Sindrome de Ovario poliquistico. La ginecología, la salud femenina y el concepto de anatomía. El cuerpo de la mujer con illustartion del útero y del ovario, aislante en el fondo blanco

Quistes: Tipos, causas y cómo evitarlos

Quistes: Tipos, causas y cómo evitarlos

Última actualización: 15-11-2018. Equipo Nutricioni

Un quiste se define como una vejiga membranosa o bolsa cerrada que dispone de membrana propia y se desarrolla de forma anormal en una estructura o cavidad, en cualquier lugar del cuerpo.

Aunque entre los lugares más comunes se encuentran: los ganglios, los ovarios, los bronquios, las cuerdas vocales, las trompas de Falopio, coxis, entre otros.

Las causas de su aparición pueden ser muy variadas, pueden producirse por infecciones, por parásitos o incluso por anomalías en el desarrollo embrionario durante la gestación. Sin embargo también pueden aparecer de forma espontánea.

Si bien no revisten una condición de vida o muerte para quien los padece, tampoco son inofensivos. Muchas veces debido al material que contienen (aire, fluidos, entre otros) pueden  llegar a afectar de forma negativa los tejidos que se hallen más cerca.

Se clasifican en quistes benignos y quistes malignos. Los quistes benignos son el resultado de la reacción del cuerpo ante un hecho psicológico o por la acción de un agente desconocido y de pronto desaparecen. Los quistes malignos son la consecuencia de un virus o bacteria que generan células amorfas que afectan inevitablemente de modo peligroso a los órganos.

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Tipos de quistes

Dependiendo de su ubicación los tipos más comunes de quistes son:

Quistes ganglionares.

Los quistes ganglionares se caracterizan por ser  un tipo de quiste de piel. Se definen como bultos o  masas llenas de líquido gelatinoso, no cancerosas que pueden aparecer de repente y crecer de forma acelerada.

Generalmente suelen aparecer en los tendones, en las articulaciones de las muñecas y las manos, en los tobillos y hasta en los pies.

Tienen una forma redonda u ovalada. El tamaño puede variar. Algunos pueden ser muy pequeños, pero otros pueden llegar a tener unos 2,5 cm de diámetro.

Pueden afectar el movimiento articular y pueden ser sensibles al tacto dependiendo de su localización, aunque por lo general resultan indoloros.

Se desconocen exactamente las razones por las que se forma este tipo de tumor quístico. Sin embargo las  irritaciones constantes pueden debilitar el revestimiento de una articulación o tendón y dar lugar a la aparición del quiste.

Generalmente suelen aparecer  en personas en edades comprendidas entre los 15 y los 40 años de edad. Además, las mujeres tienen más probabilidades de desarrollarlos que los hombres.

El bulto característico es el principal signo de que existe un quiste ganglionar, pueden cambiar de tamaño creciendo o reduciéndose en función de la cantidad de líquido  que se escape o se absorba.

La mayoría de los quistes ganglionares no duelen, sin embargo la presión en los nervios de la piel que recubre la articulación, puede causar hormigueo, falta de sensibilidad o dolor.

Por lo general, los médicos pueden diagnosticar un quiste ganglionar basándose en dónde sale, qué aspecto tiene y cómo se nota al tacto, pueden ser blandos o duros.

Aunque este tipo de quistes suelen ser difíciles de tratar sin cirugía, hay ciertos métodos no quirúrgicos que pueden servir para aliviar algunos de sus síntomas. Por Ejemplo:

  • Limitar los movimientos o actividades que aumentan el dolor puede aliviar las molestias.
  • La aplicación de hielo en el ganglio durante 15 a 20 minutos puede aliviar temporalmente la inflamación y el dolor.
  • La aplicación de almohadillas alrededor del ganglio puede reducir la presión y la fricción.
  • La aspiración del líquido mediante una aguja también podría aliviar los síntomas.
  • Si la inflamación es grave, el médico podría tratar los síntomas con medicamentos.

Si los síntomas persisten y los dolores son continuos y excesivos, el médico podría recomendarle una cirugía. Durante esta operación, se elimina la pared completa del ganglio y posiblemente una parte del tejido que lo rodea.

Quistes ováricos

Son sacos llenos de líquido que se ubican en el ovario o sobre él. Este tipo de quiste generalmente se originan durante la ovulación, específicamente en el momento que el ovario libera un óvulo.

Son muy comunes en la mujeres y suelen desarrollarse en algún momento de su vida de su edad reproductiva.

