Mano sosteniendo un cigarro

Tabaco y tabaquismo. ¡Una adicción letal!

Tabaco y tabaquismo. ¡Una adicción letal!

Última actualización: 10-11-2018. Equipo Nutricioni

El tabaquismo es una enfermedad adictiva, crónica y recurrente. Es la principal causa de mortalidad prematura.

De todas las enfermedades crónicas como la hipertensión arterial, diabetes mellitus, hipercolesterolemia, entre otras; el tabaquismo es la responsable de mayor morbi-mortalidad.

Es una adicción provocada por el consumo del tabaco, fundamentalmente asociada a la nicotina, que actúa muy agresivamente sobre el sistema nervioso.

El monóxido de carbono (CO) del humo del tabaco, es la sustancia principalmente responsable de los procesos en las enfermedades cerebrovasculares, cardiopatía isquémica, aneurisma de aorta y enfermedad vascular periférica.

Esta sustancia capaz de unirse a la hemoglobina sanguínea, produce carboxihemoglobina (HbCO). La HbCO altera las células endoteliales de la capa de la pared vascular produciendo necrosis de las mismas.

La necrosis conlleva la aparición de calcificaciones y depósitos de colesterol. en consecuencia, se producen placas de ateroma.

Estas placas proliferan considerablemente en número, en las arterias de los sujetos fumadores.

Las sustancias responsables de la frecuente aparición patológica tumoral, son el alquitran y las nitrosaminas.

Estas alteran los genes celulares inhibiendo a los genes supresores tumorales o en caso contrario, acelerando la división celular atípica.

Pueden incluso manifestarse como sustancias que al unirse con otras, las dotan con la suficiente capacidad para convertirse en sustancias carcinogenéticas.

Los radicales tóxicos del oxígeno, son los principales responsables en los procesos de afectación bronquial.

Estas enfermedades respiratorias empeoran como consecuencia del consumo de tabaco y algunas son directamente consecuencia del tabaquismo.

Merece especial mención la enfermedad pulmonar obstructiva crónica o EPOC. En un 80% u 85% la EOPC es consecuencia directa del humo del tabaco.

Fumar deja de ser un hábito cuando se convierte en una necesidad. Lo que da a lugar dos tipos de dependencia: la sicológica y la física.

La sicológica es la primera en aparecer, lleva tiempo en función de la exposición continua a la sustancia, de la dinámica que le permita acceder a ella y de una serie de cambios sociales que impone su consumo.

La física en cambio, se siente cuando el organismo demanda su consumo, muchos fumadores ignoran las consecuencias graves que produce su consumo continuado.

cerrar la mano del hombre con la quema de cigarrillo como pene en el tabaquismo causar la disfunción eréctil sexual y el concepto de advertencia de impotencia aislado en el fondo del grunge

Tabaco y…¿Salud? Revisemos sus efectos

El tabaco es nocivo para los pulmones y va más allá, en realidad daña cada parte del organismo. Revisemos algunos daños que produce en el cuerpo:

El cerebro: El cerebro desarrolla receptores extra de nicotina por efecto de esta sustancia. Al dejar de recibir la nicotina, el sujeto experimenta el síndrome de abstinencia.

Aumenta también la acumulación de placas de ateroma en las arterias, cuyas consecuencia es el bloqueo del flujo de sangre al cerebro, lo que puede derivar en un derrame.

Boca: El fumador suele perder el sentido del sabor y tener mal aliento. Lo más grave es el alto riesgo a padecer cáncer en la boca.

Dientes: La primera manifestación es la coloración amarilla de la dentadura, con el riesgo de perder dos o más dientes cada diez años.

Garganta: El humo del cigarrillo es causante de serias irritaciones en la garganta y la nariz por su contenido de formaldehído, amonio y sulfato de hidrógeno. Esta irritación es responsable de la “tos del fumador”.

La inhalación continua puede producir hinchazón en el revestimiento de la garganta, condición que propicia el cáncer en esta zona.

Los pulmones: El exceso de mucus ocasiona resfriados, bronquitis y otras infecciones respiratorias. La exposición continua puede derivar en cáncer y otras enfermedades del pulmón como neumonía y enfisema.

Las estadísticas arrojan un 90% de cáncer de pulmón por fumar en los hombres y el 80% en las mujeres. Más mujeres mueren por cáncer pulmonar que por cáncer de mama.

El corazón: Fumar conlleva un alto riesgo a desarrollar enfermedades cardiovasculares, así como también perder algo del colesterol bueno y aumentar la presión sanguínea. Incrementa también el riesgo de coagulación sanguínea, lo que puede provocar enfermedades coronarias.

Sistema digestivo: Existe un alto riesgo a desarrollar úlceras pépticas, cálculos biliares y acidez crónica. El fumar cambia la forma de operar del hígado, incluyendo la forma de procesar el alcohol.

