Manos de mujer mayor sobando pie

¿Por qué tengo un continuo dolor de pie?

¿Por qué tengo un continuo dolor de pie?

Última actualización: 04-10-2018. Equipo Nutricioni

El dolor en cualquier parte de nuestro cuerpo puede alarmarnos y preocuparnos. Sin embargo, dependiendo de dónde se manifieste el dolor prestaremos mayor o menor atención a este.

Un dolor de cabeza, de estómago, o dolor en las articulaciones, puede obligarnos a detener nuestras labores del día a día, incluso, nos vemos urgidos a visitar el médico para conocer la causa del malestar.

Pero sentir dolor en los pies no suele preocuparnos mucho si se trata de una dolencia tolerable. Lo que no sospechamos la mayoría de veces es que un dolor aguantable no necesariamente implica que no debamos angustiarnos.

Son numerables las causas por la cuales podemos sentir dolor en los pies. Algunas tienen que ver con problemas simples que pueden corregirse cambiando la postura del pie al caminar.

Otras tienen su origen en enfermedades que repercuten en los pies. Y, por último están aquellas afecciones propias de estas extremidades.

Descubrir en qué condiciones están nuestros pies cada vez que nos calzamos es fundamental para prevenir daños en los pies. Puede ocurrir que una pequeña lesión producida por un zapato ajustado, termine generando más problemas de los que imaginamos.

Las callosidades o las uñas enterradas pueden producirse por el uso inadecuado de los zapatos. Las uñas enterradas suelen ser un problema bastante molesto y doloroso. Al punto que obliga a la persona que lo padece a permanecer con cierto tipo de calzado por tiempo indefinido.

Este tipo de problema suele ser insignificante si lo comparamos con otros malestares como los espolones, la fascitis plantar, juanetes, pie plano, etc.

Otros factores como el sobrepeso, tener el pie plano, el pie varo y el pie valgo pueden generar dolor en los pies, y causar molestias cuando se hacen largas caminatas. En casos más graves el dolor puede intensificarse sin necesidad de ejercer alguna actividad forzada.

pie de rayos x un ser humano de 68 años. Hinchazón de los tejidos blandos con mott cometen osteoltic lesion primer y tercer hueso del metatarso con osteoporosis desuso.

Dolor de pie o dolor de talones

Antes de apresurarnos a dar un diagnóstico sobre el dolor en los pies debemos asegurarnos si efectivamente el malestar radica en el pie o en el talón. Podemos confundirnos fácilmente por el hecho de que estos forman parte de una misma área.

Primero debemos identificar el dolor en los pies, para esto prestaremos atención a los síntomas como  dolencia en los dedos, o los metatarsos. Este es el nombre que reciben los huesos largos que preceden las ramificaciones de donde se derivan los huesos de los dedos.

Debemos fijarnos si hay chichones o prominencias en alguna parte de los pies. Si sentimos alguna molestia  para caminar o un efecto de cansancio al caminar. Tener demasiada sensibilidad cuando tocamos alguna parte de nuestros pies también es una señal de alarma.

Por otro lado, cuando el dolor es en los talones la enfermedad llamada fascitis plantar suele ser  la causa más frecuente por la que algunos individuos sienten este dolor. La fascia plantar se debe a una irritación en el tejido grueso que  comunica los dedos con el hueso del talón.

Dicha irritación produce dolencias en el talón y en la parte arqueada del pie.

Para tratar el problema de  la fascitis plantar se debe permanecer en reposo, tomar analgésicos, para esto nuestro suplemento Fórmula para el Dolor funciona perfectamente como calmante.

También practicar ejercicios donde se pueda estirar el talón y los dedos.

Otra causa de dolor en los talones son los espolones. Estos son pequeñas protuberancias óseas que brotan de la base del hueso del talón, causando mucho dolor.

Los espolones suelen aparecer a causa de una postura incorrecta, o por el uso de zapatos inapropiados. También de  ejercicios como correr.

Al igual que la fascitis plantar  la cura para los espolones implica elegir  zapatos cómodos con superficie apropiada para el arco de los pies. Tomar reposo y analgésicos como Fórmula para el Dolor también es una alternativa para aliviar el dolor.

Ilustración de la anatomía de un quiebre de pie al caminar

Otras dolencias del pie

Como ya dijimos existen distintos problemas que  afectan la salud de los pies. Tales como la metatarsalgia, se le llama así al malestar que sucede gracias a la hinchazón en el metatarso.

