Ilustración de una placa del craneo de la obstrucción que produce la sinositis

¡Protege tu cerebro cuidando de tus huesos!

¡Protege tu cerebro cuidando de tus huesos!

Última actualización: 09-02-2019. Equipo Nutricioni

Ilustración de una placa del craneo de la obstrucción que produce la sinositis

El cráneo es la parte del esqueleto que protege al cerebro. Está formado por 8 huesos planos unidos por suturas o articulaciones fijas que forman el casco. Estas son flexibles en los primeros años de vida para permitir el desarrollo normal del cerebelo y se vuelven resistentes durante la adolescencia.

El cráneo es el encargado de darle forma a la cara y de proteger al cerebro, los oídos (interno y medio) y los ojos. Se encarga de cubrir de traumatismos al bulbo raquídeo, cerebelo y cerebro, los responsables de regular las funciones críticas del cuerpo como los movimientos cardíacos y la respiración.

Para conservar la salud del cerebro debemos mantener una alimentación sana con frutas proteínas y vegetales que lo mantengan activo y sin cansancio.

Los ejercicios físicos ayudan a disminuir la ansiedad y los procesos depresivos y nos alejan de las posibilidades de padecer de enfermedades degenerativas como el Alzheimer.

El alcohol y el cigarrillo dañan los procesos cognitivos, altera las emociones y disminuye la motivación.

Desde la cabeza hasta los pies los huesos son los encargados de dar forma y sostén al cuerpo.

¿Por qué es importante la protección de los huesos?

Los huesos son las estructuras encargadas de brindarnos protección, soporte y movimiento. Nos mantienen protegidos de las lesiones del corazón, cerebro y demás órganos.

Se comportan como almacén de minerales como el fósforo y el calcio para su fortalecimiento y para abastecer a otros órganos que lo necesiten.

Para mantener los huesos fuertes y sanos  debemos consumir alimentos ricos en vitamina D y calcio. Consumir suficiente agua para mantenernos hidratados y realizar ejercicios físicos.

Cuando no se realizan ejercicios y la alimentación no es la adecuada los huesos tienden a debilitarse y por ende a romperse.

El cerebro es el órgano más importante del organismo porque dirige el funcionamiento de los sistemas del cuerpo. Es protegido por el  cráneo, una estructura ósea que recubre el encéfalo. El viscerocráneo se encarga de proteger la estructura ósea que forma la cara y el  neurocráneo de proteger al cerebro.

Para llegar al periodo de adultez con los huesos en buena forma y saludables se deben prevenir las causas de la osteoartritis y la osteoporosis. Responsables de la rigidez de las articulaciones, la fragilidad de los huesos, el dolor y la disminución de los  movimientos.

Los nutrientes como el magnesio, el zinc, el calcio y la vitamina D3 favorecen la salud de los huesos. El zinc y el magnesio favorecen la fijación y absorción del calcio en los huesos además de participar en la formación del colágeno. La vitamina D interviene en la mineralización de la masa ósea evitando la pérdida de esta con el pasar de los años.

Articagos contiene zinc entre sus componentes naturales favoreciendo la fijación del calcio en los huesos.

Trastornos que afectan los huesos

Los huesos pueden romperse así sean muy fuertes. Las articulaciones, los ligamentos, los cartílagos y los tendones pueden lesionarse y los músculos pueden debilitarse.

Entre los trastornos más comunes que suelen afectar los huesos tenemos:

Enfermedad de Paget: es también conocida como osteítis deformante. Es un tipo de trastorno progresivo donde ocurre pérdida de la masa ósea y sustitución inmediata de tejido con alteraciones que provocan fracturas, dolor y deformidades.

Fractura: es el rompimiento de un hueso. Los huesos pueden astillarse, partirse o agrietarse. Después de una fractura un conjunto de células óseas nuevas se encargan de rellenar y reparar la rotura o hueco.

Osteomielitis: es un tipo de infección provocada por la bacteria Staphylococcus aureus que afecta los huesos, suele presentarse después de un traumatismo o lesión.

Osteoporosis: es una enfermedad que vuelve fino,  frágil y esponjoso el tejido óseo. Los huesos suelen desintegrarse y romperse con facilidad como es el caso de la columna vertebral. Suele afectar a los adolescentes con trastorno alimentario y a las personas de la tercera edad.

Una manera de evitarlo es consumir suficiente calcio durante la infancia y ejercitarse de forma regular para retrasar o prevenir el desarrollo de osteoporosis.

Escoliosis: es un tipo de trastorno en la columna vertebral que se vuelve excesivamente curva. Esta enfermedad parece ser de origen hereditario.

