Pastillas para la ansiedad: ¿conviene tomarlas?

Pastillas para la ansiedad: ¿conviene tomarlas?

Última actualización: 18-02-2019. Equipo Nutricioni

La ansiedad es un estado mental de angustia, en el que las personas manifiestan una gran inquietud e inseguridad. Es un mecanismo de respuesta anticipada a lo que se supone que pueda ocurrir o pasar.

La ansiedad bien controlada es positiva, porque mantiene a la persona alerta y dispuesta a intervenir frente a posibles riesgos y amenazas, anticipando las acciones y respuestas adecuadas.

La ansiedad es la respuesta del ser humano encaminadas a obtener lo que desea y a conservar lo que tiene.

Cuando la ansiedad es desproporcionada y sostenida en el tiempo puede causar un gran desgaste fisiológico y psicológico.

Una ansiedad desmedida causa sufrimiento, postración e incapacidad.

Ocurre con frecuencia a los estudiantes cuando se avecinan los exámenes. En algunos casos la ansiedad es tal que les impide concentrarse y en algunos casos desencadena trastornos fisiológicos, como gastritis o diarreas.

Los trastornos de ansiedad o angustia desmedida pueden originarse por las siguientes causas:

  • Factores biológicos hereditarios, gracias a los cuales la persona tiene un sistema de alerta más sensible y sostenido que el promedio. Esta predisposición está relacionada con los sistemas de neurotransmisión.
  • Factores activadores reales o imaginarios, por ejemplo el consumo de sustancias estimulantes, que justamente llevan al organismo a una activación desmedida.

Y entre lo que imaginamos puede haber pensamientos negativos, como  cavilar en lo que pasaría si no  apruebo un examen, si me expulsan de la universidad o si no consigo el empleo anhelado.

  • Factores de realimentación, es decir la ansiedad estimulada por la ansiedad o la angustia misma.

La hiperventilación  ilustra esto: una gran angustia conduce a una sensación de ahogo, falta de aire, entonces la respuesta es una respiración rápida, superficial e intensa, que causa una caída brusca de los niveles de dióxido de carbono.

Esto a su vez genera un incremento de ahogo, del ritmo cardíaco, de los mareos, síntomas que sin duda realimentan la angustia y miedo.

Tratamientos farmacológicos para los trastornos de ansiedad

(De ninguna manera se recomienda la automedicación, estos tratamientos siempre deben ser supervisados por un especialista)

Los cambios a consecuencia de la ansiedad son de tipo psicológico, fisiológico y conductual. Pero físicamente estos cambios ocurren a nivel de las neuronas y de los mecanismos de neurotransmisión.

Las neuronas son las células del sistema nervioso encargadas de la transmisión de los impulsos nerviosos, transportando la información necesaria para que el organismo responda a los estímulos.

Los impulsos nerviosos viajan en la neurona por el axón, y de una neurona a la otra mediante la sinapsis.

Para que esto ocurra, en los terminales de la neurona se liberan sustancias denominadas neurotransmisores.

Los tratamientos farmacológicos actúan directamente en los sistemas de neurotransmisión, con la finalidad de regular la actividad de las áreas implicadas en trastorno que se desea tratar.

Fármacos Ansiolíticos

Este tipo de fármacos ataca los síntomas más no las causas  fisiológicas de los trastornos de ansiedad.

Entre los más empleados se tienen las benzodiacepinas que producen un efecto tranquilizante reduciendo, en cuestión de minutos, la frecuencia y la intensidad de los episodios de angustia.

Mientras actúan causan somnolencia, alteración de memoria y concentración. Pueden causar dependencia y su uso prolongado puede disminuir su efectividad.

Fármacos Antidepresivos

Estos atacan las causas y su acción se basa en el conocimiento que uno de los neurotransmisores  implicado en los trastornos de ansiedad es la serotonina.

Además de ser específicos para los trastornos de ansiedad tienen pocos efectos colaterales, no presentan interacción con otros medicamentos y no crean dependencia.

Sin embargo en los primeros días de su uso puede presentarse incremento transitorio de la ansiedad, cefaleas y náuseas.

Por eso los tratamientos comienzan con bajas dosis, acompañadas de tranquilizantes ansiolíticos. El efecto terapéutico comienza  a notarse a partir de la segunda o tercera semana.

Una vez comenzado los tratamientos de la ansiedad con fármacos es importante no suprimirlos de forma brusca, porque eso puede tener consecuencias negativas.

Será el médico quien indique cuándo empezar a suprimir, siempre en forma paulatina, la medicación.

También durante el tratamiento farmacológico deben suprimirse los estimulantes como cafeína, alcohol, cannabis, ginseng y otros.

Tratamientos Psicológicos

En los trastornos de ansiedad o angustia es conveniente combinar la terapia farmacológica  con la psicoterapia. Esta última consiste en un proceso de comunicación entre el terapeuta y el paciente.

Se pueden usar técnicas conductuales y/o cognitivas con tareas durante y fuera de la sesión.

Estas pueden ser ejercicios de relajación y respiración, reestructuración cognitiva, detención del pensamiento.

Ejercicios de exposición gradual en vivo para identificar las fobias y los pensamientos ansiogénicos y  sustituirlos por pensamientos realistas y racionales.

Técnicas para el manejo del pánico. Ejercicios de relajación en grupo y ejercicios de respiración para manejar la hiperventilación.

Tratamientos naturales para la ansiedad

En los casos de ansiedad menos severos, y como coadyuvantes en los tratamientos de trastornos severos de ansiedad y angustia, existen alternativas naturales sencillas y sin efectos secundarios.

Lo primero que debe suprimirse en el manejo de la ansiedad son los estimulantes a base de cafeína o ginseng.

Entre los remedios naturales de la ansiedad podemos nombrar:

  • El té de Valeriana. Es una planta nativa de Europa y Asia que se ha usado por siglos para calmar la ansiedad.

La raíz de Valeriana actúa estimulando al neurotransmisor conocido como GABA  (ácido gamma aminobutírico) en el cerebro. El GABA  aumenta la noradrenalina, por lo tanto calma la ansiedad.

Relaja y disminuye el estrés. Niveles bajos de GABA se asocian con problemas para dormir, depresión, angustia y esquizofrenia.

En el suplemento  NervSoport encontramos este neurotransmisor, combinado con otros extractos que ayudan eficazmente en la reducción de la ansiedad.

  • El tilo, infusión usada comúnmente para reducir la ansiedad. No es tan fuerte como la valeriana. Una infusión de tilo calma los nervios y permite pensar con más claridad.
  • La pasionaria, flor de la parcha o parchita, es un remedio usado desde tiempos inmemoriales por los aztecas.

Una infusión de pasionaria actúa como calmante de la ansiedad y produce una ligera euforia. También se emplea para el insomnio, dolor de cabeza y la taquicardia.

  • Raiz de Ashwagandha, es una planta de la India usada desde tiempos ancestrales. En infusión combate el estrés y la ansiedad, despeja la mente y reduce la hipertensión.
  • La manzanilla, aunque suele usarse  para la digestión, esta infusión también reduce el estrés, la ansiedad y el insomnio.
  • La Hierba de San Juan, cuyos  beneficios son conocidos para tratar la depresión, mejorar el ánimo, aliviar la ansiedad, reducir las tendencias adictivas, regular la actividad hormonal, prevenir el cáncer, proteger contra las infecciones virales, reducir la inflamación y calmar el sistema nervioso. Es una solución natural y popular. Cada vez más médicos y psiquiatras la prescriben a pacientes con problemas de ansiedad, angustia y nerviosismo.
  • Griffonia Simplicifolia, planta originaria de África utilizada para combatir la depresión y los estados de angustia, el estrés, el nerviosismo y el insomnio.

Un remedio natural que induce la producción de serotonina y mejora la calidad de vida en personas con trastornos ansiedad.

  • El lúpulo, es una planta de sabor amargo que se usa en la elaboración de la cerveza. Una infusión de esta planta además de digestiva, ayuda reduciendo el estrés, el nerviosismo, la ansiedad y el insomnio.
  • El ejercicio, de reconocidos beneficios, reduce los niveles de cortisol y libera endorfinas. Como consecuencia disminuye el estrés, la ansiedad y se concilia mejor el sueño.

El ejercicio regular aumenta los neurotransmisores del cerebro que previenen la degeneración de las neuronas del hipocampo y disminuye el riesgo de infarto cerebral.  

Hay estudios actuales que demuestran que el ejercicio  ayuda a mejorar la adquisición y retención del vocabulario en adultos.

Un estudio realizado en Japón indica que un paseo de 20 minutos por la playa, el bosque o en un parque ayuda a reducir el estrés y la ansiedad.

