¿Qué puedo hacer cuando me siento triste?

¿Qué puedo hacer cuando me siento triste?

Última actualización: 16-10-2018. Equipo Nutricioni


Desde los antiguos griegos,  los grandes filósofos han encontrado relación entre las emociones y la salud física. La tristeza es una emoción que afecta mucho a las personas en su salud física.

Agrupa un conjunto de síntomas: cognitivos, somáticos, conductuales y afectivos que la convierten en una de las emociones más básicas de las personas, y que en algún momento de la vida les afecta.

Básicamente, sentir tristeza se asocia con eventos no placenteros ligados a la melancolía, la debilidad y el enojo, generalmente relacionados con la pérdida y el deseo por algo que no se puede satisfacer.

Pero la tristeza es una emoción ligada a la esencia del ser humano, y es necesario aceptarla cuando se presenta, sin dejar que nos domine. Hay que entenderla como una enseñanza en medio de escenarios adversos.

Son muchas las formas: individuales, colectivas o profesionales, que brindan herramientas para superar un episodio de tristeza.

Pero lo más importante es que quien padece de esta emoción, tenga fuerza de voluntad y tome la decisión de que en su vida prevalezca la felicidad y el bienestar.

Vivir la tristeza

La tristeza es inevitable a lo largo de la existencia, usualmente se debe a algún tipo de pérdida, y es necesario que la persona procese primero el acontecimiento que llevó a esa pérdida, y luego se adapte a ella.

Entonces, cuando te sientes triste, sumergirse en ese sentimiento puede ser catártico, siempre  que sea a corto plazo.

Si durante el proceso de tristeza sientes ganas de llorar ¡hazlo!. Los momentos de llanto intenso se relacionan con mejoras en el estado de ánimo, puesto que a través de él se expulsa el dolor.

Las lágrimas que surgen producto de una emoción negativa contienen ACTH, una hormona relacionada con altos niveles de estrés, así que cuando una persona llora, está derramando su estrés y cargas emocionales.

Asimismo, es necesario ver la tristeza como mecanismo de impulso para un cambio renovador.

Si se logra esto, estar sumidos en la tristeza por un tiempo corto, coloca a las personas en perspectiva para hacer ajustes importantes en sus vidas.

Las emociones deben ser vividas y dejarlas fluir, así no se convierten  en afecciones crónicas, que con el tiempo, se vuelvan una enfermedad. Vivirla plenamente es el primer paso para garantizar que no se alargará más de lo necesario.

Cuando se acepta el proceso que se está experimentando, al tiempo que se identifica lo  que se siente, se abre un brecha para que las personas se auto comprendan mejor, y puedan enfrentar mejor estas situaciones en el futuro.
En definitiva, intentar eliminar o suprimir una emoción como la tristeza, puede traer como consecuencias más complicaciones que beneficios a nivel físico y metal.

Limpiar la mente

Después de identificar la tristeza y sus porqués, y antes de hacer un barrido mental, primero conviene echar un vistazo  interior y determinar si se están creando conflictos inconscientes, esto hará la tarea más fácil.

Si no sabes por dónde empezar, una buena idea es hablar sobre el tema con alguien, hace que la persona se sienta comprendida y sea más factible buscar una solución.

También resulta beneficioso cambiar la configuración de los pensamientos. Al cambiar los patrones de lo que se piensa poco a poco, se hace una gran diferencia.

En vez de decir “tengo problemas y no sé cómo salir de esto” es mejor enunciar: “Esto es un desafío y estoy buscando las soluciones adecuadas”. Cuando se cambian las formas de ver las cosas, los problemas también cambian.

Pensar positivos ayuda a mantener en equilibrio las emociones, pero si la tristeza te ataca como un huracán te dejo este sencillo ejercicio:

Imaginando que resuenan en todo el cuerpo y con respiraciones profunda canta la cinco vocales con la melodía que más te apetezca.

  • El sonido “A” actúa sobre lo alto de la garganta, los pulmones y el cráneo.
  • El sonido “E” tonifica las glándulas tiroideas.
  • El sonido “I”  libera el ego y te da alegría, si lo emites con una sonrisa.
  • El sonido “O” va hasta el fondo del abdomen y abre la creatividad.
  • El Sonido “U” penetra profundamente en el tórax y el vientre, proporcionando fuerza vital.

También se pueden hacer ejercicios de contemplación, porque hay que educar la mente para lograr bienestar.

Para realizar esta práctica ubícate en un lugar cómodo y tranquilo, busca un objeto de tu agrado el cual vas a observar por unos minutos varias veces al día, esto ayudará a liberar los pensamientos negativos.

La tradición zen sostiene que contemplar es ideal para mantenerse con los pies en la tierra.

