Hombre se coloca las manos en sus genitales

¡Stop! Combate las enfermedades genitourinarias con estos 3 tips

¡Stop! Combate las enfermedades genitourinarias con estos 3 tips

Última actualización: 10-02-2019 por Editor Ismeli.

Llamamos enfermedades genitourinarias a todas aquellas patologías que tienen incidencia tanto en el aparato genital como en el aparato excretor. Esta asociación se debe al hecho de que la gran mayoría de los órganos de ambos aparatos son coincidentes o están íntimamente ligados.

Litiasis (cálculos renales), nefritis, uretritis, enuresis, prostatitis, amenorrea, cistitis y enfermedades de transmisión sexual. Estas son algunas de las enfermedades genitourinarias más comunes. Pueden tener origen infeccioso y otras origen orgánico.

Las enfermedades infecciosas frecuentes pueden producir lesiones orgánicas en riñones y vejiga por lo cual se deben tratar las infecciones. No solo para controlarlas, evitan causar mayores daños.

La enfermedades infecciosas del aparato genitourinario son más frecuentes en mujeres que en hombres. Esto se debe a que hay mayor cercanía de la zona anal (foco de infecciones) a la uretra, en las féminas.

Las enfermedades infecciosas se combaten con el uso de antibióticos y dieta con algunos alimentos que son antibióticos y antiinflamatorios naturales. Por ejemplo, el arándano.

También es posible enriquecer la dieta del paciente con probióticos que favorezcan el desarrollo de determinadas  colonias de bacterias que controlen y/o eliminen algunas otras.

Las infecciones genitourinarias, controladas a tiempo y con eficacia no pasan de ligeras molestias, pero descuidarse con ellas puede causar males mayores. Las enfermedades orgánicas se tratan de manera sintomática y específica a la patología originaria.

Para diagnosticar infecciones suele bastar un examen simple de orina o un urocultivo. Para el diagnóstico de enfermedades orgánicas puede necesitarse ecosonografía, radiografía de contraste, tomografías o cualquier otra que determine el médico y que la tecnología ofrezca.

Enfermedades orgánicas en el aparato genitourinario

sistema urinario femenino, Mujer con las manos sosteniendo su entrepierna. Anatomia femenina

Los riñones y la vejiga, los ovarios, la próstata, el útero y el pene son los órganos donde es más frecuente la detección de enfermedades de origen orgánico. Entre las enfermedades de este tipo más frecuentes en consulta tenemos:

Insuficiencia renal sistémica. Patologías como la diabetes, hipertensión, retención de ácido úrico y otras producen lesiones en los nefrones. Son las unidades fundamentales y realizan sus labores de filtrado y depuración de la sangre. Estas lesiones van disminuyendo la capacidad de los riñones de realizar su trabajo.

Litiasis (o cálculos en el riñón). La formación y cristalización de sales en los riñones produce los llamados cálculos renales. Estos van dañando la estructura del riñón, produce cicatrices que menoscaban las capacidades renales.

Los cálculos producen inflamación, infecciones, rasgaduras que van acumulando daños que a la larga pueden hacerse irreversibles. Son los grandes responsables de los cólicos nefríticos.

Quistes. Pequeños cálculos o infecciones bacterianas pueden degenerar en la formación de quistes.

Infecciones renales. Pueden originarse ya sea por infección superior u originada por lesiones en los riñones como. Por ejemplo, las rasgaduras que produce un cálculo al desplazarse internamente. Pero también puede ser que una infección recibida desde el exterior se propague hasta alcanzar los riñones.

Prostatitis. Es la infección e inflamación de la próstata. Es de difícil tratamiento y normalmente se procede a realizar un urocultivo. Su objeto es determinar cuál es el agente causal e indicar un antibiótico específico para atacarla.

Cáncer. Puede ser renal, prostatico, de útero u ovarios, de pene y de la vulva. Su diagnóstico y tratamientos deben seguir el protocolo específico para este tipo de patología.

Patologías congénitas. Existe un grupo de enfermedades genitourinarias orgánicas que tienen su origen y transmisión signada por la herencia.

Infecciones genitourinarias

Cualquier órgano del tracto genitourinario es susceptible de sufrir una infección. Sin embargo, hay que hacer algún tipo de diferenciación pues dependiendo del órgano donde se origine, estas tendrán características diferentes.

Las infecciones renales suelen tener un origen sistémico (agentes infecciosos transmitidos a través de la sangre)  o pueden ser causadas por lesiones producto de quistes o cálculos renales. Las infecciones en uretra y vejiga suelen ser causadas por contaminación con agentes infecciosos introducidos desde el exterior.

Quizás la causa más frecuente es la contaminación con bacterias fecales (fundamentalmente contagios con Escherichia coli).

La contaminación con bacterias fecales se produce cuando el material fecal se pone en contacto con las zonas periféricas (pene o vulva) del tracto urinario.

La mayor cercanía del área perianal y el orificio uretral (puerta del aparato urinario) que presentan las mujeres, es la responsable de la mayor frecuencia de contaminación en las damas que en los hombres.

