¿Para qué es bueno el té verde? Aquí está la respuesta

¿Para qué es bueno el té verde? Aquí está la respuesta

Última actualización: 24-02-2019. Equipo Nutricioni

La cultura asiática ha tenido en altísima estima al té verde desde hace siglos, reconociendo en esta bebida estimulante y agradable al paladar un gran potencial terapéutico.

Por ello en Asia existen numerosos rituales dedicados a su ingesta.

Los chinos le han atribuido al té verde propiedades para reducir la fatiga y el estrés, aclarar la mente, aumentar el estado de alerta y promover el buen estado de ánimo.

té verde sobre esterilla de bambú, Tetera y taza de té verde herbal en bambú con fondo blanco de mesa. sobre la luz

Nada como degustar una taza de té verde ya sea a solas, acompañado de buena música o rodeado de amigos y participando de una buena conversación. Y es que el té se ha convertido en una de las bebidas más populares del mundo, junto con el café, el vino y la cerveza.

Durante los últimos años, la atención de los expertos se ha volcado en las propiedades de los alimentos para investigar a conciencia sus características, composición y propiedades.

De esta manera, a través de estudios clínicos, se han corroborado beneficios que la medicina tradicional ya había establecido en alimentos de uso común como el ajo, la cebolla, la cúrcuma, la miel, las semillas de uva y el té verde.

En particular, los investigadores occidentales se han sentido intrigados por la posible correlación entre la menor tasa de enfermedades que presentan algunas poblaciones asiáticas consumidoras de grandes cantidades de té verde y las propiedades de este.

¿Qué contiene el té verde que lo hace tan beneficioso para salud? Vamos a contarle lo que sabe acerca de esta popular bebida y todo lo que puede aportar al bienestar de los consumidores.

¿Qué diferencia al té verde de otros tipos de té?

Dada la popularidad del té en todo el mundo, se le ha llamado a todo tipo de infusión herbal. Una infusión se prepara vertiendo agua en ebullición sobre hojas y flores de plantas, tanto frescas como secas.

Este procedimiento desde luego, puede llevarse a cabo con muchas plantas. Así tenemos el té tradicional, y también el té de manzanilla, de tilo y de muchas otras plantas más.

El té que hoy nos interesa es el que proviene de las hojas del arbusto Camellia sinensis, oriundo del sur de China y hoy en día cultivado en todas las regiones tropicales y subtropicales del mundo.

Todos los tés provienen de esta planta. La diferencia está en cómo se procesan las hojas y desde luego el tipo de suelo, el clima, la estación del año y demás factores climáticos y geográficos que influyen en todo cultivo.

Las principales variedades de té son:

  • Té negro
  • Té verde
  • Té blanco
  • Té oolong
  • Té pu-erh

La taza de té que el lector tiene frente a sí comienza con la siembra de la planta Camellia sinensis en suelos ácidos y climas húmedos. Hay que esperar unos 3 años, para comenzar a recolectar las hojas de los extremos de las ramas.

Una vez recolectadas se procesan para dar lugar al té. En el caso del té negro tradicional, las hojas deben fermentarse en un proceso que tarda entre 10 y 20 horas, luego del cual las hojas se secan, se trituran y se vuelven a secar.

Durante este proceso se producen unas sustancias llamadas teaflavinas, que le dan al té negro su color característico.

Para el té verde en cambio, se utilizan hojas menos desarrolladas, las cuales se secan rápidamente sin que tenga lugar la fermentación. Con esto el contenido original de la hoja es preservado. Las hojas así tratadas se trituran y empacan para su uso.

Como las hojas de té verde no han sido fermentadas, las teaflavinas no se producen y el color de la infusión es de color amarillo verdoso. Existen numerosas variedades de té verde, que reciben su nombre del lugar donde fueron cultivadas.

Los principios activos del té le confieren sus propiedades a esta infusión

El arbusto Camellia sinensis, al igual que todos los seres vivos, mantiene la vida gracias al metabolismo, una sucesión continua de reacciones químicas en las cuales la planta absorbe y procesa los nutrientes obtenidos del entorno.

Las plantas tienen mecanismos de defensa propios, con los cuales hacer frente a la competencia de otras plantas, las condiciones climáticas y de suelo, y los ataques de insectos y animales.

El té verde debe sus propiedades a la presencia de los polifenoles y de la teína, sustancia idéntica a la cafeína, perteneciente al grupo de las xantinas.

