¿Por qué debo tomar mis vitaminas prenatales?

¿Por qué debo tomar mis vitaminas prenatales?

Última actualización: 30-10-2018. Equipo Nutricioni

Las vitaminas son siempre importantes para cada etapa de nuestra vida, pero especialmente durante el embarazo o cuando intentas quedar embarazada, esto es porque la exigencia de nutrición varía un poco al gestar una nueva vida.

Seguramente ya habrás escuchado sobre los complejos vitamínicos prenatales, pero estas son más que simples suplementos, por ello en esta etapa tan importante para ti y tu bebé hemos escrito sobre lo que necesitas saber sobre ellos.

¿Qué son las vitaminas prenatales?

Las vitaminas prenatales son la combinación de una gran variedad de vitaminas y minerales, justo las que necesitas antes y durante el embarazo, para el desarrollo saludable del bebé y para asegurar la salud de la madre en todo el proceso de gestación.

Durante el embarazo, el cuerpo necesita mayor cantidad de nutrientes para favorecer el crecimiento fetal. Para las mujeres que intentan concebir o que ya están embarazadas puede ser difícil llegar a estos niveles de vitaminas solo con la alimentación, sobre todo si están luchando contra las náuseas matutinas o las restricciones dietéticas.

Por esta razón se recomienda que las mujeres que están embarazadas o que intentan concebir tomen un suplemento vitamínico prenatal para asegurarse de satisfacer sus necesidades vitamínicas.

¿Que contienen las vitaminas prenatales?

Las vitaminas prenatales tienen una composición especial no solo para favorecer el desarrollo del feto, sino también para evitar que desarrolle enfermedades o malformaciones congénitas como el labio leporino, la espina bífida, anencefalia, alergias, asma e incluso reducir el riesgo de autismo, por esa razón son ricas en:

Ácido Fólico: Se recomienda que las mujeres que están intentando quedar embarazadas consuman entre 400 y 800 microgramos. El ácido fólico reduce los defectos de la médula espinal y  el cerebro, llamados “defectos del tubo neural” (DTN), tales como la espina bífida o la anencefalia (falta de cerebro).

También puede proteger a la embarazada contra el cáncer y los ataques cerebrales. El ácido fólico puede incluso reducir el riesgo de preeclampsia.

Hierro: Cuando la mujer no está embarazada solo necesita unos 18 miligramos de hierro por día, pero requiere 27 miligramos al día cuando está gestando, ya que el hierro evita la anemia durante el embarazo y así reduce los riesgos de tener un parto prematuro y de que el bebé tenga bajo peso al nacer.  

Pero debes tener cuidado con una ingesta mayor a la recomendada, pues demasiado hierro puede ser tóxico, ya que de acumularse en el cuerpo produce estreñimiento, náuseas, vómitos, etcétera.

Calcio: Tu bebé necesita calcio para crecer y desarrollarse adecuadamente, al estar embarazada necesitas 1000 miligramos al día de calcio, pero dado que las vitaminas prenatales están diseñadas para complementar el calcio que recibes en la dieta, generalmente solo contienen entre 200 y 300 miligramos, por lo que debes consumir alimentos ricos en calcio, como los productos lácteos bajos en grasa, verduras de hojas verdes, brócoli y espinacas, para ayudarte a obtener la cantidad suficiente.

Magnesio: Este es recomendado pues es habitual que el nivel de magnesio en las embarazadas disminuya, causando los molestos calambres en las piernas.

Vitamina B6: Al igual que el resto de vitaminas del complejo B no se almacena en el cuerpo, es decir, es hidrosoluble y su exceso se elimina mediante la orina cada 8 horas. Pero es vital para el feto ya que es la responsable de la síntesis de proteínas, grasas, hidratos de carbono y de la formación de glóbulos rojos, células sanguíneas, anticuerpos, neurotransmisores y hormonas. También es fundamental para la síntesis del ADN y ARN e interviene en el desarrollo cerebral y del sistema nervioso.
La dosis de vitamina B6 mínima recomendada en el embarazo es de 1,9 miligramos diarios.

Vitamina A: Favorece el desarrollo de la piel y mucosas del bebé, debe tomarse con las vitaminas C y B para una correcta absorción. Esta vitamina también se encuentra en los huevos, la leche y las zanahorias.

Vitamina C: Funciona en el organismo como antioxidante natural y ayuda a prevenir las infecciones, al tiempo que coopera en la absorción del hierro. Se encuentra en los cítricos, pimiento verde, perejil, tomates y col verde cruda.
Vitamina D: Esta permite la formación del esmalte de los dientes y la mineralización de los huesos.

