Pastillas para hacer llevadera la menopausia

Pastillas para hacer llevadera la menopausia

Última actualización: 22-11-2018. Equipo Nutricioni

Normalmente, en las mujeres que sobrepasan los 50 años de edad, el cuerpo detiene la producción de algunas hormonas. Este periodo hace que sea indispensable el consumo de pastillas para la menopausia, hormonas que ayudan a contrarrestar los síntomas y procuran la salud de manera general.

En ese sentido, existe lo que se denomina terapia hormonal, que consiste en reemplazar las hormonas que el cuerpo producía hasta la llegada de la menopausia. Estas terapias son:

  • Estrógeno: Es quizá el mejor tratamiento para combatir los calores y sudores durante las horas nocturnas, además de la sequedad en la zona vaginal. En caso de haberse aplicado una histerectomía es muy aconsejable este tipo de tratamientos.

  • Combinada: En esta oportunidad, si la persona no se ha realizado la histerectomía y, por supuesto, conserva el útero, es posible la aplicación de una terapia combinada indicada por el médico.

Esta terapia combinada  consiste en el suministro artificial de progesterona (también denominada progestágeno) y estrógeno. Esta combinación también es muy efectiva para prevenir enfermedades como el cáncer de útero y de colon.

Todas las terapias hormonales proveen ciertos resultados. Estos son algunos de los efectos que, de manera directa, se producen al tomar pastillas para la menopausia.

  • Reduce los calores.

  • Mejora la sequedad en la zona vaginal.

  • Contrarresta la dificultades para conciliar el sueño.

  • Minimiza los recurrentes deseos de orinar y posibles infecciones urinarias.

  • Evita o alivia la artritis.

  • Disminuye la posibilidad de contraer cáncer de colon y  los riesgos de sufrir de diabetes.

El VicMujer es un producto estrictamente formulado para contrarrestar eficazmente los síntomas de la menopausia, gracias a la gran variedad de vitaminas que aporta en procura de la salud de manera general.

Existen diversas opciones para llevar a cabo este tipo de terapias, entre las que se consideran:

  • El uso de píldora,

  • la colocación de parches,

  • la implantación de anillos,

  • el uso de cremas vaginales. Éstas ayudan en caso de tener resequedad en la zona vaginal, cuando se tiene solo ese síntoma.

Todo beneficio tiene su perjuicio

A pesar de la estar destinada a mejorar la salud y la sintomatología de las personas que atraviesan por la menopausia, la pastilla no está exenta de producir algunos efectos secundarios.

Sin embargo, éstos suelen ser imperceptibles y se dispersan después de unos meses. Estos efectos podrían ser los siguientes:

  • Inflamación.

  • Senos sensibles con sensación de incomodidad.

  • Cefalea.

  • Dolores y molestias en el estómago.

  • Leve hemorragia vaginal.

Este tipo de tratamiento también conlleva algunos riesgos, normalmente relacionados con la historia médica y la de la familia, de quienes asuman realizarse la terapia.

Estos riesgos pueden ser los descritos a continuación:

  • Afecciones cardíacas.

  • Cáncer de seno (en caso de que la terapia supere los tres años de duración. Hasta cinco años).

  • Formación de coágulos en la sangre.

En cuanto a los riesgos de la terapia con estrógeno, suelen presentarse:

  • Formación de coágulos en la sangre.

  • Cáncer de seno (en caso de que la terapia sea superior a los 10 o 15 años).

  • Cáncer de útero.

  • Afecciones en la vesícula.

  • Padecimientos cardíacos.

Es recomendable, en lo posible, tomar pequeñas dosis  de la terapia hormonal, durante el menor tiempo estipulado. Hay que tener en cuenta que los tratamientos que se ingieren en forma de comprimidos incrementan los riesgos antes señalados, en comparación con si se administran de cualquier otra manera.

Con la intención de evadir los indeseables efectos secundarios de la terapia hormonal, existen otras opciones con las que se pueden tratar los síntomas de la menopausia.

  • La homeopatía,

  • hierbas medicinales,

  • medicina china y

  • la acupuntura

No obstante, no se ha podido determinar científicamente la efectividad de este tipo de tratamientos; además, la posibilidad de que se produzcan efectos secundarios, desconocidos hasta ahora es un riesgo que se debe considerar.

Es aconsejable tratar con personas expertas en la materia, quienes determinarán cuáles son las reales posibilidades de alcanzar los objetivos, según las características de cada individuo.

Requisito para la mejora: Información acertada

Personal especializado, como obstetras y ginecólogos, puede brindar respuesta clara y acertada en relación con el tratamiento que la persona se deba realizar para superar los síntomas de la menopausia.

Se puede prever la llegada de la menopausia. Como se señaló anteriormente, la menopausia llega aproximadamente a partir de los 50 años de edad, sin embargo es posible estar alerta al menos dos años antes de que aparezca. A este período se le denomina perimenopausia.

Algunas de las señales son las siguientes:

  • Ciclos menstruales cada vez más cortos:  Aunque con la llegada de la perimenopausia los ciclos pueden ser regulares, estos tienden a durar menos de 28 días. Todo se debe a que la producción de estrógeno y progesterona disminuye.

Por eso, la menstruación puede ser escasa en oportunidades, mientras que es posible experimentar sangrados con abundancia.

  • Irregularidad en la menstruación: En una etapa más avanzada de la menopausia, de dos a cuatro años aproximadamente, los ciclos se pueden acortar como es posible que la menstruación desaparezca por meses.

Durante esta etapa es factible experimentar cambios en el sangrado. Es posible que se dé en abundancia como también puede disminuir considerablemente. Se puede presentar la aparición de coágulos, otro de los cambios, pero en esta oportunidad en su forma.

  • Puede ser silente: De acuerdo con estudios, cerca de 15% de las mujeres asegura no presentar señal alguna de la llegada de la menopausia, pero otras han experimentado los síntomas de sofoco por primera vez.

Estos calorones se incrementan durante las noches; generalmente acompañados con cambios hormonales y de humor, como consecuencia. De manera inesperada también se pueden sentir dolores de regla.

Esta etapa es característica por su ambigüedad, puesto que los trastornos mejoran o empeoran, van y vienen; existe una carencia, casi total, en relación con la regularidad de estos trastornos.

Otra de las molestias pre menstruales que pueden amainar son el dolor en la zona pélvica y la sensación de tensión en los senos. Pero, por otra parte, se incrementan síntomas como: dolores de cabeza, sudoración y calorones, con la posibilidad de que se presenten durante el día con mayor intensidad y frecuencia.

La etapa del ‘calcio’

Cuando la menopausia entra en escena es posible que disminuya drásticamente el calcio orgánico y con ello aparezca o se recrudezca la osteoporosis.

Es necesario tomar en cuenta las siguientes recomendaciones y estar atentos ante la posibilidad de que la osteoporosis se apodere de los huesos.

  • Piel seca: La señal más clara de la llegada de la menopausia es pasar un año completo sin haber tenido menstruación. Es un claro indicativo de que la perimenopausia está es su fase final y da la bienvenida a la menopausia.

Durante esta etapa pueden surgir diversos inconvenientes como sequedad en la piel y en las mucosas, lo que puede generar algunas dificultades al momento de tener relaciones sexuales.

  • Cuidado con los huesos: La menopausia puede estar acompañada con la osteoporosis gracias a la pérdida de masa ósea, aunque no sucede así en todos los casos. Lo más recomendable es consultar con un especialista quien podría autorizar una prueba de densitometría ósea.

  • Baños solares : Unos minutos en exposición de los rayos solares causan un efecto positivo por la cantidad de vitamina D que se recibe. Ésta ayuda a absorber el calcio que se digiere en la dieta.

El VicMujer garantiza obtener los nutrientes diarios, como el calcio, que ayudarán a combatir la posible aparición de la osteoporosis, como consecuencia de la menopausia.

  • Actividad física: Se puede comenzar acelerando el paso mientras se camina por al menos media hora, unas tres veces a la semana.

Entre los beneficios de esta actividad física, resalta el hecho de que ayuda a disminuir el colesterol malo, mejora la tensión arterial, combate el sobrepeso y la posible pérdida de masa ósea, además de la diabetes.

