articulacion afectada, la artritis reumatoidea con la membrana sinovial inflamada e inflamada ampliada, erosión ósea en la ilustración de la articulación humana.

Reumatismos y sus procesos inflamatorios ¡Alerta con los dolores!

Reumatismos y sus procesos inflamatorios ¡Alerta con los dolores!

Última actualización: 28-02-2019. Equipo Nutricioni

sintoma reumatico, examen médico reumatoide / artritis

Los reumatismos o enfermedades reumáticas se definen como una amplia gama de enfermedades que afectan el aparato locomotor.

Están referidas a distintos procesos inflamatorios de las articulaciones, de los músculos y huesos que la constituyen.

Se presenta con la limitación en el funcionamiento normal e incluso con la deformación de las estructuras de una o varias partes del sistema musculoesquelético y dolor. Hay dos tipos de reumatismo: articular y no articular.

El reumatismo articular se localiza dentro de la articulación como tal, por lo que afecta el cartílago o membrana sinovial.

El reumatismo no articular, es causado por la inflamación de estructuras como tendones y músculos, denominadas periarticulares.

Los reumatismos más frecuentes son los degenerativos como la artrosis. Los metabólicos óseos u osteoporosis, tienen más incidencia en personas mayores. Su prevalencia aumenta con la edad.

Otro tipo de reumatismos como los inflamatorios, afectan más a personas jóvenes e incluso a niños.

Por lo general, para que una persona padezca de reuma, se tienen que dar una serie de factores combinados entre sí.

De hecho, hay personas con mayor tendencia a desarrollarla con respeto a otras. Un factor es el paso de los años, ya que lleva consigo un desgaste natural.

A esto puede sumarse el haber padecido una lesión o enfermedad autoinmune o haber sufrido algún tipo de infección o accidente. Entre las enfermedades reumáticas más comunes cabe destacar las siguientes:

  • Artritis reumatoide.
  • Artritis psoriásica.
  • Artritis idiopática juvenil.
  • Artrosis.
  • Dermatomiositis.
  • Enfermedad de behçet.
  • Esclerosis anquilosante.
  • Esclerosis sistémica.
  • Gota.
  • Osteoporosis.
  • Miopatías.
  • Hombro doloroso.
  • Fibromialgia.
  • Fiebre mediterránea familiar.
  • Fenómeno de Raynaud.
  • Ciática y lumbago.
  • Lupus eritematoso sistémico.
  • Polimialgia reumática.
  • Policondritis recidivante.
  • Vasculitis.
  • Uveítis.
  • Síndrome de sjögren.
  • Sarcoidosis.

Un diagnóstico específico es fundamental para poder comprender la causa de la inflamación articular.

Así, por ejemplo, enfermedades como la osteoartritis, puede tener su origen en el peso corporal, en el historial de lesiones deportivas o la edad.

Otras patologías como la artritis psoriásica o reumatoide, responden a alteraciones del sistema inmunológico, en las que el sistema de defensa se vuelve contra el cuerpo atacando los tejidos sanos. El diagnóstico permitirá la prescripción del tratamiento.

Algunos tipos de reumatismo y sus síntomas ¡Pendiente!

Artritis idiopática juvenil (AIJ): Está referida a un grupo heterogéneo de enfermedades inflamatorias cuyo origen se desconoce. Esta se inicia durante la infancia y se manifiesta clínicamente como una artritis.

Las patologías del aparato músculo esquelético afectan no solo a las personas mayores, se dan también durante la infancia y en la adolescencia.

En esta edad suele afectar el tejido conjuntivo, componente principal del aparato locomotor que forma parte de otros órganos como los ojos, vasos sanguíneos y la piel, entre otros.

La persistencia de la artritis durante al menos 6 semanas, es considerada por los especialistas, requisito indispensable para el diagnóstico de AIJ en pacientes menores de 16 años.

Otros síntomas a considerar en la AIJ, son:

  • Erupciones en la piel.
  • Aumento en el tamaño de los ganglios.
  • Inflamación de los ojos.
  • Dolor e inflamación de las articulaciones.
  • Retraso en el crecimiento.

Esta enfermedad se caracteriza por la inflamación de la membrana sinovial que puede causar destrucción de las estructuras intra y periarticulares y el consiguiente deterioro funcional.

La excelente formulación del Articagos tiene un perfil preventivo, paliativo y curativo en el tratamiento de distintas dolencias articulares. Procurando la disminución de los procesos inflamatorios en las articulaciones. ¡Es maravilloso!

Artritis psoriásica: Generalmente las personas desarrollan primero psoriasis y luego son diagnosticadas con artritis psoriásica. Sin embargo, los problemas articulares pueden comenzar antes de manifestarse las lesiones en la piel.

No existe cura para esta enfermedad, por ello se enfatiza en controlar los síntomas para prevenir el daño en las articulaciones, ya que sin tratamiento puede resultar incapacitante.

Los síntomas principales son:

  • Rigidez e hinchazón.
  • Dolor articular.
  • Afecta distintas partes del cuerpo, de leve a intenso. Puede incluir la columna vertebral y las yemas de los dedos.

Puede causar también:

Hinchazón en manos y pies: Aun antes de presentar algún otro síntoma en las articulaciones.

Dolor en los pies: Particularmente detrás del talón o en la planta de los pies.

dolor lumbar por problemas digestivos, Síntoma del lumbago. Hombre joven que sostiene su lomo inflamado doloroso. Atención sanitaria y medicina.

Dolor lumbar: Puede presentar espondilitis. Se trata de una Inflamación en las articulaciones entre las vértebras de la columna y en las articulaciones entre la columna y la pelvis.

Síntomas y otras enfermedades de origen reumático

Dermatomiositis: Se refiere un trastorno de la piel y miositis. Consiste en la inflamación de los músculos que daña fibras musculares y la piel.

Se manifiesta con erupciones cutáneas rojas en los nudillos, alrededor de los ojos y en otras partes del cuerpo.

Es una enfermedad autoinmune, incluye inflamación muscular crónica y puede estar asociada a otras enfermedades del tejido conjuntivo como artritis reumatoide o lupus. Es una enfermedad poco común.

Se desconoce las causas que la originan. Algunos investigadores consideran que puede manifestarse en personas con alguna susceptibilidad genética, que se ha expuesto a ciertos virus, químicos u otros agentes infecciosos.

Algunos síntomas con los que suele manifestarse son:

  • Debilidad, cambios cutáneos y artritis.
  • La enfermedad puede aparecer súbitamente aunque en la mayoría de las personas puede desarrollarse a lo largo de varios meses o años.
  • La condición puede empeorar o mejorar sin razón aparente.
  • La piel puede presentar parches rugosos rojizos o violeta en áreas como la cara (párpados superiores), en nudillos (codos o rodillas) y en el pecho o espalda.

Articagos fortalece las articulaciones y alivia el dolor gracias a sus propiedades antiinflamatorias.

Estimula además la regeneración de las células osteoarticulares y con ello la producción de cartílago. ¡Y es natural!

Fenómeno de Raynaud: Se caracteriza por la disminución de la circulación sanguínea en dedos de las manos y pies, produciendo un cambio en la coloración de las zonas afectadas.

La disminución sanguínea se produce por la contracción de los vasos sanguíneos que enlentece la irrigación de la sangre. Puede afectar otras zonas como la boca, la nariz y las orejas.

Factores como cambios en la temperatura, el estrés y las emociones, son detonantes que lo desencadenan. Se le denomina fenómeno de Raynaud primario, cuando está asociado a otra enfermedad.

Se le denomina secundario cuando está asociado a enfermedades reumáticas del colágeno, llamadas también autoinmunes. Es frecuente que aparezca con otros tipos de artritis, como el lupus eritematoso o la artritis reumatoide.

Los síntomas habituales son:

  • Cambio en la coloración de la piel.
  • Dolor en los dedos.
  • Hinchazón y hormigueo cuando se recupera el flujo sanguíneo.

Procesos y síntomas por artritis reumatoide y gota

La (AR) o artritis reumatoide: Se trata de una enfermedad autoinmune, caracterizada por la afección simétrica de múltiples articulaciones e inflamación crónica. Presenta síntomas generales diversos e inespecíficos con manifestaciones extraarticulares.

En fases avanzadas la artritis reumatoide (AR) puede causar importantes limitaciones físicas y con ello, un marcado deterioro en la calidad de vida.

Por lo general, se manifiesta con dificultad para moverse, entumecimiento, rigidez y dolor.

Los síntomas que le preceden tienden a persistir durante todo el proceso evolutivo de la enfermedad, entre los que destaca el cansancio, fiebre ligera, sensación de malestar, inapetencia y pérdida de peso.

Las manifestaciones extraarticulares afectan principalmente el corazón, los pulmones, la sangre, los ojos y la piel. La AR es más frecuente en las mujeres que en los hombres.

Aunque suele aparecer en adultos mayores, puede iniciarse en cualquier etapa de la vida, independientemente del sexo, raza u ocupación.

Para la prevención y tratamiento de dolencias relacionadas con el desgaste de los puntos de contacto del sistema musculoesquelético, lo mejor es Articagos. Está especialmente formulado para el alivio de las articulaciones, cartílagos y tendones. ¡Pruébelo!

el mecanismo de desarrollo de la gota. dolor en las articulaciones

Gota: Esta enfermedad ocurre por la formación de cristales de una sal del ácido úrico o urato de sodio en los tejidos y con mayor frecuencia en las articulaciones. Debe su presencia a la formación prolongada de un elevado nivel del ácido úrico en la sangre.

Estos se conforman de forma similar a los depósitos de sal común en las salinas. Se conocen como “tofos”, cuando crecen y quedan a la vista o pueden palparse  bajo la piel.

Esta elevada concentración o hiperuricemia, se produce por una baja eliminación de ácido úrico por los riñones o por el intestino. Distintos factores pueden contribuir para sufrir esta condición, como es:

  • Factores hormonales.
  • Enfermedades.
  • Medicamentos.
  • Dietas poco saludables.
  • Predisposición genética.

La respuesta inflamatoria se da por la producción de los cristales de urato, provocando dolor e hinchazón intensa de manera brusca, como también sufrir de inflamación crónica asintomática.

Los ataques de gota afectan las articulaciones, tendones y bolsas que rodean las articulaciones. Sin embargo, es una enfermedad curable.

Procesos y síntomas reumáticos por lumbalgia y ciática

Lumbalgia es el dolor de la zona lumbar ubicada entre las últimas costillas y la zona glútea. Es causada por alteraciones de las diferentes estructuras que conforman la columna vertebral, tales como ligamentos, músculos, discos vertebrales y vértebras.

La lumbalgia aguda suele durar menos de 6 semanas y se convierte en crónica, cuando el dolor supera este período de tiempo.

Cuando el dolor avanza sobre la zona lumbar y llega hasta los miembros inferiores, se conoce como “dolor lumbar irradiado”.

Si se extiende desde la región lumbar hasta el talón o el pie, descendiendo por la parte posterior o lateral del muslo, es llamado lumbociática o ciática.

Su presencia es indicativo de una posible lesión en las raíces nerviosas que salen de la columna lumbar.

Tal condición lleva gran sensibilidad a las órdenes para contraer los músculos a los miembros inferiores a través del nervio ciático.

Las causas por origen mecánico son por mucho las más frecuentes y responden a alteraciones de la mecánica y estructuras que conforman la columna lumbar.

La degeneración del disco vertebral, la artrosis o desgaste de las vértebras, fracturas por osteoporosis, una musculatura lumbar atrófica o débil y la escoliosis o alteración de las curvas de la columna, son causas probables para padecer lumbalgia.

La lumbociática o ciática es producida por una parte del disco intervertebral que se desplaza y sobresale, comprimiendo el nervio que pasa a su lado, esto se conoce también como hernia discal.

Esta condición produce dolor agudo en la parte posterior del muslo y la pierna, sensación de hormigueo y en ocasiones debilidad en la pierna que sufre el daño.

Articagos contiene una combinación de nutrientes capaz de complementar todas las necesidades nutricionales del sistema esquelético.

Sus óptimos resultados se sienten por la disminución del dolor y la eliminación de la inflamación. ¡Es insuperable!

El diagnóstico para estas patologías se establece según las características del dolor. Se recomienda recetar antiinflamatorios o analgésicos.

En el caso de la ciática los masajes, ejercicios de estiramiento o inyecciones son una buena alternativa. Para el lumbago se recomienda fisioterapia y parches de capsaicina.

Enfermedad de Behcet y fibromialgia: síntomas y procesos evolutivos

Bechet: Se trata de una enfermedad inflamatoria y de carácter crónico que puede presentar una vasculitis de grandes y pequeñas arterias o venas. En este proceso es factible que pueda darse una trombosis arterial o venosa.

Puede presentarse en ambos sexos tendiendo a ser más grave en los hombres. Suele comenzar entre los 20 y 30 años, aunque puede manifestarse en niños.

La incidencia de la enfermedad de Behcet varía según la ubicación geográfica, siendo más frecuente en la ruta del Mediterráneo hasta China.

Se caracteriza por la presencia de aftas orales y genitales asociadas a manifestaciones oculares, cutáneas y vasculares.

Produce úlceras dolorosas en la boca en forma de llagas,  inflamación y úlceras en los genitales y dolor ocular.

Como resultado de la vasculitis puede producir varios tipos de lesiones en la piel, inflamación intestinal y diarrea.

Así como también inflamación de las articulaciones o artritis, inflamación del sistema nervioso periférico: brazos y piernas e inflamación del sistema nervioso central, es decir:

  • Cerebelo.
  • Cerebro.
  • Tronco cerebral.
  • Médula espinal.
  • Meninges

La evolución de esta enfermedad por lo general es intermitente, con períodos de remisión y de exacerbación.

Los síntomas pueden persistir durante días o semanas e inclusive, durante meses o años. Un 60% de los pacientes no desarrolla episodios graves.

Fibromialgia: Es considerada una enfermedad reumatológica. Aunque ciertas características indican que su origen es de tipo neurológico, no se han hallado causas orgánicas que así lo demuestren.

Se caracteriza principalmente por dolor muscular, en los huesos, ligamentos y articulaciones, dolor de cabeza, ansiedad, cansancio e insomnio. Esta enfermedad puede manifestarse a cualquier edad e independientemente del género.

Se desconoce si su origen o activación puede deberse a infecciones, alguna forma de degeneración o por inflamaciones, pero ciertamente genera un sufrimiento real.

Según las últimas investigaciones, la enfermedad parece responder a la existencia de alteraciones a nivel del sistema neurológico.

Lo que conlleva a una disfuncionalidad de las vías del dolor, que modifican la percepción del mismo y producen trastornos asociados, como agotamiento e insomnio.

La enfermedad puede surgir en el proceso de otras enfermedades y compartir señales con otras dolencias.

Lupus eritematoso sistémico y su relación con los procesos reumáticos

Se trata de una enfermedad autoinmune y sistémica, es decir, que puede afectar muchos otros órganos como la piel, los riñones, el corazón, los pulmones y las articulaciones.

Frecuentemente exhibe un eritema o enrojecimiento de la piel con la forma de alas de mariposa, especialmente en las mejillas y en la nariz. Es una enfermedad crónica cuya afectación persiste durante largos períodos de tiempo, incluso durante toda la vida.

Por lo general cursa por períodos de actividad o brotes de la enfermedad, mientras que otros períodos son de remisión. Cada paciente presenta un patrón diferente de la enfermedad, lo que dificulta su diagnóstico.

Afecta principalmente a las mujeres, frecuentemente se inicia en la juventud aunque puede presentarse a cualquier edad. Su diagnóstico precoz es relevante.

Entre las manifestaciones clínicas más frecuentes se encuentran el dolor y la inflamación de las articulaciones o artritis y la mialgia o dolor de los músculos.

Un 90% de las personas que cursan con lupus, padece de artritis en rodillas y con mayor frecuencia en los pies, en las manos, muñecas, codos y rodillas.

Aunque los síntomas del lupus varían, los más frecuentes suelen ser:

  • Inflamación y dolor en las articulaciones.
  • Mialgia o dolor muscular.
  • Manchas en la piel, con más frecuencia en la cara.
  • Alopecia o caída del cabello.
  • Dolor en el pecho al inhalar profundamente.
  • Fiebre inexplicable.
  • Palidez en los dedos de las manos o de los pies.
  • Cefalea o dolor de cabeza.
  • Astenia o cansancio frecuentes.
  • Depresión.
  • Confusión o desorientación.
  • Inflamación de las glándulas.
  • Hinchazón alrededor de los ojos y/o en las piernas.
  • Llagas en la boca.
  • Convulsiones.

La adecuada interpretación de los síntomas y el examen clínico pueden ayudar a orientar el diagnóstico, ya que no existe una prueba específica para ello.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *