Protege y fortalece las células del sistema inmune

Protege y fortalece las células del sistema inmune

Última actualización: 30-08-2018. Equipo Nutricioni

Es el sistema de defensa del organismo y se compone, al igual que otros órganos, de la fisiología de células especializadas bien distinguidas para realizar su papel en la defensa del huésped.

Debemos estar siempre atentos contra los agentes invasores como son: virus, bacterias, parásitos, patógenos, o cualquier cosa que pueda causar una enfermedad.

La extensa red de órganos, tejidos y células, incluyendo los glóbulos blancos, que ayudan el cuerpo a autosanarse son: el timo, el bazo, el timo, el sistema linfático y las amígdalas.

Además, está formado por un conjunto de estructuras anatómicas organizadas, que son los órganos del sistema inmune. También cuenta con procesos biológicos muy variados.

Incluye órganos, tejidos y células repartidos por todo el cuerpo, la mayoría especializados en un tipo de respuesta defensiva, ya que este es el propósito de este sistema en nuestro organismo.

La piel por ejemplo, se considera un tejido del sistema inmune que actúa como barrera física, que impide la entrada de posibles patógenos al organismo. Este es un tipo de respuesta innata e inespecífica, y es la misma para cualquiera que sea el agente externo con el que tenga contacto.

Otro tipo de respuestas son específicas contra un patógeno concreto, como es el caso de la respuesta inmune, humoral o mediada por anticuerpos, unas sustancias proteicas que son producidas por linfocitos B.

Es importante que dediques unos minutos a conocer más sobre tu sistema inmune, para que sepas cómo puedes ayudarlo a mantenerse firme ante cualquier ataque de agentes invasores que pretendan poner en riesgo tu salud.

Células que forman parte del sistema inmune

Muchos tipos de células pueden intervenir directa o indirectamente en la respuesta inmune, de forma especializada o no, algo evidente en el sistema inmune inespecífico.

Lo primero que se debe decir, cuando se habla de las células del sistema inmune, es que son células expertas en implementar una respuesta inmunitaria, las que se conocen en conjunto como leucocitos o glóbulos blancos.

Macrófagos. Cumplen gran cantidad de funciones, está al frente en la línea de defensa. Por lo tanto es el primero que actúa al reconocer las sustancias extrañas o antígenos envolviéndolas para evitar que éstas actúen en nuestro organismo.

Entre las funciones de los macrófagos se encuentra, la de descomponer las sustancias extrañas para luego mostrar las albúminas ya reducidas a los linfocitos T. Estos a su vez, también producen sustancias para ayudar a estabilizar la acción de los linfocitos a dichas sustancias, las que conocemos como citocinas.

Células dendríticas. Son capaces de interactuar con las células T y de esta forma comenzar una respuesta inmunitaria. Por tal motivo se destacan como uno de los tipos de célula más eficientes al momento de actuar con antígenos.

En los últimos años la fracción médica y científica le ha otorgado más dedicación a las llamadas células dendríticas, gracias a su puntual desempeño en la respuesta inmunitaria del organismo y la posibilidad de darle uso para elaborar vacunas antitumorales.

Los leucocitos y linfocitos

Leucocitos. Existen varios tipos de leucocitos que hacen parte de la respuesta inmune. Las células inmunes más comunes del cuerpo son los granulocitos neutrófilos.

Cuando el conteo de leucocitos aumenta es un indicador clave de que nuestro cuerpo está sufriendo una infección. Están ubicados entorno a las inflamaciones más comunes. Ingieren y destruyen el material extraño, esa es su función.

La actuación primordial de los neutrófilos es contra contagios de tipo bacteriano y fúngico, y es por esta razón que se encuentran cuantificados en la pus. Cuando hablamos de respuesta inmunológica innata, los neutrófilos son el componente más importantes.

Los leucocitos que tienen dentro de la célula unos gránulos grandes, son los basófilos y eosinófilos, los cuales en el momento que aumentan su actividad pueden incrementar el riesgo de sufrir una reacción alérgica.

Linfocitos. También de los más primordiales cuando se habla de células inmunes. Los podemos dividir linfocitos B y linfocitos T.

  • Los linfocitos B. Su función es identificar sustancias extrañas, y esto lo logran produciendo proteínas (gamma-globulinas), anticuerpos para unirse a ellos y reaccionar ante dichas sustancias.

Los linfocitos o células B reaccionan haciendo un anticuerpo específico, ya que para esto están programados.

Lo que sucede al encontrarse una célula B con su antígeno desencadenante, es que ésta célula producirá muchas células grandes que se conocen como células plasmáticas, que específicamente son fábricas que producen anticuerpos.

Siempre que el anticuerpo y el antígeno se correspondan, el anticuerpo marcará el antígeno para ser destruido.

Los linfocitos B no pueden discernir los dianocitos y es por este motivo que le conceden este trabajo a los linfocitos T.

  • Los linfocitos T reconocen, responden y recuerdan antígenos, pues este es su propósito. Los linfocitos ayudan a las defensas inmunitarias de dos formas primordiales, y algunas de estas células son las que manejan y normalizan las respuestas inmunitarias del organismo.

Las células T alertan a otras células a través de las linfocinas, que informan cuando son estimuladas por el material antigénico presentado por macrófagos.

Al momento en que entran en contacto directo con las células diana (dianocitos), los linfocitos las destruyen inmediatamente.

¿Qué puedes hacer para ayudar al sistema inmune?

No olvides nunca, que tu sistema de defensa del cuerpo será tan fiable como el apoyo que reciba. Por eso debe ser prioritario cuidarlo y reforzarlo de todas las formas posibles.

Algunas personas poseen un buen conjunto de genes, lo cual les garantiza gozar de un sistema inmunológico fuerte, pero lamentablemente, no en todos los casos es así.

Otras personas se ven en la necesidad de trabajar más para mantener su sistema inmunológico mediante una nutrición adecuada, descanso suficiente, un estilo de vida saludable, mucho sol y la reducción del estrés. Pues no son tan afortunadas como otras que no deben esforzarse tanto.

Algunos estudios recientes demuestran, que puedes restaurar tu sistema inmunológico y obtener un rendimiento óptimo de tu cuerpo y mente al emplear hábitos saludables y evitar alimentos que sean químicamente procesados.

Así que es hora de empezar a practicar ejercicios al aire libre, empezar a consumir una dieta balanceada rica en frutas y vegetales, para llevar una vida más relajada y saludable.

Evita consumir altos niveles de azúcar, pues son difíciles de digerir por tu organismo y terminan por convertirse en toxinas que afectan la salud de tu cuerpo.

Las grasas trans hacen que tu cuerpo sea más vulnerable a las infecciones, ya que debilitan el sistema inmunológico. Así que debes evitar de todas las formas posibles consumirlas, las frituras que tanto nos gustan por ejemplo, están llenas de este tipo de grasas.

Al mismo tiempo podemos ayudar a cuidar de nosotros mismos apoyándonos en el uso de suplementos vitamínicos, que como CelProtek nos aporta los nutrientes que nuestro organismo de defensa necesita.

¿Sabías que algunos alimentos estimulan el sistema inmunológico naturalmente?

Se puede enumera una gran cantidad de alimentos que fortalecen el sistema inmunológico, y ofrecen diferentes opciones saludables para aquellos que buscan mejorar su estilo de vida.

El sistema inmune depende en gran medida del estómago para mantenerse.

Las personas desnutridas, o que no se alimentan de forma adecuada, son más susceptibles a las enfermedades en comparación con aquellos que llevan una dieta nutritiva y saludable.

A continuación se presentan algunos ejemplos de alimentos, que contribuyen con el sistema inmune:

El ajo. Esta especia ha tenido una amplia historia de valor medicinal. Estudios recientes han confirmado que el ajo tiene propiedades antimicrobianas y antineoplásicos.