En un estudio al respecto, se demostró que un poco más de 60% de las mujeres que superan los 45 años de edad se encuentran preocupadas por los posibles cambios físicos y hormonales que experimentan cuando llegue la menopausia.

Pero, también, están conscientes de que al asumir hábitos saludables pueden aminorar la sintomatología de la menopausia.

Atención con las proteínas

Además de balanceada, la dieta debe ser rica en calcio. Se hace imperativo evitar el exceso de grasa y de carbohidratos, y es menester disminuir también la ingesta de café.

En relación con las proteínas, éstas pueden adelantar la menopausia y traer consigo enfermedades que bien se pueden evitar al controlar su consumo.

En el diseño o elaboración de la dieta diaria, las proteínas vegetales deben ser prioritarias ante las que provienen de los animales, especialmente previo a los 45 años de edad y, sobre todo, en las mujeres cuyas madres sufrieron de menopausia precoz.

El poder que poseen los vegetales es indudable. Investigaciones realizadas por profesionales de la salud, dieron como resultado que ingerir vegetales ricos en proteínas son efectivos para combatir la posible aparición de la menopausia precoz.

Las cifras indican que este problema afecta a una de cada 10 damas, pero este número podría ser mayor.

Entre tanto, otra publicación realizada confirmó la afirmación anterior, pues se determinó que las mujeres que regularmente consumen 6,5% de sus calorías diarias en proteínas vegetales corren un riesgo 16% menor de sufrir un adelantamiento de la menopausia, en comparación con quienes ingieren menores cantidades de proteínas vegetales.

Esto significa que al tomar una dieta de unas 2.000 calorías diarias, habría que consumir al menos cuatro raciones de proteínas vegetales, es decir, 32,5 g aproximadamente.

Otro dato a favor de la ingesta de las proteínas de origen vegetal es que el mismo estudio arrojó el siguiente resultado:

Quienes toman una cantidad similar al 9% del total de calorías consumidas en un día, presentan un cociente menor de envejecimiento prematuro del ovario, en comparación con quienes sólo consumían menos de 4%.

El VicMujer contiene una eficaz mezcla de proteínas vegetales y animales que aportan el requerimiento de aminoácidos esenciales, necesarios para complementar la dieta diaria.

Proteínas vegetales vs.  proteínas animales

El 75% de las proteínas que se ingieren deberían provenir de los vegetales, mientras que el restante 25% debe ser de origen animal. Esta afirmación la establece la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Entre las razones destaca el hecho de que son más fáciles de digerir, en la mayoría de los casos apenas tienen grasas saturadas y colesterol, además de los minerales, fibras y vitaminas, entre otros varios nutrientes en favor de la salud general.

Obviamente, también se considera el efecto contra el adelanto de la menopausia.

Sin embargo, las proteínas vegetales están exentas de aminoácidos esenciales, es decir, todos aquellos que el organismo no sintetiza por su cuenta y, por ende, necesita adquirir a través de los alimentos. Las proteínas animales sí pueden suministrar esos aminoácidos.

No obstante, es posible llevar a cabo combinaciones que solventen esta situación como por ejemplo ingerir legumbres con un cereal como el arroz.

Los vegetales con la mayor fuente proteica son:

  • La quinoa: Definitivamente es uno de los vegetales con mayor cantidad de proteínas. Con tan solo unos 60 g es capaz de aportar 9 g de proteínas denominadas de alto valor biológico, por contener todos los aminoácidos esenciales.  

  • La soja: Es la legumbre que contiene mayor cantidad de proteínas completas. Al ingerir unos 70 g es capaz de proporcionar 24 g de proteínas.

  • El tofu o el tempeh, también contienen proteínas completas.

  • Los cereales integrales:  Aporta mayor beneficios consumir la versión integral del trigo, el maíz, la avena y el arroz entre otros cereales. En el caso del arroz integral, por ejemplo, una ración de 60 g posee 4,5 g de proteínas en comparación con la versión refinada que sólo aporta 1,62 g.

  • Las legumbres:  Cerca del 25% del peso de las lentejas, garbanzos y alubias es proteína. Éstos se pueden mezclar con cereales integrales, como el arroz, para poder obtener los aminoácidos faltantes.

  • Los frutos secos: Los cacahuetes (maníes) figuran como los frutos secos con mayor cantidad de proteínas, también están las almendras, pistachos, anacardos y piñones. Con tan sólo un puñado de estos frutos, cerca de 25 g, se pueden obtener 9 g de proteínas.

La cantidad de proteína que se debe ingerir varía de acuerdo a la persona, edad, estatura y peso, entre otras consideraciones.

En el caso de los adultos, lo más recomendable es que se consuma al menos 0,8 g de proteínas, diariamente, por cada kilo. Es decir, si la báscula marca 75 kg se deben consumir 60 g de proteínas, tanto de origen animal como vegetal, priorizando esta última.  

Consecuencias indeseables

Por otro lado, además de las posibilidades de un deterioro en los huesos, la menopausia temprana puede traer consigo los siguientes inconvenientes:

  • Osteoporosis: La menopausia es responsable del declive en los niveles de estrógenos, determinantes en la  absorción del calcio y, en consecuencia, el fortalecimiento de los huesos.

Por consiguiente, ante la disminución de estrógenos también se produce la pérdida de masa ósea, lo que, a su vez, conlleva a padecer de osteoporosis.

  • Padecimientos cardiovasculares: De acuerdo con una investigación publicada respecto a la menopausia, se demostró que cuando ésta se produce antes de los 45 años de edad, la posibilidad de sufrir algún tipo de cardiopatía aumenta hasta 50%.

Esto se debe a que cuando desciende la producción de las hormonas estrogénicas se acumulan placas en las arterias lo que podría generar problemas cardiovasculares.

  • Diabetes: En un estudio realizado a 4.000 mujeres en Holanda se demostró que quienes alcanzaron la menopausia antes de los 40 años de edad, tenían cuatro veces mayor posibilidad de sufrir de diabetes tipo 2, en comparación con quienes dejaron de menstruar a los 55 años.

Mientras que las damas que tuvieron la menopausia entre los 40 y 44 años de edad, aumentaron 2,4 veces estas probabilidades.

  • Deterioro cognitivo: Dejar de menstruar tempranamente también se ha relacionado con la posibilidad de sufrir de alzheimer.

El VicMujer es un producto  fabricado especialmente para la salud femenina, con un grupo de vitaminas, hierbas naturales  y minerales que aportan a las damas beneficios diarios como son el aporte de nutrientes esenciales para su salud.

Ojo con las proteínas animales

Existen diferentes dietas que prometen la pérdida rápida de peso a través del consumo de proteínas que provienen de los animales.

No obstante, este tipo de dieta, que deja a un lado las proteínas de origen vegetal, son un riesgo para la salud, puesto que ciertamente es posible bajar de peso de manera acelerada, pero en la mayoría de los casos se debe a la pérdida de líquidos y masa muscular en lugar de grasa. Además, trae consigo mareos, vómitos, debilidad y hasta estreñimiento.

Con la gran cantidad de grasas saturadas que posee, la carne roja aumenta los niveles de colesterol malo, triglicéridos y el ácido úrico, lo anterior pavimenta el camino para sufrir enfermedades cardiovasculares.

Por otra parte, se ha demostrado que las dietas altas en proteínas animales producen la descalcificación de los huesos, afectan riñones y el hígado, órganos que se ven obligados a trabajar más para eliminar el exceso de proteínas del cuerpo.

Lo anterior no quiere decir que se deben eliminar las proteínas animales de la dieta pues, estas son importantes para el correcto funcionamiento del organismo ya que forman tejidos, hemoglobina y defensas, entre otros beneficios.

En ese sentido, lo más recomendable es consumir carnes blancas como el pollo y el pavo, entre otros; el pescado y los huevos también son una gran fuente de proteínas, además de otros nutrientes que fácilmente se pueden combinar con las proteínas vegetales.

Las carnes rojas se pueden ingerir pero dos veces a la semana como máximo, entre tanto, es conveniente evitar los embutidos.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *