Remedios naturales y consejos útiles para un cabello sin caspa

Remedios naturales y consejos útiles para un cabello sin caspa

Última actualización: 27-12-2018. Equipo Nutricioni

Se reconoce como caspa, o pityriasis simplex capillitii,  al desprendimiento excesivo de la dermis del cuero cabelludo en forma de conchas o láminas blancas.

Es una dolencia de la piel  del cuero cabelludo que afecta a más del cincuenta por ciento de la población mundial.

En la producción de la caspa intervienen diferentes microorganismos; en este caso, los hongos conocidos como pytirosporum ovale y el malassezia en sus dos versiones: malassezia furfur y malassezia globosa.

Macro de cabello asiático humano con la línea del cabello negro tiene un problema con la caspa y escamosa de la psoriasis porque hormonal, sucia y el estrés

Pytirosporum ovale

Este microorganismo, habitual habitante de diversas partes del cuerpo humano,  es capaz de desintegrar la grasa y transformarla en productos desagradablemente antihigiénicos.

Los estudios del pytirosporum ovale revelan que aunque su presencia es normal en personas adultas, también pueden hallarse, aunque no frecuentemente, en niños pequeños; además, son capaces de vivir aislados o formando grupos de su misma especie.

El  pytirosporum ovale puede asumir formas esféricas, ovoides o cilíndricas. Se comporta como un patógeno que, además de la caspa, puede llegar a causar:

  • Dermatitis seborreica: dolencia que se manifiesta en forma de escamas de color blanco o amarillento en zonas grasosas del cuerpo, como por ejemplo, el cuero cabelludo.
  • Foliculitis: puede suceder en cualquier parte de la piel. Se manifiesta con la inflamación del folículo del pelo. Es común verla aparecer en muslos, nalgas, cara y cuello.
  • Dermatitis atópica: enfermedad que se concentra en áreas como las rodillas, los codos, el torso y la cara, produciendo inflamación en las zonas que ataca.
  • Pitiriasis versicolor: se caracteriza por asumir la forma de manchas en la piel, las cuales pueden llegar a ser más o menos oscuras que la piel del contorno. En el primer caso se habla de manchas hipercrómicas; en el segundo, serán manchas hipocrómicas.

Malassezia

Se conocen once especies de malassezia. Las más comunes son el hongo malassezia furfur y el malassezia globosa.

Ambos pueden ocasionar daños a la piel, especialmente al cuero cabelludo; por lo que acá se concentrará la atención en este microorganismo.

En circunstancias normales ocurre un proceso natural: las células que forman la piel mueren y son sustituidas por células nuevas en un período regular de tiempo.

Las células del cuero cabelludo, si está sano, también experimentan este ciclo; normalmente, una vez al mes.

Sin embargo, hay ocasiones en las que por causas que nadie conoce aún, un hongo que suele habitar en la cabeza humana, el malassezia, comienza a multiplicarse de manera descontrolada.

El malassezia se alimenta de la grasa que segregan los folículos pilosos del cabello, a la cual descomponen produciendo ácido oleico.

Su  multiplicación sin control genera irritación en el cuero cabelludo y da lugar a que el proceso de renovación celular de este se acelere.

Un proceso que debería durar un mes, se reduce a dos semanas, ante la masiva presencia del mencionado microorganismo y del ácido oleico que genera al descomponer las grasas; provocando que se multipliquen también los residuos de piel en el cuero cabelludo.

Esos residuos de piel, que no son otra cosa que células muertas que se han separado del cuero cabelludo, se combinan con el aceite producido por los folículos pilosos; entre ambos, forman hojuelas o escamas blancuzcas que son, simplemente, lo que se conoce como caspa.

Tipos de caspa

La caspa puede presentarse en dos tipos:

Caspa seca: se caracteriza por ser escamas blanquecinas, secas y muy delgadas. Se sueltan de la piel en el momento en el que el afectado se rasca la cabeza y se riegan por todo el cuero cabelludo.

Caspa grasa: en las áreas de más concentración de grasa (nariz, ombligo, entrepiernas, cejas, oídos, cabeza, pestañas), es donde el proceso de regeneración celular se produce con más velocidad. Es acá donde ejerce su influjo el  hongo malassezia.

Es en estas zonas, además, donde se origina con más frecuencia la caspa grasa. Este tipo de caspa, más grande que la seca y de color amarillento por efecto de la grasa, forma placas y causa enrojecimiento en la piel de la persona afectada.

Si bien es cierto que la caspa seca es la más común de las afecciones del cuero cabelludo, existe también otra afección que no puede dejarse de lado: la caspa grasa o dermatitis seborreica. Ambas, son producto de la acción del hongo malassezia.

