Ilustración de algunos nutrientes que pueden ser beneficioso para el cerebro

¿Qué son los nutrientes y cómo benefician al organismo?

¿Qué son los nutrientes y cómo benefician al organismo?

Última actualización: 21-11-2018. Equipo Nutricioni

Los nutrientes son esenciales aún desde antes de nacer. Proveen la energía necesaria para el desarrollo y mantenimiento del organismo, así como para realizar todas las actividades que nos encantan.

Así, la necesidad de nutrirse es vital y parte integral de la existencia de todos los seres vivos. Lo que comemos los humanos está íntimamente ligado al significado de la existencia y a nuestras circunstancias.

La variedad de nutrientes que la naturaleza ha dispuesto es muy amplia.

De explicarnos cómo aprovecharla, se encarga la ciencia de la la nutrición, estudiando los alimentos, sus nutrientes y su influencia sobre  la salud y la enfermedad; además los procesos de digestión, absorción, manejo y expulsión de las sustancias alimenticias.

Nos ofrece, de forma sistematizada, el conjunto de procedimientos que el organismo emplea para transformar una serie de sustancias o nutrientes, que han de desempeñar tres funciones básicas, suministrando:

  • La energía precisa para el mantenimiento del organismo y sus funciones;
  • Los materiales necesarios para la formación, transformación y restauración de estructuras corporales
  • Las sustancias necesarias para normalizar el metabolismo.

¿Qué son los nutrientes?

Los nutrientes son cualquier elemento o compuesto químico necesario para el metabolismo de un ser vivo.

Es decir, los nutrientes son las sustancias incluidas en los alimentos que participan rápidamente en las reacciones metabólicas para mantener todas las funciones del organismo.

Se clasifican en:

  • Energéticos como las proteínas,  las grasas, los carbohidratos
  • No energéticos como son el agua, las vitaminas y los minerales.

Y el cuidado nutricional, no es más que la aplicación de la ciencia y el arte de la nutrición humana, para que las personas seleccionen y obtengan alimentos que las mantengan saludables, o bien recuperar la salud en caso de enfermedad.

Ilustración de algunos nutrientes que pueden ser beneficioso para el cerebro

Funciones de la nutrición

La nutrición faculta al individuo para obtener, transformar y aprovechar los alimentos suministrados por el medio y obtener la energía precisa para poder realizar todas sus funciones.

La responsabilidad de aprovechar los nutrientes es del aparato digestivo y el sistema circulatorio.

El aparato digestivo se encarga de transformar el alimento que ingerimos en sustancias más sencillas, que pueden atravesar las barreras del organismo, para llegar a las células y aportarles la energía necesaria..

Es un proceso que comprende tres etapas:

  • Alimentación: es el aporte de materia y energía que brindan los alimentos que ingresan al organismo, por vía natural o por vía artificial, de ser necesario: sonda nasoentérica, ostomía o parenteral.
  • Metabolismo: es el proceso de utilización de los nutrientes, tanto en forma anabólica como catabólica, transformando  energía en trabajo y calor.

Permite sintetizar las estructuras necesarias para el crecimiento y desarrollo, la formación y reposición de las reservas.

  • Excreción: es la eliminación hacia el exterior, de los productos no utilizados, así como los residuos de todo lo utilizado.

Mujer joven sonriendo en consulta con médico nutricionista

Tipos de nutrientes

Nuestro cuerpo necesita de una gran variedad de nutrientes para garantizar el normal desarrollo de sus funciones. Son beneficios que ingerimos y que son captados por las células para luego convertirlos y procesarlos.

Se ha dicho que los nutrientes más importantes para cumplir todas las funciones corporales son las proteínas, las grasas, el calcio, el hierro, las vitaminas A y C, la riboflavina, el folato, la tiamina y la niacina.

Estos conforman la composición nutricional básica para cualquier individuo.

Hidratos de carbono

También son conocidos como azúcares simples, suministran energía al organismo, aunque su consumo debe ser moderado.

Se hallan en alimentos como el arroz, el pan o las pastas, etc. Los hidratos de carbono son fuentes de energía inmediata, ya que forman el combustible del organismo.

