¿Por qué me siento siempre triste? ¿Será depresión?

¿Por qué me siento siempre triste? ¿Será depresión?

Última actualización: 03-01-2019. Equipo Nutricioni

La tristeza es una reacción emocional ante ciertos hechos, generalmente relacionados con la pérdida de alguien o de algo altamente valorado.Sin embargo, en ocasiones, hay que preguntarse: ¿por qué me siento triste sin ninguna razón?

El sentimiento de dolor y el decaimiento que se asocia con la tristeza, es normal y es una respuesta a situaciones como la muerte de un ser querido, la soledad, el fracaso, el  divorcio, el padecimiento de enfermedades graves, entre otras, que se manifiesta con llanto y nerviosismo, y suele ser pasajero.

El tiempo que se tarda en superar este sentimiento es único para cada persona y depende, en gran parte, de su actitud ante los problemas de la vida, sin embargo, la tristeza prolongada no es normal y puede desencadenar en trastornos depresivos.

Es muy común confundir la tristeza con la depresión; la primera se alivia con el tiempo, la segunda es una enfermedad y como tal requiere tratamiento.

Si la tristeza se presenta sin motivo y de manera prolongada, unida a trastornos del sueño, pérdida de peso, cambios bruscos de humor, aumento o pérdida del apetito, sentimientos de culpa o desinterés, lo indicado es acudir a una consulta especializada.

La depresión es un trastorno emocional causado por múltiples factores y está íntimamente relacionada con un desequilibrio químico en el cerebro que afecta a los neurotransmisores que influyen en los estados de ánimo como la serotonina la dopamina y la noradrenalina.

Diversos estudios consideran la deficiencia de vitaminas del complejo B como uno de los posibles desencadenantes de los estados depresivos, debido al papel que juegan en la síntesis de estos neurotransmisores.

Una alimentacion deficiente, problemas gastrointestinales que dificulten la digestion y absorcion, el envejecimiento, entre otros, pueden ser causantes de un déficit de vitaminas del complejo B.

Una dieta balanceada, rica en proteínas y la ingesta de suplementos como NervSoport ayudan a mantener los niveles adecuados de estas vitaminas en el organismo colaborando en mejorar el estado anímico.

¿Tristeza o depresión?

Las emociones como los pensamientos son parte de la naturaleza humana; la ira, el miedo, la felicidad y la tristeza son las cuatro emociones básicas.

Generalmente, se tiende a confundir tristeza con depresión que, aunque tienen muchos aspectos en común, son dos términos diferentes.

La tristeza, como emoción básica, es una reacción innata del ser humano ante situaciones que no pueden ser controladas y que generalmente significan una pérdida, como la muerte o ausencia de un ser querido, fracasos laborales o enfermedades incurables.

Su función es dar un tiempo para llorar esa pérdida, aceptarla, recuperarse y seguir adelante. Por lo tanto es normal sentirla por determinado tiempo. El apoyo de familiares y amigos, volver a las actividades normales, generalmente es suficiente para superar la tristeza y  retomar el ritmo de vida habitual.

Cuando se profundiza y se prolonga por largo tiempo, la tristeza es síntoma de un trastorno depresivo y amerita atención médica.

La depresión no es sólo sentirse triste, es considerada una enfermedad ocasionada por múltiples causas; puede presentarse a cualquier edad y está caracterizada por determinados síntomas que afectan el estado de ánimo y dificultan, en mayor  o menor grado, el desempeño normal de las personas que la padecen.

Todas las personas, independientemente de la edad, en algún momento de su vida se sienten tristes por algún motivo, es un sentimiento común en la raza humana, pero no todas llegan a sufrir depresión.

La diferencia entre estos dos términos radica en el hecho de que, mientras que la tristeza es una reacción normal del ser humano ante hechos que resultan dolorosos y no se puede evitar, en la depresión, la tristeza representa uno de los síntomas que describen esta enfermedad y en la mayoría de los casos el paciente no identifica la causa que la produce.

Conocer esta diferencia permite identificar los síntomas que indican que la tristeza que se siente es anormal y, como tal, requiere de una consulta médica para confirmar el diagnóstico, identificar las causas y determinar el tratamiento a seguir.

Que la depresión no arrastre

De acuerdo a recientes publicaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 300 millones de personas en el mundo sufren de depresión, encabezando la lista de enfermedades que ocasionan mayor incapacidad.

La depresión es un trastorno mental, que obedece a múltiples factores: genéticos, ambientales y biológicos, que se manifiesta en forma de un sentimiento permanente de tristeza y  de pérdida del interés y del placer por cualquier actividad.