Tumores óseos: ocasionan destrucción de la masa ósea y en casos de metástasis incrementan la formación de nuevos huesos, siendo el más frecuente el osteosarcoma.

Enfermedad de Perthes: es una enfermedad que provoca la destrucción de una parte del  fémur por falta de flujo sanguíneo. Suele afectar a los niños entre 3 y 12 años.

Acromegalia: es un tipo de enfermedad que se caracteriza por el crecimiento anormal  de los huesos de las manos, los pies y la cara. Debido a la producción en exceso de la hormona de crecimiento.

Foto superior de alimentos que contienen proteinas y vitaminas al lados unas mancuernas

Consejos para prevenir el dolor de los huesos

Aproximadamente el 50% de la población padece de algún tipo de dolor en los huesos. Hay  medidas efectivas para prevenir estos dolores entre las que se encuentran:

Descansar: es necesario brindarle descanso al cuerpo para aliviar los dolores.

Mantener el peso adecuado: los excesos de peso duplican los riesgos de padecer lesiones a nivel de los huesos y articulaciones de las rodillas

Mover el cuerpo: el estilo de vida sedentaria es uno de los peores enemigos de  los huesos y las articulaciones. Para favorecer el tono muscular hay que realizar ejercicios. Inclusive si hay manifestación de algún tipo de dolor practicar ejercicios de forma suave favorece la activación de los huesos y las articulaciones.

Practicar técnicas de relajación: como el tai chi y el yoga favorece la disminución de los dolores en los huesos porque ayudan a liberar el  estrés. Favorecen el sueño reparador y mejora la salud de las personas.

Consumir suplementos nutricionales: a base de vitaminas y minerales como Articagos que contiene componentes naturales para fortalecer  los huesos. Además de disminuir el dolor y aliviar las inflamaciones de las articulaciones.

Masajes: es una técnica que incrementa la circulación en el área afectada y ayuda a regenerar los líquidos para disminuir la fricción entre los cartílagos. Además de lubricar las articulaciones y favorecer  el movimiento de los huesos.

Mejorar las posturas:

  • Se debe colocar la espalda recta al sentarse, apoyar los pies en el suelo y sin cruzar las piernas.

  • Al llevar algo pesado se debe distribuir la carga de forma equilibrada.

  • Se deben flexionar las rodillas a la hora de recoger o levantar algo del suelo. Haciendo fuerza con los músculos de las piernas.

Alimentos para mantener  la salud de los huesos

Los huesos se desgastan o deterioran con el paso de los años y pueden conducir a la artrosis que daña los cartílagos y produce fibrilación, ulceración y reblandecimiento de los huesos.

Para disminuir el riesgo de este tipo de enfermedad es recomendable tener un dieta balanceada. Disminuir los factores de sobrecarga articular, realizar actividades físicas y alejarse de la obesidad.

No hay alimentos específicos que favorezcan a los huesos y a las articulaciones de forma directa pero consumir una dieta equilibrada es esencial para el bienestar del organismo y por ende para el sistema locomotor.

Se deben consumir alimentos que contengan minerales, vitaminas y proteínas de forma equilibrada. Entre los nutrientes que el cuerpo necesita tenemos:

Vitamina D interviene en la síntesis de proteoglicanos.

Vitamina C favorece la producción del colágeno.

Vitamina E aumenta la protección de la matriz del cartílago  por el incremento de los condrocitos.

El cobre, el manganeso, el selenio, el zinc y los ácidos grasos poliinsaturados ayudan a disminuir la inflamación de los cartílagos y participan en los procesos de producción del colágeno. Al igual que Articagos que contiene estos minerales entre sus componentes naturales.

Entre los alimentos que se deben consumir tenemos:

Legumbres: como garbanzos, alubias y lentejas. Contienen aminoácidos, proteínas vegetales y magnesio. Además de vitamina D, hierro, calcio e hidratos de carbono. Estos minerales intervienen en la formación de la estructura ósea y de la membrana celular.

Para que no se produzca la inhibición de la vitamina D el calcio y el magnesio deben estar en equilibrio.

Aceite de oliva: contiene antioxidantes que ayudan a fortalecer los tejidos.

Hortalizas y verduras: ajos, puerros, coles y cebollas contienen azufre en forma de aceites esenciales. Contienen quercetina para evitar las pérdidas de masa ósea y previenen la osteoporosis.

Semillas y los frutos secos: como nueces, pistachos, sésamos, piñones, almendras y avellanas. Contienen fósforo, potasio, calcio, zinc, hierro, proteína vegetal, grasas insaturadas y fibra. Estas incrementan la formación del tejido y la masa ósea.

Hombre y mujer ejercitandose. Pareja haciendo ejercicios en el parque. Hombre y mujer haciendo ejercicios en el parque. Se calientan Hacen estirar las manos.

Mantener los huesos sanos haciendo ejercicios

Realizar ejercicios en cualquier etapa de la vida es esencial para mantener los huesos saludables. Entre sus beneficios se encuentran:

  • Ayudan a prevenir la aparición de la osteoporosis.

  • Favorece la salud ósea.

  • Aumentan el equilibrio, la coordinación y la masa muscular.  

  • Ayudan a fortalecer la salud de forma general.

Los músculos y los huesos son tejidos vivos que responden positivamente a las actividades físicas además de fortalecerse. Los hombres y las mujeres jóvenes que realizan actividades físicas con frecuencia incrementan la densidad ósea.  Adquieren más fuerza y consistencia en los huesos comparados con los que no realizan ningún tipo de ejercicios.

Uno de los mejores ejercicios para ayudar a fortalecer los huesos es sostener el propio peso. Este hace que haya mayor esfuerzo en contra de la gravedad. Entre estos tenemos caminar, subir escaleras, correr, jugar tenis y bailar.  

Los ejercicios que no sostienen nuestro propio peso son andar en bicicleta y nadar. Estos nos ayudan a fortalecer los músculos y los huesos y nos alejan de las enfermedades cardíacas.

Si la persona es mayor de 40 años y presenta algunos problemas de salud como hipertensión, problemas cardíacos, obesidad y diabetes debe consultar la opinión de  un especialista antes de comenzar a realizar ejercicios físicos.

Para ayudar a mantener los huesos y las articulaciones sanas debemos:

1.- Mantenernos en movimiento constantemente. Se debe mover el cuerpo hasta donde lo permitan las articulaciones. El movimiento permite mejorar la rigidez articular, fortalecer los músculos y disminuir el dolor en las articulaciones.

2.- Mantener el peso bajo control. Para garantizar la salud de las articulaciones se debe mantener el peso corporal ideal. El sobrepeso daña las articulaciones de las rodillas.

3.- Proteger las articulaciones. Es necesario que las personas que padecen de artritis protejan sus articulaciones para disminuir la carga, el estrés y el dolor de las articulaciones. Se deben prevenir las actividades que aumenten la tensión de las articulaciones.

Suplementos para fortalecer el sistema locomotor

Los suplementos para el sistema locomotor son compuestos naturales que suministran los nutrientes que el cuerpo necesita para mantener la salud de los huesos, las articulaciones y mantener sano los cartílagos.

Articagos es un suplemento que ayuda a disminuir y reconstruir los cartílagos dañados además de reducir las inflamaciones de las articulaciones que ocasionan molestias. Favorecen la flexibilidad de las articulaciones con el paso de los años y ayuda a prevenir futuras lesiones.

Entre sus componentes se encuentran:

Sulfato de glucosamina: participa en la síntesis de los elementos de los tejidos cartilaginosos.

Sulfato de condroitina: es uno de los componentes del cartílago que forma parte del líquido intraarticular. Su deficiencia afecta las propiedades del líquido sinovial, responsable del crujido de las articulaciones.

La combinación del sulfato de condroitina y el sulfato de glucosamina es utilizada como condroprotectores.

Articagos contiene vitaminas como:

Vitamina C: participa en la formación del colágeno saludable, es la proteína esencial de los huesos y el cartílago. Ayuda a contrarrestar las infecciones bacterianas y virales.

Vitamina A: esta vitamina participa en la disminución de los daños tisulares y celulares y contiene propiedades antioxidantes. Favorece el epitelio y evita los procesos destructivos.

Vitamina E: gracias a sus propiedades antioxidantes ayuda a mantener saludable el sistema inmunitario.

Vitamina B: favorece la salud de los tejidos de los huesos, articulaciones, piel y músculos.  Aumenta la producción de energía en el organismo.

Disminuye los dolores de los ligamentos y las articulaciones. Ayuda a restaurar la estructura del tejido conectivo. Participa en el fortalecimiento de la capa de colágeno y favorece la asimilación del magnesio.

Manganeso: transfiere oxígeno y ayuda a nutrir los tejidos cartilaginosos de la columna vertebral.

Cobre: colabora en el abastecimiento de oxígeno de las células. Ayuda a combatir los radicales libres y disminuye los procesos infecciosos e inflamatorios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *