Obesidad: un estilo de vida, un problema de salud

Obesidad: un estilo de vida, un problema de salud

Última actualización: 18-02-2019. Equipo Nutricioni

Una persona obesa es aquella que tiene un exceso de grasa en su cuerpo. Todos los seres humanos poseemos más o menos una cantidad de grasa que se toma de los alimentos, de la cual una parte nos sirve para producir energía y la otra que sobra se almacena y sirve de material de reserva, y la dispone el cuerpo cuando lo necesite.

La grasa de reserva se deposita debajo de la piel de todo el cuerpo, sobre todo debajo de la piel del vientre, de las nalgas, muslos, etcétera. Como todas las cosas almacenadas, es capaz de aumentar y disminuir.

Esta grasa acumulada bajo la piel y en otros lugares del cuerpo, cumple varias funciones, por ejemplo, protege contra el frío, protege los órganos internos contra choques y golpes, dar forma y tersura al cuerpo, ayudar a sostener ciertos órganos, ya sea como la grasa que rodea los riñones, sostiene a estos en su sitio.

Hoy en día la obesidad se mide según el índice de masa corporal (IMC) que se calcula dividiendo el peso por la altura al cuadrado, la persona con un índice mayor a 30 es considerada obesa.

Sabemos que toda la grasa de nuestro cuerpo es proveniente de los alimentos y hay alimentos que son ricos en grasas y otros no.

Cuando los alimentos llegan al intestino son digeridos, una parte de la grasa que contienen es absorbida y distribuida por todo el cuerpo por medio de la sangre.  Al quemarse esta grasa dentro del cuerpo produce calor, fuerza muscular, etcétera.

Recordemos que cuando ingerimos más grasa de la que el cuerpo necesita, no le queda otro recurso que almacenarla debajo de la piel.

Ahora bien, la acumulación de grasa en el cuerpo depende generalmente de la cantidad de féculas y azúcares que contenga la alimentación pues el exceso ingerido de estos se transforman en grasa.

¿Qué es la obesidad?

En definición, la obesidad es la acumulación excesiva y anormal de grasa corporal nefasta para la salud.

Hoy en día este es uno de los mayores problemas a nivel mundial considerado como epidemia por la Organización Mundial de la Salud, afectando a niños, jóvenes y adultos.

Las consecuencias de la acción de las sustancias perturbadoras sobres nuestros antepasados, se transmiten en parte por herencia y la obesidad no es excepción a esta ley general.

El comer en exceso es la causa más frecuente e importante de esta enfermedad, comer de todo y no frenar el apetito conlleva a ella.

La obesidad es uno de los mayores problemas de salud actualmente porque alrededor del mundo hay más o menos 1.900 millones de personas que sufren de sobrepeso y esto se va extendiendo; esta cantidad de personas es el 39 por ciento de la población mundial.

La obesidad se produce cuando una persona consume más calorías que las gastadas. Este es un desequilibrio que se atribuye al cambio de costumbres alimenticias y a la poca actividad física.

El cuerpo cuando tiene grandes periodos de inactividad y además recibe alimentos en grandes cantidades comienza a crear almacenes de energía debajo de la piel y alrededor de los órganos en forma de depósitos grasos, entonces si esta situación continúa por mucho tiempo la acumulación de grasa se vuelve excesiva y puede provocar varias enfermedades, entre ellas la obesidad.

En las mujeres el embarazo es el principal determinante regulador de la obesidad, aunque la mayoría pesan sólo un poco más un año después del parto, un 15 por ciento pesan 5 kilos más con cada embarazo.

Un estilo de vida, un problema de salud

Nos encontramos en el siglo XXI y todavía hay muchas personas que consideran el exceso de peso como un estado de salud floreciente, esto es debido a que consideran ser gordo con ser una persona “rica” y acomodada, quedando los problemas de salud y enfermedad aparte.