Hasta hace una década, la depresión era catalogada como una enfermedad psicológica, pero recientes estudios consideran que puede ser causada por una alteración en los niveles de ciertas sustancias en el cerebro, como la dopamina, la serotonina y la norepinefrina, todas responsables en gran parte del estado anímico.

No se conoce una causa única que pueda desencadenar la depresión, la mayoría de los estudios al respecto consideran diversos factores:

  • Factores ambientales. Problemas económicos, de salud, familiares.

  • Factores de la personalidad. Inseguridad, dependencia, perfeccionismo.

  • Factores genéticos. Antecedentes de familiares con trastornos depresivos.

  • Factores biológicos. Alteraciones en el funcionamiento de algunas zonas del cerebro, el desequilibrio químico causado por variaciones en los niveles de los neurotransmisores responsables del estado de ánimo (serotonina, dopamina y noradrenalina) .

Hombre joven sentando en las escalera de una calle, cara de depresión, preocupación, tristezaEsta enfermedad puede afectar a cualquier persona y su diagnóstico se basa en la información aportada por el paciente o sus familiares sobre los síntomas que éste presenta,  dentro de estos, los más comunes son:

  • Tristeza permanente y diferente a experimentadas en ocasiones anteriores.

  • Fatiga.

  • Pérdida o aumento del apetito.

  • Trastornos del sueño.

  • Pérdida de peso sin motivo.

  • Dificultad para concentrarse y tomar decisiones.

  • Bajo interés en actividades que previamente eran placenteras.

  • Pesimismo y sentimientos de culpabilidad.

  • Ideas relacionadas con la muerte y el suicidio.

El tratamiento de los cuadros depresivos depende de la gravedad de los síntomas y de los factores que lo desencadenan, puede ser psicológico y biológico.

El tratamiento biológico se enfoca en restablecer el equilibrio químico del cerebro, utilizando medicamentos antidepresivos para elevar los niveles de los neurotransmisores responsables de las reacciones anímicas.

Vitaminas sin depresión

La serotonina, la dopamina y la noradrenalina son sustancias químicas que actúan como neurotransmisores en el cerebro permitiendo la comunicación entre las neuronas y son responsables del estado de ánimo, las emociones, la motivación y el placer.

En los pacientes con depresión, se observan niveles bajos de estos neurotransmisores y no está muy claro si esta disminución es producto de la enfermedad o una de sus causas.

Se ha demostrado que ciertas vitaminas, en especial las del complejo B, pueden aumentar la producción de estas sustancias, por lo que la ingesta de suplementos  como NervSoport puede considerarse un apoyo en el tratamiento de la depresión.

Todas las vitaminas del complejo B son necesarias para que el cerebro funcione de manera óptima.Dentro de las que estimulan la producción de los neurotransmisores relacionados con la depresión se encuentran:

  • Vitamina B1 (Tiamina). Participa en la síntesis de la serotonina y la dopamina. Su deficiencia, aparte de depresión, causa irritabilidad, falta de concentración y afecta la memoria.

  • Vitamina B3 (Niacina). El organismo la produce a través de los triptófanos, es utilizada en casos de esquizofrenia y algunos tipos de demencia.

  • Vitamina B5. Participa en la síntesis de noradrenalina, neurotransmisor responsable de la respuesta del cerebro ante situaciones de estrés, por lo que una reducción en sus niveles se asocia con la perdida del interes, caracteristico de la depresion.

  • Vitamina B6. Indispensable en la síntesis de serotonina a partir del triptófano. Regula los niveles de dopamina, serotonina y noradrenalina. Su deficiencia puede aumentar el  riesgo de padecer trastornos depresivos.

  • Ácido Fólico y vitamina B12. Esta combinación es necesaria para la síntesis de melatonina que es una hormona encargada de regular el sueño.

La deficiencia de vitaminas C y D también se han relacionado con la depresión.Un nivel bajo de vitamina C disminuye la producción de dopamina, mientras que la falta de vitamina D puede ser uno de los factores que causan los estados depresivos estacionales.

Mantener los niveles óptimos de todas estas vitaminas es esencial para garantizar la estabilidad emocional.

Para un cerebro bien alimentado

Como se ha visto, el tratamiento de la depresión depende de los factores que la promuevan, la intensidad y la duración de los síntomas.

En el tratamiento farmacológico se utilizan los antidepresivos, éstos tienen como función elevar los niveles de los neurotransmisores que regulan el estado emocional, sin embargo, en algunos casos, se presentan efectos secundarios desagradables, por lo que el paciente tiende a abandonar el tratamiento.