Es importante que tengas en cuenta que si tu médico por cualquier motivo te recomienda más dosis de algún nutriente en particular (calcio por ejemplo) de la que provee tu suplemento vitamínico prenatal, entonces debes tomar este suplemento por separado.

¿Cómo escoger las vitaminas correctas?

Con tantos tipos y dosis de vitaminas y suplementos prenatales disponibles en el mercado, puede resultar confuso saber si estás tomando la decisión correcta. Y para mayor confusión, algunos de los beneficios de las vitaminas prenatales dependen de factores como tu dieta y tu peso.

Además, hay vitaminas prenatales que se pueden comprar sin una prescripción o receta médica.

Lo más recomendable es que antes de adquirir estas vitaminas, lo consultes con tu médico quien puede prescribir dosis basándose en tu estado de salud así como la etapa de tu embarazo.

No caigas en el error de tomar vitaminas prenatales sin antes tener el punto de vista de un profesional, es cierto que te proveen de múltiples beneficios y tal vez hayas oído el viejo dicho de que “las vitaminas solo pueden ayudar y no hacer daño” o que “nunca se toman demasiadas vitaminas”, pero no puedes olvidar que todo exceso es malo, y demasiadas vitaminas, especialmente sin el consentimiento de un médico, pueden acarrear diversas consecuencias.

¿Cuándo es el mejor momento para tomar vitaminas prenatales?

Algunas vitaminas hay que comenzar a tomarlas tan pronto como empieces a intentar concebir.
El ácido fólico es una de estas, como hemos dicho anteriormente desempeña un papel fundamental en el desarrollo del tubo neural fetal y este proceso tiene lugar a los 28 días de la concepción, antes de que muchas mujeres se den cuenta de que están embarazadas. Después del primer mes de gestación, el aumento de los niveles de ácido fólico no previenen este tipo de anomalías de nacimiento.

También tomar las vitaminas prenatales antes de concebir podría reducir las náuseas una vez que quedes encinta.

Es importante tomar el polivitamínico todos los días, generalmente se aconseja por la mañana para favorecer su absorción, pero si has observado que tu estómago no lo tolera bien, prueba  tomarlas durante la comida.

Y si amamantas a tu bebé es muy probable que tu médico recomiendes que continúes tomando las vitaminas.

¿Puedo tomarlas aunque no desee quedar embarazada?

Seguramente para este punto te sientas tentada a consumir vitaminas prenatales por la variedad de nutrientes que estas proveen a nuestro organismo, pero no debes olvidar que estas fueron diseñadas para su uso durante el embarazo o mientras se lo busca.

Es cierto que podemos encontrar información acerca del fortalecimiento del cabello y uñas gracias a estos polivitamínicos, pero estas son afirmaciones no comprobadas, que alejándose de ser beneficiosas podrían ser muy perjudiciales, pues tener niveles altos de determinados nutrientes sin el fin para el que fueron creados, puede traer diversas consecuencias negativas.

¿Es cierto que las vitaminas prenatales engordan?

Aunque la mayoría de la gente entiende que las vitaminas regulares no causan aumento de peso, es común preguntarse si las vitaminas prenatales lo hacen, ya que las mujeres que están tomándolas ganan tan comúnmente peso.

En realidad, el aumento de peso no se debe a las vitaminas, es debido al embarazo en sí mismo.

Si estás tomando vitaminas prenatales y has experimentado un aumento de peso significativo, si bien las vitaminas no tienen la culpa, vale la pena hablar con tu médico.

Algunas suplementos pueden causar estreñimiento, lo que puede hacer que te sientas hinchada y que tu ropa quede más apretada.

Cambiar de marcas de vitaminas prenatales a veces puede ayudar a aliviar los síntomas, pero no tomes decisiones de este tipo sin consultar primero con tu médico.

Diferencia entre las vitaminas prenatales y la comida

Hay dos nutrientes muy importantes para el proceso del embarazo, como lo son el hierro y el ácido fólico, que las mujeres embarazadas no los consumen en cantidades suficientes con su dieta habitual.

Pero es importante que recuerdes que las vitaminas prenatales son un complemento y no un sustituto de una dieta saludable, por ello debes realizar una dieta rica en frutas, verduras, productos lácteos no grasos, legumbres, carnes magras y pescado.

En resumen, una dieta variada y equilibrada es esencial durante el embarazo, pero no siempre es suficiente para asegurar las cantidades mínimas recomendadas de ciertas vitaminas esenciales para la formación del feto, por lo que es conveniente tomar antes y durante la gestación las vitaminas prenatales, pero siempre tras consultar a tu médico.

Otro aspecto a considerar es qué pasa si duplicas por accidente la dosis de vitaminas prenatales en un día. No te preocupes si eso te sucede un día, pues tomar el doble de la dosis diaria no te perjudica, pero es importante que estés pendiente de tus dosis, pues si te ocurre a menudo sí podría ser arriesgado.

¿Puedo tomarlas si están vencidas?

Todos los medicamentos con receta, incluyendo las vitaminas prenatales, deben estar marcados con una fecha de caducidad.

La fecha de vencimiento de las vitaminas por lo general es de un año desde la fecha en que se fabrican, aunque varios nutricionistas como Glen Shue, químico y nutricionista de la FDA, afirman que las vitaminas son generalmente buenas para cuatro o cinco años a partir de la fecha en que se fabrican.

Tomar vitaminas prenatales vencidas no te hará daño, pero probablemente tampoco te ayudarán, ya que estas pierden su potencia con el tiempo y muy probablemente no obtendrás todos los nutrientes que necesitas.

Ahora bien, siempre debes estar pendiente de la apariencia de estas, por ejemplo si el color, el olor o el sabor de las vitaminas ha cambiado, posiblemente no sea bueno seguir ingiriéndolas.

¿Las vitaminas prenatales tienen efectos secundarios?

Aunque en algunas mujeres las vitaminas prenatales pueden prevenir o disminuir las náuseas, en otras hacen el efecto contrario.

Si esto te sucede, habla con tu médico para que te dé otro tipo de vitamina prenatal, por ejemplo masticables o líquidas. Si eres muy renuente a tomar estas vitaminas fuera de su estado natural como son los alimentos, puedes acudir con un nutricionista para que te asesore en consumir una dieta prenatal que cubra todos los nutrientes primordiales.

Algunas mujeres sienten el estómago revuelto después de tomarlas. Si esto te sucede toma el polivitamínico con un tentempié o antes de acostarte a la noche.

En otros casos, el hierro de las vitaminas prenatales es causa de estreñimiento. Para evitar este trastorno te recomendamos:

  • Bebe mucho líquido.
  • Incorpora más fibra a tu dieta.
  • Agrega actividad física a tu rutina diaria, siempre que tengas el consentimiento del profesional de salud.

Si estos consejos no te son útiles, pregúntale al profesional de salud acerca de otras opciones. Podría recomendarte otro tipo de vitaminas prenatales o ácido fólico por separado, calcio con vitamina D y suplementos de hierro.

¿Cuáles son las consecuencias si no las tomo?

Ya que las vitaminas son fundamentales para el correcto desarrollo y crecimiento del feto, su carencia puede dar lugar a problemas muy graves.

Estas son algunas de las consecuencias más comunes:

  • Anemia fetal y materna.
  • Aborto involuntario.
  • Bajo peso en el feto al momento de nacer.
  • Defectos del tubo neural y anomalías del corazón.
  • Riesgo de parto prematuro.

Recuerda que durante el embarazo la salud debería ser tu principal preocupación, para tener más posibilidades de un embarazo y parto sin preocupaciones. Así que no arriesgues tu salud y la de tu bebé.

Los futuros padres también deberían tomar vitaminas

Los espermatozoides contribuyen con el 50 por ciento de la composición genética del bebé, por lo que las células espermáticas sanas también son importantes para la fertilidad. Curiosamente, el ácido fólico parece ser importante tanto para los padres como para las madres. Un estudio clínico descubrió que los hombres que toman más ácido fólico tenían un esperma de mejor calidad y menos anomalías genéticas.

Como dato interesante en materia de fertilidad, un análisis descubrió que el zinc y el folato podrían incrementar la concentración de esperma.

Además, los niveles bajos de ácido fólico pueden explicar algunos de los problemas de infertilidad en hombres obesos y con sobrepeso.

Lamentablemente, mientras que la investigación básica apunta a un papel más definitivo para las vitaminas y la fertilidad masculina, existen pocos estudios clínicos en hombres sobre el papel que desempeñan las vitaminas en el aumento de la fertilidad. De todos modos, la ingesta de vitaminas es un tema que ambas partes tienen que tratar con sus médicos.

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