Pimientos. La variedad de pimientos bell, no contiene capsaicina. Por el contrario contiene el licopeno carotenoide que disminuye el riesgo de cáncer.

También contienen beta-caroteno, que se convierte en vitamina A y zeaxantina, que es conocida por prevenir la degeneración macular y las cataratas.

Guanabana o graviola. Esta fruta tropical es otro antibiótico natural que estimula el funcionamiento de nuestro sistema inmune ante patógenos.

Es muy efectiva en el caso de infecciones urinarias como la cistitis.

Incluso se utiliza para tratar casos de artritis y asma, también para mejorar la flora intestinal, que es parte fundamental para tener un sistema inmunológico fuerte.

Carnes rojas. Se recomienda consumir carnes rojas debido a que poseen un alto contenido de zinc, este mineral refuerza los glóbulos blancos, los cuales son responsables de levantar las defensas contra los virus.

Alimentos ricos en vitamina A. La vitamina A ayuda a proteger las células de las vías respiratorias, y ayudan a mejorar la inmunidad de la piel: tomate, remolacha, cereza, espinacas, lechuga, zanahoria y calabaza.

Alimentos ricos en vitamina B. Fundamental para aumentar las defensas y mantener el buen funcionamiento del organismo: pescado, huevo y legumbres.

Alimentos ricos en vitamina C. Esencial para el buen funcionamiento del sistema inmune.

Los cítricos como naranja, limón, manzana y kiwi, son excelente fuentes de vitamina C y vegetales de hoja verde como el brócoli, los pimientos y las patatas.

Alimentos ricos en vitamina E. Refuerza el sistema inmune por sus propiedades antioxidantes naturales: frutos secos, espárragos y aceite de oliva.

Alimentos ricos en zinc. Los bajos niveles de zinc en el organismo hacen que nuestro sistema inmune se debilite, permitiendo la entrada de virus y agentes externos dañinos para nuestro organismo.

Algunos alimentos ricos en zinc son: los cereales integrales, los mariscos, los huevos, las legumbres, los productos lácteos, el pescado, las carnes y las semillas de calabaza.

Los probióticos. Son bacterias intestinales beneficiosas que ayudan a regular el sistema inmune.

Se encuentran en alimentos como: el yogurt, el chucrut, el kéfir, el chocolate negro, chlorella o klamath, las algas como la espirulina, la kombucha y el miso.

Hierbas y plantas medicinales que te ayudan a reforzar tu sistema inmune

De igual forma, algunas hierbas y plantas comunes nos pueden ayudar a la hora de querer sentirnos saludables y seguros reforzando nuestro sistema inmunológico.

Echinacea. Es una hierba popular que ha sido identificada para aumentar la inmunidad. Además es recomendada para tratar infecciones de las vías respiratorias.

Ginseng.Existen muchas variedades de esta hierba. Se ha demostrado que el principal componente activo del ginseng es el ginsenósidos, que tiene propiedades anti-inflamatorias y anti cancerígenas.

Las funciones inmunológicas y psicológicas también pueden mejorar, así como algunas condiciones relacionadas con la diabetes, según diferentes estudios clínicos.

Jengibre. Son muchas las bondades de esta raíz, entre ellas se encuentra la de reducir la inflamación, las enfermedades cardiovasculares, coágulos de sangre, el colesterol, entre otros.

La cúrcuma. Esta especia posee valiosas propiedades antioxidantes gracias a que contiene curcumina. También cuenta con beneficios antibacterianos, calmantes y antiinflamatorios.

Ginkgo biloba. Ayuda a proteger al cuerpo del daño que causan los radicales libres, gracias a que está compuesto por antioxidantes.

Además las últimas investigaciones han demostrado, que los extractos de esta planta al neutralizar oxidantes y radicales impiden la muerte celular.