Esta dolencia se debe a la frecuencia de movimientos agotadores, y al uso de talla de zapatos inadecuada.

Para tratar la metatarsalgia debemos poner hielo en el pie y ponerlo en posición de reposo. Saber escoger los zapatos indicados y aliviar el dolor con analgésicos son dos alternativas válidas para lidiar con este problema.

Otra dolencia muy común son los juanetes, que son  bultos óseos en los costados del pie, frecuentemente aparecen  inmediato a la base del dedo gordo. Usar zapatos de talla incorrecta suele ser la causa que producen estas protuberancias.

Nuevamente, la forma de tratarlos  es usando zapatos confortables. En casos severos la cirugía es la mejor opción.

Por otro lado, la mayoría de personas caminan con los pies doblados un poco hacia fuera. A esto también se le llama "pie valgo". Y otra gran mayoría de personas al caminar tuercen los pies hacia dentro. Esto recibe el nombre de "pie varo".

Aunque es muy natural  para nosotros caminar de esta forma, no es recomendable. Pues  en estas posturas los huesos, músculos y tendones no se disponen de manera correcta.

La indebida colocación de los pies al caminar  produce dolor en estos, así como en las caderas, las rodillas y la columna.

Para corregir problemas de postura de los pies caminar descalzo puede servirnos de gran ayuda.  Ejercicios con las piernas estiradas y estiramientos de los dedos de los pies también contribuyen a fortalecer los músculos y huesos de los pies.

Prestar atención al tipo de calzado que usamos es esencial para evitar este tipo de problemas en nuestros pies.

Mujer se tuvo que colocar curas, debido que los zapatos le incomodaban

Los comunes dolores de pie

No todo dolor es señal de que algo anda mal. Podemos sentir dolor en los pies y que esto se trate de un simple síntoma de cansancio o  mala circulación.

Si solemos sentir dolor en todo el pie esto puede deberse a problemas de circulación. Y sobre todo en la época de verano los pies están propensos a inflamarse a causa del calor que agravan los síntomas propios de una mala circulación sanguínea.

Para prevenir esta molestia podemos levantarnos cada media hora si tenemos que pasar mucho tiempo sentados. El ejercicio de levantar los talones alternándolos durante un par de minutos permite la circulación de la sangre.

Cuando estamos mucho tiempo de pie, sentarnos cada cierto tiempo y sobarnos los pies del  tobillo hacia el talón puede ayudarnos a sentir alivio inmediato.

Podemos empapar los pies en  agua hervida, una vez tibia, y le agregamos tomillo, bicarbonato y sal.

En caso de que haya callos o juanetes en los pies, lo mejor sería tratarlos con masajes con aceite o cubos de hielo en las heridas para aliviar el dolor. En Fórmula para el Dolor también podemos encontrar un remedio para el dolor.

Los zapatos cómodos y de nuestra talla ayudan a mantener el pie en la mejor posición.

El problema de gota en los pies, que suele darse en el dedo gordo puede aliviarse a través de una dieta baja en grasas y azúcares. Pues se ha visto que el exceso de ácido úrico produce cristales que se almacenan al inicio del hueso del dedo gordo del pie produciendo fuerte infecciones acompañada de inflamación.

Perder peso también nos ayuda a disminuir el dolor causado en los pies por el sobrepeso. En vista de que son nuestros pies  los que sostienen el peso corporal, si estamos pasado de kilo se sentirá de forma automática el dolor en estas extremidades.

hombre deportista vendandose el tobillo

Remedios caseros para el dolor de pie

Lavarnos los pies en una vasija con agua tibia y sal marina ayuda a desinflamar los pies cansados. Allí mismo podemos frotarlos con suavidad y después bañarlos con agua fría. Esto ayudará  activar la circulación de la sangre. Terminado el baño, nos secamos muy bien los pies, sobre todo entre los dedos. Por último, los untamos con crema balsámica o en su defecto algún polvo especial o simplemente talco.

Lavar los pies  con jengibre permite el traspaso de sus maravillosas propiedades a los pies. Podemos rallar una considerable porción de jengibre en un estimado de 2 litros de agua hirviendo. Dejamos que repose hasta que baje la temperatura del agua y podamos introducir los  pies y masajearlos. De esta manera también se activa la circulación.