Hasta ahora se han identificado unos 8000 polifenoles aproximadamente, y el interés en estos compuestos reside en su intensa actividad antioxidante.

Los polifenoles pueden clasificarse como flavonoides y no flavonoides. Los del té son flavonoides en su mayoría.

Los principales flavonoides contenidos en el té verde son las catequinas, responsables de los beneficios atribuidos a esta popular infusión. También hay varios tipos de catequinas en el té, siendo las más importantes:

  • Epicatequina (EC)
  • Epigalocatequina (EGC)
  • Galato de epicatequina (ECG)
  • Epigalocatequina galato (EGCG)

De entre estas catequinas, la Epigalocatequina galato (EGCG) es la más poderosa. Y de todas las variedades, es el té verde el que la contiene en mayor proporción. Y eso lo hace tan especial.

La proporción de catequinas en las hojas depende de las condiciones de cultivo de la planta y el proceso de preparación del té.

Por su parte las xantinas se encargan de estimular y energizar el organismo. La teína no es la única xantina presente en el té, ya que éste contiene también teofilina y teobromina.

Podemos resumir la composición media del té verde de la siguiente forma:

  • Polifenoles: diversas catequinas
  • Aminoácidos libres: teanina, arginina
  • Vitaminas: mayormente del complejo B, vitaminas C y K
  • Minerales: calcio, selenio, cromo, magnesio, manganeso, hierro, cinc, fósforo, potasio.
  • Otros polifenoles: catecoles, taninos, quercetina, kaempferol
  • Acidos: cafeico, gálico, clorogénico.
  • Fibras

Muchos de estos compuestos también tienen propiedades antioxidantes, como la vitamina C, la quercetina y el ácido clorogénico.

Todos estos antioxidantes poseen un gran potencial para prevenir enfermedades degenerativas, ya que numerosos experimentos llevados a cabo con extractos de té verde así lo demuestran.

Y ello es debido a que el té verde conserva intacta su reserva de antioxidantes, gracias a que el tiempo de fermentación es tan breve.

Buenas razones para tomar té verde

El té verde es versátil. Puede consumirse caliente o frío, solo o en combinación con otras hierbas beneficiosas. O agregarse a licuados y bebidas frutales para darles un toque estimulante.

He aquí buenas razones para tomarlo ya mismo:

Aleja la fatiga

La cafeína contenida en el té verde estimula  el sistema nervioso, aumenta la energía y disipa el cansancio. Los efectos de la teína son menos intensos que los de la cafeína, dando lugar a una suave sensación de euforia sin causar exceso de inquietud.

Es antiinflamatorio

El té verde inhibe el factor de necrosis tumoral alfa, una citoquina pro-inflamatoria que en general es beneficiosa, pero también capaz de promover enfermedades inflamatorias como la artritis reumatoide, cuando se descontrola.

Combate el dolor de cabeza

El  té verde mejora la circulación periférica y  produce vasoconstricción craneal, además tiene efectos antiinflamatorios, siendo muy recomendable en el alivio de dolores de cabeza de diversa intensidad, incluyendo los tensionales hasta los migrañosos.

Disminuye el colesterol

Los polifenoles son reguladores de los niveles de colesterol. Estudios poblacionales realizados en Japón, un país consumidor de grandes cantidades de té verde, señalan que una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares.

Aún no es claro el mecanismo de acción del té verde en este caso, y habría que tomar en cuenta muchos factores más, como por ejemplo los aportes que hace la dieta de los japoneses, para establecer conclusiones definitivas.

Evita enfermedades cardiovasculares

Además de ayudar a regular los niveles de colesterol, el té verde tiene actividad como antiagregante plaquetario, de tal manera que facilita la circulación de la sangre, disminuyendo el riesgo de enfermedades coronarias.

La lista de razones para tomar té verde crece todos los días

Hay muchas más razones para tomar té verde. Todas se traducen en beneficios inmediatos para la salud:

El té verde combate la obesidad

El té verde posee propiedades termogénicas que se han puesto de manifiesto en algunos estudios. Los compuestos termogénicos elevan la temperatura corporal y contribuyen a quemar calorías.

El aumentar el gasto energético del organismo hace del té verde una bebida altamente recomendable para bajar de peso.

El té verde es neuroprotector

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa. Actualmente se cree que desarrollo está vinculado a la acumulación en el cerebro de un péptido denominado β-amiloide, el cual ejerce una acción dañina para las neuronas e interrumpe la comunicación entre ellas.

El estrés oxidativo tiene mucho que ver con ello. En la búsqueda de una cura, los investigadores han comprobado que la EGCG presente en el té verde inhibe el aumento del péptido β-amiloide en modelos animales.

Aunque aún falta mucho para asegurar que los efectos sean los mismos en los seres humanos, los resultados han sido alentadores. Y el té verde puede comenzar a tomarse de inmediato.

Previene el mal de Parkinson

El mal de parkinson es causado por el deterioro de las neuronas denominadas neuronas dopaminérgicas, encargadas de producir dopamina.

Los polifenoles antioxidantes del té verde tienen un efecto protector sobre las neuronas dopaminérgicas. Así se ha comprobado en experimentos realizados con ratones, en los cuales el extracto de té verde neutralizó las neurotoxinas causantes del daño.

Excelente para la piel

Las compresas hechas con el té verde son eficaces para reducir las inflamaciones de la piel.. Experimentos en modelos animales confirman su efectividad para proteger los tejidos de la acción nociva que tienen los rayos UV.

Más experiencias llevadas a cabo con células de piel humana, señalan que la EGCG mejora las funciones celulares y prolonga la vida de las células.

El té verde combate el estrés

Muchas personas afirman que el disfrutar de una buena taza de té verde tiene efectos calmantes y relajantes.

Es una afirmación que tiene apoyo científico. El té verde contiene L-teanina, un aminoácido precursor de neurotransmisores asociados a la tranquilidad y al bienestar.

¿Cómo ayuda el té verde al sistema inmune?

Este es un punto importante. El suplemento natural CelProtek ha sido creado para apoyar la función inmune y contiene té verde entre sus ingredientes. Esto es debido a la efectiva acción de las catequinas antioxidantes del té verde.

¿Cómo ayuda esto al sistema inmune? Vamos a profundizar un poco.

Es sabido que el proceso de la vida requiere aportes continuos de energía mediante procesos químicos de oxidación.

Cuando se llevan a cabo estas reacciones se producen radicales libres, sustancias de naturaleza inestable que tienen a reaccionar con otras moléculas para tomar los electrones que necesitan para equilibrarse. Pero de esta forma los radicales libres dañan las células.

El organismo es capaz de hacer uso de los radicales libres cuando necesita acabar con patógenos que amenazan su integridad. Sin embargo la cantidad de radicales libres, bien sea porque el organismo los produzca en exceso o lleguen desde afuera, puede salirse de control.

El resultado de esto es el estrés oxidativo, cuya consecuencia es el envejecimiento de los tejidos.

Pues bien, los antioxidantes tienen un rol esencial para evitar que estos daños a las células y los tejidos sucedan. Y resulta que como hemos mencionado insistentemente, el té verde es rico en antioxidantes.

Los polifenoles del té verde son estupendos colaboradores del sistema inmune, además de ser antiinflamatorios. Por lo tanto ejercen una acción reguladora muy beneficiosa sobre nuestro sistema defensivo.

El suplemento natural CelProtek está formulado especialmente para ayudar al sistema inmune y fortalecer su función defensiva, ya que es capaz de activar las enzimas antioxidantes endógenas del organismo como la glutatión S-transferasa.

Por eso cuenta entre sus ingredientes con hojas de té verde, cuyas catequinas ayudan a proteger los tejidos del organismo.

Los polifenoles, como hemos mencionado también, n o son exclusivos del té verde. Otras plantas los poseen en mayor o menor medida.

Para que sean efectivos el organismo debe poder aprovecharlos en gran cantidad. CelProtek contiene cúrcuma, selenio, vitaminas C y E, quercetina, semilla de uva, corteza de pino y licopeno.

Su acción conjunta hace que CelProtek tenga un impacto increíblemente positivo en el sistema inmune de las personas.

Evidencia científica que apoya el uso del té verde

Hasta los momentos, la mayor parte de los científicos cree que las ventajas del té verde se deben sobre todo a la epigalocatequina galato (EGCG). Veamos los hallazgos más interesantes:

  • Un estudio realizado en la Universidad de Kyushu, en Fukuoka, Japón, sobre la salud bucal de unos 1000 participantes entre 49 y 59 años, asegura que mediante el té verde es posible tener dientes más sanos.

Los que consumían té verde con regularidad mostraron la mejor salud dental, con menos sangrado de encías y otros problemas.

