Sistema inmune. Anatomía humana. Silueta humana con órganos internos.

¿Qué es el sistema inmune y cuáles células participan en el?

¿Qué es el sistema inmune y cuáles células participan en el?

Última actualización: 20-11-2018. Equipo Nutricioni

El motivo de que no te enfermes, o sufras padecimiento de alergias o gripes es debido que posee un sistema inmunitario en muy buenas condiciones, que permite repeler cualquier tipo de enfermedad que quiera atacar al cuerpo.

El sistema inmunitario está conformado por un grupo de células -entre ellas los linfocitos- y órganos que logran trabajar en equipo a fin de atacar aquellos cuerpos que intentan perjudicar al organismo, logrando mantenerlo sano.

Estos ataques pueden ser mediante células tumorales, bacterias e incluso, virus.

Cuando el cuerpo, siente la aparición  de algunos de estos antígenos, entran al ataque varios tipos de células, la cual se le llama respuesta inmune.

Las células que participan en el sistema inmune son:

  1. Polimorfonucleares.
  2. Macrofagas.
  3. Mastocitos.
  4. Basófilos.
  5. Células dendríticas.
  6. Linfocitos naturales. -conocidas como killer-
  7. Células dendríticas foliculares.
  8. Linfocitos.
  9. Plaquetas.

Todas éstas provenientes de una célula principal conocida como pluripotencial o célula basal, la cual es reproducida continuamente en la médula ósea, por medio de los influjos especiales.

Es importante resaltar que mantener un sistema inmune sano ayudará a prevenir enfermedades como la diabetes, colesterol altos, presión arterial, y evitar la presencia de cálculos en los riñones.

Mantenerlo sano consiste en en llevar una vida saludable, mediante una dieta alimentaria adecuada, realización de ejercicios físicos diarios y descansar las horas necesarias.

De igual forma, se recomienda ingerir productos completamente naturales que eviten los efectos secundarios y al mismo tiempo logren otorgar beneficios directamente al organismo.

Éste es el caso de Diurherbal. Un producto completamente natural que logra reducir los niveles alto de colesterol y a su vez permite mantener sanas las células que participan en el sistema inmune.

Células Polimorfonucleares

El sistema inmune puede presentar deterioro incluso si una de las células falla en su producción.

Por lo cual es importante mantener un estilo de vida que permita el perfecto desarrollo de producción de todas las células que participan en él.

Las células polimorfonucleares son conocida por contener gránulos -partículas normalmente pequeñas- con enzimas, que son liberadas normalmente cuando existe algún tipo de infección, ya sea mediante la presencia de asma o reacciones alérgicas.

Éste tipo de células está dividida mediante 3 células más, conocidas como: neutrófilos, basófilos y eosinófilos.

De igual forma, la célula -o leucocito- polimorfonucleares pertenece al grupo de glóbulos blancos, llamados también leucocito granular, granulocito o PMN.

En nutricioni describiremos el grupo de células que componen los leucocito polimorfonucleares.

  1. Neutrófilos: Éste tipo de células forman parte del grupo de granulocito, y suelen medir entre 10 a 12 micrómetro.

Es importante destacar que es el leucocito que más presencia tiene en la sangre, representando un 70 % aproximadamente.

Su periodo de vida es corto, y suele durar días y en algunas ocasiones, sólo horas. La función principal de ésta células es combatir las enfermedades producidas por bacterias dañinas y hongos.

  1. Eosinófilo: Al igual que las células neutrófilos, pertenecen al grupo de granulocitos prácticamente del mismo tamaño. -10 a 12 micrómetro- a diferencia de que éste tipo de célula suele permanecer aproximadamente 4 días en los vasos sanguíneos antes de dirigirse a los tejidos del cuerpo.

Cabe destacar que ésta célula suele combatir con aquellas patogénesis producida por alergias, al mismo tiempo que atacan parásitos dañinos.

  1. Basófilos: Ésta células, al igual que las otras dos antes mencionada pertenecen al grupo de granulocitos, que poseen un tamaño aproximado de 10 micrómetro. Sin embargo, éste grupo de células son las que tienen menor presencia en la sangre.

Cabe destacar, que al igual que las células eosinófilos, son las encargadas de combatir la alergias desde el principio de su aparición, pero a diferencia de las eosinófilas, su mayor ataque es en la presencia de inflamación del cuerpo.

Células Macrofagas

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Éstas células están ubicadas en los tejidos del cuerpo, y al igual que las células polimorfonucleares, son procedentes de la médula ósea, dividiéndose en monocitos -un tipo de leucocitos- que al atravesar los epitelios capilares, pueden penetrar el tejido conjuntivo.

Ésta células son capaces de destruir e ingerir células dañadas, bacterias y eritrocitos gastados, mediante un proceso llamado fagocitosis.

Sin embargo, éste grupo tiene diferentes funciones en el organismo la cual explicaremos a continuación:

  1. Fagocitos: En éste proceso, las células macrofagas absorven todo los cuerpos extraños introducidos en el organismo como desechos producidos por los tejidos o bacterias.

Éste tipo de bacteria tiene la particularidad de ser atraída por el factor de crecimiento de colágenos, fibronectina, plasminógeno, elastina, y por último de la inmunoglobulinas -un anticuerpo ubicado en la sangre-

  1. Inflamación: Éste grupo de células forman parte del sistema inmune innato, es decir, son de las primeras células que atacan a los microorganismos que exponen la salud del cuerpo.

Logran la desinflamación del cuerpo,  ya que actúan como células receptoras de glúcidos, lipopolisacáridos y manosas, que al mismo tiempo dan respuesta a las infecciones.  

Ya que sirven de igual forma como receptores de: lipoproteínas, polisacáridos, y proteínas.

  1. Presentación de los antígenos: Esto sucede cuando las células macrófagas absorben un microbio, las cuales después de procesadas se sitúan en la membrana plasmática, donde son reconocidos por linfocitos T, los cuales al observar los microbios producen linfoquinas.

El resultado final de todo este proceso es la producción de anticuerpos, que se adhieren a los microbios eliminando su virus principal.

  1. Reparación de los tejidos: Un extras que podemos encontrar en éste grupo de células es la reparación de aquellos tejidos que están dañados por medio de una reacción inmunitaria.

Esto sucede cuando las células macrógafas ingirieres células que están muertas.

  1. Hemostasia: Éste proceso es conocido como una sustancia capaz de producir la coagulación de proteína C, factor tisular y el inhibidor de plasminógeno.

Células Mastocitos

Ilustración de mano de persona mayor que sufre de artritis

Éste grupo de células son conocidas también como células cebadas, y al igual que los dos grupos mencionados anteriormente, tienen su origen en la médula ósea, por medio de las células hematopoyéticas y están ubicadas mayormente en los tejidos del cuerpo.

Suelen estar presentes en las respuestas inmunes del cuerpo a la hora de ser atacados por alergias, artritis, anafilaxis, aterosclerosis e incluso, por cáncer.  

Sin embargo, su mayor participación fisiológicas es mediante los parásitos, bacterias y venenos.

Es importante resaltar que éste grupo de células son capaces de almacenar diversas sustancias como en el caso de monoaminas bioactivas, serotonina, histamina y dopamina.

De igual forma, son capaces de almacenar citocinas.

Aunque hemos mencionado que se encuentra mayormente en los tejidos del cuerpo, éste tipo de células podemos encontrarlas en la piel, el tracto digestivos, y la mucosa.

Cabe destacar, que las células mastocitas juegan un papel importante en cuanto a la protección del organismo, ya que son las encargadas de curar las heridas y a su vez,  de activar las defensas en contra de los patógenos en el caso de parásitos como helmintos.

De igual manera, participa en el rol de defensas en contra de la anafilaxia y alergias.  

