Qué es alimento, nutriente y una dieta sana para vivir bién

Qué es alimento, nutriente y una dieta sana para vivir bién

Última actualización: 29-08-2018. Equipo Nutricioni

Cuando pensamos en qué es alimento, a los seres humanos se nos viene a la mente un buen plato de comida.

Pero, el concepto que engloba esta palabra es mucho más complicado, debido a que pertenecemos a los seres vivos que no podemos crear nuestras propias fuentes de energía y de moléculas para la construcción del cuerpo.

Las plantas, por ejemplo, son capaces de sintetizar por sí mismas, la materia que les provee nutrición y energía. Los hombres, animales, hongos y algunas bacterias, no pueden.

Los hombres somos entonces heterótrofos, necesitando de materia orgánica exterior para alimentarnos.

Entonces, un alimento, es toda materia que proviene del exterior y que nos suministra material para la construcción corporal y energía.

Así, los alimentos son los encargados de aportar los nutrientes, que son las sustancias básicas para que el organismo funcione.

Los nutrientes son las moléculas o átomos que necesita el cuerpo para su metabolismo celular, reparación, crecimiento y energía para todas esas funciones.

Los alimentos que nos proporcionan los nutrientes, son los que nos dan la calidad de vida que nos permite disfrutar de nuestra existencia de la mejor forma.

Por eso, conocer sobre ellos, lo que son, los mejores o adecuados, dónde conseguirlos; nos da la posibilidad de elegir nuestra dieta en forma balanceada, correcta y asegurando la salud para nosotros y para nuestras familias.

Lo importante es saber que la alimentación no solo es un proceso de aporte, es un proceso de elección, contribución y conciencia que nutre nuestro organismo y nos va permitiendo ir creando las rutinas para hacer este tributo en forma correcta y cada vez mejor.

Llegar a una dieta sana, es un asunto de conocimiento y de educación que se irá transmitiendo al resto de las generaciones por venir.

Clasificar alimentos nos hace conocerlos mucho mejor

En realidad, conocer los alimentos nos hace elegir adecuadamente; pero es necesario que el individuo posea un excelente tracto digestivo para recibirlos y un buen sistema circulatorio para distribuirlo.

Vemos que resulta un todo que hay que mantener funcionante, ya que sin una adecuada alimentación, los sistemas no funcionan correctamente y los aportes alimenticios se pierden.

Siempre una alimentación correcta y con aportes adecuados, restablecerá el funcionamiento de estos órganos o sistemas, por lo que el aporte debe ser medido y equilibrado.

Para medir y equilibrar es necesario conocer los diferentes grupos de alimentos y de ellos cuánto es requerido cada día.

En la actualidad una serie de problemáticas frecuentes que vivimos como sociedad, son consecuencia de la alimentación poco apropiada que tenemos.

Así, la diabetes, la obesidad, la hipertensión arterial, con todas sus complicaciones, son el resultado, muchas veces, de una ingesta inadecuada de ciertos nutrientes.

La cultura, especialmente la cultura consumista, nos ha hecho abusar de unos grupos alimentarios llevándonos a sufrir como sociedad, esta es una serie de problemas, que son corregibles, claro.

Corregibles con nuevos patrones de alimentación y con un poco de educación al respecto.

Y esto también, respetando las diferentes culturas , rituales, creencias religiosas, y otras situaciones que están en la memoria social del individuo como sociedad.

Hay entonces, numerosos estudios que dividen los alimentos y nutrientes según sus funciones, según los aportes y hasta según sus orígenes.

Vamos a tratar de dar las clasificaciones más importantes y más precisas a la hora de poder elegir el balance en cuanto a componentes y cantidad en la dieta.

Una clasificación de nutrientes

En los inicios de la sociedad se pensaba que los alimentos tenían una sustancia vital o vivificadora común que otorgaba la vida a través de ellos. Era una sustancia o energía que permitía al cuerpo vivir.

Hoy se sabe, gracias a la ciencia, que los alimentos en general, ofrecen esta capacidad a través de sus componentes atómicos o moleculares.

Estos átomos y moléculas son los llamados nutrientes. Están principalmente clasificados según su origen en nutrientes que provienen de alimentos orgánicos, y los que provienen de alimentos inorgánicos.

Los provenientes de alimentos inorgánicos son de origen mineral, como el agua y los minerales.

Los que provienen de alimentos orgánicos son los que ingerimos con alimentos como vegetales y animales.

Pero esta clasificación no es muy clara a la hora de conocerlos y menos con fines prácticos. Así que la mejor forma de clasificarlos es según su estructura química.

Según su composición química tenemos entonces:

Los carbohidratos o azúcares, que proveen la fuente principal de energía. Estos son los tubérculos como la papa, cereales, azúcares de las frutas, entre muchos.

Los lípidos o grasas, son vehículos para las vitaminas, así mismo son una gran fuente de energía de reserva, y en el cuerpo cumplen funciones de protección física y regulación de la temperatura. Son las grasas como la mantequilla, aceites y las provenientes de la carne y la leche.

Las proteínas que son los nutrientes encargados del transporte de moléculas en el cuerpo y son responsables de su reparación y crecimiento.

Las Vitaminas que actúan en funciones del organismo muy específicas, como la producción hormonal de huesos, de sustancias nerviosas, y miles más.

Minerales, que regulan los líquidos corporales y son parte de muchas reacciones químicas; y del funcionamiento de órganos como el corazón.

Existen muchas clasificaciones de los alimentos

Dado que un alimento nos puede proporcionar varios nutrientes de los que necesitamos, la mejor manera de hacernos una idea de lo que debemos y cuanto debemos comer de ellos, es conociéndolos directamente.

Una elección de varios de ellos en la mesa, permitirá equilibrar la ingesta y ofrecer al organismo los nutrientes necesarios en forma completa.

Claro, que contamos con aportes de la industria farmacológica que nos proveen de productos, que contienen los nutrientes que no podemos ofrecerle al cuerpo en las cantidades necesarias.

Hoy en día en los mercados, farmacias y tiendas naturistas, encontramos preparados con combinaciones de nutrientes orgánicos, como las vitaminas; y nutrientes inorgánicos, como minerales y oligoelementos, que nos proveen un aporte más balanceado y completo.

Pongamos el ejemplo del producto VitaVeg, antes de proseguir con la clasificación de alimentos, como una manera de ver un soporte nutricional que aporta muchos nutrientes del área vegetal y que nos es difícil en muchas ocasiones ingerir de los vegetales naturales.

Estos preparados del mercado, nos facilitan completar la elección de los alimentos para obtener una ingesta completa.

Por esto, el conocimiento de los alimentos en general, debe ser la principal manera que tengamos de elegir una dieta adecuada.

Los alimentos han tenido muchas clasificaciones. Ya hemos hablado de que por su origen orgánicos e inorgánicos nos aportan determinado tipo de nutrientes, sin embargo, pueden ser clasificados según las funciones que posean en el cuerpo.

Esto es, los alimentos plásticos o constructores, para la construcción, renovación o reparación de los tejidos; como por ejemplo, las proteínas.

Los alimentos energéticos, que proveen calorías para las funciones vitales, como los carbohidratos y las grasas. Son alimentos que directamente pueden producir la diabetes y la obesidad.

Y los alimentos reguladores o protectores, que regulan las reacciones químicas como las vitaminas y minerales.

La clasificación de los 7 grupos de alimentos

En los años 70, en España, fue adoptada esta clasificación que actualmente nos ha servido de guía para muchas organizaciones en el área nutricional.

El Grupo de la Educación y Nutrición Española, nos revela esta clasificación de los alimentos que es muy completa y que es una guía clara, para la elección de los alimentos.

En esta oportunidad nos dejaremos llevar por una publicación muy completa que la Fundación para la Diabetes, del Hospital Universitario Príncipe de Asturias, de Madrid, realizada por la Dra. Julia Alvarez de endocrinología y nutrición, redactó agregando otros grupos.

Considerando que cada alimento no proporciona un único nutriente, esta clasificación se basa en aporte mayoritario de ellos y en las funciones de estos nutrientes.

Grupo 1. Alimentos Lácteos, o leche y sus derivados: Son alimentos con función de construcción o plásticos, que poseen el aporte proteico como principal característica.

Está compuesto por la leche, el yogurt, el queso, la mantequilla y los helados.

Representan el principal alimento que el ser humano consume al momento de nacer y su función es para el crecimiento.

En ellos también hay un aporte importante de grasas, como podemos ver en la mantequilla, el queso y la leche. Son aportes energéticos al cuerpo humano.

Recordemos que los ingredientes de los helados son la leche, la nata y el azúcar.

Grupo 2. Carnes, huevos y pescado: Su función más importante es la construcción, o alimentos plásticos; pero también son ricas en vitaminas y minerales, que les confiere una acción de protección y regulación del metabolismo.

Las carnes y embutidos le proporcionan una gran cantidad de proteínas para la elaboración de los tejidos y un gran aporte extra para el consumo de vitaminas y minerales.

Sin embargo, el tipo de carne que se ingiera facilita la mayor o menor concentración de grasa.

Las frutas, verduras y tubérculos como grupos alimenticios

Los grupos 3, 4 y 5, son prácticamente la elección vegetal más importante de la dieta, pues son alimentos que se ingieren casi sin cocción y aportan nutrientes puros.

Grupo 3. Frutos secos, tubérculos y legumbres: Con muy poca capacidad de construcción, pero con un gran aporte de hidratos de carbono y grasas, son considerados energéticos.

Los tubérculos, ricos en carbohidratos, por ser una parte de las plantas que reservan nutrientes, aportan muchos hidratos de carbono para la energía corporal y son fuentes de vitaminas y minerales.

Así tenemos las patatas, boniatos, yuca, mandioca, y muchos más.

Las legumbres igualmente tienen aporte de proteínas vegetales que ayudan en la construcción, pero sus fuentes de vitaminas y minerales los hacen alimentos de regulación o protección de las reacciones químicas corporales.

Los frutos secos, que son una importante fuente de antioxidantes, generan gran cantidad de grasas liberadoras de energía.

Grupo 4. Verduras y hortalizas: Son las plantas tomadas tal y cual están en la naturaleza y generalmente con muy poca cocción.

Sus beneficios son de regulación de reacciones metabólicas debido al gran aporte de antioxidantes, vitaminas y minerales.

Aportan pocas calorías y gran cantidad de fibras que son prebióticos de la dieta.

Grupo 5. Las frutas: Aunque nos brindan gran cantidad de agua, antioxidantes y vitaminas, por lo que se consideran alimentos de regulación y protección, también aportan material energético con sus azúcares.

Estos azúcares por ser de pocas cantidades de carbonos en sus estructuras, son de bajo rendimiento calórico, dando todos los beneficios de los azúcares sin el daño que pueda generar la glucosa.

Tienen su mayor beneficio en los antioxidantes que protegen las células corporales y evitan el cáncer.

El producto soporte VitaVeg, tiene todos los beneficios que estos tres grupos nos ofrecen en su composición; todos de origen vegetal.

Unos grupos energéticos de mucho cuidado

Los últimos dos grupos engloban alimentos que aportan un nivel energético elevado. Son los que en estos momentos producen índices de diabetes, hipertensión y obesidad en la población.

No lo hacen por sus funciones en sí, sus efectos dañinos nacen de una ingesta no controlada ni medida en la alimentación del hombre moderno.

Grupo 6. Pan, pastas, cereales, azúcar y dulces:  Los beneficios de este grupo son de valor energético. Los alimentos del grupo 6, aportan para benefício, una cantidad de energía que debe ser medida y controlada.

Muchos de ellos como los cereales o los azúcares integrales, tienen un gran aporte de fibras, minerales y oligoelementos.

Sin embargo, la gente los acostumbra a consumir en sus formas procesadas, dando lugar a solo el aporte energético, que muchas veces es excesivo, se acumula y se guarda en formas dañinas en el organismo.

El pan, las pastas; que están hechas de trigo procesado, solo aportan mucha energía. Igualmente los azúcares y los dulces hechos con ella en forma procesada.

La ingesta en forma creciente de estos alimentos ha dado lugar a que se les adjudique la formación de enfermedades metabólicas tan graves como la diabetes.

Grupo 7. Grasas, aceites y mantequilla: Sus aportes son netamente a nivel energético. Su consumo da la sensación de saciedad y desacelera la digestión.

A nivel del sabor, nos brindan una fiesta al paladar, por lo que son muy requeridos en la dieta diaria.

El problema con ellos es que tienden a acumularse cuando hay exceso y son fuente de trastornos arteriales como las placas que ocluyen los vasos sanguíneos y originan hipertensión y trastornos circulatorios.

Las mejores grasas son la origen vegetal, aportan ácidos grasos omegas que tienen múltiples beneficios, pero las grasas animales son causal de estas enfermedades que hemos descrito.

La dieta moderna nos obliga a añadir más grupos

La doctora Julia Álvarez de Endocrinología y Nutrición en Madrid, nos recuerda que actualmente existen dos grupos muy reclamados de alimentos que debemos mencionar:

Grupo de el agua y bebidas no alcohólicas: Consiste en el agua que normalmente ingerimos del grifo o embotelladas como minerales, y las bebidas que actualmente se comercializan y que generalmente son carbonatadas.

Incluyen los zumos de frutas procesados, aguas aromatizadas y preparados sólidos para disolver y recrear jugos frutales.

Aquí también incluimos las bebidas energéticas que tanto furor están ocasionando en la actualidad.

Sus aportes son hídricos principalmente y tienen muchas veces los azúcares necesarios para ser considerados alimentos calóricos.

Existen con azúcares procesadas de cuidado para la ingesta, y los hay producidos sin azúcares que son los llamados light, pero que igualmente contienen añadidos que pudiesen negativizar la alimentación.

Grupo de agua mineral y bebidas a-calóricas: Aquí consideramos el agua pura mineral que desde hace cientos de años el hombre ha tenido tan beneficiosa para el aporte de nutrientes reguladores como los minerales.

Estas aguas, además del vehículo hídrico, realizan aportes de potasio, sodio, flúor y muchos minerales más para la salud.

Las bebidas a-calóricas, son el té, las infusiones  el café que aportan antioxidantes y otras sustancias que elevan el aporte energético de los órganos.

Son consideradas a-calóricas, por el bajo índice energético que ofrecen. El consumo está ligado a la cultura.

Ambos grupos han sido añadidos debido a la gran demanda que la población tiene sobre ellos. Su consumo en estos momentos es rutinario y la publicidad que se les confiere es importante.

La alimentación desbalanceada generadora de enfermedades metabólicas y otros trastornos, ha sido efecto de la gran publicidad con la que el ser humano de hoy se ve bombardeado día a día y que le ha generado nuevas necesidades.

Consideraciones para una dieta sana y balanceada

No basta conocer los alimentos y sus aportes, es sumamente importante para saber cuándo no sobrepasarse con aquellos que no podemos utilizar completamente y se acumulan.

Unas sugerencias para hacer la dieta más completa y equilibrada serían:

  • Añade un complemento alimentario del mercado con los aportes que no puedas ofrecer a la dieta. El VitaVeg, es confiable y sus nutrientes provienen de las plantas.
  • Con respecto a ésto, es mejor decidirnos por los alimentos vegetales ante los animales, dejando esta ingesta en menores cantidades.
  • Si usamos un producto como el VitaVeg para suplir necesidades, verifiquemos con el médico la dosificación diaria según elementos faltantes en la dieta normal.
  • Variemos cada día los alimentos para no crear rechazo y así asegurarnos de ingerir muchos nutrientes en la semana.
  • Las porciones deben ser controladas por aporte calórico. Los energéticos deben ir en menor porción.
  • Los grupos 6 y 7 deben vigilarse más de cerca, tratando que ellos sean de origen vegetal.
  • Para una adecuada cuantificación de alimentos, elija hacer dos meriendas con las comidas principales.
  • Adicione muchos líquidos; agua, jugos de frutas naturales, bebidas sin azúcares; esto proporcionará buena fuente de depurativos corporales.
  • Elimina en o máximo posible los dulces y azúcares refinados de la alimentación familiar, evitando tendencias a la diabetes y a la hipertensión.

Recordemos que conocer los alimentos y sus aportes nutricionales nos ayudan a elegir bien la dieta diaria propia y la familiar.

Una escogencia de carnes blancas o magras antes que las carnes de cortes grasos, puede hacer la diferencia en cuanto aporte energético.

A fin y al cabo, son los alimentos energéticos los que requieren una observación más minuciosa a la hora de elegirlos.

Y como somos lo que comemos, cualquier elección sana generará salud. Seguir educándonos nos dará las armas para hacernos fuertes y longevos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *