Ilustración de piel seca en mujer joven

Piel saludable ¿realmente mito o realidad?

Piel saludable ¿realmente mito o realidad?

Última actualización: 19-11-2018. Equipo Nutricioni

El mercado de la belleza siempre se ha preocupado por mostrarnos sus mejores estándares e ideales. Especialmente cuando intentan vendernos productos relacionados al cuidado de la piel.

¿Pero, a quién no le gustaría tener una piel tan saludable y reluciente como las  las modelos y actrices que vemos en los comerciales?

Probablemente ya has probado todos los productos y técnicas posibles para lograrlo, y no has conseguido los resultados esperados.

Ya sea por belleza o por salud, la mayoría de personas deseamos lucir una piel totalmente saludable y libre de imperfecciones.

Muchas veces nos precipitamos a comprar cuanto producto vemos en los comerciales, gastando muchas veces grandes cantidades de dinero. Para luego, decepcionarnos por no obtener los resultados esperados.

Es importante entender que, si bien los productos del cuidado de la piel pueden ser en muchos casos muy efectivos, estos son solo un complemento, un complemento de nuestro estilo de vida y forma de alimentación.

Mujer joven observando una crema para la piel

¿Cuántos tipos de pieles existen realmente?

Existen muchos tipos de piel, cada una  con características y propiedades únicas. La genética es en gran parte, un factor determinante del tipo de piel que poseemos.

Sin embargo, los cambios hormonales, los malos hábitos alimenticios y otros factores del medio ambiente, influyen también en su aspecto final.

Conocer nuestro tipo de piel y su característica es de gran importancia, ya que solo así, encontraremos la manera de responder a sus necesidades.

La piel puede clasificarse según varios criterios, pero el más común y menos complejo, es según sus “secreciones”, es decir según las cantidades de grasa que libera durante un determinado periodo de tiempo.

Tomando en cuenta dicho criterio, nos encontramos con los siguientes tipos de pieles:

Normal: Este tipo de piel se caracteriza por tener sus poros pequeños y cerrados. Lo que no permite la formación de espinillas, granos o cualquiera otra impureza, y por tener una suavidadad casi atorpecielada.

Grasa: Presenta una dilatación es sus poros, por lo que se puede apreciar como una piel   gruesa y brillante. Un mal cuidado e higiene, puede ocasionar la aparición de puntos negros.

Mixta:  Es una combinación de las pieles secas y grasas, las personas que tienen este tipo de piel, tienen sobre su rostro un exceso de grasa en forma de letra “T”.

Es decir, que la grasa se encuentra concentrada en la frente y el mentón, mientras que la resequedad se presenta en las mejillas y en el contorno de los ojos. Al igual que la piel grasa, tiene tendencia a la aparición de puntos negros.

Sensible: Se diferencia del resto por tener una alta tendencia a las alergias o irritaciones. Reacciona de manera negativa ante los cambios de temperatura, a algunos productos, e incluso alimentos.

Interpreta el silencio de una piel saludable

Una de las principales señales de una piel saludable es el silencio. Sí, has leído bien. Cuando hablamos de silencio nos referimos a que no sentimos ninguna molestia en nuestra piel, lo que nos indica que no ocurre nada malo con ella.

Por otro lado, cuando está siendo afectada por agentes externos, o por agentes internos, comienza a enviarnos señales, las cuales se manifiestan en su textura y apariencia. Metafóricamente, diríamos que nuestra piel comienza a hablar.

Algunas de estas señales se traducen en rojeces, flacidez, irritación, brotes, alergias y muchas veces sensaciones quemadura. Todas estas señales, son síntomas característicos de las principales y más comunes enfermedades de la piel.

Estos síntomas suelen hacerse presente en condiciones, tales como: la exposición prolongada a ciertas temperaturas, el consumo de un determinado medicamento o alimento, la fricción con alguna tela, entre otras causas.

Por ello, se hace necesario que estemos debidamente informados sobre todas o (al menos las más comunes) enfermedades de la piel, antes de correr a automedicarnos con cualquier producto del mercado.

Características de la piel saludable

Si bien ya dijimos que una de las principales características o señales de una piel saludable es el silencio, se hace necesario saber identificar aspectos más visibles que nos informen sobre el estado de la misma.

Estas características son las siguientes:

Suavidad: La piel sana tiene una textura suave y lisa. No hay áreas que sean ásperas, desiguales o escamosas. Si deseas una piel sana debes hidratarla y exfoliarla siempre que sea necesario.

Color: Su color es relativamente uniforme. Lo que es un indicativo del buen funcionamiento de los melanocitos, células encargadas de dar el color a la piel. Por otro lado, la presencia de manchas y zonas oscuras son indicativos de su mal funcionamiento.