Podemos acompañar este baño de jengibre con la ingesta del suplemento con jengibre Fórmula para el Dolor

Otro ingrediente para la buena circulación sanguínea y el fin de la inflamación es el castaño de Indias. Debemos emplearlo en forma de compresas o ungüento.

El aceite esencial de romero también es un maravilloso antiinflamatorio. Podemos usarlo como ingrediente para masajear los pies.

Agregar gotas de tinte de árnica al agua tibia, donde meteremos los pies para dejarlos reposar por un lapso breve, nos ayudará a desinflamar los pies dándoles una sensación de descanso. Sin embargo, debemos tener en cuenta que no podemos excedernos de tiempo al remojar los pies en esta agua con árnica, pues podemos producir resequedad en los pies. El tiempo prudencial para dejarlos sumergirlos es de cinco minutos.

Los masajes con aceite de ricino ayudan a eliminar y prevenir la sequedad e inflamación.

Otro remedio sencillo es valerse de las propiedades refrescantes de la menta y agregarle al agua tibia unas pocas gotas de esencia de menta. De esta manera calmaremos el dolor y sentiremos inmediatamente la frescura de esta planta.

Manos de mujer mayor sobando pie

Ejercicios para prevenir daños en los pies

Podemos tomar una pelota de tenis y ponerla en el piso, apoyamos la planta del  pie sobre esta, y la hacemos girar frotando el arco del pie, iniciando en el talón hasta llegar a la punta.

Nos podemos sentar en el suelo o acostarnos con las piernas extendidas y la punta de los pies en lo alto, estiramos los pies hacia el frente y  retornamos al estado inicial. Podemos repetir varias veces por intervalos de tiempo.

Otro ejercicio consiste en sentarnos o acostarnos en el suelo o la cama, y luego giramos los pies de manera circular, ampliando el movimiento lo más que podamos.

Los pies deben estar al natural siempre, es decir, desnudos. Nos sentamos en una silla o el suelo, encorvarmos los dedos y podemos usar cualquier objeto, una pelota pequeña sería lo ideal, o un retazo de tela, e intentamos cogerlo con los dedos.

Practicar ejercicios de estiramiento con la pantorrilla. Nos ponemos de pie y sin zapatos, e intentamos pararnos de punta repitiendo este movimiento varias veces.

Después reposamos y repetimos cuatro sesiones más. Este ejercicio reavivará la circulación y calmará el dolor al agitar la musculatura de las piernas y los talones.

El estiramiento de los talones puede producirse si nos ponemos de pie y colocamos las manos en la pared, a la misma altura de los hombros.

Después nos inclinamos hacia el frente aproximadamente 80 cm y luego hacia atrás, conservando la misma distancia, mientras hacemos esto los talones deben estar siempre en empalme con el suelo.

A veces el único ejercicio necesario para evitar dolores en los pies es dejar que estos respiren.

Si no es un dolor lo que sentimos sino ardor.

Entonces es probable que la causa sean los zapatos. Puede ser que el material del calzado imposibilite la entrada del aire. También las medias de tejidos sintéticos pueden estancar el sudor y producir ardor.

Para prevenir este tipo de problemas es importante usar calcetines de fibra natural que admiten respirar al pie.

También habría que prestar atención a otros factores como reacciones alérgicas a la tintura de los calcetines nuevos, o a la pintura de los calzados y a los componentes del adhesivo de los zapatos deportivos.

hombre de edad avanzada realizando ejercicios de estiramientos

Prevenir es el mejor remedio

La premisa ante cualquier enfermedad siempre será la prevención. En el caso de los daños que pudieran ocasionarse en el pie, sabemos que podemos evitarlo usando el calzado apropiado.

Sin embargo, es importante tener en cuenta siempre que antes cualquier molestia fuera de lo habitual y que una vez tratada de forma natural no desaparezca, acudir al podólogo es el siguiente paso a seguir.

Muchas veces puede tratarse de un problema de salud en cualquier otra parte de nuestro cuerpo repercutiendo en la salud de nuestros pies.

La diabetes, por ejemplo, produce problemas serios en los pies. Las personas con esta enfermedad deben cuidar con asepsia y delicadeza sus pies, cualquier irritación o daño en estos puede generar problemas de gangrena y ocasionar una amputación.

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