Medicina al natural

Cuando el estado de ánimo está  decaído, tomar algún remedio natural, una hierba en infusión o realizar prácticas deportivas y/o recreativas, es recomendable para amilanar los efectos que este sentimiento produce.

Frutas como la guayaba, frambuesa y la naranja, al igual que otros cítricos que son ricos en vitamina C, contribuyen a fortalecer el sistema inmune y el sistema nervioso.

Esta vitamina  disminuye la sensación de fatiga y tristeza. Por su parte, la falta de Piridoxina o vitamina B6 provoca irritabilidad, por lo que se debe ingerir constantemente para potenciar el buen humor y controlar los síntomas de ansiedad.

Plátanos, papas y alimentos como el pollo son alguno de los víveres que la contienen.

Para prevenir el insomnio, inquietud y ataques de pánico, síntomas que pueden surgir cuando te sientes triste, se recomienda tomar magnesio, este mineral es ideal para el sistema nervioso.

SupraEnergía es el complemento ideal en esos momentos en que te sientes triste. Su fórmula combina estas vitaminas con aminoácidos y extractos vegetales reconocidos por sus propiedades para levantar el ánimo.

Tomar sol también es una excelente alternativa, ya que exponer el cuerpo a sus rayos permite que este se nutra de vitamina D,  que combate los síntomas de la tristeza y además mejora la calidad del sueño.

Unos quince  minutos son suficientes, siempre y cuando se use la protección adecuada para la piel. Una excelente alternativa para llevar sol mientras te diviertes es practicar algún deporte al aire libre o dar un paseo.

Es importante no exponerse durante las horas de radiación más intensa, entre las once de la mañana y las tres de la tarde.

Meditar o hacer yoga aclaran la mente, permite a los practicantes encontrar un centro para tener una mente sana, además de proporcionar relajación física.

Plantéate una meta

Cuando una persona se siente triste, probablemente considere que no hay nada porque luchar, su ánimo o ganas de ocuparse en algo son mínimos.

Mantener la mente enfocada en cosas productivas y positivas ayuda a salir rápido de los procesos emocionales de tristeza. Quienes se enfocan el algo productivo tienen más posibilidades de evolucionar positivamente.

Las metas a corto o largo plazo se pueden convertir en un medio impulsor para accionar y salir de ciertas situaciones.

Pero, si no sabes por dónde empezar, busca algo que te apasione o te satisfaga, sin importar que sea grande o pequeño.

Hacer alguna manualidad, cocinar un postre, caminar 20 minutos todos los días, la jardinería, hacer algún curso o alguna otra tarea productiva son excelentes para dedicarle tiempo.

Las personas que se sienten tristes y emplean su tiempo en alcanzar  algún objetivo, no solo enfocan sus pensamientos en tareas productivas, sino que aprenden a administrar su tiempo  y su energía en beneficio propio.

Lo importante es establecer la meta, identificar las alternativas, opciones y priorizar.

Proyecta y atrae felicidad

Si bien a veces es difícil cambiar el foco cuando se está en un estado de ánimo negativo, es necesario hacer un esfuerzo para intentar otras formas de salir de esa situación.

El primer paso para vivir en un estado más feliz es rodearse de personas alegres, porque la alegría es contagiosa.

Sonríe aunque no tengas motivos, esto ayudará a tener más pensamientos positivos y fortalecer el bienestar. Diversas investigaciones en todo el mundo, concuerdan que sonreír sí cambia el estado de ánimo.

Otra cosa importante: creer en uno mismo, de esta manera se tendrá una autoestima elevada. Hay que recordar que la felicidad es individual y depende de nosotros mismos.

Hay que procurar tener relaciones saludables, los vínculos afectivos nocivos son perjudiciales,  por lo que se deben evitar a toda costa.

Agradecer lo que tienes y por las bondades de la vida, reconociendo lo positivo al igual que lo negativo, permite estar mejor enfocado.

Aunque para muchos puede ser superficial arreglarse, el  ponerse atractivo hace feliz y contagia esa sensación, así que arréglate, ponte ropa bonita, ve al salón de belleza, perfúmate, eso ayudará a sentirse mejor.

Busca ayuda profesional

Si la tristeza se vuelve un agobio,  es necesaria la ayuda de un profesional para evitar llegar a la depresión.

Un coach (entrenador) es una buena opción. Es un profesional entrenado para motivar y ayudar a las personas a dar lo mejor de sí, tanto individual como profesionalmente.

Pero si en verdad crees que la tristeza te ha sobrepasado, y tu salud física empieza a verse comprometida, entonces el psicólogo te ayudará a entender y a manejar tus emociones, para que recuperes tu salud.

Por último, es necesario comprender que la tristeza siempre aparecerá, porque forma parte de la vida como seres humanos, y es necesario asumirla, vivirla y aceptar la oportunidad de aprendizaje que nos brinde.




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