechables o con el antebrazo, nunca con las manos.

Las personas sanas, por su parte,  pueden minimizar el riesgo de contagio si evitan los apretones de mano y el .tocar superficies de uso común, como teléfonos, pasamanos del transporte público y manijas de puertas.

Siendo que es casi imposible no tocar objetos, entonces se recomienda lavar las manos con agua y jabón regularmente y evitar llevarlas a la nariz y a los ojos.

Síntomas de la gripe y los resfriados

Ambas enfermedades presentan síntomas como tos, estornudos, moqueo, dolor de garganta, dolor de cabeza, congestión nasal, dolores musculares, cansancio, fiebre y pérdida de sabores y olores.

Estos síntomas son más severos en la gripe que en el catarro común. En la gripe aparecen de repente, mientras que en los catarros los síntomas son más bien graduales.

Y los síntomas de la gripe no sólo son más severos que los del catarro, sino que también duran más tiempo. Mientras un catarro desaparece después de 2 o 3 días, una gripe puede durar una semana o más.

Un catarro  permite seguir llevando una vida de una forma más o menos normal, una gripe en cambio conduce a que la persona caiga en cama, generalmente con fiebre alta.

Tanto la gripe como el resfriado hacen que el organismo sea más propenso a contraer infecciones bacterianas como neumonía o bronquitis que complican el cuadro clínico.

En algunas personas el cuadro se complica con ataques de asma.

La Organización Mundial de la Salud reporta unas 650 mil personas fallecidas anualmente a causa de la gripe y sus complicaciones en todo el mundo.

En los países desarrollados se dispone de vacunas contra la gripe y la recomendación es que la población de mayor riesgo se inmunice anualmente.

Los grupos de mayor riesgo son personal médico, enfermeras, personas con VIH, diabéticos, mayores de 65 años, niños menores de 5 años, asmáticos y personas con enfermedad de los pulmones, corazón o hígado.

Tratamientos para la gripe

Ni la gripe, ni los catarros pueden curarse con antibióticos.

Los medicamentos que se comercializan con el nombre de “antigripales” contienen algún analgésico como el acetaminofén, paracetamol o ibuprofeno combinados con algún descongestionante o antialérgico.

Ninguno de estos llamados  “antigripales” combate los virus de la gripe o el catarro, sólo alivia los síntomas.

Existen fármacos antivirales que normalmente se emplean en personas que tienen alto riesgo de padecer complicaciones, como obesos mórbidos, asmáticos, ancianos o personas con cuadro clínico complicado.

Tampoco curan la gripe, pero combaten los virus, logrando un alivio de los síntomas.

Se han desarrollado antivirales específicos para cada virus, pero su uso es delicado, puesto que los virus necesitan a la célula infectada para sobrevivir, el antiviral forzosamente ataca la célula y la dosis debe ser cuidadosamente calibrada.

Como se ha visto, no se conoce una cura definitiva para la gripe o el catarro. Sin embargo podemos tomar medidas para evitarlos y acondicionar nuestro organismo para que, en caso de contraerla, pueda defenderse mejor de la infección.

La idea es tener un sistema inmunológico fuerte y sano. Esto es posible gracias a una buena alimentación que contenga con vitaminas, minerales y proteínas provenientes de sus fuentes naturales.

Las bayas como frambuesa, fresas y también los cítricos son reconocidas como fortalecedoras del sistema inmune.

Y especialmente importante para el sistema inmune son las vitaminas C, vitamina E, magnesio, zinc y selenio.

No es necesario ir lejos para encontrar estos nutriente: en  CelProtek están reunidos en solo lugar, para fortalecer el sistema inmune de la manera más natural.

Es recomendable consumir diariamente probióticos, como yogures enriquecidos con lactobacilos y bífidobacterias, ya que favorecen el buen estado de la flora intestinal que es la primera línea de defensa contra infecciones.

Ejercitarse al aire libre en la medida de lo posible, porque los gimnasios repletos de gente son fuentes de contagio.

Un estudio de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical, realizado en Londres, sostiene que el deporte diario reduce las posibilidades de contraer gripes ya que la actividad física favorece el sistema inmune.

El jengibre y sus usos medicinales

El jengibre  (Zingiber officinale) es una planta que puede alcanzar unos 90 cm de altura. Es originaria de las zonas boscosas y tropicales de la India. Por el aroma y el sabor picante de su raíz, es muy apreciado en el arte culinario asiático.

Gracias al comercio con oriente, llegó a Europa, donde era apreciado por griegos y romanos. Galeno lo utilizaba en el tratamiento de tumores y en casos de parálisis.

Más tarde fue traído a América por los españoles.

La raíz del jengibre se ha usado en la medicina china desde tiempos inmemoriales para fortalecer el organismo frente a las enfermedades o ayudar a combatirlas.

En forma de infusiones o cataplasmas de jengibre, se emplea para tratar gripes, dolores de cabeza y dolores musculares. También para calentar el estómago, combatir el frío, para trastornos digestivos y cuadros gripales.

Beneficios del jengibre para el sistema inmune

Durante algún tiempo se creyó que el jengibre contiene agentes antimicrobianos, de allí su utilidad en el tratamiento de infecciones y resfriados. Sin embargo estudios in vitro llegaron a la conclusión que esta hipótesis es falsa.

No obstante, un estudio publicado en 2008 en "BMC Complementary and Alternative Medicine" encontró que los constituyentes de la raíz de jengibre regulan la acción de  los linfocitos T, las cuales intervienen en el reconocimiento y destrucción de las células infectadas por virus.

Cuando se tiene gripe o catarro el sistema inmunitario puede reaccionar, como respuesta a la infección, en forma exagerada produciendo un ataque no sólo a las células infectadas sino también a las células sanas.

De esta manera, el propio sistema inmune contribuye a complicar el cuadro clínico de las personas afectadas.

Algunas investigaciones apuntan que el jengibre ayuda a equilibrar el sistema inmune y restaurarlo a un funcionamiento adecuado.

Se ha encontrado que el jengibre suprime la respuesta inmune mediada por  los linfocitos Th2, según otro estudio publicado en diciembre de 2008 en "International Immunopharmacology".

Una respuesta exagerada de los linfocitos Th2 puede atacar a las propias células del cuerpo, como ocurre con los cuadros de asma asociada a gripes y catarros.

Los ratones que se inyectaron en el abdomen con extracto de jengibre en una solución de agua, redujeron la inflamación de las vías respiratorias acompañada de una respuesta Th2 reducida. Por lo tanto, existe evidencia de que el jengibre puede ayudar a reducir el asma, regulando el sistema inmune hiperactivo.

Por estas razones,  el jengibre, al igual que la equinácea y el té verde, está entre las plantas consideradas como inmunomoduladoras, ya que regulan al sistema inmunológico, activando o suprimiendo la acción de las células inmunitarias especializadas.

Además, el jengibre favorece la eliminación de radicales libres y tiene propiedades antiinflamatorias y antitumorales, como ya había señalado Galeno hace casi dos mil años.

Lo mejor ante la gripe y el resfriado

En conclusión, para prevenir gripes, resfriados y las complicaciones que estas enfermedades pueden producir,  lo más importante es fortalecer el sistema inmune.

Una alimentación adecuada, el ejercicio aeróbico y los suplementos nutricionales a base de vitaminas, minerales y fitonutrientes garantizan este propósito.

CelProtek es la solución ideal, porque combina en un solo lugar, las propiedades de vitaminas y extractos vegetales que fortalecen el sistema inmune.

El efecto inmunomodulador del jengibre y su demostrado efecto desinflamatorio de las vías respiratorias, es la razón por la cual una buena taza de té de jengibre caliente, reduce la tos y la mucosidad en los cuadros gripales y de resfriados.

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