Imagen en closeup de los leucocitos atacando un virus. Sistema inmune del cuerpo humano.

Sistema inmune: función y cuidados para apoyarlo

Sistema inmune: función y cuidados para apoyarlo

Última actualización: 23-11-2018. Equipo Nutricioni

El sistema inmunológico es el ejército natural de los organismos vivos contra posibles contagios como virus y bacterias que atacan el cuerpo produciendo enfermedades y dolencias.

A través de estrategias bien establecidas, este ejército detecta y destruye a los invasores.

El ejército del sistema inmune es una compleja red de órganos y células encargadas de reconocer y destruir, todo organismo que le parezca perjudicial al cuerpo del cual forma parte.Imagen en closeup de los leucocitos atacando un virus. Sistema inmune del cuerpo humano.

Se encarga de producir los  glóbulos blancos de los que tanto hemos escuchado, para combatir las bacterias y los virus que tratan de penetrar en el cuerpo y mantenernos sanos.

Por ello es de vital importancia conocer detalladamente su función, y cómo mantenerlo activo para que siempre nos ayude a gozar de buena salud.

¿Cómo actúa el sistema inmune para mantenernos saludables?

El sistema inmune actúa de varias formas para lograrlo, fundamentalmente a través de mecanismos de defensa y mecanismos de combate.

Los mecanismos de defensa, actúan a modo de barrera que impide que los patógenos invadan al organismo. La piel es un excelente ejemplo de barrera.

La inflamación es otra barrera que el sistema inmune crea, para que las infecciones no se extiendan al resto del organismo. Lo hace a través de sustancias promotoras de la inflamación, como eicosanoides y citocinas.Hombre con ganglios inflamados, se toca el cuello y garganta

Con esta capacidad nacemos todos, y forma parte del sistema inmune innato.

Y si los patógenos han conseguido atravesar las barreras, entonces se activan los mecanismos de combate, como los glóbulos blancos, por ejemplo, que los destruyen de diversas maneras.

De hecho, el sistema inmune es capaz de conservar memoria acerca de los patógenos invasores, por si se presentan en otro momento, ya está preparado para liberar armas específicas contra ese patógeno en particular.

Esta es la faceta adaptativa del sistema inmune. En otras palabras, el sistema inmunológico puede mejorarse a sí mismo con el tiempo

Organos que componen el sistema inmune

Los órganos del sistema inmune son llamados órganos linfoides, ya que llevan los linfocitos a todas partes del cuerpo, cada órgano linfoide tiene una función dentro del cuerpo.

Adenoides,  son glándulas situadas en la parte de atrás de la nariz. Impiden la entrada de bacterias o virus por la nariz y la boca.

Médula ósea, es el tejido que se halla dentro de los huesos. Aquí se producen los linfocitos. 

Ganglios linfáticos, son órganos esféricos que se encuentran por todo el cuerpo,  conectados mediante los vasos linfáticos. Son las barracas del ejército del cuerpo. Su inflamación indica problemas, como infecciones, por ejemplo.Medico revisa a mujer joven debido que tiene los ganglios inflamados

Vasos linfáticos, constituyen la autopista por la que circula el ejército de células defensoras, hacia los órganos linfoides y el torrente sanguíneo.

Placas de Peyer, es el tejido linfático que recubre las mucosas como por ejemplo, el intestino delgado. Su función es la de revelar los antígenos presentes en el cuerpo.

Bazo, es el órgano más grande de todo el sistema linfático, aproximadamente tiene el tamaño de un puño y se encuentra en el abdomen. Tiene la función de eliminar glóbulos rojos viejos.

Timo, está situado entre el esternón y el corazón. En esta glándula maduran los linfocitos, células que defienden al organismo de los patógenos.

Amígdalas, son esas glándulas redondas que están en la parte posterior de la garganta. Tiene la misma función que las adenoides, es decir atrapar los virus que entran por la boca.

Factores que deterioran el sistema inmunológico

El sistema inmunológico, en principio, es un mecanismo impecable, pero muchas veces, las personas lo someten a situaciones que realmente lo deprimen, causando fallas al sistema.

Por ejemplo:

  • El dormir poco puede causar estragos en el sistema inmunológico. Cuando el cuerpo no descansa lo suficiente no realiza sus funciones de manera óptima.

Los expertos han determinado que una persona adulta debe dormir al menos seis horas diarias.

  • Las depresiones y el estrés afectan el sistema inmune, bajando las defensas del organismo contra los ataques de los virus. Cuando el ejército se encuentra deprimido o estresado, es presa fácil de los enemigos.

Pensar en problemas que se pueden presentar, sin que en verdad hayan sucedido, genera un estrés innecesario que repercute en el funcionamiento del sistema inmunológico.

  • La mala alimentación puede comprometer seriamente las funciones del ejército natural del cuerpo. El azúcar, colorantes artificiales, granos refinados y refrescos, son alimentos que aportan pocos nutrientes.

Usualmente son alimentos muy procesados, con un alto contenido de aditivos químicos que deterioran el sistema inmunológico.

La comida rápida también llamada comida chatarra, afecta todos los órganos del cuerpo. El sistema inmunológico es una víctima más de esta mala práctica alimenticia.

Los colorantes artificiales y aditivos químicos utilizados las industrias de alimentos son elementos tóxicos que pueden causar padecimientos como el asma, el cáncer y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad.

  • Abusar de medicamentos es una práctica realizada por mucha gente. Automedicarse puede ser fatal para el sistema inmune.

Existen medicamentos que reducen la comunicación entre células y su uso prolongado causa fallas al sistema inmunológico. Por eso es necesario seguir las indicaciones del especialista al pie de la letra.

  • Consumir alcohol en exceso, disminuye la capacidad del sistema inmune a reaccionar contra las enfermedades, además de deteriorar el sistema digestivo impidiendo los nutrientes lleguen a las células del cuerpo.

Una copa de vino al día es excelente para reducir problemas cardiovasculares, pero el abuso puede matar las células cerebrales y dañar el hígado.

Imagen en primer plano de copa de vidrio con vino.

  • La deshidratación por no beber suficiente agua conduce a la mala función del sistema inmunológico. Hay que mantener el organismo hidratado consumiendo suficientes líquidos durante el día.

Enfermedades que atacan el sistema inmunológico

 Las enfermedades que atacan el sistema inmunológico son diversas, entre ellas tenemos la diabetes juvenil, la artritis reumatoide, el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) y otras más.

La naturaleza de las enfermedades que atacan al sistema inmune puede ser: hipersensibilidad, inmunodeficiencia, o autoinmunidad.

He aquí algunas de las más conocidas:

Diabetes juvenil, es la diabetes tipo uno que generalmente ataca a niños, adolescentes y jóvenes, en la cual el páncreas está inhabilitado para producir la insulina necesaria para llevar el azúcar a las células del cuerpo.

Pertenece a la categoría de trastornos autoinmunes.

Artritis reumatoide, se trata de una enfermedad sistémica autoinmune que causa pérdida de las funciones de las articulaciones, dolores agudos, inflamación de las articulaciones y rigidez de las mismas.

Alergias y asmas, en las cuales el sistema inmune reacciona de forma exagerada ante cosas que normalmente no tienen mayor problema, por ejemplo alimentos, el polen de las flores y sustancias diversas.Mujer mirando a otro lado mientras usa el inhalador para el asma contra un fondo blanco

Síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA),  es una enfermedad que ocasiona inmunodeficiencia,  originada por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) el cual se transmite usualmente,  por relaciones sexuales no seguras.

Ser portador del virus de inmunodeficiencia humana no significa que se padezca de sida. El virus puede estar de forma latente, reproduciéndose y a la larga causará el  debilitamiento del sistema inmunológico.

 Cuando el organismo portador del virus se hace muy débil,  se vuelve incapaz de defenderse de las enfermedades y estas atacan.  Los síntomas incluyen pérdida de peso, fiebre o sudores nocturnos, infecciones recurrentes y fatiga.

Trastornos tiroideos autoinmunes, en los que el sistema inmune ataca la tiroides, ocasionando hipertiroidismo, o producción excesiva de hormonas tiroideas, o lo contrario: hipotiroidismo.

