Imagen primera vista de pelvis en hueso

¿Qué factores ocasionan los dolores pélvicos?

¿Qué factores ocasionan los dolores pélvicos?

Última actualización: 05-10-2018. Equipo Nutricioni

Este es un dolor que se produce en la parte baja del abdomen, tanto a la derecha como a la izquierda, más abajo del ombligo y por encima de las caderas, puede ser leve o punzante y permanente; en ocasiones, así como aparece desaparece. Si sube en intensidad puede interferir con nuestras actividades normales, sean físicas, familiares, sexuales o dormir.

En el caso de la mujer puede aparecer al momento de la menstruación o durante las relaciones sexuales. Este tipo de dolor puede ser señal de que algo no anda bien con los órganos de esa zona pélvica: útero, ovario, trompas, cuello uterino o la vagina.

En el caso masculino puede deberse a un problema en la próstata. En ambos podría ser síntoma de una infección, alguna lesión del tracto urinario, los intestinos, el canal rectal, los huesos o los músculos. Fórmula para el Dolor tiene la proporción adecuada de elementos que te pueden ayudar.

En algunas mujeres se pueden dar varias causas simultáneamente. El dolor pélvico se considera crónico cuando supera los seis meses.

Existen casos en los que mujeres entre 18-50 años tienen más de un año con esta dolencia. Cuando se presenta al momento de la ovulación se llama dolor pélvico intermenstrual y se da en un solo lado de la parte baja del abdomen.

Cuando el paciente trata de identificar el dolor a veces pasa la mano por toda la zona pélvica sin marcar un punto específico. Otras veces no es posible ubicar la causa del mismo, en esos casos, lo primordial es entonces aliviar el dolor.

De igual manera hay casos en los que el dolor es causado por otro trastorno médico, y el tratar dicho trastorno es suficiente para aminorar el dolor.

Imagen primera vista de pelvis en hueso

Síntomas y causas en ambos sexos

  • Dolor fuerte que no cesa
  • Va y viene (intermitente)
  • Dolor punzante, semejante a un calambre
  • Dolor durante el acto sexual
  • Dolor intestinal o durante la micción
  • Dolor al permanecer sentado por mucho tiempo

Posiblemente el dolor suba en intensidad al estar de pie por mucho tiempo y disminuya cuando te sientas o te recuestas. Es mejor consultar al médico si los síntomas no mejoran o si perturban tu día a día.

Las causas pueden ser diversas, a veces un solo trastorno es la causa; en otras, puede ser la suma de varias cosas. Así tenemos:

  • La endometriosis: los tejidos, que en condiciones normales se desarrollan dentro del útero, crecen fuera de él. Lo padecen cerca del 10% de las mujeres entre 25 a 44 años. Se sospecha de endometriosis cuando las reglas son abundantes, duran varios días y producen dolor.
  • Cistitis: es un dolor en la vejiga y produce la necesidad de orinar frecuentemente y al momento
  • Fibroma uterino: tumores constituidos por células de músculo que crecen dentro de las paredes uterinas con otros tejidos; no son cancerosos. Se puede presentar dolor durante la relación sexual.
  • Apendicitis: es cuando se inflama el apéndice, esa porción del intestino en forma de gusano que sale por la parte baja derecha del colon y no se le conoce función alguna. Generalmente la inflamación se presenta cuando este órgano se obstruye. Los síntomas de la apendicitis pueden ser dolor abdominal en la parte baja, fiebre alta, constipación o diarrea, vómitos o náuseas.
  • Quistes en los ovarios: son bolsas de líquido que salen sobre la superficie del ovario. Son parte de las funciones normales en el ciclo menstrual, por lo que gran parte de las mujeres lo padece en algún momento de su vida. Generalmente desaparecen a los dos o tres meses. Se tratan con control periódico, pastillas anticonceptivas o cirugía.
  • Infección urinaria: es una infección del tracto urinario producida por la bacteria E. Coli, que normalmente se aloja en el intestino y es más común en mujeres. Sus síntomas son dolor al momento de orinar, ganas de orinar frecuentes, rastros de sangre y mal olor en la orina. Se trata normalmente con antibióticos.
  • Trastornos psicológicos: por abuso sexual o físico o el uso de drogas.

Mujer medico revisa el abdomen de un hombre

Dolor pélvico en el hombre. Causas y alivio

Es sumamente importante identificar las causas del dolor pélvico en el hombre para tratarlo exitosamente. Al igual que en la mujer, la causa puede ser orgánica y fácilmente identificable, como también, no poder dar con ella y por ende el tratamiento recomendado no arroja ningún resultado.

El término médico para los pacientes masculinos que no muestran mejoría es dolor miofascial del suelo pélvico. Se refiere a que el dolor comienza en el músculo (mio) y en el tejido que lo cubre (fascial), pero no en las vísceras de la pelvis: próstata, vejiga, uretra, testículos.

Cuando el dolor pasa de los seis meses se considera crónico y cuando es miofascial se produce porque el paciente tarda en ir al médico o lo remiten muy tarde al especialista.

Las causas pueden ser:

  • Generalmente de tipo emocional como el estrés, ansiedad/angustia, conflictos de pareja, o algún tipo de abusos.
  • También el dolor puede ser desencadenado por un traumatismo, un accidente y en otros casos, por una infección.
  • Pueden influir alteraciones ortopédicas o en la postura del cuerpo.
  • A veces se relaciona con una determinada disciplina deportiva, con episodios asociados al trabajo o al estilo de vida.

No solo con analgésicos puedes sentir alivio, hay otras alternativas como Fórmula para el Dolor, ¡es excelente! Trata de probar algunas y observar con cual te va mejor:

  • Aplicar calor seco haciendo parches térmicos.
  • Bañarte con agua tibia puede contribuir a aminorar el dolor.
  • Existe un aparato llamado Tens que aplica impulsos eléctricos que actúan como un analgésico. Es usado en Fisioterapia y el profesional de esta rama te puede asesorar.
  • Dieta. Un régimen dietético rico en Omega-3 reduce los índices de prostaglandinas que contribuyen a bajar el dolor.
  • Un masaje relajante en la parte baja de la zona lumbar es de mucho provecho, pero debe ser realizado por un profesional.
  • Se recomiendan adicionalmente ejercicios como el yoga, que facilita la relajación, la respiración y sirve para desarrollar la flexibilidad.

Otras causas adicionales

Es bueno recalcar que para el diagnóstico correcto lo recomendable es acudir al médico quien hará los exámenes correspondientes: de orina, Tomografía Axial Computarizada (TAC) o ecografía. El tratamiento siempre va a depender de la causa y este incluirá antibióticos, analgésicos y/o antiinflamatorios. En casos muy puntuales de miomas o tumores se hace necesaria la cirugía.

  • Cólico menstrual: se da comúnmente durante la adolescencia y es provocada por una contracción involuntaria del útero en la etapa de menstruación, que baja en intensidad al pasar los años y en la etapa de embarazo. Los cólicos que se sienten más tarde, que recrudecen poco a poco y que duran más tiempo que la menstruación pueden ser síntomas de otras cosas, como por ejemplo, reacciones secundarias al uso del Dispositivo Intrauterino (DIU).
  • El embarazo: este dolor en esta etapa es común y la causa puede estar en la producción de la hormona relaxina. Su trabajo es darle elasticidad a los ligamentos para que las articulaciones estén flojas durante el parto. También por la presión que reciben los órganos pélvicos a medida que el embarazo avanza. El dolor es leve y puede aparecer en los primeros tres meses o pocos días antes de parir. Casi siempre el dolor surge al final del embarazo cuando la barriga aumenta de peso.
  • Mioma uterino: son tumores inofensivos que se forman en el tejido constitutivo del útero. Aunque casi nunca provocan síntomas pueden ser causa de dolor pélvico, sangrado o pueden dificultar el quedar embarazada. A veces no se necesita tratamiento, solo con analgésicos es suficiente para calmar el dolor. Pero, cuando los síntomas son fuertes o dificultan el embarazo, puede ser necesaria la cirugía o la cauterización para remover el tumor.

mujer embarazada haciendo poses de yoga

Cómo se diagnostica

Al momento de diagnosticar el dolor pélvico el médico hará una serie de preguntas y una revisión de la historia clínica del paciente. Hará también un examen físico. La información que arrojen estas dos estrategias permitirán al médico decidir si necesita algunas pruebas extra para dar con el diagnóstico correcto. Entre estas se incluyen:

  • Exámenes de laboratorio: como muestras de orina o de sangre.
  • Ultrasonido: se aplican ondas sonoras para observar los órganos y su estructura.
  • Laparoscopia: el médico introduce un dispositivo llamado laparoscopio por medio de cirugía menor a través de un corte diminuto en la piel, por debajo del ombligo, y así poder ver dentro de la pelvis.
  • Resonancia magnética: las ondas de radio con imanes de gran poder brindan imágenes de la pelvis.
  • Cistoscopia: se usa un dispositivo para poder ver dentro de la vejiga.
  • Colonoscopia: con un instrumento se observa el interior del intestino. Para prepararte para este tipo de examen nada mejor que Fórmula para el Dolor.

A veces dar con las causas del dolor pélvico puede no resultar fácil y tomar tiempo. Algunas personas acuden a más de un especialista, así como a veces no se logra dar con las causas del dolor. No encontrarlas no quiere decir que el dolor sea irreal o no tenga tratamiento. En ciertos casos hay que entender qué es lo que dispara el dolor.

Imagen en primera plana de examenes de orina y de sangre

Cómo llevar un control del dolor pélvico

Llevar un registro de tu dolor será de gran ayuda para tu médico a la hora de poder determinar las causas. En tu registro puedes llevar lo siguiente:

  1. ¿Cuándo o en qué momentos sientes dolor?

-Hora del día -En qué momentos del ciclo menstrual

Antes, durante o después de: -Comer -Orinar -Evacuar -Acto sexual -Alguna actividad física -Al dormir

  1. ¿Cómo es el dolor?:

-¿punzante o es un dolor vago? -¿es constante o aparece y desaparece? -¿cuánto dura? -¿cuál es su intensidad? -¿ocurre en una parte específica o en una zona más extensa? -¿se produce siempre en el mismo sitio? -¿cuándo sientes mejoría y cuándo sientes que empeora?

  1. Tomar nota de los medicamentos que has ingerido.

Cuál es el tratamiento

El tratamiento de esta dolencia depende de la causa, intensidad y frecuencia. Tampoco hay un tratamiento que sea mejor que el otro. Existen las siguientes opciones:

  • Medicamentos: se usan analgésicos orales o inyectables de libre venta tales como el ibuprofeno, naproxeno o paracetamol, antidepresivos y relajantes musculares. Fórmula para el Dolor también es un excelente analgésico.
  • Hormonas: se usan cuando el dolor es provocado por la endometriosis o la menstruación. Pueden ser orales como las pastillas anticonceptivas, inyectables como la gonadotropina o puede usarse un dispositivo intrauterino.
  • Un nuevo estilo de vida: al variar la dieta, mejorar la postura corporal y tener alguna actividad física.
  • Terapia física: Ciertos dolores en los músculos o los tejidos conectivos se alivian mejor con terapia física. Se incluyen masajes, ejercicios de estiramiento, de fuerza y aprender a relajar los músculos de la pelvis. Fórmula para el Dolor es perfecto para ayudar en esta terapia.
  • Cirugía: En el caso de las mujeres a veces es necesaria la cirugía para retirar algunas adherencias, endometriosis o fibromas. En ciertos el procedimiento quirúrgico alivia o reduce el dolor en la pelvis. A ciertas mujeres y, dependiendo de la causa, se les recomienda una histerectomía, que es un procedimiento para retirar el útero, a fin de poder reducir el dolor.
  • Terapia psicológica: Este tipo de terapia también llamada conversacional es de mucha ayuda . Es más, el uso combinado de esta terapia junto con el tratamiento médico suele dar más resultado que el tratamiento solo.

Terapias alternativas

  • Fisioterapia: Existen ejercicios de estiramiento y algunos tipos de masajes que alivian el dolor pélvico cuando está en etapa crónica. El profesional de la fisioterapia puede sugerir estrategias para enfrentar el dolor. Con ayuda de un instrumento pueden hacer lo que se llama Estimulación Nerviosa Eléctrica Transcutánea (ENET) la cual usa impulsos eléctricos para llegar hasta los nervios cercanos a la zona pélvica. También se valen de una técnica psicológica conocida como biorregulación; esta te permite determinar las zonas donde hay músculos contraídos y aprender a relajar dichas zonas.
  • Estimulación de la médula espinal (Neuroestimulación): es la implantación de un dispositivo para bloquear las vías nerviosas y evitar que la señal de dolor vaya al cerebro.
  • Inyecciones en los puntos donde se origina el dolor: también se le llaman puntos desencadenantes y se pueden aplicar inyecciones efectivas allí. El anestésico puede ser local y de larga acción y ayuda a aliviar y bloquear el malestar.
  • Psicoterapia: la entrevista con un psicólogo o un psiquiatra es provechosa si el dolor tiene que ver con algún tipo de abuso, depresión, trastornos de la personalidad, conflictos de pareja o familiares.

Hay varios tipos de psicoterapia, como la biorregulación ya mencionada o la terapia cognitiva conductual. Al margen de lo que cause el dolor, la psicoterapia te brinda estrategias y formas para aprender a lidiar con el dolor.

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