Este realmente es un problema por el estilo de vida de las ciudades. La es el muy común modo de vivir en ellas y de igual forma el consumo de comidas con calorías vacías.

Incluyamos en las causas de obesidad que el aumento de los niveles de estrés, la alteración de las conductas de sueño y un uso más generalizado de medicamentos que promuevan el aumento de peso.

Los problemas, el trabajo, el tránsito, las dificultades del día a día que llevan a las personas a producir estrés, un estado que puede llegar a ser crónico.

Los efectos del estrés sobre el apetito y preferencias alimentarias varían entre las personas, con algunas personas que experimentan un aumento de peso durante los períodos de estrés, mientras que otros tienen una reducción del apetito.

Llevar una vida sedentaria es otra causa de la obesidad, la mayoría de las personas pasan todo el día en sus trabajos sentadas frente a un computador, algunos comen frente a ellos, otros salen por algo rápido de comer para volver al trabajo.

También el tiempo libre lo toman para descansar y comer en casa, viendo televisión, sin ningún tipo de actividad física. La vida sedentaria produce obesos.

La obesidad afecta a los niños debido a que también los padres no cuidan los alimentos que les dan a ingerir, esto pasa por muchas causas, ya sea porque los padres tienen días muy ocupados y les preparan lo que es más rápido.

También que sirvan comida en exceso a sus hijos, que tengan más tiempo frente a la televisión que en un parque, a los videojuegos, tablets, comer muchos dulces y el factor hereditario son otras causas en la obesidad infantil.

En los comerciales en TV se incita al consumo de consumo chatarra, mas no ocurre lo mismo para fomentar estilos de vida y de alimentación saludables y sostenibles. Ante esto es lógico que la obesidad se extienda como un problema de salud pública en algunos países desarrollados o en vías de desarrollo.

Mayormente es más fácil salir a comer algo rápido que preparar una comida sana en casa. Las comidas que compramos fuera de casa tienen un exceso de sal lo que es perjudicial para la salud.

Inconscientemente en las personas obesas hay una intención de conservar una conducta o malos hábitos de comer. Esto, aunque suene raro, es cierto y muy conocido.

La obesidad que se presenta después del casamiento, es bastante frecuente y se manifiesta más en la mujer, esto es debido a varios factores, entre ellos la tranquilidad y estabilización de la vida familiar.

De otro modo encontramos bastantes personas que pueden accidentalmente volverse obesas por comer demasiado en un tiempo, pero vuelven al peso normal en cuanto regulan su alimentación sin colocar demasiadas restricciones.

La obesidad y sus complicaciones

La dificultad para respirar, el aumento de la sudoración, ronquidos, dificultad para conciliar el sueño, cansancio excesivo, dolores de espalda y en las articulaciones, hipertensión, diabetes tipo 2, colesterol alto, enfermedades del corazón, y más.

Este es el coctel de complicaciones que padece una persona obesa.

La mortalidad entre los obesos es mucho mayor que en las demás personas, viven menos que aquellas con pesos adecuados a su talla y edad.

La obesidad también es un factor de riesgo en algunos tipos de cáncer, tales como: cáncer de mama, de colon, riñón y cáncer de esófago.

Se cree que muchas de las alteraciones metabólicas de la obesidad están causadas por la grasa visceral abdominal, la cual conduce a un aumento de concentración de ácidos grasos libre en la vena porta.

Esto es a consecuencia de un aclaramiento reducido de insulina por el hígado, resistencia a la insulina hiperinsulinemia e hipertensión, esta secuencia de hechos es la que lleva a la diabetes, dislipidemias y finalmente a arteriopatía coronaria.

Estas complicaciones de la obesidad ponen de manifiesto una paradoja, ya que la mayoría de las personas que reciben tratamiento son mujeres, las cuales son mucho menos susceptibles a padecer complicaciones que los hombres.

Los hombres que necesitan tratamiento no suelen recibirlo.   