Para mejorar la higiene del sueño su mejor aliado es MelAmino, reemplaza definitivamente los fármacos para dormir y con ello la dependencia a este tipo de medicamentos. Logrará recuperar la placidéz de un sueño reparador ¡Excelente!

Corazón y fumadores pasivos ¡Ambos víctimas!

Ha quedado demostrado por parte de los investigadores, que el tabaquismo acelera la frecuencia cardíaca, contrae las arterias principales y causa alteraciones en el ritmo de los latidos del corazón.

Aumenta también la presión arterial, incrementando el riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares.

Ciertamente la nicotina es el principio activo más relevante del humo del tabaco, sin embargo otras sustancias y compuestos químicos como el alquitrán y el monóxido de carbono, perjudican también al corazón de muchas formas.

Tales sustancias promueven la acumulación de placa grasa en las arterias, conocida como aterosclerosis. Afectan también las concentraciones de colesterol y de fibrinógeno, sustancia que provoca la coagulación de la sangre.

Esto incrementa el riesgo de formación de un coágulo sanguíneo, con el consecuente accidente cerebrovascular o de ataque cardíaco.

Absolutamente ningún grado de tabaquismo puede asumirse como inofensivo. Inclusive las personas que fuman de vez en cuando sufren lesiones del corazón y de los vasos sanguíneos.

Fumadores diabéticos y mujeres que toman anticonceptivos orales, corren un mayor riesgo de accidentes cerebrovasculares y de ataques cardíacos.

Importante destacar que personas que conviven con fumadores, tienen entre un 20% y 50% más elevado de riesgo de padecer cáncer de pulmón.

La exposición al aire contaminado por el humo del tabaco, supone un 30% de riesgo de padecer enfermedades cardiovaculares. El tabaquismo pasivo se asocia a problemas respiratorios, especialmente en los niños.

Niños y adolescentes tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades del corazón al llegar a la edad adulta, porque el tabaquismo pasivo disminuye las concentraciones de colesterol bueno, eleva la presión arterial y causa las consabidas lesiones cardíacas.

Es particularmente peligroso para los bebés prematuros con síndrome de dificultad respiratoria del recién nacido y para los niños con asma, el estar expuesto al tabaquismo pasivo.

Ha quedado demostrado que los niños expuestos a esta condición, tienden a tener más líquido en el oído medio, lo que conduce a sufrir infecciones del oído.

Normalice su rutina de sueño diario con MelAmino. Contribuye sanamente a eliminar el insomnio.

Gracias a su contenido de aminoácidos, calmante y sustancias naturales que inducen un sueño placentero ¡Y natural!

Mujer y tabaco ¡Mala combinación!

Lamentablemente la industria tabaquera ha logrado a lo largo de las últimas décadas, una mayor adicción de la mujer a sus productos.

Ha alcanzado mayor notoriedad, por la importante frecuencia de cáncer de pulmón femenino, en comparación con otros tiempos.

Enfermedades que antiguamente eran raras en la mujer, van incrementándose en la medida que se hacen adictas al cigarrillo.

Ahora es cada vez más común en fumadoras,  el cáncer de laringe, que en el pasado resultaba rarísimo.

Estadísticas indican que en 1987 en Estados Unidos, las muertes por cáncer de pulmón, superaron las producidas por el cáncer de mama. Siendo el 87% el tabaco el responsable de estos cánceres.

Entre las consecuencias para la salud de la mujer por el consumo de tabaco, se indican las siguientes:

  • Incremento a más del doble de riesgo de muertes anuales, entre fumadoras asiduas. Comparadas con las que nunca han fumado en grupos de edades entre 45 y 74 años.
  • Es 20 veces más frecuente el riesgo de muerte por cáncer de pulmón, entre las mujeres que fuman dos o más paquetes diarios.
  • Entre las principales causas de muerte en las mujeres que fuman, figura el cáncer de laringe, vejiga y esófago.
  • Incrementa el riesgo de cardiopatía coronaria, el tabaquismo, la hipertensión y el exceso de colesterol.
  • El principal factor causante de enfermedades respiratorias no tumorales, es el tabaco.
  • El tabaco en las fumadoras, aumenta el riesgo de enfermedades coronarias especialmente en aquellas que toman anticonceptivos orales, adelanta la menopausia y acelera la aparición prematura de arrugas en el rostro.

Hoy día se hace más evidente la acción altamente nociva del tabaco en el esqueleto femenino. Esto se debe a la acción antiestrogénica, que no solo tiene impacto en el adelanto de la menopausia, sino también en la desmineralización de los huesos, conocida como osteoporosis.

En la actualidad las mujeres posmenopaúsicas fumadoras, presentan una menor densidad ósea que las no fumadoras y por lo tanto, un mayor riesgo de fractura de cadera.

Con la conciliación de un sueño reparador, el MelAmino le ofrece un efecto inhibidor de los dolores mientras duerme plácidamente ¡Es excelente!

Foto en primer plano de rostro con daños en la piel

La piel y el tabaquismo… ¿Cómo afecta?

Las consecuencias del tabaquismo trascienden las enfermedades graves como el cáncer, el tabaco lesiona además la piel de todo el cuerpo.

Sus efectos se manifiestan mayormente en la cara, ya que se suman a los producidos por los rayos ultravioleta del sol.

Como consecuencia del tabaquismo, el envejecimiento prematuro se hace más evidente en la mujer. Las arrugas de los fumadores son más estrechas, profundas y con contornos bien marcados, lo que las hace diferentes a las de los no fumadores.

Los fumadores entre 40 y 49 años presentan una probabilidad de arrugas igual a las de los no fumadores entre 60 y 70 años.

Esto se debe en parte, porque el tabaquismo deshidrata la piel, lo que la hace lucir áspera, quebradiza e inflexible.

Adicionalmente la poca oxigenación de las células, hace que el cutis se torne grisáceo y apagado. Así también el cabello refleja los efectos secantes del monóxido de carbono, por lo que pierde luminosidad y se vuelve quebradizo.

Simultáneamente se incrementa la porosidad del cabello fijando además, el olor característico del cigarrillo.

El tabaco en la piel disminuye significativamente los niveles de vitamina A, lo que responde a la baja en la calidad y cantidad de colágeno y elastina dérmica, disminución de fibroblastos y acortamiento de capilares.

Esta elastosis de los fumadores se inicia en la dermis media o profunda debido a los radicales libres que llegan a la piel por vía sanguínea. Como consecuencia de este hábito se produce también agregación plaquetaria.

Alteración de la cicatrización: Disminuye la oxigenación de los tejidos por el humo del tabaco, afectando la nutrición de la piel.

La nicotina provoca una disminución de la circulación y el monóxido de carbono compite con el oxígeno de la hemoglobina, lo que limita la cantidad de oxígeno que llega a los tejidos periféricos.

Cáncer de la piel: Estudios han demostrado una relación entre el consumo de tabaco y el carcinoma de células escamosas y melanomas.

Es por ello que el tabaco implica un importante factor de riesgo para diferentes tipos de cánceres.

El tabaco sin humo...Y otros productos de tabaco ¿Son igualmente dañinos?

Todas las formas de tabaco son dañinas y adictivas. ¡No existe producto de tabaco que no sea nocivo!. Hay otras formas de tabaco además del cigarrillo, entre ellas está el tabaco sin humo, los puros, pipas, narguiles, bidis y kreteks.

Tabaco sin humo: Es un tipo de tabaco que no se quema, entre ellos: el tabaco de mascar, tabaco para la boca, tabaco para escupir, para untar, para masticar, disolver y rapé.

Este tipo de tabaco es causal de cánceres orales: boca, lengua y encías; cáncer de esófago y páncreas. Es también causal de enfermedades del corazón.

Puros: Incluyen puros, cigarros puros con y sin filtro. Los cigarros puros con filtro se asemejan a los cigarrillos, tanto a uno como al otro se agregan sabores para incrementar la atracción a jóvenes y adultos.

En su mayoría estos puros están compuestos por un solo tipo de tabaco y su envoltorio es de hoja de tabaco.

Estudios han encontrado que el humo contiene niveles más altos de sustancias químicas tóxicas que el humo de cigarrillos. El humo de estos puros, contrariamente a los cigarrillos, no suele inhalarse.

Fumar puros conlleva padecer cáncer de la cavidad oral, de laringe, de esófago y pulmón. Puede también causar cáncer de páncreas y de enfermedades cardíacas y pulmonares, especialmente en aquellos que inhalan el humo.

Bidis: Se trata de un cigarrillo de sabor que se prepara al envolver tabaco en una hoja seca del árbol de tendu, de la India. Su uso está asociado con ataques cardíacos y con cánceres de boca, de garganta, de laringe, esófago y de pulmón.

Kreteks: Es un cigarrillo que se prepara al mezclar tabaco con clavo de olor. Está asociado con cáncer de pulmón y con otras enfermedades pulmonares.

Pipa: Es causante de cáncer de pulmón y aumenta el riesgo de cáncer en boca, garganta, laringe y esófago.

Para conciliar el sueño perdido MelAmino es la solución. Podrá recuperar el sueño relajante y reparador que necesita para reponer energías.

Sin necesidad de recurrir a fármacos y químicos que pueden causar dependencia ¡Duerma tranquilo y a lo natural!

¡Viva sin fumar!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *