Representación en simbolos de la mujer y el hombre

¿Sabías algo del modelo holónico de la sexualidad?

¿Sabías algo del modelo holónico de la sexualidad?

Última actualización: 03-02-2019. Equipo Nutricioni

Diagrama del cuerpo biológico y anatómico de la testosterona con cortes transversales del cerebro y del órgano reproductor masculino. Esquema de ilustración vectorial médica. Etiquetas de función del cuerpo en la silueta masculina.

El modelo holónico de la sexualidad surge a partir de las investigaciones del Dr. Eusebio Rubio Aurioles, doctor en sexualidad humana, quien desarrolló un modelo de abordaje integral e interdisciplinario de la sexualidad, inspirado en la Teoría del Sistema General.

La Teoría Sistema General fue propuesta inicialmente en 1945 y dada a conocer a partir de 1968 por Ludwig von Bertalanffy.

Su marco conceptual postula la existencia de niveles de jerarquías en la resolución de problemas, en los cuales actúan sistemas con características y principios de funcionamiento específicos.

De esta manera se desarrollan conceptos aplicables en forma independiente para el nivel de estudio que escojamos. Se proponen como niveles de este estudio el biológico, el psicológico, el social y el cultural.

Las características de los sistemas presentes en estos niveles aparecen a la vez en los otros niveles, en forma integradora e interdependiente. De ahí que surjan diferentes conclusiones respecto a los convencionalismos o ideas preconcebidas o comúnmente aceptadas.

Aplicado al campo de la sexualidad humana, ésta no puede ser vista solo desde la óptica biológica, ni cultural, ni psicológica, ni social, sino de todas, inclusive. Las manifestaciones de la sexualidad se pasean por todos estos niveles.

Por ello es preciso que sea estudiada de manera integral desde diferentes ciencias como la antropología, la sociología, la psicología, la biología y demás disciplinas humanísticas.

Esto nos permitirá tener una visión cercana al conocimiento integral de la sexualidad.

Se presenta como reto la necesidad de manejar instrumentos de estudio y conceptos que nos ayuden a tomar lo que requerimos de cada nivel de estudio.

El eje central de la Teoría del Sistema General radica en la idea de que todos los sistemas que habitan cada nivel, están conformados por elementos que están en interacción permanente, convirtiéndose a su vez en otros subsistemas.

Holones para entender la sexualidad

En 1980 el científico Arthur Koestler impulsó la idea de denominar a estos sistemas de con el nombre de holones.

Se hace hincapié en el hecho de que forman parte integral de un sistema, siendo en sí mismos muy complejos y con un alto grado de integración, conformando un todo.

Si queremos aplicar la Teoría del Sistema General para identificar los holones sexuales, sus partes, elementos, sistemas y subsistemas deben ser conceptos aplicables en forma vertical a toda la jerarquía de niveles.

La idea es que se puedan aplicar en el marco de los diversos métodos de estudio desde la antropología, la sociología, la psicología y la biología.

A partir de 1983 Rubio propone que la sexualidad del ser humano se deriva de la integración de los cuatro subsistemas (holones sexuales).

Éstos se activan mediante cuatro potencialidades humanas que son el género, la reproductividad, la vinculación afectiva interpersonal y el erotismo.

Estas potencialidades son aplicables en todos los niveles de estudio, interactuando entre sí y por lo tanto no ostentan por separado la categoría de conceptos sociales, psicológicos, biológicos o culturales.

Tener conceptos que se puedan aplicar a los distintos niveles y surjan de las distintas disciplinas que sumen conocimientos, nos evita correr el riesgo de circunscribir el estudio de la sexualidad a una sola óptica.

La nutrición es otra ciencia humanista que nos aporta sus métodos para estimular la respuesta sexual, integrándose con las demás ciencias.

Nos ofrece como herramienta la ProEnergía un producto elaborado para aumentar la energía y la vitalidad sexual.

Otro ejemplo es la relación de modificaciones en los neurotransmisores en el plano neurobioquímico (nivel biológico), con la vinculación afectiva del ser humano (nivel social) relacionada con la experiencia del enamoramiento.

Resulta interesante descubrir la sexualidad desde la interacción de diferentes ópticas,  desde una visión holónica.