Hay que saber que la obesidad sin tratamiento tiende a progresar y en el transcurrir de los años los objetivos y métodos de tratamiento de la obesidad han cambiado radicalmente.

Cuando la obesidad es muy grave con un IMC mayor de 40 los procedimientos quirúrgicos son el tratamiento de elección.

Algunas recomendaciones

Primeramente es obvio recomendar que para una tener una buena salud es importante también tener una alimentación sana y balanceada.

La persona es lo que come. Incluir alimentos naturales en el día a día es importante, consumiendo vegetales, frutas, eliminando las comidas chatarras, el exceso de sal, productos de panadería, grasas y bebidas dulces, poco a poco puede ir mejorando su calidad de vida.

Entre las soluciones para la obesidad que más se recomiendan, nos encontramos con que resulta muy eficaz el distribuir cinco comidas a lo largo del día, eso sí, bien balanceadas.

Como padres se les debe inculcar a los niños las comidas que los ayudarán en su crecimiento, para que estén sanos y fuertes. El comprar comida más sana y no procesada y tomarse un tiempo para prepararles a sus hijos buenas comidas contribuirá con su salud y también en el rendimiento diario.

La alimentación de sus hijos es tan importante como la suya, tome su tiempo para comer en familia y vigilar los alimentos que se consumen.

Comer en porciones normales y no exageradas también es una buena recomendación y establecer horarios fijos para las comidas y evitar picar entre horas.

Bebidas perjudiciales

Las bebidas que son perjudiciales y hay que reducir o evitar son las siguientes: vino, cerveza, licores, sidra, o sea, toda clase de bebidas alcohólicas.

Con moderación puede tomarse algo de café y de té, tomar agua es lo más recomendable para una persona obesa.

El alcohol tiene mayor poder de engordar cuanto más diluido se toma, como los vinos flojos y la cerveza, porque también de estas bebidas se toma mayor cantidad.

La cerveza contiene además del alcohol, sustancias nutritivas que contribuyen a la gordura. En los vinos especiales y otros hay sustancias aromáticas que contribuyen a excitar el apetito.

Es frecuente que las personas que son obesas y aficionadas a las bebidas alcohólicas hagan comidas fuertes, en las que abundan las especies, embutidos, fiambres, platos muy grasos, etcétera. Todos estos factores son perjudiciales.

El ejercicio es esencial

Es conocido que el ejercicio físico sirve para quemar y eliminar el exceso de grasa y de este modo disminuir de peso, es una parte esencial para una vida sana.

Pero claramente no es suficiente por sí sólo, así como una alimentación sana evita que entre demasiada grasa, el ejercicio sirve para quemar y destruir la que está en exceso. Entonces la alimentación y el ejercicio se complementan mutuamente en sus beneficiosos efectos.

Haga mucho ejercicio, salga a un parque, salte la cuerda, haga bailoterapias, juegue con su familia al aire libre, haga planes deportivos fuera de casa, muévase y verá que mejorará su salud tanto física como mentalmente.

Si su trabajo queda cerca de su casa, puede evitar usar el vehículo e irse caminando, aparte de ser buen ejercicio físico lo es mentalmente, despeja su mente y libera estrés.

A pesar de todos estos consejos también es muy difícil solucionar radical y definitivamente el problema de los obesos sin resolver los otros problemas de su vida y su salud, por eso todo esto debe estar equilibrado.

Es preciso saber cómo llegar a conseguir un cuerpo sano y vigoroso, una mente clara y equilibrada, una vida emocional armónica y una paz interna.

Comprendamos que debemos cambiar es el estilo de vida, varias investigaciones actuales recomiendan olvidarse del peso y centrarse en llevar hábitos saludables, también luchar con esa cultura que llevan las ciudades de ingerir comida rápida.

Hoy en día conociendo todas estas características de la obesidad y suprimiéndolas, obtenemos muchos mejores resultados, más rápidos y definitivos.

Referencia:

El Manual Merck (1999). Ediciones Harcourt.

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