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¿Qué puedes hacer si sufres de dolor de estómago y gases?

¿Qué puedes hacer si sufres de dolor de estómago y gases?

Última actualización: 14-04-2019. Equipo Nutricioni

Entre las molestias más comunes que se presentan a nivel digestivo se encuentran el dolor de estómago y los gases, por lo que nos conviene saber que hacer cuando se presentan.

El estómago es el órgano central del sistema digestivo. Es también uno de los más importantes órganos del sistema, y que puede alcanzar un mayor volumen cuando se expanden sus paredes.

Se trata de una víscera hueca que posee dos esfínteres, uno en cada uno de sus extremos, que le permiten aislar los alimentos del resto de los órganos que conforman el sistema, a fin de realizar su importante función de predigestión de los mismos.

Anatómicamente se divide en cuatro partes: el fondo es la porción superior que se une al esófago mediante la curvatura cardíaca, el cuerpo es la porción central y más amplia del estómago, el antro es la parte curva más baja, y el píloro es la reducción que lo une al intestino delgado.

Las paredes internas del estómago están recubiertas por una capa de músculo liso, cuyos movimientos no controlamos a voluntad, sino que son dirigidos por estímulos sensoriales del nervio vago y el sistema nervioso simpático.

Posee además una serie de pliegues, cubiertas de células y glándulas que secretan las enzimas y el ácido clorhídrico que prepara a las proteínas y grasas ingeridas para ser digeridas en los intestinos.

Cuando los alimentos ingresan al estómago, sus paredes se dilatan, aumentando su capacidad de unos pocos mililitros hasta dos litros o más para recibirlos, y los esfínteres se cierran para iniciar la predigestión.

Entonces sus músculos empiezan a contraerse en una serie de movimientos cíclicos conocidos como peristalsis, mientras vierte sobre ellos las enzimas y ácido que sus células producen., junto a otras enzimas descargadas en él por la vesícula biliar, el páncreas y el bazo.

Esta doble acción física y química convierte a los alimentos en un macerado pastoso conocido como quimo, que pasará entonces a los intestinos para su digestión definitiva.

Ciertas irregularidades que pueden presentarse en este proceso, son las causantes del dolor de estómago y los gases.

Factores que pueden afectar el desarrollo normal de las funciones estomacales

Si vemos el estómago como el laboratorio corporal donde se inicia la desintegración física y química de los alimentos, para obtener de ellos nuestra energía vital, podemos apreciar mejor la importancia de que funcione correctamente.

Cualquier factor que altere su buen funcionamiento no solo afecta al estómago, ya que se está poniendo en riesgo el suministro de energía para todas nuestras funciones vitales, por lo que es de crucial importancia conocerlos. he aquí los más comunes:

  • Mala alimentación. Cuando la cantidad y calidad de los nutrientes no es suficiente, el estómago se ve forzado a trabajar más para obtener la energía que requieren nuestras funciones básicas.

  • Comer en exceso. Es el extremo contrario, una gran cantidad de alimento exige mayor distensión de los músculos estomacales, una demanda más elevada de fluidos digestivos y un tiempo más largo de pre digestión estomacal.

  • Consumo elevado de carbohidratos complejos, proteínas y grasas. Mientras más complejos químicamente hablando sean los alimentos, mayor será la exigencia a que sometamos a nuestro estómago.

  • Ingesta de fármacos y bebidas alcohólicas. Estas sustancias pueden actuar como irritantes de la mucosa estomacal.

  • Preparación indebida de los alimentos. Cuando estos quedan crudos o muy tostados, condimentados en exceso o contaminados con patógenos o sustancias tóxicas.

  • Comer en horas inapropiadas. Adelantar o retrasar las horas en que habitualmente comemos afecta seriamente el buen funcionamiento del estómago.

  • No guardar un tiempo de reposo. El realizar actividades que impliquen agitación o esfuerzo físico durante la digestión altera el funcionamiento del estómago.

  • El estrés y las situaciones de tensión emocional. Las alteraciones conductuales, ansiedad y disgustos entorpecen la buena digestión.

  • Presencia de enfermedades estomacales. Estas pueden ser consecuencia de abusos recurrentes mencionados anteriormente o de alguna condición genética.

Cualquiera de estos factores pueden ocasionar dolores estomacales o producción elevada de gases en el tracto digestivo.

Trastornos comunes del sistema digestivo que pueden incidir

La digestión es un proceso de reacciones químicas, y es natural que en estas se desprendan subproductos en estado gaseoso. Estos gases son expulsados normalmente del tracto digestivo mediante los eructos y las flatulencias.

Buena parte del gas que se acumula en el primer tercio del tracto digestivo se debe a que tragamos aire cuando ingerimos alimentos sólidos o líquidos, y se eliminan normalmente al eructar.

Algunos hábitos como el comer muy rápido, usar pitillos, hablar mientras se come, masticar chicle o chupar caramelos nos hacen tragar más aire.

