Ilustración de los diferentes dolores de artritis posibles.

Síntomas de artritis en las manos: señales de alerta

Síntomas de artritis en las manos: señales de alerta

Última actualización: 18-10-2018. Equipo Nutricioni

Además de músculos y piel, veintiocho huesos, veintinueve articulaciones y toda una trama de tendones, venas y ligamentos, la mano es una herramienta extraordinaria en la estructura corporal del ser humano. Pocos animales cuentan con una extremidad tan funcional.

La mano ha permitido y permite al hombre realizar desde las más minúsculas de las acciones hasta las más monumentales obras.

Arte, ciencia, religión, tecnología, han alcanzado el nivel que tienen gracias en parte a la acción y función de la mano.

Será un tipo de artritis, la que ataca las manos, la artritis reumatoide, el tema y objetivo del presente artículo, procurando definir y describir causas y consecuencias de esta dolencia, a la vez que se tratará de orientar en cuanto a cómo hacerla más llevadera, a pesar de sus secuelas.

¿Qué es la artritis?

La artritis es una enfermedad crónica y degenerativa de las articulaciones, que se caracteriza por causar hinchazón de la membrana que alimenta, protege y cubre los cartílagos de las articulaciones y los tejidos circundantes.

Esta inflamación simétrica, puesto que son afectados ambos lados del cuerpo (ambas rodillas, ambas muñecas, por ejemplo), de naturaleza autoinmune, se acompaña generalmente de un incremento de líquido en la articulación.

Hasta ahora se desconocen las causas de la artritis reumatoide.

Sin embargo, factores como el genético pueden dar pie a su aparición. No se afirma con esto que la artritis es hereditaria; es solo que ciertas variantes en los genes propician la predisposición a padecerla.

Las infecciones de cualquier naturaleza en la boca y el consumo de tabaco, también podrían convertirse en motivos para que un individuo presente signos de padecimiento de artritis.

Aún sin ser factores causantes de artritis, el clima, la humedad atmosférica y la temperatura ambiente pueden influir para que la persona que sufre de artritis, enfrente dolores de mayor intensidad cuando el tiempo no es bueno.

El diagnóstico de la artritis tiene su base en la serie de pasos que lleva a cabo el especialista, los cuales comprenden:

  • Interrogatorio al paciente.
  • Examen físico.
  • Observación analítica de la inflamación.
  • Análisis de anticuerpos.

También, el médico se vale de resultados arrojados por ecosonogramas, radiografías y resonancias magnéticas para hacer una evaluación de las condiciones del paciente y de la gravedad de la enfermedad.

Ilustración de los diferentes dolores de artritis posibles.

¿Por qué la artritis es una enfermedad autoinmune?

La artritis pertenece al tipo de dolencias consideradas autoinmunes.

Las enfermedades autoinmunes aparecen cuando el sistema inmune, encargado de proteger al organismo contra infecciones y otras enfermedades, ataca a las propias células del cuerpo.

En el caso de la artritis, células del sistema inmunitario arremeten contra la membrana sinovial causando inflamación. Si esta hinchazón se prolonga en el tiempo, puede ocurrir la destrucción de la articulación y en consecuencia su inhabilitación o invalidez.

Aunque haya quienes lo desconozcan o quienes lo duden, la artritis no es una enfermedad exclusiva de personas adultas o de edad muy avanzada.

Es común pensar que niños y jóvenes, aún adultos jóvenes, están exentos de padecer de cualquiera de los tipos de artritis.

No obstante, la realidad contradice lo que mucha gente pudiera pensar o creer. La artritis no respeta edades. Niños de muy pocos años y adolescentes llegan también a ser víctimas de este mal.

Prácticamente, no hay persona en el mundo que no esté expuesta a sufrir de artritis degenerativa; sobre todo, personas de edad avanzada. Entre hombres y mujeres, esta afección parece inclinarse por preferir a las mujeres.

La proporción de adultos mayores atacados por la artritis revela que entre un 80 y un 90 por ciento de los pacientes son mayores de 75 años. Por otra parte, un 60 por ciento de los afectados por la enfermedad superan los sesenta años de edad.

La artritis reumatoide es la más común. Como se dijo antes, son las mujeres quienes llevan la peor parte, puesto que tienen tres veces más probabilidades de desarrollarla, incluso a una edad más temprana que la del hombre.

Entre los treinta y los cuarenta años es cuando la persona está más propensa a sufrir de artritis, independientemente de que puedan padecerla otras personas de cualquier edad.

En las mujeres es frecuente su aparición sobre todo después de iniciarse la menopausia.