Integración en el modelo holónico de la sexualidad

Este modelo teórico tiene como idea central el concepto de integración.

Desde el pensamiento sistémico se entiende la palabra integración como el hecho de que un elemento solo obtiene representación, si no se le considera en forma aislada.

Su actuación depende de los otros elementos que conforman el sistema junto con él.

En el caso de la sexualidad, la integración se alcanza mediante los significados con los que dotamos a nuestras experiencias.

La integración es en esencia un fenómeno mental; se origina del sentido, significado y  afectividad de aquello que vivimos como individuos y como sociedad.

Todo ello como resultado del determinismo biológico de las potencialidades humanas, que son compartidas por la mayoría de las personas.

Pero lo que está determinado según nuestra naturaleza, es el potencial que tenemos para vivir experiencias en los cuatro niveles señalados: el género, la reproducción, el erotismo y el vínculo afectivo.

Es largo el recorrido que hay que transitar entre el potencial y la actuación, dentro del estudio de la sexualidad humana.

Podemos asegurarnos de mantener un apoyo nutricional; la ProEnergía nos brinda más energía y resistencia, con visibles efectos en el aumento de la vitalidad sexual.

La sexualidad en su sentido literal, se construye en la mente del ser humano desde las experiencias que vive en su naturaleza biológica individual y en su interacción con la sociedad.

El proceso es paralelo, pero solo es observable desde un método social, ya que las sociedades construyen ideas sobre sus potencialidades sexuales, que son compartidas.

Los cuatro holones sexuales están unidos entre sí y cada uno se une con los otros tres, a través de significados mentales que constituyen el significado de las experiencias de un holón.

Nuestras sexualidades son complejas y ello se debe precisamente a que las significaciones siempre integran a los cuatro holones.

Alimentos que contienen vitamina B1

Nutrición entre caricias

¿Cómo integramos el modelo holónico de la sexualidad con la nutrición?

Un adulto que recibe una caricia sexual se significa en interacción con su propio género y el de la otra persona que está acariciando; se presenta así una significación integradora entre el erotismo y el género.

Sin embargo también puede suceder que la anhelada respuesta sexual no sea la esperada.

En este momento se comprueba que la visión holónica debe incorporar el elemento nutricional, que puede ser proporcionado por la ProEnergía.

Es un producto que siendo dosificado cada 8 horas, nos garantiza aumento de la energía, la resistencia y la vitalidad sexual.

La ProEnergía combina vitaminas del complejo B de uso popular por su poder energizante, junto a hierbas que activan la testosterona y demás hormonas relacionadas con el deseo sexual.

Entre los ingredientes del ProEnergía tenemos Vitamina B-1 (HCl de tiamina), Vitamina B-2 (riboflavina), Niacina (niacinamida /niacina) Vitamina B-6 (piridoxina HCl), Ácido Fólico, Biotina y Vitamina B-12 (cianocobalamina).

La fórmula de la ProEnergía se vale a su vez del poderoso arsenal botánico que existe para mejorar la función sexual, tomando lo mejor de él.

Además contiene Ácido pantoténico (pantotenato d-calcio), Magnesio (óxido) y L-Taurina.

El ginseng, raíz utilizada desde tiempos antiguos por las civilizaciones de Asia y América del Norte, igual que el alga espirulina, se usan para mejorar la memoria.

Además equilibran los niveles de azúcar en la sangre y ayudan a fortalecer el sistema inmunológico.

Otras plantas activadoras de la sexualidad en la ProEnergía son Acai Fruit, Cafeína, Tongkat Ali Root anhidra, Raíz de Rhodiola rosea y Maca Root.

Esta poderosa mezcla tiene efectos determinantes en una respuesta sexual positiva ante estímulos naturales dentro de la intimidad de pareja.

El erotismo siendo uno de los holones que conforman la sexualidad, muchas veces requiere de este empujón.

Todo comenzó con el holón de la reproductividad

El potencial que tenemos para reproducirnos, se debe al hecho de que somos seres vivos.

El desarrollo de la sexualidad humana se ha dado con una diversidad de niveles, formas de manifestación, formas de organización e integración y grandes complejidades.

En tiempos de antaño la reproducción humana era algo completamente azaroso.

En la actualidad, las sociedades han desarrollado patrones reproductivos que les permiten garantizar la reproductividad y permanencia de nuestra especie.

La reproductividad es la posibilidad de traer al mundo personas que sean similares a los que las produjeron. Pero también son los constructos mentales sobre esa posibilidad.

La tendencia general al hablar sobre el tema de la reproductividad es considerarla como un hecho netamente biológico y estudiarlo solo desde ese nivel.

Pero siendo un holón sexual, la reproductividad se manifiesta también en lo psicológico y lo social.

Nuestra reproductividad se puede manifestar incluso en el acto educativo. Tomar la ProEnergía y abordar la sexualidad desde el mejoramiento nutricional, es otra manifestación de la reproductividad.

Su alcance llega hasta el nivel molecular. Los hallazgos científicos sobre la composición del ácido desoxirribonucleico, génesis de la reproductividad en todos los seres vivos, nos lleva a posibilidades que aún están por investigar.

A nivel del organismo, la reproductividad humana se manifiesta desde lo corporal, en los dos aparatos reproductores que interactúan con la función erótica.

En el nivel psicológico la reproductividad tiene sus efectos incluso mucho antes de pesar en concebir un hijo.

En el momento de la concepción, naturalmente la función reproductiva continúa con el embarazo, la maternidad y paternidad, y todo aquello que garantice la completud del ser.

Y en el nivel sociológico la reproductividad se expresa en el significado social de la reproducción y los métodos anticonceptivos, la generación de políticas públicas y los procesos sociales basados en fenómenos demográficos.

Representación en simbolos de la mujer y el hombre

Mujeres y hombres: el holón del género

El sexo apareció en algún momento de la evolución de los seres humanos y en una sola especie surgieron dos formas: hembra y macho. Esta cualidad es denominada dimorfismo, que significa dos formas.

El género se basa biológicamente en el dimorfismo.

En el ser humano se constituye como una serie de constructos mentales sobre la pertenencia a una u otra categoría dimórfica: femenina o masculina, así como las características de la persona que lo colocan en algún lugar dentro del rango de diversidad posible.

De la misma forma que los demás holones sexuales, el género también se manifiesta en todos los niveles de estudio que venimos exponiendo.

Múltiples interacciones se realizan por medio del género; la dimensión humana del género expresada en este holón, irradia nuestra existencia casi por completo.  

El concepto de identidad que tenemos dentro de nuestro marco mental de referencia, tiene como elemento central el género.

En el nivel biológico, el género se manifiesta en el dimorfismo y en las manifestaciones corporales anatómicas que son las más evidentes: pene y vagina.

También se manifiesta en los variados niveles genéticos en los que actúa la diferenciación sexual antes y después del nacimiento; incluso el dimorfismo en el sistema nervioso central, por mencionar algunos.

En el nivel psicológico, el género es enfáticamente importante en la conformación de la identidad individual.

Es nuestro marco de referencia interno por medio del cual podemos saber quienes somos, lo que deseamos y a dónde nos dirigimos.

Decir yo soy mujer, yo soy hombre, es lo que llamamos identidad de género.

En el ámbito público la identidad de género se manifiesta como roles sexuales o de género. El estudio de estos roles en la sociedad dicta lo que se espera del grupo social en función del género y lo regula con normas de interacción.

Eros en acción: El holón del erotismo

Pensar en la palabra erotismo inmediatamente nos transporta a las experiencias que identificamos como de tipo sexual. El erotismo es un elemento de la sexualidad que suele tomarse como sinónimo de ésta.  

Desde el método holónico de la sexualidad, el erotismo es considerado como uno más de los holones sexuales.

El habla cotidiana semeja la experiencia erótica como una serie de cambios corporales con los que experimentamos la excitación y el orgasmo; a esto le denominan conducta sexual.

Otros pensadores relacionan el erotismo con el amor debido a la íntima relación de la experiencia amatoria con la vivencia erótica.

Sin embargo, se puede tener un encuentro sexual sin sentir amor; por ello es más recomendable identificar el erotismo con la sensación placentera a nivel corporal, tanto en la autocomplacencia como en interacción con el otro.

Es interesante saber que aparte de que se presenta respuesta sexual en los genitales, muchos de los procesos de activación de la respuesta genital corporal se dan en sitios tan lejanos como el sistema nervioso central en el cerebro.

Se entiende por erotismo los procesos humanos referentes al deseo por la excitación sexual, la excitación en sí y el orgasmo.

Además se refiere a los resultados en cuanto a calidad del placer en las vivencias, así como los constructos mentales sobre estas experiencias.

En cuanto a los niveles de interacción del holón del erotismo, éste se manifiesta desde lo biológico, pero los componentes mentales lo convierten en una característica específicamente humana.

La mente crea representaciones y simbolizaciones del erotismo, le da significado social y lo regula.

Desde la antropología y la sociología, el erotismo se estudia y analiza en base a los diversos códigos de conducta en cada una de las culturas, lo cual le da a las normas de conducta erótica, un carácter relativo.

El amor y el holón de la vinculación afectiva

El nivel de las vinculaciones afectivas entre los seres humanos no puede obviarse dentro de la discusión sobre la sexualidad. Nuestra especie evolucionó precisamente por el desarrollo de los vínculos afectivos.

Para garantizar el cuidado y el desarrollo, es esencial la presencia de afectos hacia los otros.

El apoyo entre la pareja a lo largo de la vida, brinda estabilidad a los individuos. Incrementa las opciones de nuestra especie de permanecer más tiempo disfrutando la vida en este mundo.

La vinculación afectiva interpersonal es la capacidad que tenemos de sentir afectos profundos por otras personas, estén o no disponibles para nosotros, así como los constructos mentales sobre los mismos.

El amor es la forma más reconocida de manifestación del vínculo afectivo. Sin embargo existen otros vínculos igualmente intensos que pueden ser incluso contrarios al amor.

Se entiende por amor la necesidad de estar con alguien, verlo feliz y al dolor que sentimos cuando nos abandona o lo perdemos. La intensidad es lo que marca aquí la diferencia; el amor es la idealización de la vinculación afectiva intensa.

Erich Fromm (1991) caracterizaba al amor como activo, dadivoso, cuidadoso, responsable, respetuoso y conocedor de la otra persona con la que experimentamos afectos intensos.

Como en los anteriores holones, el estudio de las vinculaciones afectivas entre los seres humanos también se manifiesta en los demás holones.

Desde el nivel biológico, el vínculo afectivo se manifiesta como amor romántico, enamoramiento y se cree que sea el origen del vínculo materno-infantil.

El apego y la experiencia subjetiva del amor son temas de gran interés en la psicología.

La formación, establecimiento, ciclo y disolución de la pareja humana, la migración, así como la institucionalización y regulación de los vínculos afectivos, se estudian interdisciplinariamente con métodos aportados por la psicología, la antropología, la demografía y la sociología.

Viviendo la sexualidad desde la integralidad

La mente del individuo es el punto de origen de la sexualidad humana; allí le da significado a las experiencias sexuales vividas a lo largo de su vida e integra las que le han dado placer erótico, con su género, sus afectos que lo vinculan con otras personas y su potencial de reproducción.

El estudio científico de la sexualidad requiere un marco teórico donde intervengan los diversos aspectos mencionados sobre la vivencia sexual.

Nuestro modelo de pensamiento no debe limitar las formulaciones y conceptualizaciones, a determinados métodos; más bien, valerse de todos con el fin de lograr integrar el conocimiento científico sobre la sexualidad humana.

Los problemas de la sexualidad reclaman igualmente mayor número de profesionales de diversas áreas científicas.

Hay que reconocer por ejemplo el papel preponderante de la educación en la vida sexual del individuo y la sociedad.

Ante el fracaso de la educación, se requiere un esfuerzo individual, profesional y social mayor en cuanto a las acciones terapéuticas, físicas y psicológicas que se le ofrecen a las personas y sociedades con problemas en su sexualidad, para lograr la mejoría.

El método holónico de la sexualidad se constituye en una propuesta de bastos y positivos alcances dentro del estudio de la creación y supervivencia de la humanidad.

El enfoque multidisciplinario es fundamental para avanzar en un saber científico donde intervengan la biología, la psicología individual, grupal y social, la sociología y la antropología.

Y que se unan a ellas la educación, la medicina, la nutrición, la psicoterapia, la legislación y la ejecución de políticas públicas que sinceren, mejoren y promuevan una sexualidad responsable y libre.

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