  • El té verde retarda el crecimiento de células cancerosas originadas por químicos y radiación ultravioleta, en modelos animales, tanto si se ingiere, como si es aplicado tópicamente.
  • Científicos de la Universidad Tohoku en Sendai, Japón, contaron con unos 40 mil voluntarios entre 40 y 79 años, de quienes hicieron un seguimiento a lo largo de 11 años. Los voluntarios se encontraban sanos al momento de iniciar el estudio.

A lo largo del estudio falleció aproximadamente un 10% de los voluntarios. De los restantes, aquellos consumidores frecuentes de té verde tuvieron en promedio un 26 % menos de enfermedades cardiovasculares que los no consumidores.

  • Otra investigación en Japón concluye que el té verde disminuye la tasa de crecimiento de algunas células cancerosas del pulmón en humanos.
  • Un estudio señala que la epigalocatequina galato es capaz de prevenir cáncer inducido por radiación UV.
  • En 2002, un estudio en Saitama, Japón, que contó con la participación de 393 personas, encontró que el infarto de miocardio es menos prevalente entre los consumidores habituales de té verde. Ello sugiere un papel protector por parte de las catequinas del té verde.
  • Los polifenoles presentes en el té verde evitan la proliferación de células cancerosas e inducen la apoptosis o muerte celular de las mismas, ya que interrumpen el suministro sanguíneo que las alimenta (angiogénesis).
  • Una investigación ha corroborado el hecho de que un grupo de personas con lesiones orales precancerosas, tuvo mejoría gracias a un tratamiento con té verde aplicado tópicamente, en comparación al grupo control, que recibió un placebo.
  • Los fumadores empedernidos que consumen té verde, disminuyeron los niveles de 8-hidroxideoxiguanosina (8-OHdG) en la orina, una proteína asociada a un mayor riesgo de cáncer.

Estas investigaciones apoyan el uso del té verde como un complemento indispensable para la buena salud.

Y qué mejor forma de aprovecharlo que mediante el suplemento CelProtek, un protector natural del sistema inmune que ayuda a prevenir las enfermedades infecciosas y degenerativas.

Para disfrutar al máximo una taza de té verde

Los beneficios de las infusiones, entre las cuales se encuentra el té verde, toman tiempo en manifestarse. Son duraderos y efectivos, pero el consumo debe ser continuo.

La infusión se prepara vertiendo unos 3 gramos de té de verde por cada taza de agua que va desde caliente hasta hirviendo. Hay varias opciones: la tradicional bolsita, las hojas finamente trituradas o un poco más informal: emplear hojas y ramas.

La temperatura del agua es importante para una infusión de óptima calidad. En todo caso evite que la infusión hierva.

Incluso algunas variedades de té verde requieren de cierto rango de temperatura, usualmente entre 70 y 85 ºC, durante 2 a 3 minutos para desarrollar todo su sabor al máximo. Luego puede añadir leche, unas gotas de jugo de limón y endulzar al gusto.

De 3 a 5 tazas de té verde al día son necesarias para que sus polifenoles vayan surtiendo efecto en el organismo.

Normalmente, como parte de la dieta, el té verde carece de contraindicaciones. Sin embargo conviene tener en cuenta algunas condiciones especiales:

  • Personas sensibles a la cafeína, pueden manifestar insomnio, irritabilidad, inquietud, nerviosismo, náuseas y malestar estomacal.
  • Quienes toman estimulantes para el sistema nervioso, pueden ver potenciados sus efectos al consumir el té verde, debido a su contenido en xantinas.
  • El té verde debe evitarse cuando se consumen anticoagulantes, o al menos tomarlo con mucha precaución, ya que contiene vitamina K, lo que aumenta el riesgo de hemorragias.
  • El té verde tiene propiedades diuréticas, de la que deben estar al tanto quienes consumen medicamentos diuréticos.
  • Otras condiciones que deben ser tomadas en cuenta antes de ingerir mucho té verde son las insuficiencias renales y hepáticas. En estos casos es conveniente consultar al médico, nutricionista o farmaceuta.

té verde relajante y puesta sol, Taza de té verde y frascos de vidrio con hojas de té verde fresco en la mesa de madera y las plantaciones de té

  • En caso de problemas cardiovasculares severos como insuficiencia cardíaca o arritmias graves, grandes cantidades de té verde pueden agravar la condición.
  • Si es propenso al insomnio, evite el té verde después de las 6 de la tarde.
  • La teína irrita la mucosa gástrica en las personas con úlceras.

Siguiendo estas recomendaciones, todos pueden aprovechar los extraordinarios beneficios que tiene el té verde para la salud.

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