Sistema inmune. Anatomía humana. Silueta humana con órganos internos.

Sistema inmune: ¡El escudo protector de tu cuerpo!

Sistema inmune: ¡El escudo protector de tu cuerpo!

Última actualización: 19-12-2018 por Editor Ernesto.

Ilustración de un cuerpo protegiendose de virus

El sistema inmunológico es el que se encarga de proteger al organismo de infecciones que pueden ser causadas por virus o bacterias.

Visualiza tu sistema inmune como una barrera protectora que impide la entrada de todos aquellos gérmenes  que buscan entrar al organismo y que pueden ser una amenaza para tu cuerpo.

A través de una serie de mecanismos conocidos como respuesta inmune, este sistema lucha contra los microorganismos que pueden ser infecciosos antes de causar daño.

Si estos gérmenes logran entrar al sistema se producen infecciones y diferentes enfermedades, de ahí la importancia de mantener un sistema inmunológico que garantice la protección al cuerpo.

Este complejo sistema está compuesto por órganos, tejidos y células que cumplen una función a diario contra las bacterias.

Generalmente este sistema trabaja con mucha eficacia, pero otras veces cuando hay fallas en él quedamos desprotegidos, y se producen enfermedades de muchos tipos.

En la actualidad estamos constantemente expuestos, cada vez más  a factores externos que hacen más difícil el trabajo del sistema inmune.

Por esto muchas veces tenemos que recurrir a suplementos y vitaminas, como Restimed, para ayudar a nuestro sistema inmune a luchar contra tantos factores contaminantes y nocivos.

La contaminación ambiental genera gran cantidad de nuevos virus y gérmenes que antes eran desconocidos, y la ciencia lucha constantemente para tratar de controlarlos.

Lamentablemente, el sistema inmunológico no siempre puede controlar estos gérmenes que son una amenaza para nuestro organismo y las consecuencias de esto pueden ser graves.

No se puede determinar con exactitud qué causa las enfermedades autoinmunes, pero se relacionan con factores hereditarios, virus presentes en el ambiente, la exposición a ciertos compuestos químicos, etc.

Cualquier alteración en nuestras defensas nos hace susceptibles a contraer enfermedades que van desde alergias o resfriados hasta enfermedades autoinmunes y cáncer.

¿Cómo actúa esta barrera protectora?

Cuerpo masculino, hombre rodeado de microbioma nube esférica de bacterias, virus, microbios. Representación 3d Poca población de microbios dispersos

Como podrán ver tienes dentro de tu cuerpo toda una red de inteligencia que te defiende de los agentes externos las 24 horas del día.

El sistema inmune actúa a través de una serie de mecanismos que se conocen como respuesta inmune.

Este sistema está compuesto por toda una red de células, tejidos y órganos que se encargan de proteger al organismo.

Las células que se encargan de esta función son los glóbulos blancos, llamados leucocitos que se dividen en: linfocitos y fagocitos.

Cuando un agente infeccioso entra en el organismo el sistema inmunológico está alerta constantemente para entrar en acción y atacar estos organismos antes de que puedan causar daño.

Estos cuerpos externos se denominan antígenos y sea cual sea el tipo el sistema inmunológico lo reconoce como una célula ajena al organismo y potencialmente peligrosa.

Las primeras células que actúan para defender al cuerpo son los macrófagos, que se encuentran en la sangre y tejidos.

La función de los macrófagos es detectar los antígenos y capturarlo para que no se reproduzca.

Luego las enzimas contenidas en el interior del macrófago se encargan de destruir al invasor, descomponiendolo en pedazos muy pequeños.

Cuando este proceso no es suficiente, otras células del sistema inmune entran en acción: los linfocitos T y linfocitos B.

Ambos tienen funciones diferentes: Las células T se encargan de destruir a los gérmenes que el sistema inmune puede identificar.

Los linfocitos B localizan el antígeno y crean unas defensas para atraparlo, conocidas como anticuerpos.

Todos estos anticuerpos van a la corriente sanguínea con la finalidad de localizar más virus o bacterias, y evitar que se multipliquen y causar enfermedades.

Estos anticuerpos permanecen el organismo, con la finalidad de poder detectar si el mismo antígeno regresa, el sistema inmunológico  ya esté preparado para atacar este virus o enfermedad.

Al final de este proceso existen células que se encargan de eliminar totalmente el antígeno del cuerpo llamados fagocitos.

¿Qué es inmunidad y autoinmunidad?

Alimentos saludables para estimular el sistema inmunológico. Fondo blanco, pizarra con frase Immune System

La inmunidad es la resistencia natural o adquirida que posee el cuerpo humano contra una enfermedad, virus o bacteria.