La dermatitis seborreica, si se quiere, es más grave que la caspa seca. También produce conchas sueltas, además de costras en el cuero cabelludo. Se acompaña de enrojecimiento de la piel y comezón; asimismo, puede causar infecciones y caída del cabello.

Factores desencadenantes de la caspa

Además del malassezia, existen otros elementos capaces de desencadenar la formación de caspa seca o grasa.

La salud y los hábitos de vida son dos de estos elementos a los que se puede acusar de las molestas y desagradables hojuelas blancas que se posan en los hombros.

Agua de mar, sol extremo, frío, viento, fijadores, tintes para el pelo, son factores externos que, además de maltratar el cabello, ocasionan daños en el cuero cabelludo, dando oportunidad a la generación de enfermedades de tipo capilar, entre las que no falta la caspa.

Los tiempos actuales exigen de la gente una vida cuyo ritmo a ratos se hace difícil de seguir.

Las tareas laborales, los quehaceres del hogar, las clases de la universidad; todos se juntan y ocasionan estrés, el cual puede desencadenar los microorganismos causantes de caspa.

Ese mismo tren agitado de vida obliga a dietas inapropiadas, poco balanceadas, carentes de los nutrientes que fortalecen el sistema inmune y liberan al organismo del incesante ataque de microorganismos provocadores de enfermedades; la caspa, seca o seborreica, entre ellas.

En fin, cambios hormonales en la adolescencia o en la menopausia, herencia genética o dermatitis y acné atípicos pueden inducir la proliferación del hongo malassezia y, en consecuencia, la caspa en cualquiera de sus dos tipos.

Durante la pubertad son muchos los cambios por los que atraviesa el organismo. Uno de esos cambios tiene que ver con el aumento de la grasa corporal. Piel y cabello, así como otras zonas de cuerpo, se vuelven más grasos.

En esta etapa de la vida es cuando se activa con mayor fuerza el hongo malassezia ya que, al aumentar la cantidad de sustancias grasas en el cuero cabelludo, el organismo ha creado un ambiente propicio para su proliferación.

Hay otras etapas de la existencia humana marcadas por cambios hormonales, sobre todo en las mujeres, tales como la menopausia o los períodos de embarazo.

La vejez en los hombres también marca cambios en las hormonas y la generación de espacios para el malassezia.

Síntomas de la caspa

Los síntomas de la caspa son el producto de la acción irritante que el hongo malassezia imprime en el cuero cabelludo. No existe diferencia entre la respuesta de este y la piel de cualquier otro segmento del cuerpo a una irritación.

Generalmente se presentan los siguientes síntomas:

  • Cuero cabelludo reseco.
  • Enrojecimiento de la piel de la cabeza.
  • Escamas blanquecinas o amarillentas, dependiendo del tipo de caspa.
  • Comezón en el cuero cabelludo.
  • caspa en cabello oscuro de mujer

En el cabello y sobre los hombros se hacen presentes las más visibles señales de la caspa: las indeseadas conchas o costras que se han formado luego de que la malassezia ha degradado las grasas provenientes de las glándulas sebáceas adjuntas a los folículos pilosos.

Mucho antes de que aparezcan las láminas de caspa, la comezón invade el cuero cabelludo, convirtiéndose en un signo que, de no ser atendido, aumenta en la medida en que aumente la irritación que afecta al cuero cabelludo, y ello previo a la aparición de las costras.

Otros síntomas manifiestos de la posibilidad del padecimiento de caspa son la resequedad del cuero cabelludo y el enrojecimiento de éste; razón por la cual se deben tomar previsiones ante cualquier signo de irregularidad capilar.

Consejos útiles 

  1. Antes de hacer uso de cualquier remedio natural o de otro tipo para poner fin a la caspa, es conveniente tomar en consideración los siguientes consejos:
  2. Al momento de lavar el cabello, hacerlo preferiblemente con agua tibia.
  3. Luego del lavado, enjuagar con agua fría, de manera que se reactive la circulación sanguínea y se fortalezca la piel del cuero cabelludo. Mejor si el agua es filtrada y está libre de cloro.
  4. El cabello debe ser cepillado con regularidad; con ello se logra eliminar la suciedad, el exceso de grasa y los restos de elementos que se hayan  pegado al cabello. También se evita la reaparición del hongo causante de la caspa.
  5. De usar productos fijadores o similares, preferir aquellos que cuenten con una base suave; así se evitarán daños al cabello y al cuero cabelludo.
  6. Tal vez lo más importante sea una dieta balanceada, con alimentos saturados de vitaminas y proteínas de origen vegetal, consumiendo pocos alimentos ácidos (carnes rojas, aves, pescados, huevos, cereales y legumbres).

Remedios naturales para curar la caspa

Remedios para curar la caspa se ofrecen muchos. Unos, de marcas comerciales; otros, recetas de la abuela o enmarcados en la tradición y las costumbres de pueblos y comunidades.

Pero lo más importante a la hora de escoger uno es que no sea un producto agresivo para el pelo.

A continuación se detallarán algunas de las propuestas naturales que están más a la mano en los hogares para combatir el hongo malassezia y sus consecuencias para el organismo:

  1. Aceite de oliva. Si tu problema es caspa seca o resequedad del cuero cabelludo, la solución ideal contra esos padecimientos es el aceite de oliva.

El poder de este aceite para hidratar le dará un mejor aspecto a tu cabello, eliminando a la vez la resequedad y la descamación del cuero cabelludo.

Puedes hacer uso de esta fácil receta para combatir la caspa, combinando aceite de oliva y aceite de árbol de té:

  • 1 cucharadita de aceite de oliva y 10 gotas de aceite de árbol de té.
  • Mezclar ambos aceites y aplicar en el cabello, masajeando suavemente todo el cuero cabelludo.
  • Mantener la mezcla en el cabello durante 25 minutos.
  • Finalmente, lávate el pelo con tu champú habitual y abundante agua.
  1.  Sábila o aloe vera. La sábila es casi como el pan: en muy pocas casas falta una mata de sábila. Y es que esta planta se utiliza desde la presunción de alejar las malas vibraciones y el mal de ojo, hasta como digestivo.

Medicinalmente, la sábila o aloe vera tiene usos contra enfermedades de la piel, lo cual incluye el cuero cabelludo.

Se usa en el tratamiento de la caspa, puesto que se le atribuyen propiedades antifúngicas y antibacterianas que impedirían la aparición del malassezia.

Y, ¿cómo usar la sábila? Pues es muy sencillo:

  • Toma una hoja de sábila (aloe vera).
  • Extrae la pulpa gelatinosa que hay en su interior, retirando la piel que la recubre.
  • Aplica esa pulpa a tu cuero cabelludo, dando suaves masajes con la punta de los dedos.
  • Déjalo actuar por varios minutos, hasta notar que tu piel lo ha absorbido.
  • Finaliza lavando tu cabello como lo haces habitualmente.
  1. Vinagre blanco. La versatilidad del vinagre blanco es algo indiscutible. En la cocina, en la salud, en la estética corporal, en la limpieza del hogar; para todo, o para casi todo, sirve este ácido.

En cuanto a la caspa, se le ha calificado de excelente como remedio casero en esta lucha.

El vinagre blanco comestible, ese que adereza las ensaladas servidas en la mesa, es el mismo ácido acético, proveniente de la fermentación de algunos alcoholes derivados la caña de azúcar o de frutas como uva, la sidra y la manzana.

Contra la caspa puede ser usado puro o diluido en agua, dependiendo de la condición de la afección de caspa.

Al aplicarlo, convierte en un ambiente no apto para las bacterias la zona de la piel o del cuero cabelludo donde lo apliques.

Cómo usar el vinagre blanco sin diluir:

  • Cuando el caso de caspa sea muy grave, antes de ir a dormir, aplica el vinagre sin diluir en el área donde tengas caspa.
  • Con la yema de los dedos, masajea suavemente para esparcirlo.
  • Deja que el vinagre actúe toda la noche, envuelta tu cabeza en una toalla.
  • Por la mañana, lavas tu cabello en la forma acostumbrada.

Cómo usar el vinagre blanco diluido en agua:

  • Haz una mezcla de tres cuartas partes de agua y una de vinagre blanco.
  • Lava tu pelo con el champú tradicional.
  • Aplica al cabello la solución de agua y vinagre, con masajes suaves al cuero cabelludo.
  • Espera que transcurran cinco minutos y enjuaga la cabeza con abundante agua.
  • Puedes usar el vinagre blanco, puro o diluido, hasta dos veces por semana.
  1. Sal. Ingrediente más que esencial en todas las comidas, la sal es presencia imprescindible en cada cocina.

Sus cristales pueden accionar como un abrasivo natural, removiendo las escamas muertas de la piel o del cuero cabelludo.

Como anticaspa, puedes usar la sal de dos maneras:

  1. Añádela al champú que usas siempre y aplícalo cuando vayas a lavar tu cabello.
  2. Aplícala directamente al cuero cabelludo. En este caso:
  • Aplícala al cabello seco o ligeramente humedecido.
  • Da un suave masaje al cuero cabelludo.
  • Deja actuar la sal por dos o tres minutos.
  • Transcurrido el tiempo, lava tu cabello con el champú como lo haces a menudo.
  1. Limón. Al igual que el vinagre, las propiedades y usos del limón son incontables. Mitiga las manchas de la cara, blanqueador, corta grasa, desinfectante, desodorante, fijador para el cabello, endurecedor de las uñas, limpiador multiusos, repelente, son sólo algunos de sus beneficios.

También las propiedades curativas del limón son bastante extensas: gripe, acidez estomacal, diarreas, son algunas de las que se cuentan entre las más conocidas.

Añádase a estas propiedades el uso del limón contra la caspa, por su contenido de ácidos que eliminan el hongo que la produce.

El limón se puede usar contra la caspa de varias maneras:

Jugo puro de limón:

  • Usa el jugo de un limón fresco y aplícalo a todo el cuero cabelludo con un ligero masaje con la punta de los dedos.
  • Déjalo accionar por 15 minutos aproximadamente.
  • Lava bien el cabello.
  • Repite estos pasos durante una semana o más, hasta ver desaparecer la caspa.

Los tiempos varían de una persona a otra.

Hay una variante que puedes aplicar para erradicar la descamación y la resequedad del cuero cabelludo.

Una vez te hayas lavado el cabello, unta unas gotas de jugo de limón al cabello y no te lo quites. Desaparecerá la caspa y tu pelo quedará brillante.

Jugo de limón con aceite de coco:

  • Mezcla 5 cucharaditas de aceite de coco con una de jugo de limón.
  • Aplica esta mezcla, antes de ir a dormir, a todo el cuero cabelludo que se halla afectado.
  • Envuelve tu cabeza con una toalla durante toda la noche, dejando actuar la mezcla.
  • A la mañana siguiente, lava tu cabello en la forma como siempre lo has hecho.
  • Repite esta acción hasta ver desaparecer la caspa.

La naturaleza en  un suplemento

Hasta ahora se ha hablado de la caspa, sus causas, sus consecuencias y de algunas maneras de afrontar este padecimiento, haciendo uso de remedios naturales que están muy al alcance de la mano y que de ninguna manera podrían ocasionar daños al pelo o al cuero cabelludo.

No obstante, existen soluciones alternativas como Buen Cabello, inspirado en los beneficios que los productos naturales aportan a la salud capilar y concebido con las mismas propiedades curativas que se les atribuye a aquellos.

Buen Cabello incorpora a su fórmula una variedad de ingredientes que te harán sentir que tienes la naturaleza en la palma de tu mano.

Lo avalan extractos de semilla de uva, de hoja de té verde, de bayas de palma enana americana, de hoja de ginkgo biloba y de ciruelo africano.

También agrega Buen Cabello a la combinación de sus excelentes ingredientes vitaminas y minerales como: vitamina A, vitaminas del complejo B (B1, B2, B3, B6, B9), vitamina C y vitamina E, calcio, zinc y cobre; todos beneficiosos para el cuerpo y para el cabello.

Habría que decir, por ejemplo, que la vitamina B2 se hace sentir en el mantenimiento de la buena salud y fortaleza de uñas, cabello y piel.

En tanto que la PABA (vitamina 10) preserva el color del cabello, evita su caída y la pérdida de intensidad cromática y las canas.

La vitamina E presente en Buen Cabello ayuda a regenerar las células de todo el organismo, promueve la movilidad de la sangre en el cuero cabelludo y alimenta las células fortaleciendo las paredes capilares; de esta manera evita también la caída del cabello.

La vitamina E promueve también la producción de antioxidantes y ácidos grasos.

Ambos, en un trabajo conjunto, permiten la creación de células sanas en la piel y en el cuero cabelludo. Así, Buen Cabello impulsa un cabello brillante y sedoso, sin caspa y sin puntas abiertas.

El ácido fólico y el cobre de Buen Cabello juntan esfuerzos para ayudar a mantener el color del cabello, previniendo las canas. Por su parte, el zinc le da fortaleza y lo mejora, haciéndolo lucir más brillante y saludable.

El extracto de baya de palmera enana americana es otro de los ingredientes de Buen Cabello que imprime fortaleza al cabello y al cuero cabelludo. Esta sustancia impide que la testosterona se transforme en dihidrotestosterona, enzima que debilita los folículos pilosos.

Mujer joven realizandose un tratamiento en el cabello

Si en la sangre hay bajos niveles de dihidrotestosterona (DHT), los folículos pilosos se fortifican, y el cabello se mantiene en el lugar que le corresponde: en la cabeza.

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