Firmeza: Existen dos proteínas responsables de la firmeza de nuestra piel, estas proteínas son “el colágeno” y “la elastina”. Con el paso de los años, estas proteínas suelen descomponerse, dando como resultado un exceso de piel. Estos excesos, se hacen visibles en la parte baja del cuello (papada) y alrededor de los ojos.

Hidratación: Si tu piel es seca o escamosa, está deshidratada. Mantener la piel hidratada no se logra solamente con el uso de cremas hidratantes, también debes tomar mucha agua. El agua te ayudará a mantener hidratada la piel tanto por dentro como por fuera.

Protectora: Una piel saludable representa una fuerte barrera contra los agentes externos. Como se ha mencionado anteriormente, una de las principales funciones de este órgano es proteger nuestro organismo de un entorno hostil.

La mejor manera de hacer cumplir esta función protectora es, evitar sufrir heridas que puedan actuar como  medio para la entrada de nuevas las bacterias que la afecten negativamente .

Libre de imperfecciones: Cuando hablamos de imperfecciones nos referimos a todos aquellos defectos que alteran el aspecto de la piel, por ejemplo:  granos, manchas, acné, poros dilatados, entre otros.

Mujer mayor con un buen tratamiento en la piel de cara. Se toca el rostro con una de sus anos

Aprende a autoevaluar tu piel

Si ya conoces tu tipo de piel y conoces las características de una piel saludable, usa esa información para tu beneficio y para el de tu piel.

Tú conoces tu piel más que nadie, si la evalúas gradualmente, notarás cualquier cambio de manera inmediata, sea este positivo o negativo.

No es necesario que emplees técnicas muy complejas para evaluar tu piel, solo basta con tus sentidos, y con tu capacidad de observación.

Siempre que evalúes tu piel debes hacerte las siguientes preguntas: ¿Cómo se ve?  ¿Cómo se siente ? ¿Cómo te sientes? Tus respuestas deben ser lo más sinceras y claras posibles.

Si después de observar tu piel, notas alguna diferencia negativa, es importante que consultes a tu médico. No te automediques, ya que podrías empeorar la situación en la que se encuentra tu piel.

Cuidados para una piel saludable

La piel es el órgano más extenso e importante de nuestro cuerpo, además ocupa un 10% del peso corporal. Es uno de los órganos que experimenta más cambios a lo largo de la vida.

Muchas veces estos cambios pueden ser negativos, ya que muchas veces no somos capaces de percibirlos y de darles la atención requerida .

Como consecuencia, la piel se enferma y se envejece, muchas veces a pasos acelerados. Esto también va acompañado de nuestras rutinas y estilo de vida, de nuestras emociones, e incluso del estrés que generan algunas de nuestras tareas del día a día.

Aunque no existe una fórmula mágica o común para eliminar o detener estas consecuencias, sí existen hábitos que podemos incorporar en nuestro estilo de vida para disminuir el grado de intensidad de las mismas.

Es importante mencionar, que todas las recomendaciones que mencionaremos van más allá del objetivo de tener una piel linda y reluciente, o una piel parecida a la de actrices y modelos.

Todas estas recomendaciones te servirán como un método de prevención ante cualquier enfermedad que pudiera afectar tu piel. Ya que, si no le damos los cuidados esenciales, esta `podría perder todas sus propiedades de protección.

Recomendaciones para una piel saludable:

Cuida todo tu cuerpo del sol: Muchas veces cometemos el error de aplicar protector solar solamente sobre el rostro. Dejando nuestro cuerpo totalmente expuesto ante los tan dañinos rayos solares.

Usa protección solar siempre: Sí, la segunda recomendación también incluye el protector solar. La mayoría de las personas tienen la falsa creencia de que solo debe aplicarse en verano. ¡Error!, ya que durante el invierno los rayos ultravioletas también ingresan a la atmósfera.

Evita el cigarrillo y las bebidas alcohólicas: El cigarrillo y el alcohol son grandes  contribuyentes  para la formación de arrugas. Estrechan a los pequeños vasos sanguíneos que se ubican en las capas más superficiales de la piel. Afectando así, el flujo de oxígeno y nutrientes importantes.

Imagen en primer plano de mano dañando unos cigarrillos

Evita la comida chatarra: Este tipo de alimentos contiene grandes cantidades de cantidades de grasas, sal y azúcares, lo que daña la apariencia saludable de tu piel.