Algunos tipos de alimentos de alto contenido en fibras, almidones y carbohidratos complejos originan una cantidad elevada de gases al ser digeridos, de tal manera que evitarlos es una forma sencilla de reducir su producción.

Entre estos alimentos podemos mencionar las legumbres, frutas y verduras, los granos integrales, las gaseosas, los sustitutos del azúcar y los suplementos ricos en fibra.

El gas se produce cuando las bacterias de la flora digestiva ubicada predominantemente en el colon fermentan las fibras y azúcares de los alimentos, consumiendo parte de él y liberando el exceso hacia el ano.

Con frecuencia los gases pueden quedar atrapados en alguna curvatura del tracto digestivo, por lo que se originan dolores puntuales, que permanecerán hasta tanto se les expulse.

Las molestias típicas por gases acumulados van desde la sensación de saciedad, expulsión elevada de eructos y flatulencias, abdomen distendido o inflamado, hasta calambres y dolor agudo.

Normalmente estas molestias desaparecen después de la digestión, y no ameritan otros cuidados que un antiflatulento, un digestivo o un analgésico, salvo que se presenten otros síntomas que sugieran otras complicaciones.

Estos síntomas pueden ser: cambios en la consistencia de las heces o presencia de sangre en ellas, vómitos, náuseas o diarreas frecuentes, estreñimiento, pérdida acelerada de peso o cualquier otro.

Algunas enfermedades, como el síndrome de colon irritable o la celiaquía, y trastornos médicos como la enfermedad intestinal crónica, el estreñimiento, el exceso de flora bacteriana y las intolerancias alimenticias, pueden incrementar la producción de gases y los dolores que estos ocasionan.

Técnicas sencillas para eliminar el dolor de estómago por acumulación de gases

La forma más simple de aliviar el dolor estomacal a consecuencia de los gases acumulados en las vías digestivas es evidentemente expulsarlos. Lamentablemente las dos formas de hacerlo, eructos y flatulencias son vistos socialmente como prácticas desagradables.

Tomar sorbos de líquido o tragar saliva con la boca cerrada puede ayudar a expulsar gases por la boca, pero si no se hace bien puede provocar que ingrese más aire, o que los gases se desplacen a puntos donde se dificulte su expulsión aún más.

Otras formas naturales de favorecer el eructo son tomar un poco de gaseosa u otras bebidas burbujeantes, consumir papaya o jugo de limón, y masticar hojas de menta o un trozo de jengibre.

Para disminuir la formación de gases intestinales, es recomendable no abusar en el consumo de ciertos alimentos, como los granos (Arvejas, lentejas y frijoles), todo tipo de vegetales crudos y frutas, los champiñones y los cereales.

También se deben evitar bebidas como café, cerveza, bebidas ricas en fructosa y gaseosas con azúcar artificial.

Esto es más importante en personas con problemas como la enfermedad celíaca, el síndrome de colon irritable, la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, entre otras.

Personas con intolerancia a la lactosa deben evitar el consumo de derivados lácteos, o tomar suplementos enzimáticos con lactasa.

Asimismo, los adultos mayores pueden presentar tendencia a producir más gases intestinales debido a la digestión incompleta que origina una menor producción de enzimas digestivas.

Los problemas estomacales originados por los ácidos estomacales pueden aliviarse tomando unas cucharaditas de soda disueltas en agua, que tienen un efecto alcalinizante.

Caminar un poco y un leve masaje en el vientre ayuda a expulsar los gases intestinales, tratando siempre de hacerlo en un lugar alejado de otras personas.

Ciertos medicamentos comunes como antiácidos, antiflatulentos, digestivos y analgésicos pueden proporcionar alivio al dolor y la acumulación de gases. Son muy convenientes los suplementos como Fórmula para el Dolor por su origen natural.

¿Qué debes hacer si el malestar persiste?

Hemos visto que en la mayoría de los casos, los dolores estomacales y la acumulación de gases desaparecen una vez realizada la digestión, pero si persisten o son muy frecuentes pueden ser indicio de un problema digestivo que requiera un tratamiento específico.

En tales casos lo recomendable es consultar a un especialista en el área, que buscará la razón de la persistencia del problema, e indicará el tratamiento médico adecuado.

Dependiendo de los síntomas, los exámenes requeridos pueden incluir análisis de sangre y heces, prueba de aliento, radiografías, biopsias y colonoscopias.

Si se trata de alguna enfermedad como la celiaquía, la intolerancia a la lactosa o el colon irritable, el tratamiento será prolongado o incluso permanente con el suministro de varios fármacos y restricciones dietéticas.

Cuando se trata de intoxicaciones por fármacos como antiinflamatorios no esteroideos, laxantes, antimicóticos y estatinas entre otros, la solución puede estar en un cambio de principio activo, uso de protectores gástricos o suspensión del tratamiento.

Si se detectan procesos infecciosos, se suministran antibióticos para combatirlos, cuidando no alterar sustancialmente la flora bacteriana intestinal, lo cual puede generar nuevos problemas digestivos.

En ciertos cuadros clínicos, el médico puede recomendar el uso de suplementos de ácido clorhídrico, complejos enzimáticos o probióticos, para corregir deficiencias  metabólicas o regenerar la flora bacteriana.

Si se sufre de estreñimiento, puede que se indique aumentar el consumo de fibras, tanto en forma natural como en suplementos, pero debe tenerse en cuenta que la fermentación o digestión incompleta de estas tiende a incrementar la producción de gases.

Algunas lesiones, como úlceras y tumores pueden requerir de cirugías laparoscópicas o invasivas, y en los casos de malignidad tratamiento radio y quimioterapéutico.

En cualquiera de estos casos, productos como Fórmula para el Dolor pueden proporcionar alivio al dolor de forma eficiente y con mínimo riesgo de provocar efectos secundarios adversos.

Suplemento natural para combatir los problemas digestivos

El uso de Fórmula para el Dolor como alternativa para combatir los molestos dolores estomacales tiene muchas ventajas. Mencionemos las más resaltantes:

El extracto de jengibre presente en Fórmula para el Dolor ayuda a tener una mejor digestión, disminuye la generación de gases y favorece su expulsión, proporciona alivio al dolor y previene el estreñimiento.

La cúrcuma es otro ingrediente de Fórmula para el Dolor que estimula la secreción de los jugos gástricos, previene las úlceras, acelera la digestión y disminuye el riesgo de padecer gastritis.

El té verde tiene efecto relajante y es un laxante suave muy recomendado para aliviar el estreñimiento de forma natural.

Otros ingredientes de Fórmula para el Dolor refuerzan sus ventajas, como las hojas de albahaca santa (digestivo, desintoxicante y analgésico), látex de Boswellia serrata (antiinflamatorio, antibacteriano y reductor de la colitis ulcerosa), y raíz de Scutellaria baicalensis (corrige problemas estomacales y biliares y combate las diarreas por toxicidad).

La bromelina (enzima proteolítica extraída de la piña, con propiedades antiinflamatorias), y la berberina (antibiótico natural presente en plantas de la familia Berberis,  útil contra hongos, virus, bacterias y parásitos) complementan las ventajas que Fórmula para el Dolor puede ofrecer.

Todos estos atributos hacen de Fórmula para el Dolor un potente aliado no sólo para aliviar el dolor de forma natural, sino también para facilitar la digestión y proteger los órganos del sistema en general.

Su procedencia natural facilita su asimilación y reduce los riesgos colaterales si se usan las dosis recomendadas, por lo que podemos  ver a Fórmula para el Dolor como el suplemento ideal para una digestión sana y eficiente, libre de los problemas de dolor de estómago y gases.

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Aprende a convivir con los trastornos que generan dolor estomacal y gases

Si tienes propensión a sufrir trastornos digestivos, algunas prácticas son recomendables para reducir los síntomas que pueden generarte:

  • Revisa constantemente tu dieta. Lleva un registro de los alimentos que te producen síntomas digestivos indeseables, tratando  de sustituir y/o diversificar tu dieta sin provocar un desbalance nutritivo.
  • Evita abusar de los estimulantes. Reduce en lo posible el consumo de café, alcohol y medicamentos que afecten el sistema nervioso.
  • Elimina malos hábitos. El fumar o mascar tabaco, masticar chicle, sobre condimentar las comidas y comer gran cantidad de alimentos de difícil digestión te puede evitar muchos problemas y molestias.
  • Adopta buenos hábitos para comer. Come en un horario y lugar apropiado, divide las comidas en pequeñas porciones, come sin prisa, masticando bien y evitando tragar aire, y toma un tiempo de reposo mientras realizas la digestión.
  • Crea un ambiente propicio para tus comidas. Procura reducir el estrés y la ansiedad, la música, la buena compañía, el entorno climático, la buena presentación de los alimentos y otros factores relajantes pueden prevenir muchos trastornos gastrointestinales.
  • Cuida tu enfoque de ejercitación. Evita ejercicios exigentes y extenuantes y prefiere los relajantes como  el yoga, pilates o taichi, y nunca te ejercites en horas cercanas a las comidas.
  • Considera usar suplementos dietéticos. Incorporar suplementos como probióticos, combinaciones enzimáticas, analgésicos naturales como Fórmula para el Dolor entre otros, pueden aportar importantes beneficios a tu salud gastrointestinal.

Salvo los casos de enfermedades congénitas, la mayoría de los trastornos gastrointestinales y las enfermedades a la que pueden conllevar son fácilmente evitables si se siguen estos consejos.

Esto te puede evitar sufrir de molestos dolores, necesitar costosos medicamentos, exámenes, consultas y tratamientos médicos, y lo que es más importante, mantener sano por muchos años un sistema de cuyo buen funcionamiento depende en gran medida tu salud integral.

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