Además tienen funciones estructurales en las células, formando parte de las membranas celulares, del ADN, contribuyendo a la creación de tejidos conectivos.

Existen varios tipos de hidratos de carbono. El que se absorbe con mayor rapidez, es la glucosa, que en escasos minutos pasa del aparato digestivo a la sangre, y de ahí a los músculos.

Los hidratos de carbono suelen dividirse en dos categorías: simples y complejos.

  • Hidratos de carbono simples, son azúcares de mesa, miel y el azúcar de las frutas (glucosa y fructosa).

En general, los hidratos de carbono simples, como el azúcar y la harina refinada, proveen excesivas calorías en comparación con los nutrientes que aportan.

  • Hidratos de carbono complejos: Estos son almidones, como los que se encuentran en cereales, verduras, frutas y legumbres.

El desarrollo de digestión transforma todos los azúcares y almidones en un azúcar simple, la glucosa, que se libera al torrente sanguíneo.

Hay que tener presente que la glucosa que procede de almidones, se asimila y absorbe más lentamente que la del azúcar, impidiendo el rápido aumento y descenso de la glucosa en la sangre que se provoca al comer demasiados azúcares simples.

Lípidos o grasas

Establecen una reserva de energía para el cuerpo. Conjuntamente, los tejidos adiposos preservan y mantienen los órganos vitales.

Los ácidos grasos son fundamentales para el organismo: es necesario consumir o tomar dos o tres cucharadas de aceite al día, puesto que las grasas establecen estructuras  elementales de todas las células.

Proporcionan algo más del doble de calorías por gramo que los hidratos de carbono y las proteínas, y además proveen la forma más concentrada de energía de la dieta, depositándose en las células de grasa o adipositos, del cuerpo.

Las grasas albergan las vitaminas liposolubles A, D, E y K y suministran aislamiento y defensa a los órganos y el esqueleto.

Hay tres tipos de grasa: la saturada, la mono-insaturada y la poli-insaturada.

  • Grasas saturadas: tienden a pegarse a las paredes de las arterias y almacenarse en los adipositos, propiciando la obesidad, y además son más dificultosos de digerir.

Este tipo de grasa se localiza sobre todo en los productos de origen animal, como carnes, embutidos, huevos, mantequilla y en productos lácteos, así como aceite de coco y de palma.

Es la grasa que se mantiene sólida a temperatura ambiente y agranda el contribuye al así llamado colesterol malo.

  • Grasas mono-insaturadas: a diferencia de las saturadas estas son buenas para la salud del organismo, ya que disminuyen el colesterol en la sangre y asimismo el riesgo de padecer enfermedades coronarias.

Este tipo de grasas la podemos encontrar en los frutos secos, el aguacate, el aceite de oliva y el pescado.

  • Grasas poli-insaturadas, son las que benefician el colesterol bueno, las que mejor se transportan en la sangre sin adherirse a las arterias, además de ayudar a disminuir la cantidad de colesterol en los vasos sanguíneos.

Esta grasa abunda en los vegetales, los frutos secos, la soja, el marisco o crustáceos y el pescado azul, así como en los aceites de maíz y girasol, el sésamo, las verduras y las nueces.

Imagen de vista superior de frutos secos

Proteínas

Son los componentes primordiales para dar forma a los huesos y los músculos, así como para proporcionar energía al organismo.

Están relacionadas igualmente con el control del peso y la regulación del colesterol.

Por consiguiente, las proteínas son la segunda sustancia más abundante del organismo, por lo tanto, tienen un papel significativo en el desarrollo y la reparación de todos los tejidos.

Las proteínas están combinadas de unas unidades llamadas aminoácidos, de los que el cuerpo humano necesita aproximadamente 22, para componer proteínas.

Nueve de ellos se llaman aminoácidos esenciales y deben tomarse del exterior. Las proteínas animales incluyen todos los aminoácidos en cantidades adecuadas, por lo que se denominan proteínas completas.

Gran cantidad de verduras, cereales, legumbres, frutos secos, semillas y otros alimentos ricos en hidratos de carbono complejos contienen proteínas, pero son insuficientes y tienen que combinarse con otros alimentos para conseguir la dosis idónea de todos los aminoácidos.

Existen muchas combinaciones tradicionales de algunos alimentos proporcionan proteínas completas, como, por ejemplo, cereales y legumbres, legumbres y frutos secos, cereales y frutos secos, verduras con productos animales, así como patatas y productos lácteos.

Frutas y vegetales que contienen vitaminas y proteinas

Vitaminas y sales minerales

Las encontramos principalmente en las frutas y las verduras.

Intervienen en las funciones nerviosas y en la buena función y el correcto desarrollo de los músculos. Las vitaminas desarrollan funciones muy específicas en el organismo. Su trabajo es catalizar las reacciones químicas.

Algunos procesos químicos demandan la presencia de varias vitaminas simultáneamente. Éstas, en sí mismas, no suministran energía, ya que no aportan calorías, pero son indispensables para el metabolismo.

Las vitaminas son solubles en agua o grasa. Las liposolubles A, D, E y K precisan grasa para pasar del tracto intestinal al torrente sanguíneo. Se almacenan simplemente en el organismo y son tóxicas en dosis altas, sobre todo la A y la D.

Las hidrosolubles C y complejo vitamínico B se eliminan fácilmente por la orina si se localizan en abundancia en el organismo. Como no se almacenan fácilmente en el cuerpo, conviene adquirirlas a diario. Habitualmente no son tóxicas, excepto en dosis muy elevadas.

En cuanto a los minerales, éstos son compuestos inorgánicos que se encuentran en la tierra, las rocas y el agua.

Hacen falta unos diecisiete minerales para el buen funcionamiento del organismo.

Actúan como catalizadores en la regulación de las contracciones musculares y en la transmisión de impulsos nerviosos, y participan en la digestión y el metabolismo de los alimentos.

Algunos minerales intervienen en la regulación del equilibrio interno de los líquidos y controlan el equilibrio ácido-básico de la sangre y los tejidos.

Los minerales esenciales, presentes en el cuerpo en cantidades relativamente elevadas, son sodio, potasio, calcio, magnesio y fósforo.

Los que aparecen en pequeñas cantidades son hierro, cobre, zinc, manganeso, cromo, selenio, vanadio y molibdeno.

Ilustración de los diferentes tipos de vitamina

Agua

Es el principal componente del cuerpo humano, y al que le corresponde facilitar funciones como la digestión o la eliminación de residuos.

Se puede consumir directamente o en productos derivados.

El agua no es un nutriente en sentido estricto, pero se trata del elemento más importante para la vida y se debe tener muy en cuenta.

Es importante saber que el cuerpo humano está conformado principalmente por agua, un 60 a 80 %, según la edad, aproximadamente.

Es fundamental para el buen funcionamiento de los riñones e intestinos y elimina las sustancias de desecho.

También es el sistema elemental de transporte del organismo, regula todos los nutrientes, las hormonas, las células sanguíneas, los productos de desecho y el oxígeno.

Con el paso de la edad, los mecanismos de control del equilibrio se tornan menos eficaces. La mayoría de las personas requiere de seis a ocho vasos de agua al día de 1,5 a 2 litros al día, como mínimo.

Asimismo se puede obtener agua de los zumos, los refrescos y otras bebidas, las sopas y las verduras. El café y algunas bebidas tienen una función diurética que ayuda a eliminar líquidos y minerales del cuerpo.

Igualmente se pueden incluir en la dieta, salvo en ciertos casos en los que se recomienda evitarlos.

Finalmente, es conveniente decir que existen suplementos a base de plantas, vitaminas y minerales, que pueden suministrar a nuestro cuerpo muchos nutrientes cuando no tenemos a nuestra disposición ciertos alimentos.

Estos suplementos ayudan a lograr una excelente protección para todo el organismo.

Articagos tiene un amplio contenido de nutrientes, que facilitan la producción de colágeno, una sustancia proteica fundamental para la flexibilidad y estructura de los tejidos,  mejorando su capacidad de reparación.

Además, impulsa la absorción de nutrientes que ayudan con las acciones antioxidantes y antiinflamatorias, a todo el hueso y la estructura articular.  

Al llevar una adecuada alimentación, estaremos dándole a nuestro organismo los mejores nutrientes en la cantidad necesaria para su óptimo funcionamiento

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