Duerme lo suficiente: Dormir entre 7 y 8 horas al día ayudará a tu cuerpo a a recuperarse de las actividades realizadas durante la jornada. Incluyendo los daños causados  por los cambios de temperatura del dia a dia, tus células se oxigenarán mejor y los músculos y tejidos se repararán.

Reduce el estrés: El estrés es una emoción negativa que puede estar presente en la tarea del día a día.

Sin embargo, si no sabemos controlarla puede generar efectos negativos sobre nuestro organismo, y la piel no es una excepción.

Ejercítate: La actividad física es muy buena para conservar tu salud de manera general. Mediante el ejercicio puedes eliminar tensiones y todas aquellas toxinas que empeorar la salud de la piel.

Haz de la naturaleza tu mano derecha  

La naturaleza cuenta con muchos ingredientes que pueden ser grandes herramientas para incorporar a nuestra rutina diaria, bien sea como un complemento alimenticio o con fin medicinal.

Muchos de sus ingredientes han sido evaluados científicamente y profesionalmente para examinar sus propiedades y beneficios.

Por ello, eso es muy común que podamos encontrarlos como ingredientes de distintas cremas y lociones para regenerar la piel, bien sean productos farmacéuticos o en remedios naturales.

Algunos de estos ingredientes son:

Urea pura: Es un compuesto químico que participa en la eliminación de retención de líquidos. Es responsable de que tengamos una correcta presión sanguínea y participa en la hidratación de la piel.

Actualmente es creada de forma limpia y pura en los laboratorios, es uno de los componentes más incorporados en los productos del cuidado de la piel, esto debido a su capacidad de impedir la pérdida de agua a través de la piel.

Vitamina A: Se le conoce también como retinol o ácido retinoico. Posee propiedades antioxidantes, sustancias que podrían proteger las células de los efectos de los radicales libres.

También es un nutriente importante para la visión, la división celular, el crecimiento, la reproducción y la inmunidad.

Vitamina B. Las vitaminas B se dividen en : B1 (tiamina), B2 (riboflavina), B3 (niacina), B5 (ácido pantoténico), B6, B7 (biotina), B12 y ácido fólico. Todas ellas son excelentes aliadas para mantener la salud interna y externa de nuestro organismo.

En cuanto al cuidado de la piel, las que aportan mejores beneficios son la vitaminas B2 y B5 . La vitamina B2 ayuda a mantener la piel y a   prevenir los brotes de acné.

Vitamina E : Es un nutriente con grandes propiedades antioxidantes, las cuales resultan muy importantes para la salud de la sangre, la piel , e incluso  el cerebro.

En cuanto a la piel, la vitamina E le proporcionará elasticidad, brillo necesario para que siempre luzca como una piel joven y llena de vida. Ya que sus componentes actúan protegiendo los ácidos grasos para que las moléculas tóxicas no puedan formarse y reproducirse .

Ácido láctico: También es conocido como el ácido de la leche, pero también es producido por nuestro cuerpo. Es un producto que resulta del metabolismo. Se sitúa en la sangre, los músculos y en varios órganos.

Penetra más lentamente en la epidermis que otros ácidos y es favorable para pieles sensibles, secas o semisecas. Es, además, un estimulante de la producción de colágeno en la piel lo que la hace más firme, lozana y fuerte. Mejorando así  todas las líneas de expresión y arrugas.

Muchos de estos componentes puedes encontrarlos en distintos alimentos. Sin embargo, existen ciertos productos elaborados científicamente que han incorporado todas estas vitaminas en un mismo producto.

La finalidad estos productos es que puedas complementar tu plan de alimentación. Al mismo tiempo que consumes vitaminas beneficiosas para tu organismo, especialmente para la piel.

Como un ejemplo podemos mencionar Re-Activa Piel, Cabellos y Uñas, es lo que llamaríamos “una fuente vida”. Y es que entre sus ingredientes podemos encontrar un sinfín de distintas vitaminas, minerales y nutrientes que actuarán de manera positiva sobre tus uñas, tu cabello y lo más importante, tu piel.

Lo que hace diferente a Re-Activa Piel, Cabellos y Uñas de otros productos es sin duda su naturalidad. Pues entre sus ingredientes se encuentran hierbas especiales que tienen grandes beneficios para el aspecto y suavidad de la piel. Logrando así que podamos lucir y sentir una tez saludable.

Puedes encontrar Re-Activa Piel, Cabellos y Uñas en nuestra tienda, y aprovechar todos sus beneficios.

Finalmente, recuerda que, nuestro cuerpo es el espejo de nuestro estilo de vida. Y nuestro estilo de vida incluye nuestra alimentación, actividad física, y nuestras emociones. Especialmente la manera a la que reaccionamos ante los imprevistos del día a día.  

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