NervSoport reúne estos extractos vegetales, vitaminas del complejo B y minerales, eficientemente en un solo lugar para disfrutar más fácilmente de todos sus beneficios al combatir la ansiedad y enfocar la vida con tranquilidad.

Técnicas de autoayuda para controlar la ansiedad

Existen varias técnicas que se pueden implementar, según las particularidades de cada persona.

Respirar profundamente

Las respuestas emocionales explosivas son consecuencia de la ansiedad. El enojo, la ira, la angustia son manifestaciones del miedo y la inseguridad a causa de la ansiedad.

Ante estas emociones conviene respirar profundamente, esto tranquiliza y da tiempo de pensar que hacer o decir.

Es recomendable romper el círculo, evitar el enfrentamiento y salir a caminar, bañarse o simplemente relajarse.

Evitar la anticipación

Anticiparse a las situaciones con pensamientos negativos hace que aumente la angustia. Por ello es mejor ignorar los pensamientos negativos y reemplazarlos por pensamientos positivos.

Evitar los pensamientos obsesivos

Conviene distraer la mente, concentrarse en una actividad física y no dejar que los pensamientos obsesivos se conviertan en dominantes..

Enfrentar los miedos y las fobias

Aprender a enfrentar las situaciones que producen temor. Evitar pensar anticipadamente en determinada situación que debe enfrentarse y cuando al fin llegue, actuar moderadamente, si es posible en compañía de alguien que de confianza.

Al enfrentar las fobias el miedo poco a poco va cediendo.

Respirar adecuadamente.

Respirar adecuadamente hace que nos sintamos tranquilos y relajados.  La mente tiene el poder para controlar las tensiones.

Evitar el pánico

El pánico es un conjunto de síntomas causado por un trastorno de ansiedad. Aparece de forma inesperada y frecuentemente sin una causa real.

El pánico provoca la sensación de que se ha perdido el control,  se va a sufrir de un ataque cardiaco o que se va a morir.

Cuando comiencen los síntomas de un ataque de pánico se recomienda:

  • Sentarse y relajar el cuerpo
  • Poner la mente en blanco
  • Respirar suave y profundamente
  • Aceptar la situación y mantenerse tranquilo respirando profundo
  • Ignorar los pensamientos
  • Hablarse a sí mismo diciendo todo está bien.

Musicoterapia

La música puede actuar efectivamente para disminuir la ansiedad. Es conocido que algunos ritmos y secuencias musicales son capaces de alterar el estado mental. Existe música compuesta expresamente para disminuir la ansiedad.

La música barroca tiene efectos beneficiosos para la mente, tanto así que se la recomienda para potenciar la capacidad cognitiva y para calmar a los bebés.

Aromaterapia

La aromaterapia puede ser un gran aliado en el control de la ansiedad siempre que se usen los aromas adecuados. Puede ser inhalado o usado en el baño, en un masaje o cataplasma.

Algunos aceites esenciales para combatir la ansiedad son:

  • Lavanda es un aroma que tiene propiedades calmantes, sedantes y relajantes adecuadas para tratar el insomnio, la depresión y la ansiedad.
  • Aceite de Azahar (flor del naranjo) tiene propiedades sedantes, reduce el estrés y calma los nervios.
  • Esencia de Mandarina es un calmante natural. El aroma y la infusión de mandarina calman los nervios y ayudan a un mejor dormir.
  • Aceite esencial de Geranio es ideal para los momentos de estrés intenso, ayuda a desconectarse de las preocupaciones y liberan la mente.
  • Aroma de Jazmín, se le considera un aroma estimulante y hasta afrodisiaco pero también ayuda a equilibrar el ánimo.

Su aroma desvía los pensamientos negativos reduce los temores y disminuye la frecuencia de los ataques de pánico.

  • Aceite de Bergamota, se utiliza para combatir la tensión muscular producida por la ansiedad.
  • Aroma de Melissa, su aroma funciona particularmente sobre la taquicardia o palpitaciones consecuencias de la ansiedad.
  • Ylang Ylang rociar un recinto con este aroma sensual y delicioso, es un gran aliado para reducir el nerviosismo y el estrés.

Combinar NervSoport con todas estas técnicas saludables es garantía de una perspectiva más serena para encarar los retos de la vida.

Eliminar la ansiedad señala el camino hacia una vida feliz y más saludable. Y existen muchas maneras naturales y agradables de lograrlo, con más de un beneficio añadido.

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