Por medio de éstas células puede presentarse una enfermedad conocida como mastocitosis, un padecimiento que se caracteriza por el aumento acelerado de dichas células. Estas a su vez se dividen en dos:

  1. Sistémicas: En éste proceso se ven comprometidos diferentes órganos. Como es el caso del estómago, riñón, e inclusive puede alcanzar al corazón.
  1. Cutánea: En éste proceso sólo se ve involucrado la piel.

Todo este proceso sucede debido que dichas célula para poder absorber -fagocitar- compuestos grandes sufren una réplica cromosómica la cual provoca que el núcleo sea dividido sin la citoplasma, que acarrea como consecuencia la aparición de mastocitos de gran tamaño.

Células Dendríticas

Closeup en la mano de un hombre enfermo, a través de un virus de transmisión con lupa mediante la representación 3D por contacto con la piel, camisa azul.

Éste grupo de células es conocida en el ámbito médico por jugar el papel más importante en las respuestas inmunes del organismo, siendo la única indispensable en el grupo de células que conforman el sistema inmunológico.

Cabe destacar, que las células dendríticas actúan de forma constante como vigilantes naturales a fin de buscar y detectar agentes patógenos -como es el caso de bacterias, hongos y virus- por medio de los diferentes receptores que se encuentran en ellas.

El trabajo inicia una vez que dichos patógenos entran en contacto con el organismo, haciendo que las células dendríticas se active y maduren, liberando a su vez diferentes citoquinas proinflamatorias, encargadas de dar una respuesta innata a dicho huésped.

De igual forma, las células dendríticas son capaces de capturar y eliminar aquellas sustancias ajenas al cuerpo, conocidas como antígenos.

Todo esto mediante un proceso llamado fagocitosis. Dicho proceso, también se encuentran en las células anteriormente mencionadas.

Una vez que sucede todo esto, las células empiezan a presentar partes de esos antígenos en el complejo histocompatibilidad.

Migrando inmediatamente al ganglio linfático, donde se encuentran con los linfocitos T, donde activan la proliferación de las respuestas inmunes conocida como adaptativa.

Éstas células son las presentadoras de antígenos más fuertes ubicados en el organismos, pudiendo entregar antígenos hasta a 450 linfocitos T en promedio de una hora.

Sin embargo, puede también relacionarse con linfocitos B.

Dicho grupo de células no solo se encuentran implicadas en la activación de estos linfocitos, sino que a su vez, logran la inducción de la tolerancia inmunológica, la cual es esencial para evitar ataques del propio tejido en el cuerpo.

Lograr la producción y mantenimiento correcto de las células dendríticas puede acarrear beneficios en los tratamientos contra el cáncer, una buena reacción mediante los trasplantes y atacar aquellas enfermedades autoinmunes.

La manipulación correcta de dichas células puede convertirla en el ayudante más efectivo para la incrementación de las defensas inmunitarias.

Células Linfocitos

Ilustración de vector de enfermedades autoinmunes. Conjunto de colección de varias enfermedades. Constante daño por estrés

Éstas células forman parte de los glóbulos blancos, los cuales están encargados de cuidar y proteger el sistema inmunológico mediante la presencia de cualquier enemigo que quiera invadir el organismo, ya sea por medio de virus, infecciones, bacterias, hongos o parásitos.

La función primordial de éstas células, es crear respuestas inmunes de forma inmediata para atacar a los microorganismos que intentan interrumpir el trabajo realizado por las defensas.  

Es importante destacar que los linfocitos representan entre el 30 y 45 % de los glóbulos blancos, ubicados en el torrente sanguíneo.

Al igual que las células anteriormente mencionadas, ésta tiene origen en la médula ósea, esparciéndose a su vez por todo el tejido linfático y el sistema circulatorio del cuerpo.

Cuando una sustancia ajena al cuerpo -conocido como antígeno- intenta dañar el sistema inmunológico del cuerpo, un grupo de células linfoides se agrupan para eliminar y combatir aquellos agentes externos.

Dichos antígenos son los encargados de activar las respuestas inmune que arroja el cuerpo en modo de defensa, por lo que sistema sanguíneo se mantiene en alerta hasta poder detectar dicho peligro.

El trabajo de combate de dichas células es muy meticuloso, ya que ellas logran detectar al invasor e inmediatamente adherirse a él con el fin de eliminarlo y desecharlo del organismo, a fin de que el cuerpo no sufra daños mayores.

Algo llamativo en las células linfoides, es que tiene la capacidad de acordarse de aquellos antígenos que han atacado al cuerpo en ocasiones anteriores, a fin de poder detectar y destruir dichos agentes dañinos con mayor facilidad en futuros ataques.

Ésta pertenecen al grupo de agranulocitos, y se forman en dos grupos. Grandes - Pequeñas.

La división grande son formadas por células NK. Y en la división pequeña se encuentra los linfocitos B y los linfocitos T.

Consecuencias de mantener un sistema inmune débil

Hombre se toca la garganta, ilustrada en una zona roja

Ya hemos hablado de las células principales que se encuentran en el sistema inmunológico del cuerpo, por lo que se hace necesario conocer las consecuencias de no mantener un sistema inmune sano.

La presencia de cansancio constantemente, dolores de garganta o resfriado consecuentes pueden ser productos de un sistema inmunológico débil.

Por tal motivo, se hace necesario el conocimientos de los síntomas previos a un sistema inmune debilitado.

Aunque el trabajo de dicho sistema es mantener alejados las bacterias, virus y hongos, éste se puede ver afectado mediante una mala alimentación, no dormir las horas correctas e incluso,  un estrés constante.

Los síntomas producto de no mantener un sistema inmune sano son los siguientes:

  1. Cansancio persistente: Si bien es cierto, éste síntoma puede ser producido por diferentes factores, sin embargo cuando este es continuo, debe ser un alerta a cuidar más el sistema inmune.

Incluso, cuando después de ciertas horas de sueño, aun te sientes cansado, es producto de que el sistema inmunológico no está trabajando correctamente.

  1. Infecciones frecuentes: Si sufres constantes infecciones de orina, encías inflamadas, diarreas a menudo o dolor de estómago frecuentes, es posible que tu sistema inmune éste enviado una señal de que no está trabajando correctamente y por tal motivo se encuentra débil.

Todo esto hace que el sistema no detenga aquellos antígenos que atacan el organismo, lo cual hace a la persona más vulnerable.

  1. Presencia de alergias: Es cierto que existen personas que sufren de reacciones alérgicas frecuentemente, como es el caso de aquellas que sufren al tener contacto con el polvo, polen u otro agente que hace vida a su alrededor, por lo que esto puede ser una señal de un sistema inmune débil.
  1. Resfriado: Sí constantemente presentas dolores en la gargantas y te contagias fácilmente de gripe, es hora de asistir al médico y realizarte un chequeo para medir tus niveles de glóbulos blancos.

Pues estos padecimientos continuos, pueden ser una señal de que tu sistema inmune no se encuentra en las mejores condiciones, lo cual impide la protección correcta hacia el organismo.

A estas afecciones también se le puede agregar el tiempo que se tarda en cicatrizar una herida en tu piel.

Mantener el sistema inmune débil puede ralentizar el proceso de sanación en el cuerpo.

¿Cómo se puede fortalecer el sistema inmunológico?

Una vez conocido los padecimientos que se pueden presentar en una persona que posee el sistema inmunológico en condiciones deterioradas, se hace necesario seguir una serie de pasos para fortalecer este  sistema.

Entre ellos tenemos.

  1. Cuidar la dieta: El principal factor que debilita el sistema inmunológico es: la mala alimentación. Por lo que mantener un dieta alimenticia correcta ayudará a fortalecer el organismo de manera rápida.

Los alimentos que se deben ingerir diariamente son las frutas y verduras, ya que están son ricas en proteínas, cuidando al mismo tiempo de no ingerir grasas y azúcar.

Las frutas cítricas como la naranja, el limón y la toronja son ideal para el fortalecimiento del sistema.

Aunque es cierto que muchas personas por el estrés del día a día se les dificulta seguir una dieta correcta, se recomienda ingerir productos natural como el caso de Diurherbal, que trae beneficios directos al sistema inmunológico, ayudando al mantenimiento de las células nerviosas y sanguíneas.

De igual forma, evita que las personas sufren de cálculos en los riñones y retengan líquido.

  1. Dormir lo suficiente: Dormir 8 horas ayudará el sistema inmune. Lograr un sueño reparador y tranquilo, ayudará mantener un sistema inmunológico sano.

Esto, debido que mediante el sueño, el cuerpo recupera energías perdidas durante el día, lo que conlleva beneficios directos al sistema inmune.

El apnea de sueño y el insomnio, son enemigos principales de la salud, por lo que se debe optar medias que ayuden a conciliar el sueño de manera rápida.

No utilizar aparatos electrónicos a la hora de dormir.

No utilizar la cama para trabajar, así el cerebro entenderá que sólo se utilizará a la hora de dormir.

Mantener la habitación en completo silencio.

Son medidas que darán grandes beneficios.

  1. La limpieza y la higiene: Lavarse las manos luego de practicar ciertas actividades es primordial para evitar que bacterias ataquen al organismo.

Sin embargo, ésta limpieza no solo se debe aplicar en nuestras manos, pues enjuagar bien los alimentos antes de ingerirlo, ayudará a mantener un sistema inmune fuerte y sano.

Alimentos que  fortalecen el sistema inmune

Imagen en primer plano de cabeza de ajos. En fondo de madera

Ya que hemos mencionado la alimentación como factor principal del fortalecimiento del sistema inmunológico, en nutricioni te enseñaremos qué alimentos debes ingerir a fin  de fortalecerlo.

1- Ajo y cebollas: Es uno de los principales alimentos que se deben  incluir en tu dieta alimentaria, ya que contiene efectos de antibióticos natural, estimulando así las defensas.

Estos alimentos suelen ser recomendados en personas que poseen infecciones respiratorios, urinarios e intestinales.

Puede consumirse de manera cruda o cocinada, mediante sopas y purés.

Cabe destacar, que de igual forma tiene efectos depurativos, lo cual logra la eliminación de toxinas por medio del sudor.

2- Frutas cítricas: Estos alimentos son ricos en vitamina C, una vitamina encarga de darle beneficios directos al sistema inmune, al mismo tiempo, que ayuda a prevenir infecciones en el organismo.

Alimentos como: la naranja, kiwi, guayaba, pimientos, limón, mandarinas y fresa son las fruta que deben consumir constantemente.

3- Semillas: Al mismo tiempo que aquellos vegetales de hojas verdes. Los cereales, frutos secos y legumbres, poseen micronutrientes necesarios para la reproducción de células que integran el sistema inmune.

Dichos micronutrientes son: vitamina E, calcio, hierro, magnesio, zinc, vitamina B9, selenio y potasio. Lo cuales activan de manera efectiva las defensa del organismo.

4- Piña: Aunque ésta fruta podría entrar en el ítem de las frutas cítricas, decidimos dejarla aparte ya que contiene propiedades antiinflamatorias, antitumoral.

Y logra reducir los síntomas productos de la alergia, por lo que contiene beneficios directos al fortalecimiento del sistema inmune.

De igual manera, logra prevenir el cáncer de estómago.

5- Uva: Es la fruta principal del vino. La cual tiene beneficios directos a las células del sistema inmune, ya que actúa como antioxidante, depurativa y anticancerígena.

E incluso, algunos estudios revelan que el consumo de una copa de vino a la semana, contiene efectos beneficios en el organismo. Ayudando a las personas a sentir mucho mejor.

El fortalecimiento total del sistema inmunológico dependerá de usted y los hábitos que desee adquirir.

Cuidar su alimentación y sus horas de sueño, serán las tareas principal que debe realizar para recuperar la efectividad de las defensas del organismo.

La prevención de cáncer y de enfermedades inmune, comienza desde la salud de las células del sistema inmune.

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