¿Cómo apoyamos el sistema inmunológico?

  • La alimentación es siempre un gran aliado para mejorar las funciones de nuestro cuerpo. Se debe llevar una sana alimentación, comiendo alimentos de todos los grupos de forma balanceada.

Con una alimentación adecuada, vienen las vitaminas que refuerzan al sistema inmune, como la vitamina C y la vitamina E.

Y para asegurar una ingesta adecuada de manera práctica, está CelProtek, que contiene la dosis recomendada de estas vitaminas, ampliamente reconocidas por sus efectos reforzadores del sistema inmune.

Asimismo, incluir alimentos antiinflamatorios es una buena forma de apoyar al sistema inmune en sus funciones: piña, granada, aceite de oliva, pescados ricos en omega 3 y champiñones, entre otros.

Pescado con limones rodeado de vegetales verde encima de tabla de madera

  • Otra excelente práctica es evitar estrés y ansiedad, absteniéndose de crear problemas imaginarios, no sólo para cuidar nuestro sistema inmune, sino para la vida en general.

Una mejor actitud ante la vida genera beneficios en todos los aspectos.

  • Dormir es algo que debemos hacer para fortalecer el sistema inmunológico. De seis a ocho horas de sueño son necesarias para reponer las energías que el cuerpo consume en un día.

Podemos recurrir a métodos de relajación si el sueño es huidizo. Técnicas de meditación para lograr la calma necesaria para entrar al estado de sueño, o música diseñada para inducir el sueño.

  • Hidratación adecuada, para eliminar toxinas se debe consumir mucha agua, entre seis y ocho vasos al día.
  • Buenos hábitos de higiene, que incluyen lavarse las manos antes de comer y después de ir al baño.
  • Fumar es nocivo para la salud, y deprime el sistema inmune. Los fumadores tienen mayor probabilidad de contraer gripes y resfriados.
  • Apoyarnos con el consumo de infusiones, hierbas, y nutrientes reconocidos por fortalecer el sistema inmune: hojas de graviola o guanábana, polvo de frambuesa, té verde, ginseng, quercetina y licopeno, por mencionar algunos.

Guanábanas Frescas y Jugo

La cúrcuma es muy efectiva como antioxidante y para aumentar la respuesta de los linfocitos ante los patógenos, muy eficaz para quienes tienen el sistema inmune deprimido por algún tratamiento médico.

En este punto, la ayuda de CelProtek es insustituible, porque reúne estos nutrientes y más, para promover el buen funcionamiento del sistema inmune.

  • Actividad física, ya que el ejercicio ayude a que las células del sistema inmune se desplacen por todo el cuerpo realizando su función de proteger el cuerpo de forma más efectiva.

Alimentos cuyo consumo debe ser moderado

Hay alimentos cuyo consumo excesivo deteriora el sistema inmunológico.

Gaseosas, o refrescos que contengan azúcar refinada. Una lata de refresco contiene dieciséis cucharadas de azúcar, y el consumo recomendado es de cinco cucharadas al día.   

Sal, si bien el organismo la requiere, consumir mucha sal es perjudicial. Lo recomendado es disminuir el consumo de sal en las comidas y eliminar el salero de la mesa para evitar consumir sal cruda.

El exceso de sal en el organismo puede ocasionar que el sistema inmune se confunda y  arremeta contra tejidos sanos en vez de los virus.

Lácteos enteros, muchos consideran que los lácteos son innecesarios para la dieta humana. La única leche que el ser humano necesita es la materna, y esa solo por seis meses.

Sin embargo, los lácteos fermentados son otra historia. Contienen probióticos, microorganismos beneficiosos para la salud intestinal y el sistema inmune.

Las carnes rojas, se cree que la grasa animal, imposibilita la creación de linfocitos, que ayudan a proteger el cuerpo.

Café, el exceso de cafeína disminuye la respuesta del sistema inmune ante los ataques.

Un sistema inmunológico fuerte nos garantiza una buena calidad de vida, para que podamos desarrollar nuestras aptitudes de la mejor manera, evitando enfermedades y trastornos.

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