¿Qué es la fatiga?

¿Qué es la fatiga?

Última actualización: 31-08-2018. Equipo Nutricioni

Cuando tenemos una sensación de que nos falta la energía, que estamos agotados o con cansados, a esto se le llama fatiga.

La fatiga suele darse como una respuesta de manera normal resultante del esfuerzo físico, del estrés emotivo, del aburrimiento o de la carencia de sueño.

Se considera un síntoma común, y puede ser una señal de un trastorno a nivel mental o físico.

La fatiga no es igual que la somnolencia

La somnolencia es cuando se siente la necesidad de dormirse. La fatiga es la carencia de motivación y de energía.

Entre los síntomas que pueden acompañar el estado de fatiga están la apatía y la somnolencia.

¿Cuáles son las causas de la aparición de la fatiga?

Tenemos día en los cuales nos sentimos con cansancio debido a las preocupaciones extras o trabajo más de lo habitual, la falta descanso, entre otros.

La fatiga puede ser generada por diversas causas, tanto internas como externas, así como también por factores que se desconocen.

Las personas que carecen de conocimiento a pesar de no ser celíacas, pueden no digerir bien el gluten.

El gluten es una proteína que se encuentra en cereales como la cebada, el centeno o el trigo.

Otra motivo del cansancio es la sobrecarga del hígado o su funcionamiento de forma incorrecta.

También es necesario prestar la debida atención a los riñones, ya que estos se encargan de regular la energía corporal, según afirma la medicina tradicional china.

Las personas con hipotiroidismo  o predisposición a padecerla, pueden sentir falta de energía y fatiga.

Obviamente el no descansar bien durante la noche, aunque se esté acostado por muchas horas, trae fatiga y mayor cansancio durante el día.

Entre otras causas también se tienen:

  • La anemia.
  • La aflicción o la depresión.
  • La deficiencia de hierro sin evidencia de anemia.
  • Los medicamentos tipo sedantes o los antidepresivos.
  • Dolores persistentes.
  • El insomnio, trastornos relacionados con el sueño, apnea del sueño o narcolepsia.
  • La ingesta frecuente de bebidas alcohólicas y de drogas.

La fatiga también se puede presentar en el acompañamiento de enfermedades como:

  • La enfermedad de Addison, que es un trastorno concernientes a glándulas suprarrenales as no producen las hormonas suficientes.
  • La anorexia y diversos trastornos de la alimentación.
  • La artritis.
  • El cáncer.
  • La insuficiencia cardíaca.
  • La diabetes.
  • La fibromialgia.
  • Las infecciones, como por ejemplo en el miocardio o en las válvulas del corazón, de tipo parasitarias, la hepatitis, SIDA, VIH, mononucleosis y tuberculosis.
  • La enfermedad renal.
  • La enfermedad hepática.
  • La desnutrición.

¿Cómo identificar cuál es la fatiga que presenta tu cuerpo?

Hemos visto anteriormente acerca de las causas de la ansiedad, y dependiendo de estas, se encuentran los siguientes tipos de fatiga:

La fatiga pasajera o general:

Tiene su aparición al finalizar el día, así como también cede luego de toda una larga noche de sueño.

La persona siente ganas de reposar, acompañada de bostezo, somnolencia, ojeras, varios cambios en el rostro.

La fatiga aguda:

Se produce luego de realizar esfuerzo por largo tiempo, por lo que se requiere acortar el horario laboral, tomando varios días para descansar o unas vacaciones.

La persona llega sentirse nerviosa, con irracionales cambios de humor, contracturas musculares, pesadez, taquicardia.

También presenta sensación de ahogo, y mayores o menores ganar de orinar.

La fatiga crónica:

Está asociada a situaciones estresantes. Demanda el retorno a una vida con más equilibrio.

Se conoce como la afección cuyos síntomas persiste por un período de seis meses seguidos y no se elimina al descansar.

Su diagnóstico es difícil y se da luego de descartadas las causas de la fatiga anteriormente enunciadas.

Este tipo de fatiga puede llegar a empeorar con la realización de actividad física o al tener estrés en la mente.

La persona puede tener palpitaciones, somatizaciones, úlceras, dolores gastrointestinales, cólicos, etc.

Quien padece fatiga de forma habitual, puede sentirse incomprendido dentro del área familiar y laboral, debido a que no reconocen que dicha fatiga sea crónica.

El agotamiento:

Es el período extremo de la fatiga, el cual se da lugar cuando las reservas personales están agotadas luego de intensos períodos de trabajo intelectual o físico.

También puede originar tras sufrir algún accidente. Requiere de medicación, reposo, y en otros casos, hasta de hospitalización

La persona que está agotada tiene los mismos síntomas de la fatiga aguda, de forma aún más acentuada.