Generalmente, este tipo de quiste es benigno y desaparece al cabo de unos meses sin necesidad de tratamiento, sin embargo, si presenta síntomas, puede necesitar tratamiento médico.

La mayoría de los quistes ováricos no provocan ningún síntoma, sin embargo, cuando es muy grande con un tamaño mayor a 3 cm de diámetro, pueden surgir síntomas como:

  • Dolor en el ovario, donde se encuentra el quiste.
  • Dolor durante la ovulación;
  • Dolor durante el contacto íntimo;
  • Retraso de la menstruación;
  • Aumento de la sensibilidad en los senos;
  • Sangrado vaginal fuera del período menstrual;
  • Aumento de peso, debido a los cambios hormonales;
  • Dificultad para quedar embarazada.

Se debe consultar al médico de forma inmediata si:

  • El dolor pélvico o abdominal es intenso o repentino.
  • El dolor viene acompañado de fiebres y/o vómitos.
  • Respiración rápida.
  • Piel fría y húmeda.
  • Aturdimiento o debilidad.

Los principales quistes en el ovario incluyen:

Quiste folicular: Se origina cuando no hay ovulación o cuando el óvulo no sale del ovario durante el período fértil. Este tipo de quiste generalmente no presenta síntomas y no necesita tratamiento.

Sus dimensiones  pueden variar de 2,5 cm a 10 cm y normalmente disminuye de tamaño al cabo de 4 a 8 semanas, y no es considerado como cáncer.

Quiste de cuerpo lúteo: Puede formarse después de la liberación del óvulo y, normalmente, desaparece sin tratamiento. Mide entre 3 y 4 cm, y puede romperse durante el contacto íntimo, pero no es necesario realizar algún tratamiento específico.

En caso de que exista dolor intenso, caída de la presión arterial y el ritmo cardíaco está acelerado, puede ser necesario extraerlo a través de una cirugía por laparoscopia.

Quiste dermoides: También conocidos como  «teratomas», pueden contener tejido, como cabello, piel o dientes, porque se forman a partir de células embrionarias. No suelen ser cancerosos.

Cistoadenomas:  Estos quistes se forman en la superficie de un ovario y pueden estar llenos de un material acuoso o mucoso.

Endiometrioma ovárico: Se producen como consecuencia de una enfermedad en la que las células endometriales uterinas crecen fuera del útero (endometriosis).

Parte del tejido se puede adherir al ovario y formar un bulto. Suele ser tratado con medicamento o cirugía.

Los quistes ováricos  pueden ser evaluado por el ginecólogo a través de exámenes como ecografía, laparoscopia o exámenes de sangre. El médico dependiendo del caso  podrá recetar algunos medicamentos analgésicos como la Dipirona en caso de dolor y; los anticonceptivos orales para suprimir la ovulación, lo que normalmente disminuye los quistes foliculares, que son los más comunes.

Aún no existen medidas que permitan prevenir los quistes ováricos. Sin embargo realizarse exámenes pélvicos de manera regular ayuda a garantizar que los cambios en los ovarios se diagnostiquen lo más pronto posible.

Se debe observar  los cambios en tu ciclo mensual, como síntomas menstruales inusuales, especialmente aquellos que persisten durante más de algunos ciclos. Consulta con el médico los cambios que te preocupen y no consideres normales.

Quistes renales

Los quistes renales son bolsas de fluidos que se desarrollan en los riñones. Pueden estar asociados con trastornos graves que pueden afectar la función renal.

La mayoría de estos quistes son del tipo simple, los cuales tienen una pared fina y contienen un líquido acuoso que no suele ser pus ni sangre sino agua. Rara vez causan complicaciones y son considerados como no cancerosos.

En lo que respecta al tamaño, lo más común es que sean pequeños, aunque hay casos en los que estos llegan a ser bastante grandes.

Estos quistes aparecen comúnmente en las personas de edad avanzada. Por lo que se considera normal que aparezcan a partir de los 50 años, aunque también pueden llegar a aparecer antes pero las probabilidades son menores.

Su crecimiento es lento, y por lo general, no presentan síntomas o daños. Sin embargo, algunos casos que requieren tratamiento suelen presentar:

  • Leve dolor pero molesto y continuo en la espalda o en los costados del cuerpo
  • Fiebre
  • Dolor en la parte alta del abdomen
  • Sangre en la orina.

No se saben las causas  de los quistes renales simples. Sin embargo, una teoría sugiere que los quistes renales aparecen cuando la capa superficial del riñón se debilita y forma una bolsa (divertículo) la cual se llena de líquido, se desprende y se transforma en un quiste.

Estos quistes por lo  general no requieren tratamiento al menos que estén causando síntomas o dañando la función del riñón. Las opciones de tratamiento incluyen:

Escleroterapia: involucra la inserción de una larga aguja a través de la piel y dentro del quiste bajo la guía por ultrasonido. También se conoce como ablación percutánea con alcohol.  

El doctor drenará el quiste y lo llenará con una solución a base de alcohol que hace que el tejido se endurezca y encoja, reduciendo la posibilidad de una recurrencia.

Este procedimiento requiere anestesia local y  generalmente se realiza en forma ambulatoria.

Cirugía: Se aplica en el caso de los quistes grandes, para ello un cirujano hará una pequeña incisión y accederá al quiste con un laparoscopio. Luego  el cirujano luego drena el quiste y quema o corta la capa exterior de este. La cirugía laparoscópica requiere de anestesia general.

Este tipo de quistes por lo general aparecen con la edad, pero un modo básico de mantener en buen estado los riñones y así evitar la aparición de quistes renales, es manteniendo una vida saludable, como por ejemplo:

  • Beber dos litros de agua al día.
  • Evitar fumar e ingerir bebidas alcohólicas.
  • Consumir frutas y verduras frescas.
  • Beber jugos de frutas naturales.
  • Evitar la sal, la azúcar refinada, las harinas y las bebidas gaseosas.
  • Llevar una alimentación balanceada, apoyada de suplementos que ayuden a mantener la buena salud del riñón, como es el caso  de UriProtek.

UriProtek es un suplemento a base de hierbas naturales en especial arándanos el cual ayuda a mantener el buen  funcionamiento de los riñones y todo el tracto urinario ayudando a prevenir entre otras cosas la aparición de quistes.

Se recomienda ingerir  1 cápsula dos veces al día de UriProtek preferiblemente con la comidas para obtener mejores resultados.

Quistes testiculares

Los quistes testiculares son patologías benignas que suelen aparecer en esta zona y necesitan un diagnóstico preciso, a fin de diferenciarlos de tumores cancerosos. Suelen aparecer principalmente en los  niños y el joven adulto y deben ser objeto de seguimiento médico. Dependiendo del caso puede requerir realizar una intervención quirúrgica simple.

Existen dos tipos de quistes testiculares:

Quiste de epidídimo: Se originan en el epidídimo, el cual es un órgano situado en la parte de arriba y detrás de cada testículo. Es aquí donde los espermatozoides maduran y se almacenan y después se expulsan hasta el conducto deferente.

Aunque no hay una causa concreta, es muy probable que este tipo de quiste se forma por una obstrucción en los conductos que transportan los espermatozoides. Generalmente son benignos e indoloros.

El síntoma principal del quiste de epidídimo es  un aumento del volumen del escroto, que da la sensación de tener "una bola de grasa" a ese nivel, acompañada la mayoría de las veces por una pequeña molestia local.

El diagnóstico de este tipo de quiste se realiza mediante una ecografía y eventualmente un examen histológico (extracción y análisis de tejido) que revelará la naturaleza quística del tumor y descartará la hipótesis de un tumor canceroso.

Una vez que se ha diagnosticado la presencia del quiste de naturaleza benigna,el tratamiento consiste en un seguimiento clínico y ecográfico.

Quistes dermoides: Se diferencian de los demás porque se forman en el tejido. Son los menos comunes de todos.

Se forman principalmente por un aumento del escroto, por lo que puede percibirse como un quiste en el escroto, aunque también pueden aparecer nódulos o quistes en la zona del tejido testicular.

Este tipo de quistes lo pueden ser diagnosticados por los médicos mediante un análisis de los tejidos de la zona afectada. Para tratar estos quistes generalmente se recomienda cirugía ya que pueden provocar tumores malignos.

La mejor manera de prevenir los quistes testiculares  según los especialista en realizándose periódicamente un autoexamen de los testículos a partir de los 15 años para poder detectar a tiempo cualquier anomalía.

Quistes mamarios

Este es quizá el tipo de quiste más frecuente entre las mujeres que tienen entre 40 y 60 años, suelen aparecer después de la menopausia. Se definen como sacos llenos de líquido que crecen en el interior de las mamas.

Las mujeres podemos tener uno o varios quistes de mama, en un seno o en ambos, son anomalías redondas u ovaladas, que según las pacientes que han sido diagnosticadas con quiste de seno señalan que se asemeja a la forma de una uva.

No existe manera de evitar su aparición ya que este tipo de quiste forma parte de la constitución mamaria de algunas mujeres . Estos bultos pueden ser asintomáticos, pero también pueden producir dolor mamario y síntomas como:

  • Bulto redondo u ovalado, suave y fácil de mover (que normalmente, aunque no siempre, indica que es benigno)
  • La secreción del pezón puede la cual puede ser transparente, amarilla, pajiza o marrón oscuro
  • Nódulo mamario aumentado y sensibilidad en la mama justo antes de la menstruación

Aún se desconocen las causas que dan origen a los quistes mamarios. Generalmente se manifestan como resultado de los cambios hormonales de la menstruación.

Existen evidencias que indica que el exceso de estrógeno en el organismo, el cual estimula el tejido mamario, puede contribuir al desarrollo de este tipo de quistes.

Para evitar su aparición es recomendable realizar una autoevaluación de los senos todos los meses luego de la menstruación para poder detectar a tiempo alguna irregularidad.

Ante cualquier nódulo que encuentres que te provoque molestias o no, debes consultar al médico para obtener el diagnóstico correcto.

Otra medida preventiva es una dieta sana, consumir alimentos ricos en vitamina E, A y antioxidantes, esto puede ir apoyado de suplementos y en tal sentido se recomienda el uso de UriProtek.

Quiste vaginal

La vagina es otra de las partes del cuerpo que es susceptible a la aparición de quistes. El quiste vaginal se conoce como una cavidad o bolsa de tejido cerrada que aparece sobre o debajo del revestimiento de la vagina.

Esta cavidad o bolsa  puede contener pus, líquido, aire u otra sustancia. Estos quistes se originan por la obstrucción de un conducto, lo que impide la normal fluidez del líquido que pasa por él.

En cuanto a su tamaño, este puede variar. Pueden llegar a ser tan pequeño que apenas se perciban o puede llegar a tener el tamaño de una pelota de tenis. Suelen ser benignos y sin síntomas.

Existen varios tipos de quistes vaginales, entre los cuales tenemos:

Quistes de Gartner: Formados en el conducto de Gartner, aparecen durante el embarazo, pero normalmente desaparecen cuando la mujer da a luz sin presentar más complicaciones.

Quistes de Müller: Se originan cuando durante el desarrollo del feto se forman ciertas estructuras que no desaparecen completamente y pueden llegar a obstruir el conducto de muller. Se desarrollan más comúnmente en edades cercanas a la menopausia y normalmente no traen consigo ningún problema, a excepción de que aparezca una infección.

Quistes de Bartolino: se forma cuando  se acumula líquido o pus formando una protuberancia en una de las glándulas de Bartolino. Estas se encuentran a cada lado de la abertura vaginal.

Suelen provocar  fiebre, pequeños bultos a cada lado de la abertura vaginal y dolores al mantener relaciones sexuales.

Para su tratamiento se recomienda  el drenaje de los quistes o una operación sencilla y de pronta recuperación.

En la mayoría de los casos de quistes vaginales el tratamiento es innecesario, por lo general se administra si existen molestias o dolor, debido al tamaño del quiste o si hay una infección. De ser el caso se recomienda el uso de antibióticos o drenaje quirúrgico.

El crecimiento de este tipo de quistes es difícil de prevenir, la prevención debe concentrarse en mantener la vagina limpia y practicar sexo seguro para evitar infecciones.

mujer joven deportiva realizando sentadilla en grama

Quiste de Baker

Este tipo de quiste, también conocido como quiste poplíteo o sinovial, se caracteriza por formar un bulto suave que suele aparecer en la parte posterior de la rodilla. Es de  aspecto suave y algunas veces puede confundirse con un coágulo de sangre.

Estos quistes se producen como consecuencia de una hinchazón en la rodilla que puede ser ocasionada por un daño directo en esta parte del cuerpo, por artritis, osteoartritis o reumatoide, así como por inflamación.

Este quiste se desarrolla en estos casos porque al haber un daño en la rodilla, esta produce más líquido. Puede presentarse un poco de dolor, pero por lo general la molestia proviene del daño principal.

No es necesario la cirugía ya que existen algunos otros tratamientos para tratar esta lesión. Entre ellos está el descanso y la elevación de la pierna, colocar hielo y medicamentos anti-inflamatorios, fisioterapias o drenar el quiste con una aguja e inyección de esteroides.

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