Los seres humanos tienen varios tipos de inmunidad:

Innata: Es un sistema de protección que tenemos al nacer, propia del ser humano que nos defiende de gérmenes que atacan a otras especies, por ejemplo perros y gatos.

Este tipo de inmunidad también está constituida por las barreras del cuerpo, como la piel y las mucosas que recubren algunos órganos por donde pueden entrar infecciones.

Adquirida: Es la que vamos desarrollando durante el transcurso de nuestra vida. Parte de este proceso se realiza a medida que las personas se exponen a los agentes externos. También a través de las vacunas vamos desarrollando la inmunidad.

Pasiva: Es aquel tipo de inmunidad que es transitoria o temporal. Esto se transmite a través de la madre al bebé por medio de la leche materna que inmunizan al niño durante los primeros años de la infancia.

Cada organismo es distinto y no existen dos sistemas inmunológicos iguales. Mientras algunas personas no contraen infecciones otros parecen enfermarse constantemente.

A medida que pasan los años el organismo va adquiriendo cada vez más inmunidad, por ejemplo los niños son más propensos a enfermarse que los adultos, porque su sistema inmune aún está en desarrollo.

Generalmente nuestro sistema inmune combate eficazmente los virus y bacterias que quieran entrar en el organismo.

Pero cuando existen fallas en el sistema inmunológico, éste no distingue las células propias de las ajenas.

En vez de luchar contra los antígenos o células tóxicas, puede atacar sus propias células. Esto es lo que conocemos como autoinmunidad.

Esta respuesta del sistema inmune puede contribuir al desarrollo de varias enfermedades de carácter autoinmune.

Enfermedades del sistema inmunológico

Ocurren cuando existe alguna falla en el sistema inmunológico que no permite realizar sus funciones de manera correcta, ocasionando enfermedades que pueden ser graves.

Estos trastornos de salud pueden ser muy diversos, pero se pueden clasificar en varios grupos:

Trastornos de inmunodeficiencia. Se producen cuando una parte del sistema inmunológico no funciona de manera adecuada.

 Esto puede ser un defecto de nacimiento (inmunodeficiencias primarias) o también se pueden adquirir a través de una infección o por el uso de ciertos medicamentos. (inmunodeficiencia adquirida o secundaria).

Entre las enfermedades más comunes de este tipo podemos destacar:

Ilustración 3D de células del sistema inmunológico que atacan un virus del VIH.

VIH. Conocida como SIDA, esta enfermedad destruye lentamente el sistema inmunológico y se adquiere a través de un virus que elimina las células del organismo que defienden al cuerpo de agentes externos y lo hace más vulnerable a cualquier infección.

Este peligroso y mortal virus se transmite mayormente a través del contacto sexual sin protección con algunas personas que esté infectada, por compartir agujas contaminadas y también puede pasar de madre a hijo.

Otras enfermedades de inmunodeficiencia son: Deficiencia de anticuerpos IgA, displasia tímica e inmunodeficiencia combinada grave, más conocida por las siglas  IDCG.

Trastornos autoinmunitarios. Se manifiestan cuando el sistema inmune ataca por error a los tejidos del cuerpo.  Entre las enfermedades autoinmunes más conocidas están:

Lupus: Esta enfermedad de carácter crónico presenta síntomas como inflamación y dolor en los músculos y articulaciones. También puede afectar los riñones y otros órganos.

Artritis reumatoidea: El sistema inmune ataca a determinadas partes del cuerpo como las rodillas, manos y pies, causando inflamación y dolor.

Espondilitis anquilosante: Este padecimiento produce inflamación en la columna vertebral y articulaciones, provocando dolor y rigidez.

Alergias: ¿Tienen relación con el sistema inmune?

Mujer estornudando debido que es alergica a los animales

Los trastornos alérgicos se producen cuando el sistema inmune reacciona de manera exagerada a la exposición de algún factor externo.

Los factores que producen alergia pueden entrar a través de la respiración, ingerirse o a través de la piel.

Los cambios hormonales, la contaminación e incluso situaciones de estrés pueden provocar una reacción alérgica.

Las alergias pueden afectar a cualquier persona sin importar edad o sexo y tienden a ser hereditarias.

Entre las enfermedades alérgicas más comunes tenemos:

Infografía de vector de asma. Ilustración de los síntomas del asma. Fondo verde y blanco.

Asma: Muchos piensan que el asma en una enfermedad respiratoria, pero en realidad es una de las enfermedades alérgicas más comunes que afectan las vías respiratorias.

Es un trastorno que se caracteriza por producir problemas respiratorios debido a una reacción alérgica, tanto del sistema inmune como pulmonar.

Los pulmones pueden ser sensibles a ciertos alérgenos como el polvo, polen, pelos de animales, etc.

Cuando existe contacto con alguno de estos agentes externos las vías respiratorias se estrechan, se disminuye el flujo de aire y se dificulta la respiración.

Dermatitis atópica: Se produce en la piel y produce sarpullido, comezón y ardor. Es más común en la infancia y en personas con antecedentes familiares de esta enfermedad.

Alergias ambientales: El organismo reacciona ante un agente del exterior como los ácaros de polvo, por ejemplo.

Alergias estacionales: Puede manifestarse como rinitis alérgica y se producen por cambios del clima.

Alergias alimentarias: Algunas personas presentan intolerancia a algunos alimentos que provocan una reacción alérgica en la persona manifestando hinchazón, picazón o muchas veces dificultad respiratoria.

Alergias a toxinas: Son aquellas ocasionadas por picaduras de insectos como abejas, mosquitos  u otros insectos.

¿Qué puede afectar el sistema inmune?

Contaminación del aire de la ciudad

Un sistema inmune fuerte tiene la capacidad de defender al organismo contra las enfermedades que provocan los virus que existen alrededor, por lo tanto, nuestra salud depende básicamente del sistema inmune.

Actualmente existen muchos factores internos y externos que pueden alterar nuestras defensas inmunitarias.

Algunos de los más importantes son:

Acumulación de toxinas: Las toxinas son sustancias y gases dañinos para el organismo, que se introducen en el organismo a través del aire que respiramos, del tabaco y el alcohol que tienen efectos nocivos.

Contaminación: La exposición al medio ambiente, cargado de gases tóxicos debilita la función de las células que se encargan de proteger al cuerpo de los agentes del exterior.

Esto hace que el organismo esté más propenso a sufrir de resfriados, alergias y problemas respiratorios.

Mala alimentación: Es importante una alimentación balanceada, ya que la carencia de algunos nutrientes afecta la función inmunitaria.

También el exceso de algunos minerales y vitaminas pueden afectar el sistema inmune.

En estos casos un médico puede determinar si existen carencias de alguna vitamina o mineral que esté causando alguna enfermedad.

En estos casos puede indicar un suplemento como  Restimed, que proporcione la cantidad de nutrientes que el cuerpo necesite.

El estrés: Los estados emocionales negativos como estrés, ansiedad o depresión afectan directamente en las defensas del organismo y esto hace que seamos más susceptibles a padecer más enfermedades.

Falta de sueño: El sueño es reparador y las células de nuestro cuerpo necesitan  regenerarse. El insomnio es un trastorno que provoca desequilibrio en todos los sistemas del organismo, incluyendo el sistema inmunológico.

Cómo cuidar las defensas de tu cuerpo

La necesidad de cuidar el sistema inmunológico surge desde el nacimiento, ya que en los recién nacidos este sistema se desarrolla lentamentente.

Por eso la importancia de amamantar al bebé, ya que  a través de la leche materna la madre transfiere las defensas hasta que el niño es capaz de tener sus propias células para defendernos de los gérmenes.

La leche materna contribuye a inmunizar el organismo y por lo tanto, se disminuyen las posibilidades de contraer infecciones, enfermedades respiratorias, gastrointestinales, alergias, etc.

Una alimentación saludable es indispensable para mejorar el sistema inmune, ya que nos permite obtener todos los nutrientes que necesitamos y cuidar nuestro peso.

Se recomienda el consumo de frutas y verduras que tienen muchas vitaminas como la C que actúa como antioxidante y fortalecen el sistem inmune.

Algunas de estas frutas son las fresas, moras, limón, naranja, y las verduras como brócoli y  tomate, entre otras.

Otros alimentos que también pueden mejorar su salud inmune son el té verde, la miel y frutos secos.

También en los suplementos como Restimed, puede encontrar estas vitaminas y nutrientes que pueden contribuir a tener un mejor sistema inmunológico.

En los últimos años se han desarrollado proyectos relacionados con alimentos probióticos que son microorganismos vivos que se encargan de estimular el sistema inmune.

Evite el consumo de tabaco, alcohol y otras drogas. Estas sustancias causan daños irreparables en los tejidos y sistemas del cuerpo y hacen más difícil el trabajo del sistema inmune, debido a las sustancias nocivas que contienen.

Realiza ejercicios regularmente y de intensidad moderada. La actividad física es beneficiosa para todo el organismo, libera el estrés y la ansiedad y esto mejora la respuesta del sistema inmune.

Debemos poner atención a nuestro sistema nervioso, ya que el sistema inmune tiene una estrecha relación con el.

La relación entre la mente y cuerpo se ha venido estudiando en los últimos años y se ha logrado establecer que los factores emocionales influyen directamente en la salud de nuestro cuerpo.

Cuando sufrimos de estrés, ansiedad o depresión el organismo libera sustancias y hormonas que impiden el funcionamiento normal del sistema inmunológico.

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