Apoyar al cerebro con alimentos que estimulan la producción de serotonina y favorezcan su desempeño, es una alternativa natural en el control y la prevención de los cuadros depresivos.

Algunos alimentos en especial, aportan ciertas sustancias que estimulan la producción de serotonina

  • Té verde. Contiene L-teanina, aminoácido que estimula la producción de serotonina, aumenta la resistencia al estrés, favoreciendo el equilibrio emocional.

  • Pescados grasos (salmón, sardina, caballa). Ricos en ácidos grasos omega-3 esenciales que  están involucrados con la recepción y liberación de la serotonina. Su deficiencia se relaciona con depresión, trastorno bipolar, alzheimer y pérdida de memoria.

  • Alimentos ricos en triptófano. Carnes rojas, huevos, pollo, lácteos, soja, maní, semillas de calabaza y ajonjolí, entre otros. El cerebro sintetiza serotonina a partir del triptófano y para que esto sea posible se requieren niveles adecuados de vitamina B6 , ácidos grasos omega-3, magnesio y zinc.

  • Frutas. Las frutas son una rica fuente de vitaminas y de minerales, pero la piña y el plátano aportan una cantidad importante de triptófano al organismo.

La alimentación es fundamental para el óptimo desenvolvimiento de todo el organismo, incluyendo el sistema nervioso; incorporar estos alimentos a la dieta reporta beneficios en el tratamiento de trastornos emocionales como la ansiedad y la depresión

En este sentido, la alimentación balanceada debería ser suficiente, sin embargo factores como el ritmo de vida, la dificultad de acceder a los alimentos naturales, problemas gastrointestinales que dificulten la digestión y la absorción, pueden causar deficiencias que desencadenan los síntomas de la depresión.

En estos casos, previa consulta médica, es conveniente incorporar suplementos nutricionales como NervSoport para garantizar que la transmisión neuronal sea eficaz, originando las repuestas adecuadas para mantener el equilibrio emocional.

En la depresión sólo sobra la tristeza

Los últimos estudios sobre el tratamiento de la depresión destacan el papel de un óptimo aporte de nutrientes necesarios para un funcionamiento cerebral eficiente.

Por la calidad de la alimentación en la vida actual, la mayoría de las personas presentan deficiencias nutricionales.

Cucharilla llena de vitaminas y suplementos

Es por esto que actualmente se recomiendan suplementos nutricios, como NervSoport para prevenir los síntomas depresivos en personas sanas, en los casos de depresión leve y como apoyo al tratamiento en los casos de depresión mayor.

Antes de tomar cualquier suplemento es necesario consultar con el especialista, ya que pueden tener efectos adversos al combinarlos con algunos medicamentos .

Hay diversos tipos de suplementos y algunos actúan en conjunto:

  • Triptófano. Recomendado en casos de ansiedad, agotamiento físico o mental, depresión estacional, insomnio. NervSoport contiene 5-HTP en su fórmula. Las dosis recomendadas varían entre los 100 y 300 mg diarios.

.No debe combinarse con medicamentos para la depresión y está contraindicado durante el embarazo y en pacientes renales o con problemas hepáticos.

No debe ser tomado a largo plazo, ya que puede reducir la producción de dopamina y noradrenalina.

  • SAM-e (s-adenosilmetionina). El organismo sintetiza esta sustancia a partir de la metionina, la vitamina B12, el ácido fólico y el ATP.

Esta sustancia eleva, simultáneamente, los niveles de serotonina, dopamina y noradrenalina.

La dosis recomendada es entre 400 a 800 mg diarios, divididos en dos tomas , antes del desayuno y antes del almuerzo. No se conocen efectos secundarios, ni riesgo de sobredosis.
- Complejo B. Los suplementos del complejo B fomentan la producción de serotonina , dopamina y noradrenalina, son utilizados en el tratamiento de los trastornos depresivos.

Tomado en la dosis indicada no ocasiona efectos secundarios negativos.

La vitamina B6 es indispensable para la síntesis de serotonina a partir de los triptófanos. El NervSoport contiene en su fórmula la mayoría de estas vitaminas, magnesio, calcio y además, hierbas  con propiedades antidepresivas y relajantes.

Detectar a tiempo los síntomas de la depresión permitirá evitar que se convierta en una enfermedad incapacitante.

La tristeza es un sentimiento normal del ser humano que le permite llorar sus pérdidas y recuperar fuerzas para seguir adelante. Lo que no es normal es estar eternamente triste sin tener nada por qué llorar.

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