En primer plano, mujer con lente sonriendo. En el fondo, equipo de trabajo celebrando

Supera la fobia social con ayuda de la Naturaleza

Supera la fobia social con ayuda de la Naturaleza

Última actualización: 16-11-2018. Equipo Nutricioni

Las personas desde que nacen tienen la necesidad de ser parte una familia, amigos y sociedadl. A medida que se va desarrollando, el individuo necesita la aceptación en estos grupos  Presentar algún tipo de trastorno o fobia social puede ocasionar problemas a una persona desde edad temprana.

Estas señales más de una vez pueden ser confundidas con aspectos de algún tipo de personalidad. Pero es de importancia reconocer los signos claves del trastorno social. Así se podrán evitar problemas de mayor gravedad al nivel psicoemocional.

Una etapa crucial para desarrollar la madurez social es la adolescencia. Esto se debe a los cambios hormonales que presenta el organismo. Esto creará las diferentes respuestas a todas las nuevas vivencias que se tienen a esta edad, así como, la capacidad de defenderse ante posibles agresiones sociales, tales como el bullying.

El miedo a ser juzgado o a sentir vergüenza son sinónimo de fobia social. La gravedad de este trastorno se refleja cuando ese miedo se debe a realizar tareas sencillas, pero en frente de otras personas.

Hablar en público, conocer a alguien nuevo o preguntar una dirección puede resultar una tarea llena de ansiedad y estrés para el individuo.

Además de reconocer las señales a tiempo, es importante conocer que puede realizarse para recuperar el control del organismo antes situaciones sociales. Terapias, ayuda profesional o la ingesta de suplementos puede colaborar a la persona combatir la fobia social. Esto sin mencionar que el mejor camino para evitar este trastorno es la prevención.

La mejor prevención para este tipo de miedos es el acompañamiento familiar a edad temprana. Esto se debe a que el desarrollo de la personalidad de cada individuo depende en gran parte de su entorno familiar y su desenvolvimiento en los primeros años de vida.

Niño aislado viendo como otros niños juegan basquet

Descubre las causas de la fobia social

Aunque algunos especialistas sugieren que el trastorno social es hereditario, la mayoría recalca que el principal causante de este miedo viene generado por el entorno familiar. Sea un ambiente sobreprotector o por el contrario un entorno limitante, de bajos recursos o de pocas oportunidades sociales.

Desde edad temprana se puede reflejar un comportamiento característico que indique la aparición de este trastorno. Aunque donde mayormente se desarrolla es en la edad adolescente. Esto se debe a que el entorno familiar desarrollo en el infante, a través de los años, esta inseguridad social.

Al sobreproteger a un niño se le ocasiona daños en cuanto al desarrollo de sus habilidades sociales. No dejar que tome sus propios riesgos y decisiones trae como consecuencia el desarrollo de inseguridades a edades futuras.

Asimismo, el apego que se genera frenará a este individuo en formación a unirse a diferentes entornos sociales, los cuales permiten fortalecer sus habilidades de interacción social.

Por otro lado, al tener un hogar roto, falto de apoyo y acompañamiento familiar trae como consecuencia el surgimiento de aspectos únicos en la personalidad del infante. Estos aspectos pueden ser agresión excesiva, lo cual esconde los problemas del niño, o niveles altos de inseguridad y ansiedad social.

Asimismo, si el entorno familiar es de oportunidades limitadas y constantemente fomentan en el niño o adolescente estas fallas, realzan el sentimiento de inferioridad que pueda surgirle. De esta manera al encontrarse frente algún grupo social mayor sentirá niveles altos de ansiedad al no cumplir con el estándar de este grupo.

Niño con cara de tristeza abrazando a su papa

Señales a reconocer

Para evitar problemas mayores o consecuencias en la edad adulta, es importante reconocer las señales que indican un trastorno o fobia social. Dichas señales pueden verse a edad temprana. Pero los especialistas esperan la edad adolescente para diagnosticar con mayor certeza cualquier trastorno social.

El principal síntoma que se puede reconocer en el individuo es el de presentar niveles altos de ansiedad e inseguridad ante pequeñas situaciones sociales.

El miedo a ser juzgado o ser visto por algún grupo social, persona o entorno puede causar severo estrés en la persona. Esta fobia social puede incluso generarse muchos días antes del encuentro social.

Partiendo de este principal síntoma se desglosan a continuación varios de ellos que pueden ser vistos como señales de alarma, dando a entender que existe un trastorno. Algunos son:

  • Incapacidad de comer, beber, leer o escribir en público.
  • Problemas con la idea de asistir a celebraciones, reuniones sociales o fiestas.
  • Ansiedad al momento de conocer nuevas personas.
  • Imposibilidad de hablar en público
  • Reserva al momento de usar lugares públicos como bebederos o baños públicos.  

De igual manera las personas que sufren de la fobia social presentan síntomas o señales físicas. Esto ocurre al exponerse a alguna de las situaciones antes mencionadas. Ruborizarse, dificultad para hablar, náuseas, sudoración excesiva y temblores son algunos de estos síntomas.

También pueden presentarse síntomas de mayor gravedad. Algunos de ellos son:

  • Taquicardias; dolor torácico.
  • Dificultad para respirar (disnea).
  • Tensión muscular.
  • Sensación de opresión en la cabeza.
  • Insomnio.

Niño sin apetito para comer, se encuentra triste

Síntomas emocionales

El ser humano suele demostrar a través de sus emociones si tiene alguna dolencia física o psíquica. De esta manera es fácil reconocer si la persona no tiene una salud óptima.

Al momento de diagnosticar la fobia social no solo se observan los rasgos físicos, sino que se estudia la conducta de la persona. Siguiendo este parámetro, resulta fácil reconocer en niños y adolescentes si está padeciendo algún trastorno social.

Mayormente cuando su conducta refleja miedo o ansiedad ante situaciones específicas deben activarse las señales de alarma. Cuando se bloquean mentalmente ante una situación de manera repetitiva puede ser otro síntoma a reconocer. Otros síntomas emocionales que se pueden observar son los siguientes:

  • Miedo a la crítica o evaluación negativa.
  • Constantes pensamientos negativos orientados a una mala actuación de la persona en la situación próxima a vivir.
  • Obsesión de sentir que siempre los están observando y criticando.
  • Miedo a destacar de manera negativa en el entorno
  • Rehusarse a conocer personas nuevas y sentirse triste por ello.
  • Preferir siempre el aislamiento, rehusándose completamente a asistir a un encuentro social.
  • Ansiedad extrema al pensar que será juzgado o criticado al momento de hablar.

Por último, es importante resaltar que, aunque cada niño o persona es diferente, existen conductas que no son normales.

Por el contrario, son señales de algún problema. Lo importante es saber manejar la situación con tacto, ya que obligar la interacción social puede empeorar la situación. Asimismo, de ser constante y repetitivo este comportamiento es fundamental asistir al especialista más cercano.

Consecuencias de la fobia social

Esta clase de trastorno tiende a ser subestimado. Por el contrario, el mismo puede ocasionar más allá que una persona tímida y aislada. Problemas graves para conservar un trabajo o graduarse de la universidad son consecuencia de esta afección.

Asimismo, tomar malas decisiones en cuanto a los vicios, como el alcohol y las drogas, más de una vez provienen de este trastorno.

La mayoría de lo que las personas comunes denomina tareas sencillas, las personas con fobia social sufren al tener que realizarlas. Estos problemas afectan de manera significativa la vida de las personas.

El no tener amigos en las edades infanto-juvenil, trae consigo problemas emocionales. Así como complicaciones futuras para encontrar pareja y crear una familia. Trayendo como consecuencia problemas emocionales y depresión.

Por otra parte, existe un gran porcentaje de abandono escolar por parte de las personas que sufren de este trastorno. Les resulta imposible el desenvolvimiento en el entorno escolar, comprometiendo así su rendimiento. Prefieren abandonar el estudio que vivir presos del pánico por fallar o ser juzgados ante una situación.  

Una de las consecuencias de mayor gravedad es sucumbir ante un vicio que pueda perjudicar enormemente la salud, incluso causar la muerte, debido al mal manejo de niveles altos de ansiedad, inseguridad y soledad.

Las personas que no saben manejar este miedo a veces se orientan a las bebidas alcohólicas o estupefacientes para así relajar su mente, manejar la ansiedad o incluso encajar en el entorno social.

sombra de un hombre bebiendo alcohol rodeado de botellas

Tratamientos conductuales

Uno de los métodos para combatir la fobia social son aplicar tratamientos conductuales. Una vez reconocido los síntomas y diagnosticar los problemas, las personas pueden usar estos tratamientos. Los mismos están orientados en ser personalizados para así garantizar el éxito. Además de esto se comprueba que los beneficios pueden ser a largo plazo.

Existen diferentes terapias dentro de estos métodos. Una de ellas es la terapia cognitiva conductista, la misma ayuda a entender y cambiar los pensamientos desde la raíz.

Estos pensamientos son llamados negativos, debido a que están causando el problema. Asimismo, a través de esta terapia se pueden reconocer los causantes específicos de este trastorno. Dando como resultado poder reemplazar aquellos pensamientos que generan pánico.

Por otro lado, se puede emplear la terapia de exposición. La herramienta de esta terapia es la relajación.

Una vez encontrado el punto de reposo psico-mental la persona debe imaginar aquellas situaciones que le generan estrés y ansiedad. Desde aquella a la que presenta menor temor hasta la que le causa los niveles más altos de ansiedad.

Por último, se reviven estas situaciones en terapias controladas para exponer directamente al individuo a estas situaciones. Manejar cada situación mejor que la anterior le permitirá al paciente ir adquiriendo confianza y seguridad. Es una de las terapias más utilizadas para superar los miedos.

Otra alternativa para combatir los trastornos sociales es el entrenamiento en destrezas sociales.

Hablar con personas, en público o el hecho de interactuar con un desconocido son situaciones básicas en estos entrenamientos conductuales.

La idea principal es hacer que el individuo empiece a sentirse cómodo en un ambiente social. Asimismo, le permitirá reducir los niveles de ansiedad y temor. El juego de roles, también es utilizado en este tipo de terapia.

En primer plano, mujer con lente sonriendo. En el fondo, equipo de trabajo celebrando

Suplementos naturales contra el trastorno social

Además de las terapias conductuales existen medicamentos que ayudan a manejar y a combatir los niveles altos de ansiedad, el estrés, insomnio, depresión y más. Muchos de ellos son recetados por los especialistas cuando las situaciones son de gravedad.

El mayor problema de estos es que tienden a ser muy fuertes en cuanto a sus fórmulas, provocando en el individuo una sedación  excesiva o alguna reacción colateral a los componentes.

Por esto siempre es recomendable recurrir a lo natural primeramente ante las situaciones de salud.

La medicina natural basa sus fórmulas en el aprovechamiento de ingredientes naturales para retribuir al cuerpo de la mejor manera aquello que necesita.

Hierbas, frutas y minerales son fuente de vitaminas, antioxidantes y otros componentes que puede producir en el cuerpo cambios positivos en cuanto a la salud.

Productos como NervSoport basan su fórmula en el aprovechamiento de lo natural. Buscan combatir aquellos síntomas que generados por la fobia social que perturban la salud del individuo. Ansiedad, estrés, insomnio y depresión son solo algunos de las afecciones que productos como NervSoport atacan.

Asimismo, existen variedad de alimentos que contienen componentes que contribuyen a la salud del organismo, específicamente el cerebro y el sistema nervioso. La obtención de vitaminas, en especial la B, ayudan a mantener un nivel alto de ánimo, desplazando así los niveles de estrés y ansiedad.

Estas vitaminas también son encontradas en suplementos como NervSoport, además de las hierbas que contribuyen a la relajación.

Los cambios de estilo de vida son otra manera de combatir el miedo. Al reconocer que ciertas situaciones impulsan los ataques de ansiedad social, se puede reducir.

Si algún trabajo a actividad constantemente obliga al individuo a llegar a su límite de interacción, no resulta de ayuda. Por el contrario, es perjudicial. Es allí cuando un cambio puede ser la mejor opción.

Es importante resaltar que, aunque muchas veces el niño o adolescente no puede controlar la causa de este trastorno, una vez diagnosticado puede aprender a manejar y combatir este miedo.

Realizar ciertas rutinas diarias puede mejorar la manera en la que se lleva esta afección. Además de que ayudar a controlar los síntomas trae grandes beneficios y previene enfermedades de mayor gravedad. Algunas recomendaciones son:

  • Hacer ejercicios regularmente.
  • Dormir o descansar lo suficiente.
  • Comer en las horas establecidas y en lugares que le resulte cómodo al individuo
  • Reducir o eliminar la cafeína
  • Consumir alimentos que ayudan al óptimo funcionamiento del sistema nervioso.
  • De ser necesario incluirse en grupos de apoyo para la práctica de terapias conductuales.

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