Ganoderma. Esta es una seta amarga también conocida como reishi. Se le atribuye el contribuir a la longevidad y la salud, de igual forma fortalece el sistema inmunológico, combate el cáncer y proporciona alivio de las infecciones del tracto urinario.

Astragalus. Es una hierba que ayuda en la digestión y las funciones de la glándula suprarrenal, estimula el sistema inmunológico y también es diurético.

Uña de gato. Su uso más común es para tratar problemas estomacales, también estimula el sistema inmune que ayuda al cuerpo a combatir infecciones y enfermedades.

Contiene alcaloides oxindole y aumenta la capacidad del sistema inmune para absorber y destruir a los agentes patógenos.

Shiitake. Su contenido de lentinina le concede propiedades antivirales y antitumorales.

Fortalece el sistema inmune al estimular la producción de leucocitos, al mismo tiempo que estimula la renovación celular.

Boldo. Estudios in vitro, han demostrado sus propiedades inmunomoduladoras.

Maitake. Una de las principales aplicaciones de esta seta es su capacidad para servir de ayuda a los enfermos de cáncer, generando el aumento de sus defensas.

La moringa. Debido a sus numerosas propiedades beneficiosas en pro de la salud, lo que le ha hecho ganar el nombre de árbol de la vida, entre sus propiedades está la de poseer antioxidantes que refuerzan nuestro sistema inmunológico.

Tu sistema inmune está programado para cuidarte: cuídalo tú a él

Al ser el sistema inmune la primera línea de defensa de tu organismo, sabes lo importante que es y lo mucho que debes cuidarlo.

Tendrás más probabilidades de sufrir frecuentes episodios que irán de menor a mayor si los descuidas. Los resfriados, gripes, malestares estomacales entre otras infecciones, serán más comunes al tener un sistema inmunológico debilitado.

Si tu sistema inmunológico está debilitado o vulnerable, puede ser debido a factores primarios o adquiridos.

Los factores primarios, son en su mayoría debido a una predisposición genética.

Los factores adquiridos, se deben a los malos hábitos alimenticios, el estilo de vida y el uso indebido de medicamentos para tratar infecciones menores como gripes o resfriados.

Existen pruebas científicas de que una buena alimentación y, un estilo de vida activo y complementado con CelProtek nos hará fortalecer nuestra salud, estimular el sistema inmunológico y evitar desde un resfriado hasta una enfermedad tan grave como el cáncer.

Los antibióticos son sin duda alguna medicamentos excelentes, pero el uso imprudente de los mismos no es para nada recomendable.

Si alguien te dice que los antibióticos pueden tratar y curar todas las infecciones bacterianas y virales, está muy equivocado, ya que éstos no tienen efecto alguno sobre los virus.

Por lo tanto, no debemos administrar antibióticos de forma innecesaria, ya que esto puede hacer que el cuerpo se haga resistente y se reduzca la inmunidad de tu organismo.

Es por esto, que un antibiótico natural puede ser una buena alternativa para prevenir los daños que las medicinas pueden causar, y más aún cuando se toman sin ser necesarias.

Además los antibióticos naturales pueden aliviar los síntomas y muchas veces la causa también. En una sola tableta de CelProtek encontrarás, antibióticos naturales, vitaminas y minerales para reforzar el sistema de defensa de tu cuerpo.

En este artículo, se puede leer acerca de innumerables opciones naturales para cuidar y fortalecer el sistema inmune, sobretodo en cuanto a alimentos y plantas naturales.

Tal vez al ver tantas opciones pienses que es fácil porque muchas forman parte de tu rutina diaria, pero muchas quizá ni siquiera conocías.

Es por esto, que al incluir un suplemento vitamínico como CelProtek, obtendrás todos los beneficios de una gran cantidad de nutrientes para aumentar la inmunidad de tu cuerpo.  

No olvides que tu cuerpo es tu templo sagrado y de que como él reaccione a los ataques de los factores externos depende de como tú lo prepares para recibirlos.

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