Tiene cuadros de confusión, hipersensibilidad, y hasta de desnutrición.
La fatiga estacional:

Aparece en la estación de invierno, y en parte se debe a la luz del sol. La persona puede tener somnolencia, un apetito frenético, y ánimo entristecido.

La fatiga psicológica:

Se asocia directamente con las situaciones de tipo afectivo, que se dan lugar cuando hay problemas de comunicación o adaptación en el entorno.

La ayuda médica que se presta a quien la presenta, va de la mano con el apoyo desde el punto de vista psicológico.

La persona puede tener un total desinterés por vivir, acompañado de sufrimiento, cuadros depresivos e ideas suicidas.

En muchos de los casos tanto los nervios como la musculatura, se interrelacionan. La tensión a nivel psíquico se muestra con tensiones a nivel muscular y viceversa.

Cuando la actividad muscular realizada es excesiva, las células nerviosas tienden a agotarse, lo que conlleva a una fatiga psicológica.

Además, las emociones negativas y estresantes acarrean un incremento en el gasto de energía, tanto a nivel físico como psíquico.

El síndrome de la fatiga crónica y su tratamiento

Como bien se expresó anteriormente, la fatiga a nivel crónico es difícil de diagnosticar. No hay un exámen específico que la detecte.

Quienes la padecen tienen persistentes problemas de salud, en los cuales se incluyen la gripe, dolores de cabeza inusuales.

Problemas de concentración, de memoria y para dormir. Ganglios linfáticos del cuello y las axilas sensibles, cuadros depresivos y más.

No hay un tratamiento que universalmente sea efectivo para erradicar la fatiga crónica . Sin embargo, es posible aliviarla con Diurherbal.

Puede optarse por elegir técnicas de relajación, o ejercicios. Así como también, consumir con suplementos herbales como Diurherbal y alimentos alternativos.

Las terapias a nivel psíquico pueden brindar relajación al paciente y constituyen un buen apoyo a otros tratamientos médicos.

Nuestras emociones y la fatiga

El temor por el futuro, preocupaciones por la salud y quién cuidará de nosotros. Temor de no ser más amado o necesitado por otros.

Temores, temores y más temores que embargan la mente pueden producir ansiedad y depresión.

El hecho de perder a un ser querido, algún amigo, o el hogar en el cual se ha habitado por mucho tiempo.

Los problemas con las finanzas o de relaciones y el estrés que acarrea lidiar con estos.

Sentimientos de haber perdido las riendas de su propia vida. Todo esto genera fatiga. Así que la fatiga es más que un simple cansancio , involucra mucho más.

Contacta con tu médico

Si sientes mareo o confusión, si tienes borrosa la visión, cuando existe poco a nada de orina, presentas incremento de peso o una reciente hinchazón.

En caso de tener pensamientos de dañarse o suicidarse, es necesario acudir al médico.

Síntomas como una inexplicable fatiga o debilidad, con  fiebre o pérdida de peso de forma involuntaria, es motivo de consulta médica.

También es necesario visitar al médico en caso de:

  • Tener la piel reseca, estreñimiento, intolerancia al frío.
  • Dormir y despertarse varias veces en la noche.
  • Constantes dolores de cabeza.
  • Ingerir medicamentos sin que estén prescritos por un médico.
  • Consumir medicamentos que produzcan somnolencia o fatiga.
  • Sentir tristeza o depresión
  • Tener insomnio.

El médico le realizará preguntas referidas a la historia clínica, síntomas de fatiga, el estilo de vida que lleva, hábitos y sentimientos que tiene el paciente.

Procederá a realizar un exámen físico, conllevando una atención especial del corazón, las glándulas tiroides, el abdomen, los ganglios linfáticos, y sistema nervioso.

Entre los exámenes requeridos pueden estar:

  • El análisis de la sangre para constatar la existencia de anemia, diabetes, infección y enfermedades de tipo inflamatoria.
  • Exámenes renales, hepáticos, y tiroideos.
  • Exámenes de orina.

Posteriormente el médico recomendará el tratamiento de acuerdo a las causas que dieron origen a la fatiga.

Venciendo la fatiga con remedios caseros y más

Los jugos naturales: Los jugos hechos a base de frutas y vegetales preparados en casa, se consideran una gran fuente tanto de vitaminas como de minerales, los cuales aportan de vitalidad.

Los batidos: Los batidos pueden consumir acompañados de cereales, bebidas a base de vegetales, frutos secos, con semillas y suplementos alimenticios como Diurherbal.

Estos tipos de alimentos aportan saciedad, y son una importante fuente de fibra.

El magnesio: Puede obtenerse de alimentos que contengan este mineral, o ser tomado por medio de suplementos.

Aporta energía al cuerpo, y contribuye con el buen funcionamiento de los músculos.

La avena: Este cereal es efectivo en el aporte de vitalidad. Es rica en el aporte de fibra y produce saciedad en el organismo.