Ilustración de mano de persona mayor que sufre de artritis

Tipos de artritis

El dolor, la rigidez, y el hinchamiento repentino de las coyunturas deberían inducir a toda persona a la reflexión. Pudieran ser síntomas de alguna afección pasajera; una virosis, tal vez. Pero también puede ser un campanazo dado por la artritis, llamando a estar alertas.

De la artritis, se cuentan más de cien tipos diversos, los cuales se manifiestan a través de esa hinchazón, dolor y rigidez aparecidos en las articulaciones, pero que se diferencian entre sí en las causas y consecuencias finales para el paciente.

Algunos de estos tipos de artritis son:

  • Síndrome del túnel carpiano.
  • Síndrome de la cresta.
  • Osteoartritis inflamatoria erosiva.
  • Spondylitis ankylosing juvenil.
  • Dermatomyositis juvenil.
  • Artritis reumatoide juvenil.
  • Enfermedad de Kawasaki.
  • Lupus neonatal.
  • Artropatía neuropática.
  • Osteoporosis.
  • Reumatismo palindrómico.
  • Tendinitis tibial posterior.
  • Bursitis de prepatellar.
  • Tendinitis del puño de rotor.
  • Osteomielitis de las salmonelas.
  • Artropatía de la célula falciforme.
  • Codo de tenis.
  • Artritis de la tuberculosis.
  • Artritis viral.
  • Artritis de Yersinial.

A continuación se describirán algunos de los tipos de artritis más frecuentes y que tienen mayor impacto en la población:

Síndrome del túnel carpiano. Merece acá especial mención, ya que es una molestia que nace debido a la presión excesiva sobre el nervio mediano. Este nervio, que nace entre el cuello y el hueco axilar, permite la sensibilidad y el movimiento a algunas partes de la mano.

Daño muscular en la mano y en la zona de los dedos, entumecimiento, debilidad u hormigueo en estas áreas, pueden ser señales inequívocas provocadas por la aparición del síndrome del túnel carpiano, que solo el médico especialista o reumatólogo podrá diagnosticar.

Ilustración de imagen de enfermedad tunel carpeano

Osteoartritis inflamatoria erosiva. De acuerdo con las estadísticas de aquejados por artritis reumatoide, se considera que la osteoartritis inflamatoria erosiva  es el tipo más común entre la población.

Se caracteriza por afectar sobremanera el cartílago articular, tejido que en la articulación sirve de amortiguador a los extremos de huesos.

La enfermedad desgasta el cartílago, hasta hacerlo desaparecer, lo que da origen a dolor y a la rigidez en la articulación afectada.

Hombre se sostiene la rodilla en medio de una inflamación

Artritis reumatoide juvenil. Se le considera la forma más común de artritis durante la infancia. Sus síntomas incluyen dolor, inflamación, rigidez y disminución de la función de las coyunturas.

Pueden acompañar a los anteriores síntomas como fiebre y erupciones. Además afecta otras partes del cuerpo.

Osteoporosis. La osteoporosis causa debilitamiento de la masa ósea, volviéndolo más poroso. En este proceso, la estructura del hueso se transforma y aumenta la cantidad de celdillas o cavidades, haciéndolo más frágil y permitiendo que se rompa con facilidad.

El número de pacientes de osteoporosis aumenta con la edad, siendo las mujeres quienes más la sufren; sobre todo, después de la menopausia, en un índice que alcanza aproximadamente un 20 por ciento de ellas, que están entre los 50 y los 80 años vividos.

Ilustración de deformación de los huesos por causa de la artritis

Tendinitis del puño de rotor. Se conoce como puño rotor al grupo de músculos y tendones unidos formando un puño en la articulación del hombro. De este denominado puño del rotor dependen el sostén y el movimiento  del brazo en la cavidad articular.

La tendinitis de puño rotor, una forma de artritis que se refleja en la articulación del hombro, puede aparecer por uso excesivo de la articulación, lesión a causa de un accidente o por influencia de una enfermedad degenerativa como la artritis reumatoide.

Imagen de vista superior de hombre con dolor en la muñeca

¿Artritis o artrosis?

Aunque ambas dolencias parecieran afectar el organismo de la misma manera, la verdad es otra. La tendencia común es a la confusión en cuanto a ambas enfermedades; pero ciertamente tienen sus diferencias.

En relación con la artritis, hay que empezar por decir que esta es una enfermedad crónica que afecta al individuo inflamando varias articulaciones a la vez.

No obstante, centra su ataque en la membrana sinovial, capa que envuelve enteramente a la articulación.

Por su parte, la artrosis, dolencia degenerativa, también causa hinchazones crónicas en las coyunturas; pero esta afección, a diferencia de la artritis, provoca el desgaste de los cartílagos generando roce directo entre los huesos.

A la larga, los huesos también sufrirán deterioro.

Síntomas generales de la artritis

La artritis, en forma de aviso, despliega todo un haz de señales que se concentran en las áreas articulares o en las zonas adyacentes a estas, que pueden experimentarse por un prolongado período de tiempo.

Las más comunes de estas señales son:

  • Pérdida parcial o total de movilidad de la articulación afectada.
  • Dolor articular, aun en estado de reposo, que se incrementa cuando la temperatura del ambiente tiende a ser baja.
  • Hinchazón ocasional en las coyunturas o en sus alrededores.
  • Rigidez de las extremidades afectadas.

No obstante, dependiendo del tipo de artritis que sufra la persona, los síntomas pueden variar. Por ejemplo, el afectado puede llegar a:

  • Sufrir de fiebre.
  • Perder peso en un lapso de tiempo breve.
  • Padecer de afecciones en la piel, tal como sarpullido o picazón.
  • Experimentar problemas respiratorios, como dificultad para respirar.

Sin embargo, tomando en consideración que estos síntomas pueden ser signo de otras dolencias, lo más conveniente es buscar la opinión de un médico especializado, quien determinará, previa observación y exámenes la razón cierta de los malestares mostrados.

Mujer de edad avanzada con dolores en los huesos, causa de la artritis

Síntomas de la artritis en las manos

Los síntomas de la artritis en las manos no distan mucho de ser semejantes a los síntomas generales y más comunes de esta dolencia.

Pero, específicamente para la artritis en las manos, los indicadores de estar sufriéndola son:

Dolor en las coyunturas: al aparecer la enfermedad, el primero de los síntomas se manifiesta en el dolor que siente el afectado por la artritis en sus múltiples articulaciones, muñecas, dedos de pies y manos, hombros rodillas, codos.

Desde la muñeca, hasta la falange de cualquiera o de todos los dedos, se ven aquejados por el daño. La más común de las lesiones es la que actúa sobre el dedo pulgar y que se conoce como rizartrozis.

Ilustración de mano con dolor de muñeca representando a su vez la anatomía

Crujido: Se ha tenido siempre la errónea idea de que crujirse los dedos afecta la mano y provoca artritis, nada más falso que esto.

El crujido espontáneo de los dedos puede aparecer como un síntoma de artritis; mas, no invariablemente debe ser así.

Deformidad: es frecuente ver en el seno de la familia o en la calle que transitamos, sobre todo personas de edad avanzada con manos y dedos deformes.

La artritis reumatoide causa la contracción permanente de los músculos que están alrededor de las articulaciones de los dedos, muñecas y tobillos, ocasionando deformaciones de manos y pies.

Entre las anomalías de los dedos de las manos se encuentran:

  • Deformación “en Z”.
  • Dedo en ojal.
  • Dedo en “cuello de cisne”.
  • Dedos “en ráfaga”.

Todas estas deformaciones causan limitaciones para el movimiento y uso de las manos, cuando no su incapacidad total y permanente.

Ilustración de las diferencia de dedos normales y con artritis

Inflamación: la artritis puede provocar hinchazones en las articulaciones afectadas, generando, además, adormecimiento y cosquilleo en la parte objeto de la dolencia.

Inmovilidad: cierto grado de paralización es posible en las manos luego de un largo período de inactividad.

Muchas son las veces en las que al levantarse, la persona debe esperar entre quince y veinte minutos antes de poder empezar a mover las manos.

¿Cómo lidiar con la artritis?

La artritis es una enfermedad crónica, es decir, no tiene cura. Lo que sí existe son fórmulas médicas que logran detener su avance y brindan al paciente oportunidades de evitar la inflamación que la enfermedad provoca persistentemente.

En este sentido, existe también una serie de instrucciones que brindan la oportunidad de sobrellevar las molestias causadas por la artritis, de las cuales se enumeran a continuación solo algunas de ellas:

  • El sueño debe ser completo y reparador. Dormir ocho o más horas diarias es lo más recomendable.
  • Regularmente, debe acostumbrarse la práctica de ejercicio físico suave: nadar, montar en bicicleta, caminar.
  • Debe evitarse hacer fuerza con las manos al realizar las labores del hogar.
  • No es conveniente manipular tapas de botellas o de frascos para abrirlos, sobre todo si estas están muy duras; tampoco  exprimir ropa al lavar.
  • Evitar movimientos repetitivos, bien sea en actividades laborales o de esparcimiento, especialmente movimientos repetitivos con las manos.
  • Procurar una vida calmada, sosegada, sin estrés.
  • Al sentarse, mantener una posición recta.
  • Evitar a toda costa estar con la espalda o el cuello doblados.
  • No existe dieta que cure la artritis reumatoide; sin embargo, deben evitarse alimentos que aumenten el peso en forma excesiva.
  • Se recomienda mantenerse delgados y evitar la obesidad.
  • El agua caliente por las mañanas contribuye a aminorar la rigidez y el agarrotamiento matinales de músculos y articulaciones.

Hombre mayor se ducha con agua caliente

Fármacos para aliviar la artritis

Se considera que hay dos tipos de fármacos usados para tratar la artritis. Unos sirven de alivio a corto plazo para aliviar el dolor y la hinchazón; los otros modifican la evolución de la enfermedad.

  • Los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (conocidos por sus siglas como AINE) y los glucocorticoides ayudan a sobrellevar la enfermedad.
  • Los fármacos modificadores de la evolución de la enfermedad no calman el dolor de inmediato. Su acción es a largo plazo y hacen que la actividad de las dolencias sea menor; puede llevar semanas o meses antes de ver sus efectos sobre la artritis.

Solo la opinión del médico especialista puede determinar qué medicamentos son los más apropiados para cada caso en particular.

Debe evitarse la automedicación y recurrir, en todo caso, únicamente a medicamentos patentados.

Mujer de edad avanzada abriendo un pote que contiene pastillas

Consecuencias de la artritis

Como ya se ha dicho, las señales que manifiesta la artritis a nivel de articulaciones son diversas. Por ejemplo, ocurre a menudo que haya falta de movimiento, dolor, abscesos e incapacidad parcial o total de la articulación afectada.

Además, se presentan otros síntomas que incluyen malestar general, fatiga, dolor indefinido e hinchazón de las manos y manifestaciones extra-articulares en otras partes del cuerpo como corazón, pulmones e intestinos.

Como se ha establecido, alrededor de la cuarta década de vida hacen su aparición los síntomas de artritis reumatoide, más frecuentes en las mujeres; aunque también existe una variante de la enfermedad que afecta a niños y adolescentes.

La artritis reumatoide, además de las consecuencias físicas que deja en el paciente, también lo marca con secuelas de tipo psicológico.

Todo ello deriva en cambios de actitud y conducta que repercuten  en la personalidad y merman la capacidad de producción del individuo.

La artritis reumatoide se proyecta como una de las razones que más regularmente induce a la incapacidad.

Los cálculos arrojan que el 80 por ciento de los afectados sufren de discapacidad parcial; en tanto que el 16 por ciento presenta discapacidad total después de un tiempo prolongado.

En América Central y el Caribe, de acuerdo con apreciaciones internacionales, se cree que entre 300 mil y 600 mil personas son pacientes afectados gravemente por esta dolencia.

La artritis reumatoide embiste principalmente a las articulaciones; en especial, a las coyunturas de manos y pies.

La enfermedad promueve deformidades y limitación en el movimiento de las mismas.

Como ya se fijó, las consecuencias físicas son los primeros signos de la artritis reumatoide.

A largo plazo, los pacientes que sufren la enfermedad se ven también afectados en su condición psicológica y mental (depresión, cambio de conducta, desequilibrio emocional).

El presupuesto y la economía familiar, al disminuir los ingresos económicos por causa de la incapacidad física que genera la artritis reumatoide, también sufren mermas que condicionan la alimentación, el estilo y la calidad de vida de pacientes y familiares.

Con el tiempo, y ante el agravamiento de las condiciones físicas y psicológicas del individuo que sufre esta enfermedad, se producen restricciones permanentes que redundan de forma negativa en el entorno familiar, llegando a perturbar hasta sus relaciones sociales.

Toda enfermedad genera gastos: a la familia, a la empresa, al Estado.

Los costos de tratamientos, medicinas, hospitalizaciones, intervenciones quirúrgicas y, en especial en estos casos, el de la fisioterapia o terapia de rehabilitación, hacen de la artritis una pesada carga.

Téngase en cuenta que la disminución en la posibilidad de producir ingresos económicos duplica el costo familiar.

Se estima que la capacidad total para trabajar se pierde a partir de entre cinco y diez años desde el momento cuando se hace el diagnóstico de la enfermedad.

Sin embargo, los pacientes de artritis son ejemplo de entereza y  no se dan por vencidos, dando ejemplo en sus comunidades de que la única limitación de un ser humano está en su mente.

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