Saber qué es el estrés oxidativo te ayudará a prevenirlo

Saber qué es el estrés oxidativo te ayudará a prevenirlo

Última actualización: 09-10-2018. Equipo Nutricioni

Lo que se conoce como estrés oxidativo es un proceso en el que las células se deterioran debido a la acción de radicales libres. Estos últimos son átomos o moléculas que tiene una capacidad reactiva bastante alta.

Así, el oxígeno, que es una molécula fundamental para la vida celular en cualquier nivel, puede inducir la formación de radicales libres a través de distintas reacciones celulares.

El problema de los radicales libres que puede reaccionar dañando las moléculas del entorno inmediato. Ello puede provocar la muerte celular o disfunción tisular.

Aunque podamos pensar que debemos eliminar los radicales libres, es sabido que ellos también tienen funciones orgánicas importantes como moléculas señalizadoras.

El daño que pueden provocar es colateral, pero puede ser manejado satisfactoriamente.

De allí que debamos comprender cuáles son, cómo se forman y qué efectos tienen lo radicales libres. Con ello podremos actuar sobre ello para evitar el daño celular a la vez que mantener sus funciones de señalización.

Un ejemplo de la acción positiva de los radicales libres es su función en el cerebro. Ellos controlan el apetito cuando actúan en el hipotálamo, por lo que ayuda a prevenir la obesidad.

Por tanto, debemos tener cuidado con las modas de combate de los radicales libres, pues tampoco debemos eliminarlos por completo del organismo. Podríamos alterar algún mecanismo de regulación orgánica.

Lo primero que hay que entender es que los radicales libres son un producto de la evolución celular de nuestro organismo.

El problema radica en la alta reactividad de la molécula de oxígeno ante perturbaciones del equilibrio entre sustancias pro-oxidantes y antioxidantes.

Cuando se rompe el equilibrio en favor de la pro-oxidantes, es cuando se genera la situación conocida como estrés oxidativo.

Ella radica en la formación de radicales libres que tiene efectos impredecibles para las células. Hoy se acepta que están implicados en varias enfermedades.

A pesar de ello, la naturaleza ha desarrollado mecanismo de control, así como las investigaciones han apuntado hacia el descubrimiento de elementos anti-oxidantes naturales.

Sin embargo, aún existen distintos puntos que aclarar y cabos que atar. Y no existe un consenso aceptado.

Retrato de mujer enferma, niña estresada, mujer mareada, mujer con dolor de cabeza que sufre de vértigo, mareos

Entendamos clínicamente lo que es el estrés oxidativo

Como indicamos arriba, el estrés oxidativo se presenta cuando se pierde el equilibrio de sustancias pro-oxidantes/antioxidantes en una molécula a favor de las primeras.

Los radicales libres causantes de este fenómeno se presentan cuando una sustancia química tiene contiene electrones libres o impares, lo que la hace tener una inestabilidad molecular.

Así, un compuesto se transforma en radical libre cuando pierde un electrón negativo, gana un electrón positivo o cuando retiene un electrón impar.

Técnicamente se originan por fallas del proceso mitocontrial de respiración aeróbica. De allí que afecte funciones biológicas fundamentales, como la metabolización de alimentos.

Existen también ciertos elementos externos en el ambiente que pueden ayudar a la formación de radicales libres.

Tales son la exposición a radiación ionizante, rayos X, luz ultravioleta, o los llamados polutantes atmosfétios (óxido nitroso, monóxido de carbono, dióxido de azufre, etc.). También la combustión de ciertos compuestos orgánicos que generan humo (como la carne).

Los agroquímicos como pesticidas, herbicidas y fungicidas, así como ciertos fármacos también son potenciales productores de radicales libres.

Los radicales libres pueden dañar todos los componentes de las células, incluyendo las proteínas, los lípidos y el mismo ADN.

Se ha logrado asociar los radicales libres y sus efectos con la presencia de más de cien enfermedades. De allí la importancia clínica y social de su estudio.

Entre ellas el Parkinson, la periodontitis el Alzheimer, la miálgica, la encefalopatía, la ateroscelrosis, etc.

Existen formas de prevenir y de ajustar tu ritmo de vida para ello. Entre estas formas puedo recomendarte que integres en tu dieta SupraEnergía, un complemento ideal cuando hablamos de problemas de estrés.

En efecto, su función directa se dirige hacia el bienestar de las glándulas suprarrenales. Se ha descubierto que el buen funcionamiento de ellas interviene de manera positiva en otros aspectos.

Entre otros, podrás combatir el Alzheimer, el cansancio e incluso el síndrome de fatiga crónica. Además te ayudará a enfrentar el estrés reduciendo sus niveles.

Todo ello de manera accesible, segura, eficaz y rápida. No es cuestión de opinión. Es tomarla certeza y seguridad de cuidar tu salud con lo mejor.

hombre de negocios mareado enfermo con dolor de cabeza o vértigo; retrato de un hombre de negocios preocupado y estresado con dolor de cabeza, migraña, estrés; vértigo,

La potencia de tu cuerpo disminuye

Cuando hablamos de estrés oxidativo estamos hablando de un proceso químico orgánico en el que la potencia celular se reduce drásticamente.

En otros casos, disminuye la capacidad reductora de los pares celulares. El efecto negativo que puede tener este proceso de oxidación dependerá de la magnitud de los cambios.

En muchos casos, las células superar las perturbaciones de desequilibrio y recupera el estado original. En otros casos no, y ello puede desencadenar la muerte celular.

Cuando es demasiado intensa puede llegar a producirse incluso la necrosis.

Una de las consecuencias del estrés oxidativo que más daño puede causar en nuestras células es la producción de varios tipos de oxígeno reactivo, tanto de radicales libres como de los llamados peróxidos.

Generalmente, la producción orgánica de las especies de oxígeno reactivo es de baja magnitud. Ello es así cuando el metabolismo aeróbico celular es normal.

El daño producido es reparado de manera constante por los mismos procesos celulares.

Digamos que la misma naturaleza contempla la necesidad de reparar lo que causa la producción de radicales libres.

Sin embargo, no está demás ayudar a nuestro organismo con sus funciones vitales. Para ello te recomiendo SupraEnergía, un complemento de tus cuidados para ayudarte con el estrés.

En efecto, su acción de protección de las funciones suprarrenales te ayudará a límites el estrés.

Igualmente podrás ayudar a tu sistema inmunológico, a tu memoria y a la pérdida de peso. Todos factores y consecuencia del estrés en tu cuerpo.

Sabemos que la naturaleza ha diseñado mecanismos de ayudar y regulación propios de nuestro cuerpo.

Sin embargo la ciencia a logrado desarrollar también mecanismos complementarios de ayuda a nuestro organismo.

Su uso es de gran ayuda para nuestros procesos biológicos. Si está a nuestro alcance ayudar a nuestro cuerpo en el combate y prevención de enfermedades, no dudemos en hacerlo.

Si podemos ayudar a nuestro organismo a combatir los efectos negativos del estrés, hagámoslo con conocimiento de causa. Te invito a ser parte del grupo de personas conscientes de su vida y su salud.

Lesiones y otros efectos secundarios del estrés oxidativo

Está demostrado que el estrés oxidativo tiene un efecto inmediato en la lesión tisular (daños en la piel, como cortaduras, quemaduras, etc.).

Además ciertos estudios, aunque si bien no completamente concluyentes, han relacionado el estrés oxidativo con varias enfermedades.

Entre ellas podemos mencionar las neurodegenerativas: la enfermedad de Parkinson, la enfermedad de Alzheimar, la enfermedad de Lou Gehring, y la enfermedad de Huntington.

Asimism,o se ha vinculado niveles altos de estrés oxidativo con ciertas enfermedades cardiovasculares.

Ello se debe a la formación de placas producto de la oxidación de la molécula de colesterol LDL.

Otras investigaciones sobre la hipertensión arterial han arrojado situaciones de estrés oxidativo para los pacientes estudiados.

Ello, en conjunto con un incremento de la concentración en la sangre de sustancias reactivas que indica la oxidación de lípidos, a la vez que la reducción de actividades anti-oxidantes.

Como se observa, se trata de una ruptura del equilibrio pro-oxidantes/antioxidantes.

Los accidentes cerebrovasculares y los ataques cardíacos pueden tener en su origen factores de riesgo como un aumento dañino del estrés oxidativo.

Pese a los estudios desencadenados en la época contemporánea, aún los científicos no han logrado aclarar si el estrés oxidativo desencadena enfermedades o son consecuencia de ellas. Más bien lo que desencadenarían serían los síntomas de la enfermedad.

Se han estudiado procesos como la hemosiálisis, y se ha señalado que conlleva un agravamiento del estrés oxidativo natural. Ello por la pérdida excesiva de antioxidantes, así como la producción masiva de radicales libres.

El proceso de envejecimiento de las células del cuerpo está relacionado con la peroxidación de ácidos grasos de la membrana celular y daños en el ADN.

Ello se demuestra a nivel de la piel cuando los radicales libres sustraen un electrón a la célula de tejido elástico.

Especialmente se lo sustraen al colágeno, lo que produce un adelgazamiento de la piel, se pierde elasticidad en la misma, aparece la resequedad y producen arrugas.

Otra posible consecuencia de radicales libres es durante el proceso de catarata senil, durante la cual se ocasiona un daño irreparable en el cristalino del ojo, que determina la consiguiente opacificación.

Nódulos linfáticos sanos normales (izquierda) y arquitectura de ganglios linfáticos borrados por linfoma (derecha) con láminas de células cancerosas.

Otras enfermedades asociadas del estrés oxidativo

Es conocido que la vejez celular y el desarrollo del cáncer están ligados íntimamente con la agresión de los radicales libres a ciertos componentes celulares: el núcleo, la membrana y la mitocondria.

El cáncer afecta fundamentalmente el mecanismo de diferenciación y proliferación de las células.

En el proceso de oxidación se producen en los tejidos sustancias mutágenas y factores cancerígenos, que en el proceso de degeneración generan radicales derivados del oxígeno.

Los proceso de inflamación que suponen una defensa del organismo contra microbios, o ante contusiones, también supone un incremente de radicales libres que puede ser nocivo para la salud.

El humo de tabaco ocasiona una disminución al mínimo de las capacidades antioxidantes del organismo.

Basta con la exposición de media hora al humo de tabaco para que dichos niveles se reduzcan al mínimo.

El tipo de radical libre llamado paraoxona, que es aportado por el humo de tabaco, ocasiona daños en el alvéolo, que puede producir bronquitis crónica, enfisema pulmonar o carcinoma bronquial.

Igualmente, los radicales libres producidos por el humo de cigarrillo potencian la formación de trombos, así como la acumulación de colesterol LDL que puede producir obstrucción vascular.

Estos mismos radicales libres intervienen como un cofactor que genera el proceso de infección por Helicobacter Pylori.

Igualmente pueden producir un proceso de inflamación crónico que puede terminar en cáncer de vejiga.

Otros estudios han apuntado que la exposición a oxidantes celulares durante el primer trimestre del embarazo aumenta notablemente los riesgos de enfermedades congénitas.

Otras patologías del desarrollo pueden tener su origen en el daño oxidativo del feto.

Los pacientes que sufren diabetes se ven afectados en sus valores de proteicos antioxidantes, aumentando el riesgo de presentar daños celulares a causa de la acción de radicales libres.

Otras células proclives a ser dañadas por estrés oxidativo son las membranas de los espermas, cuyos ácidos grasos insaturados la vuelven vulnerable a un desequilibrio oxidativo.

Complicaciones de enfermedades infecciosas como la lepra han sido asociadas con un aumento de la acción de radicales libres que aumenta el estrés oxidativo de las células afectadas.

El consumo de antioxidantes

El concepto antioxidante se refiere a algún producto o sustancia química que previene el consumo de oxígeno.

Podemos hablar de dos amplios grupos de antioxidantes. Los que pueden ser solubles en agua, es decir, hidrofílicos; y los que son solubles en lípidos, o hidrofóbicos.

Los primeros actúan en el citoplasma de la célula y el plasma de la sangre. Los segundo protegen las membranas celulares.

Los tipos de antioxidantes están presentes en distintas concentraciones de varios fluidos y tejidos corporales. Ellos no actúan solos. La acción de uno depende de la función adecuada del sistema celular en el que está adscrito.

La capacidad de un antioxidante para proteger al cuerpo dependerá de tres variables.

Primero, la función apropiadas de otros antioxidantes. Segundo la concentración del antioxidante en cuestión. Y tercero la reacción ante el estrés oxidativo.

Las investigaciones de las últimas décadas se han centrado en la búsqueda de antioxidantes naturales.

Generalmente. se han encontrado en mezclas de compuestos de gran diversidad molecular y funcionalidad biológica. Ellos se encuentran en distintos alimentos, las frutas, y otros vegetales.

Una forma de combatir muchas de las consecuencias del estrés oxidativo la encontramos con SupraEnergía.

En efecto, te ayuda con el reforzamiento de tu sistema inmune, con el combate de la pérdida de memoria y la enfermedad de Alzheimer, con la pérdida de peso y con la disminución del estrés.

En este punto debemos advertir que tenemos que ser cuidadosos con las modas.

En efecto, en tiempos recientes ha estallado una efervescencia con los descubrimientos de los antioxidantes y casi todo lleva dicha etiqueta.

Debemos tener cuidado porque los proceso de oxidación natural son riesgosos cuando impiden que las células restauren el equilibrio oxidativo. En otros casos, cuando se restablece el equilibrio, el proceso de positivo y beneficioso.

Antes bien debemos observar en qué procesos celulares nos hace falta elementos antioxidantes. Por ejemplo qué afecciones padecemos, donde debemos ayudar a nuestro cuerpo, que requerimientos tenemos, etc.

Antioxidantes: tratamiento y nuevo hábito de vida ante el estrés oxidativo

Cuando sabemos combinarlos, los antioxidantes son altamente beneficiosos para nuestra salud porque protegen nuestras células y las ayudan a desarrollar las funciones vitales de que se encargan.

Las dietas ricas en frutas y vegetales con niveles óptimos de antioxidantes ayudan a tu salud y reducen los efectos negativos del estrés oxidativo, como el envejecimiento celular, o enfermedades cardiovasculares.

Uno de los órganos que mayor riesgo oxidativo tiene es el cerebro. Ello debido a su tasa metabólica y los niveles de lípidos poliinsaturados que tienden a peroxidación.

De allí que en distintas lesiones cerebrales se de uso clínico recomendado el uso de antioxidantes.

Pese a todo, no hay estudios concluyentes sobre los usos de los antioxidantes para el tratamiento y prevención de las enfermedades.

Se hacen tratamientos puntuales o de casos suficientemente estudiados. En especial se deben distinguir los grupos de pacientes dependiendo de las condiciones.

Lo que sí es altamente recomendable es la combinación de alimentos de manera balanceada para enriquecernos con los antioxidantes que poseen.

Elementos como la vitamina C, el betacaroteno y el licopeno se encuentran entre los antioxidantes más conocidos. Consumir alimentos que los contengan de seguro ayudará a nuestra salud diaria.

Las alcachofas, la auyama, las zanahorias, los frijoles, las moras, el cilantro, entre otros, se encuentran entre los alimentos de mayor porcentaje de antioxidantes.

Especies como el tomillo, el jengibre, la albahaca, la canela, el orégano, la cúrcuma, el clavo, o el comino, están entre los condimentos más recomendables por sus beneficios antioxidantes.

Las frutas son un grupo de alimentos que también tiene un alto valor antioxidante para el ser humano. Entre ellas tenemos el melón, la uva, la guayaba, la granada, la manzana, frutos secos (almendra, nueces, etc.).

Una combinación adecuada de estos alimentos en tu dieta te permitirá tener distintos beneficios para tu salud derivados de las condiciones antioxidantes que tienen.

Igualmente debemos acompañar estos hábitos con el consumo de infusiones de te luego de las comidas.

En Asia es una costumbre tomar infusiones luego de comer. Se trata de un hábito positivo para la salud integral.

Beneficios de los antioxidantes

No son pocos los beneficios de los elementos antioxidantes que podemos encontrar en los alimentos y suplementos. Lo primero es un envejecimiento más aletargado.

Los efectos del envejecimiento sobre las células también podrás ser contrarrestados, por lo que las funciones y su deterioro natural no se verán tan afectados.

Tu piel también se verá directamente beneficiada. Estará más hidratada, brillante y lozana. Tu sistema nervioso y cardiovascular también podrán beneficiarse en sus funciones y prevención de accidentes.

Además también podrás reducir los riesgos de trastornos cognitivos, problemas de visión, e incluso del cáncer. Finalmente te ayudará en cualquier proceso de desintoxicación.

Otro apoyo fundamental para obtener estos beneficios es SupraEnergía, un suplemento que actúa directamente sobre las funciones suprarrenales. Con ello contribuye a prevenir la enfermedad de Alzheimer, y cuidar tu memoria.

También protege las funciones de tu sistema inmune y te ayudará con problemas de obesidad si los tienes.

A las mujeres que sufren de síndrome premenstrual les será de gran utilidad para superarlos de manera más diáfana.

Finalmente ayudará a limitar el estrés y sus consecuencias negativas sobre tu vida diaria.

Todo ello como un elemento que puedes integrar a la dieta diaria sin perjuicio alguno. Esto debido a sus componentes naturales.

En definitiva tenemos múltiples formas de enfrentar el estrés oxidativo y beneficiarnos de los antioxidantes a nuestra disposición. No dudemos en usarlos y acudir a ellos.

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