Normalmente las bacterias entran a la uretra y de allí a la vejiga. Y quizás a los riñones.

De manera natural el tracto urinario está preparado para resistir los ataques de las bacterias, Pero es posible que se conjuguen varios aspectos para que otras puedan llegar hasta la vejiga e incluso hasta los riñones.

También es posible una infección bacteriana contraída a través de las relaciones sexuales. Existen cepas bacterianas cuyo mecanismo de transmisión es exclusivamente sexual. En estos casos, el uso del preservativo ha demostrado ser muy eficiente y de hecho suficiente para prevenir el contagio.

La mayoría de los antibióticos existentes en el mercado son útiles en el combate de las infecciones bacterianas urinarias.

También existen alimentos naturales y naturistas que son muy efectivos en la prevención y control de infecciones urinarias.

Ejemplo de ellos son el arándano rojo y el suplemento alimenticio naturista BioBacflor

Causas frecuentes de infecciones genitourinarias

Las infecciones bacterianas genitourinarias normalmente se contagian con agentes patógenos provenientes del exterior.

Las más frecuentes son por contaminación con material fecal. Puede ponerse en contacto con la apertura de la uretra por mal aseo de la región perianal.El  sexo anal o por contagio manual involuntario son otras causas.

Las bacterias ingresan primero a la uretra y luego es posible lleguen hasta la vejiga. Si la infección es en la uretra se llama uretritis y puede ser de origen fecal o de origen sexual. En las mujeres la apertura uretral está muy cercana a la vagina.

También la infección puede localizarse en la vejiga y entonces se denomina cistitis

Entre las infecciones genitourinarias más frecuentes son:

  • Infecciones por Escherichia coli. Esta es una bacteria del tracto digestivo. Llega a infectar el tracto genitourinario al establecerse algún tipo de contacto entre la materia fecal y la región externa del aparato urinario. Esta es quizás el más frecuente agente patógeno que contamina el tracto genitourinario. Se trata con una amplia gama de antibióticos.

  • Infecciones por bacilos y gonococos. Normalmente la fuente de contagio es la relación sexual. Se previene el contagio con el uso de preservativo y se trata con antibióticos específicos en altas dosis.

Entre las enfermedades infecciosas de transmisión sexual más frecuentes destaca la gonorrea, la sífilis, la clamidia, los herpes y VIH.

Las infecciones genitourinarias ya sean de origen fecal o de origen sexual, si no son bien tratadas a tiempo suelen derivar en patologías más complejas y de mayor dificultad de ser erradicadas.

Factores de riesgo de contraer infecciones genitourinarias

Existen tantos o más  factores de riesgo de contraer enfermedades infecciosas en el tracto urinario como posibles causas de estas hay. Por supuesto, los factores de riesgos también están asociados al tipo de origen o causa. Algunos de los factores de riesgos más generalizados son:

La edad. Con la edad el organismo va disminuyendo su capacidad de realizar sus funciones. Con el paso de los años los músculos de la vejiga se van haciendo flácidos y es más difícil realizar sus labores de expulsión forzada de la orina. Esto hace que queden remanentes de orina en su interior y se conviertan en focos de infección.

La predisposición genética. Hay enfermedades genitourinarias que son transmisibles o están asociadas a la herencia (genética). Por ejemplo, la dificultad para eliminar ácido úrico puede terminar en la formación de cálculos renales y estos inducir una infección urinaria. Esta dificultad está asociada a la herencia.

El embarazo. Durante la gestación, los cambios hormonales pueden hacer a las mujeres más susceptibles de contraer una infección urinaria.

Daños, lesiones u obstrucciones de órganos del aparato genitourinario. Al haber alteración de las membranas de los órganos genitourinarios las colonias bacterianas pueden asentarse en ellos y causar una infección urinaria.

La actividad sexual. También es una fuente de contaminación bacteriana y por ende un riesgo de contraer infecciones genitourinarias. El riesgo se ve acentuado con una nueva pareja sexual o por promiscuidad. La protección con preservativo ha demostrado ser muy eficaz para prevenir enfermedades genitourinarias.

Anticonceptivos de contacto y con penetración vaginal. Se ha detectado que algunas mujeres al utilizar diafragmas o espermaticidas resultan infectadas. Probablemente la causal de esto sea un inadecuada manipulación del anticonceptivo.

La menopausia. Al igual que en el embarazo, cambios hormonales producidos por la menopausia pueden sensibilizar al tracto genitourinario y hacerlo más sensible a infecciones genitourinarias.

El uso de sondas o catéteres. Puede producir rasgaduras y erosión en las membranas de los órganos genitourinarios. Al ocurrir contacto de las heridas con las bacterias presentes en la orina, estas últimas encuentran un ambiente adecuado para reproducirse y convertirse en una infección.

1: tratamientos al pie de la letra

Así como hay muchísimas causales de infecciones genitourinarias, también hay un sinnúmero de posibles terapias para prevenirlas y para combatirlas. Repasemos algunas de las más utilizadas:

1.- El uso de antibióticos. Con mucho las más utilizadas de las terapias para el tratamiento de las infecciones urinarias. La mayoría de los antibióticos existentes en el mercado suelen ser eficaces en el control de estas enfermedades.

Sin embargo, cuando la infección está muy extendida, los síntomas son muy agudos o no hay tiempo que perder, se estila la pesquisa con un urocultivo. Este determinará con precisión el agente patógeno que está causando la infección y entonces el médico podrá recetar un antibiótico específico para ese agente.

2.-También se estila indicar antiinflamatorios. Estos disminuirán el dolor y las molestias asociadas a la enfermedad.

3.-La medicina moderna estila asociar terapias médicas de la más pura tradición científica con los aportes que puedan hacer las terapias alternativas. Entonces se indican dietas enriquecidas con alimentos naturales que contenga antibiótico y antiinflamatorios.

Entre estos podemos mencionar el arándano rojo (un excelente antibiótico natural), el ajo, el jengibre y la menta.

4.-Los diuréticos también se recomiendan pues estos, al aumentar la cantidad y frecuencia de la micción, entonces ayuda a lavar las colonias bacterianas. Los diuréticos se pueden suministrar en productos farmacéuticos o en la dieta. Alimentos patilla, melón y pepino son excelentes diuréticos.

Un avance importante en la prevención y combate de infecciones genitourinarias son la ingesta de prebióticos y probióticos. Estos han demostrado ser una ayuda excepcional en el control de estas enfermedades.

2: alimentos, probióticos y prebióticos

Estos dos grupos de nutrientes han demostrado su eficacia en la prevención y en el control de enfermedades infecciosas genitourinarias.

Los prebióticos son alimentos indigeribles para los humanos que sirven de suplemento alimenticio para colonias de bacterias.

Los prebióticos hacen alianza con las colonias bacterianas convirtiéndose en su sustrato alimenticio.

Un ejemplo de prebióticos son los fructooligosacáridos, fibras solubles formadas por fructosa y por glucosa. Se pueden obtener a partir de plátanos, bananas, papaya, ajo y cebolla.

Como quiera que esta función alimentaria es selectiva, entonces los prebióticos sirven para mantener a raya a algunas colonias de bacterias. Al mismo tiempo para favorecer el crecimiento y desarrollo de otras colonias bacterianas. Por supuesto, la manipulación se hace controlada por el terapista.

Por su parte, los probióticos son organismos (bacterias) que son de utilidad en los procesos digestivos que ocurren al interior de nuestro cuerpo. Cuando los suministramos con nuestra dieta, favorecemos el fortalecimiento de nuestra flora bacteriana.

El probiótico natural más conocido por la humanidad es el yogurt.

Los probióticos además de ayudar a facilitar los procesos digestivos, elevan el nivel de funcionamiento del sistema inmunológico.

Como ayudan a adecuar el proceso digestivo, son una gran ayuda para combatir diarreas y estreñimiento.

También son útiles para mejorar la absorción de algunos nutrientes como sales, vitaminas, enzimas y aminoácidos.

Los prebióticos y los probióticos pueden ser incorporados a nuestra dieta. Quizás través de la ingesta de alimentos naturales ricos en contenidos de estos complejos. O también al enriquecer la dieta con ayuda de suplementos alimenticios naturistas que contengan estos elementos nutricionales.

Un suplemento alimenticio enriquecido con probióticos y prebióticos de uso muy popularizado entre los pacientes de infecciones genitourinarias es el BioBacflor.

3: ¿Infecciones genitourinarias? ¡BioBacflor!

Cuándo pensamos en recurrir a la ayuda de prebióticos y de probióticos para controlar una infección genitourinaria, la comunidad de pacientes con mucha frecuencia piensa en BioBacflor.

BioBacflor es una mezcla de pre y probióticos, formulada pensando en fortalecer importantes y variados aspectos del organismo humano. Brindar ayuda en varias patologías y favorece una calidad de vida optimizada para quien lo consuma.

La fórmula de BioBacflor contiene fructooligosacáridos. Estas son moléculas de carbohidratos asociados a los bifidobacilos y a lactobacilos.

Ambas cepas de bacilos son importantes a la hora de mejorar nuestra función digestiva y de elevar el nivel de funcionamiento del sistema inmunológico.

También contiene inulina y un complejo de oligosacáridos de manano. La inulina es un prebiótico que se obtiene a partir de la glucosa y que se utiliza para darle sabor ya los alimentos. También se usa como sustituto de la fibra.

Los oligosacáridos de manano son prebióticos de reconocida utilidad en el control de la Escherichia coli y la Salmonella sp.

Su fórmula probiótica está enriquecida con bifidobacilos y lactobacilos presentados en la mezcla probiótica Vitalabs 6-strain. Bacillus subtilis, Bifidobacterium bifidum, B. coagulans, Lactobacillus rhamnosus, L.acidophilus y L. casei.

Cada prebiótico y probiótico a lo individual realiza una función importante y específica a la hora de prevenir y combatir infecciones genitourinarias.

La sinergia lograda por el conjunto le da un valor agregado al suplemento alimenticio BioBacflor, lo hace un aliado indispensable en esta lucha. Realmente logra que el todo sea mucho más que la suma de las partes.

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