Contribuye con la regulación del sistema nervioso y permite controlar trastornos tales como la ansiedad y el nerviosismo.

El ginseng: Es beneficioso para aportar energía extra a fin de contrarrestar la fatiga. Aunque no es recomendable su toma durante un prolongado período de tiempo.

La regaliz: Es una hierba cuyo aroma es agradable y cuenta con un sabor dulce, lo cual la hace apetecible.

Es una alternativa natural que para aliviar la fatiga. Levanta el estado anímico, disminuyendo la ansiedad y la depresión.

La canela y la miel de abeja: La canela ayuda a estimular el cuerpo y contiene muchas propiedades. La miel por su parte es muy nutritiva y colabora en la obtención rápida de energía.

Se puede consumir una pequeña cucharada de canela de Ceilán en polvo mezclada con miel de abeja.

Menos cantidad de sal: Es necesario reducir el consumo de sal puesto que nos resta energía y hace que nos sintamos con más fatiga.

Por dicho motivo es fundamental tomar suplementos como Diurherbal, para obtener energía.

Asimismo es fundamental evitar aquellos alimentos que nos restan energía. Lo mejor es optar por pequeñas cantidades y elegir la sal marina.

La proteína: Para ganarle a la fatiga, requerimos de buenas dosis de proteínas, tanto de origen animal como vegetal.

Las legumbres, los frutos secos, las semillas y el aguacate, son una buena opción a elegir.

El consumo de agua: Los riñones se encuentran directamente ligados con el nivel de energía. Así que es super importante beber agua.

Se recomienda consumir el vital líquido lo suficiente durante el día para ponerle un hasta aquí a la fatiga.

La alimentación integral: Mientras más alimentos refinados se consuman, mayor riesgo se tiene de que la salud se afectada.

Esto sucede porque se produce una acumulación de toxinas en el cuerpo, lo cual hace que el cuerpo se vaya debilitando de forma progresiva.

Sin embargo, los alimentos de tipo integral constituyen una buena fuente de fibra, y son nutritivos por demás.

Ayuda que el cuerpo se sienta más lleno de vigor.

La maca: Este tubérculo de origen andino es considerado un superalimento ya que contiene abundante nutrientes.

Tiene un efecto estimulador, regulador de las hormonas y hasta afrodisíaco.

El ejercicio: Aunque cueste más que a otro, hacer un esfuercito extra es una de las mejores maneras de vencer la fatiga.

Es necesario practicar ejercicio de forma habitual, de esta manera se activará el metabolismo gradualmente.

Por consiguiente, esto otorgará una mejoría del estado anímico y ayudará a sentirse con energía para continuar con una ritmo de vida activo.

Expertos aconsejan la realización de ejercicios de media intensidad aunque sea dos veces a la semana.

¡Cambiando de hábitos personales la fatiga tiene que marcharse!

Con el hecho de cambiar los hábitos adoptados en el estilo de vida, los cuales nos restan la energía, es posible evitar daños nocivos a nuestra salud.

Veamos a continuación estos sencillos consejos que pueden contrarrestar tu fatiga:

  • Tratar en la medida de lo posible, reducir o incluso cambiar, aquellas situaciones que sean estresantes.
  • Consumir complejos vitamínicos como según la recomendación del experto.
  • Evitar quedarnos despiertos muy tarde por la noche. Durmiendo bien cada noche para sentirnos renovados y con energía.
  • Acostarnos y levantarnos siempre en el mismo horario.
  • Evitar las bebidas que contienen cafeína, como las bebidas gaseosas, el té o el café, sobre todo en horas de la tarde y podremos prevenir el insomnio.
  • No consumir bebidas alcohólicas, debido a que este puede interactuar desfavorablemente con los tratamientos médicos prescritos.
  • Llevar una dieta saludablemente equilibrada.
  • Decirle no de una vez por todas a los junk foods, o comidas chatarras, ya que tienen calorías vacías, como las galletas y papas fritas.
  • Evitar el aburrimiento realizando actividades de tipo recreativas y sociales.
  • Formar parte de alguna fundación u ofrecerse como voluntario para realizar alguna actividad en su comunidad.
  • Mantener una agenda consigo, para determinar de una mejor manera, cuáles son los momentos o situaciones específicas que te producen fatiga.
  • El ejercicio de una forma moderada mejora la energía, el apetito y la actitud, sobre todo aquellos ejercicios que se combinan con equilibrio y respiración.
  • Evitar tomar siestas largas en día para no sentir aturdimiento y poder dormir mucho mejor en la noche.
  • Beber bastante agua durante el día.
  • Mantener un razonable horario personal y de trabajo regular.
  • No fumar evitará enfermedades como el cáncer, problemas cardíacos y de respiratorios, que ocasionarían una pérdida de energía.
  • Evitar el consumo de drogas.

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