Obesidad: conozca sus riesgos y cómo prevenirla

Obesidad: conozca sus riesgos y cómo prevenirla

Última actualización: 19-01-2019. Equipo Nutricioni

La obesidad prácticamente se ha transformado en una epidemia en muchos países. Es un problema que trae consigo enfermedades que afectan decisivamente al organismo.

Y además afecta  la autoestima y el comportamiento de quienes la tienen, ya se trate de niños o de adultos.

Sabemos en qué consiste: exceso de tejido adiposo en diferentes partes del cuerpo, en total desacuerdo con los cánones actuales de la apariencia.

Más preocupante aún es que la obesidad agudiza condiciones como la diabetes, la artritis, los problemas cardiovasculares, así como enfermedades gastrointestinales. Incluso puede influir como factor de riesgo en diferentes tipos de cáncer.

No solo es un problema estético, sino definitivamente de salud. ¿Cómo combatirla? A lo largo de este artículo iremos desvelando algunos de sus aspectos.

La obesidad: ¿en qué consiste?

Hay grados y grados en cuanto al exceso de peso se refiere. Por eso cabe preguntarse: ¿cuándo una persona se considera obesa?

Los expertos señalan que una persona es obesa cuando supera en un 20% su índice de masa corporal normal. Con la excepción de las personas que tienen mucha masa muscular.

La obesidad puede producirse debido a diferentes factores que incluyen desequilibrios alimenticios o predisposiciones genéticas, esta última representa un 30% de los casos de obesidad.

También puede originarse debido a problemas de salud como las disfunciones tiroideas, problemas emocionales, así mismo se relaciona con el sedentarismo y en general, el estilo de vida.

Se estima que un 70% de los casos de obesidad se deben a hábitos de vida poco saludables. Y esto es esperanzador, porque siempre se podrán realizar modificaciones para corregir la situación.

Por esta razón es importante mantener una alimentación equilibrada y hacer ejercicios con regularidad. La falta de una buena cultura alimenticia es un factor desencadenante de la obesidad.

En cuanto a la acumulación de tejido adiposo, puede variar dependiendo del biotipo de la persona y del sexo.

Por ejemplo, existen mujeres que tienden a acumular grasa en la parte superior del cuerpo mientras otras lo hacen con mayor énfasis en las caderas y piernas. A los hombres se les acumula en la cintura.

Muchos problemas de salud están asociados al exceso de peso aunque no sea evidente la relación. Por ejemplo la obesidad dificulta el sueño y descanso, ya que puede provocar apneas peligrosas.

La apnea obstructiva del sueño causa que se deje de respirar por algunos segundos mientras se duerme. Causa desde fatiga hasta problemas de presión arterial. Y las personas obesas son más susceptibles a padecerla.

Los problemas emocionales tampoco están lejos. La depresión hace su aparición tanto por causas biológicas como por la imagen corporal y la presión social por lucir delgado.

Cuando se sufre de obesidad es necesario reconocer el problema. Es una enfermedad médicamente reconocida, alrededor de la cual giran mucho tabúes y estigmas sociales.

Por eso, las personas que tiene este problema de salud tienden a aislarse, y sufrir de problemas emocionales, cuyo efecto es agravar la condición.

Tipos de obesidad

La obesidad se ha clasificado de acuerdo a diversos parámetros. Por ejemplo se consideran estos dos tipos:

  • Central, denominada también androide
  • Periférica o imoide.

La más peligrosa es la central, ya que la grasa acumulada en esta parte del cuerpo, como el abdomen y cintura, puede incrementar el riesgo de sufrir de enfermedades cardiovasculares y diabetes.

Por su parte, la obesidad imoide genera problemas en las articulaciones, ya que en este caso la acumulación de grasa se produce en la parte inferior del cuerpo.

El índice de masa corporal es importante. Se mide mediante una fórmula matemática la cual consiste en dividir el peso en kilogramos entre el cuadrado de la estatura en metros.

Este valor permite conocer aproximadamente en qué estado se encuentra con relación a su peso y proporción de grasa. He aquí un ejemplo:

Una persona de 1,70 m de altura que tenga un peso de 70 Kg tendrá un índice de masa corporal de 24,2.

IMC = 70/(1,7x1,7) = 70/ 2,89 = 24,2

Este es el indicador más utilizado en la práctica para estimar sobrepeso y obesidad.

De acuerdo a ello se tienen las siguientes categorías:

IMC bajo, con valores inferiores a 18,5. No se considera saludable.

Normopeso, es el estado ideal, en el cual el índice de masa corporal posee un valor entre 18,5 y 24,9.

Sobrepeso, exceso de peso que no indica obesidad, en este caso el IMC está comprendido entre 25 y 29,9.

Obesidad grado 1, es el primer estadio de obesidad e implica un bajo riesgo para la salud, con IMC es de unos 30 a 34,9. Aquí el tratamiento contra la obesidad resulta muy efectivo.

Obesidad grado 2, existe un riesgo moderado para la salud, el IMC puede variar entre unos 35 y 39,9.

Obesidad grado 3, considerada de alto riesgo para la salud. También se le denomina obesidad mórbida, en este caso el IMC sobrepasa 40.

Obesidad grado 4, es una obesidad mórbida extrema y requiere de un tratamiento urgente. El IMC supera 50.

La obesidad mórbida trae peligrosas consecuencias para su salud pudiendo ocasionar complicaciones que pueden poner en peligro la vida del paciente.

Enfermedades que produce la obesidad

La obesidad es una enfermedad en sí misma, pero a su vez incide sobre otros padecimientos, ya sea que los cause o agudizando sus síntomas, en caso que ya existan.

Algunos padecimientos que se exacerban u originan como consecuencia de la obesidad son los siguientes:

Diabetes, participa en su desarrollo e incrementa sus síntomas, además de participar factores de riesgo para este padecimiento como úlceras y escaras.

Hipertensión, el corazón debe bombear sangre más extensamente, con las consecuencias negativas que esto produce en la salud cardiovascular y a los riñones.

Accidentes cerebro vasculares, se sabe que es un factor de riesgo.

arritmias e incluso embolias pulmonares.

Problemas de colesterol y triglicéridos elevados, factores que desencadenan problemas vasculares y que son peligrosos para la salud del corazón.

Trastornos óseos y articulares, debido al peso excesivo que se ejerce principalmente sobre las extremidades inferiores, causando degeneración en las articulaciones, dolor e inmovilidad, por ejemplo osteoartritis.

Cálculos renales y hepáticos, perturbando el correcto funcionamiento de estos importantes órganos. Las insuficiencias renales por obesidad pueden alterar su forma de vida y también derivar en problemas como la incontinencia urinaria.

Cáncer, como los relacionados con el sistema gastrointestinal, por ejemplo el cáncer de colon. Además es factor de riesgo en el cáncer de útero y ovarios.

Dismenorrea y otros problemas menstruales, la obesidad puede generar problemas menstruales como reglas abundantes y dolorosas.

O por lo contrario, la ausencia de períodos menstruales, debido a producir desequilibrios hormonales, ocasionando incluso infertilidad.

Apnea de sueño o dificultad para respirar mientras se duerme, trastorno que puede ser muy desgastante, y que disminuye la calidad del descanso en el individuo.

Disminución de la esperanza de vida del individuo, estimada en unos tres años la esperanza de vida. Esta es una razón suficiente para tratar el problema de inmediato.

Depresión, la presión social que se impone sobre las personas que tienen exceso de peso genera un estado emocional negativo, aislamiento y ansiedad, derivando en en estados de depresión profunda.

Así mismo, incide el desequilibrio hormonal que esta enfermedad produce.

¿Cómo prevenir la obesidad?

Hay factores que se pueden controlar, cuando de obesidad se trata. Otras no, como la predisposición genética, pero sí hay medidas para tener una mejor calidad de vida, apariencia y salud.

A continuación hay algunas claves para prevenirla, porque esta es la mejor manera de evitarla:

  • Desarrollar una buena cultura alimenticia: cada quien debe informarse acerca de los requerimientos nutricionales para su cuerpo, y educar a sus hijos acerca de la manera correcta de alimentarse. Esto será invalorable el resto de sus vidas.
  • Asesorarse con el nutricionista, ya que este profesional le brindará los consejos adecuadas para alimentarse bien y mantener una buena dieta.
  • Chequeos periódicos con su médico, midiendo valores como colesterol en sangre, triglicéridos, glicemia y realizar chequeos en la tiroides.
  • Ejercicio físico regular, no solamente ayuda a quemar calorías, sino que tiene otros maravillosos beneficios en la salud, como mejorar el ambiente hormonal, estimulando la segregación de endorfinas y estimulando la producción de serotonina, así como de la hormona del crecimiento.

También contribuye a aumentar su masa muscular, lo cual mantiene el metabolismo acelerado y permite consumir mayor cantidad de calorías, ya que el músculo necesita más nutrientes que el tejido graso.

  • Evitar las dietas relámpago, estos regímenes “mágicos” prometen perder muchos kilos en poco tiempo, sometiendo al organismo a restricciones absurdas.

Estas dietas a la larga producen frustración, porque general el efecto yoyo, ganando más kilos de los que han perdido.

Por esta razón lo mejor es perder peso poco a poco a razón de medio kilo a la semana o cada quince días, y que estos sean de grasa y no debido a la pérdida de músculo, ya que lo anterior sólo daña su metabolismo.

  • Llevar una alimentación equilibrada, acorde a sus necesidades personales, rica en fibras provenientes de las frutas y vegetales, así como fuentes de energía, como los carbohidratos complejos presentes en productos integrales y verduras.

Son aconsejables las legumbres, cereales integrales y la avena, esta última es una gran fuente de fibra y vitaminas.

  • Mantener al mínimo el azúcar refinada, así como los productos procesados como chucherias, tortas, pasteles y hojaldres que contienen gran cantidad de grasa.
  • Preferir la carne magra, las carnes de aves y los pescados.
  • Hidratarse adecuadamente es ideal para mantener un peso saludable, ya que el metabolismo requiere de una correcta hidratación para mantener su buen funcionamiento.
  • Evitar hábitos poco saludables como el consumo excesivo de alcohol y el tabaquismo, lo cual puede generar desbalances en su metabolismo, y ponen en riesgo su salud.

Tratamientos para la obesidad

Existen en la actualidad muchos tratamientos para la obesidad, que se deben llevar en paralelo con las recomendaciones anteriores.

Entre ellos están los medicamentos, las terapias físicas, la terapia psicológica e incluso las cirugías como el bypass gástrico. Algunos tratamientos para mejorar la condición del paciente obeso son los siguientes:

Cambios en el estilo de alimentación: para obtener buenos resultados es necesario que el paciente realice un reajuste de sus hábitos alimenticios y entienda la importancia de alimentarse bien.

Un nutricionista indicará cómo comer bien de acuerdo a sus necesidades alimenticias, sexo, altura, edad y peso.

Ejercicios acordes con la salud de la persona, los cuales se irán incrementando en intensidad a medida que mejore la condición física. Son buenas recomendaciones las caminatas y la natación.

Fármacos: algunos pueden reducir el apetito o incrementar la metabolización de las grasas, facilitando la pérdida de peso. Otros pueden ser antidepresivos o ansiolítico que ayudan a disminuir la ansiedad por la comida.

Siempre deben recetados por el médico, ya que muchos de ellos pueden ser potencialmente peligrosos para su salud. Se sabe de medicamentos, incluso naturales, que pueden causar arritmias y daño hepático en algunas personas.

Terapia psicológica también puede ayudar a quienes tienen obesidad, ya que muchas veces la causa tiene raíces emocionales, ya sea por algún trauma o por problemas sociales asociados a la imagen corporal.

Tratamiento quirúrgico, por su naturaleza radical, debe ser recomendada exclusivamente por el médico especialista, cuando el caso lo amerite.

Se pueden seguir diferentes enfoques como:

  • La disminución del volumen gástrico
  • El bypass gástrico
  • La desconexión del eje hipotálamo digestivo.

¿Cómo tener una mejor calidad de vida?

Los cambios dirigidos a lograr una alimentación saludable, producirán mejoras apreciables en la calidad de vida de las personas con sobrepeso.

Y hay estrategias particulares que permiten sentirse mejor y con más salud. por ejemplo:

Incrementar el consumo de calcio, esto puede ayudar a mantener el peso a raya. Se sabe que este mineral contribuye a la metabolización correcta de las grasas.

Acuda a fuentes magras de calcio como los vegetales de hojas verdes que a su vez aportan alcalinidad a su organismo.

Tomar agua tibia con limón en ayunas, contribuye a desintoxicar el organismo y mantener un pH interno adecuado. También puede agregar vinagre de manzana, maravilloso para la salud.

Tomar jugo de remolacha es excelente para desintoxicar, aportando además fitonutrientes y vitaminas.

Contribuye a regularizar el tránsito intestinal y aumenta la hemoglobina. Así mismo contribuye a la belleza de la piel, ya que es un poderoso oxigenante. La única contraindicación es el caso de personas con padecimientos renales.

Consumir superalimentos, que aportan gran cantidad de vitaminas además de fitonutrientes y cantidades importantes de fibra.

La fibra produce saciedad y ayuda a regularizar el tránsito intestinal. Algunos súper alimentos que le ayudarán a mantener la obesidad a raya son:

  • Semillas de chía
  • Lúcuma
  • Maca
  • Bayas de goji

Incorporar probióticos que ayudan a mejorar la salud intestinal, ya que fomentan la formación de bacterias buenas en el intestino grueso, mejorando la digestión y fortaleciendo el sistema inmune.

Evitar el estrés, del cual se sabe que aumenta el riesgo de padecer obesidad, gracias a los niveles aumentados de hormonas del estrés como el cortisol en la sangre.

Esto exacerba la metabolización de las grasas, haciendo que se acumulen como reserva, pues el organismo supone una situación de emergencia.

Dormir bien, ayuda a bajar de peso. La razón es que las hormonas del estrés disminuyen al tener un sueño adecuado. Por ende, el cuerpo estará más preparado para metabolizar adecuadamente los alimentos.

Crear y practicar rutinas divertidas de ejercicios, es importante para no aburrirse y desistir. Hay alternativas como boxeo acuático, yogilates, ballet aeróbicos, entre otros.

Y las rutinas tradicionales también se pueden variar, por ejemplo cambiando de sendero o ruta en las caminatas, incrementando el ritmo o caminando por pendientes.

Claves para lograr el éxito

Aquí le damos algunas claves que puede poner en práctica mientras se está en el proceso de adelgazamiento y control de la obesidad, para aumentar la efectividad:

Evitar las metas irreales, como perder 5 kilos en una semana, esto solamente trae mayor presión y puede ocasionar consecuencias negativas en su metabolismo.

Preferir siempre la pérdida paulatina de peso, la cual es más efectiva y trae mejores consecuencias a largo plazo.

Darse gustos: los masajes, un pedicure, manicure, pueden incrementar su entusiasmo y autoestima, darse un buen premio y mimarse puede ayudarle a mantener un estado emocional saludable.

Una vez que se comiencen ver los resultados, hay que visualizarse en el peso ideal, introduciendo cambios paulatinos que refuercen el cambio de imagen, como un nuevo y moderno corte de cabello, otro color u otro estilo de ropa.

Evitar usar la misma ropa, ya que esto da la apariencia que todavía tiene sobrepeso. Las prendas se pueden ajustar convenientemente, donar a otras personas o hacer nuevas combinaciones.

Priorizar los pensamientos positivos, se ha encontrado que las personas que mantienen pensamientos positivos poseen una mejor actitud ante la vida.

Esto es de gran ayuda ante una situación adversa o cuando aparezca la tentación  de romper con los propósitos de adelgazamiento.

Mantener a raya la compra de alimentos, si la tentación está en el chocolate, no lo tenga en su nevera. Si no está al alcance, es poco probable sentirse tentado a comerlo.

Es preferible llenar el refrigerador con frutas y verduras. Existe un sinfín de frutas deliciosas que pueden satisfacer antojos por lo dulce.

Tener visión a largo plazo, ya que se trata de un cambio hacia un estilo de vida más saludable.

Dormir adecuadamente, de acuerdo a las necesidades individuales. , no todas las personas necesitan dormir ocho horas diarias, algunas requieren un poco más y otras menos.

Incluir ejercicios de fuerza, estos incrementan la masa muscular y aportan una mejor condición física, además permiten acelerar su metabolismo aun cuando esté en reposo.

Terapias alternativas y otras consideraciones

Como la aromaterapia, musicoterapia y mesoterapia, que inducen un estado de relajación y ayudan a mantener la ansiedad a raya.

Por ejemplo, se sabe que el uso de aceite de lavanda en este tipo de tratamientos, genera un estado de relajación sumamente benéfico.

Botellas de aceite esencial con romero, tomillo, tomillo rastrero, equinácea, gaulteria, lavanda, mirra e incienso sobre un fondo blanco

Las flores de Bach también pueden ser útiles, por ejemplo la centaury, cherry plum, chesnut bud, entre otras.

Son efectivas para combatir la ansiedad por comer, los problemas emocionales, el desánimo, entre otros factores que pueden afectar cualquier régimen de adelgazamiento.

  • Buscar la raíz del problema puede ayudarle a combatir la obesidad de manera efectiva. Muchos especialistas afirman que la obesidad puede provenir de eventos y emociones reprimidas que han ocasionado traumas.

Por eso, explorar en estos puede ayudar a comprender por qué se come en exceso, en caso que esta sea la fuente de su obesidad.

  • Establecer horarios fijos para comer es una opción útil para algunas personas. Ello permite tener mayor control sobre qué se come y cuando, manteniendo por supuesto cierta flexibilidad.
  • Preferir alimentos naturales sin procesar, las etiquetas deben ser revisadas y hay que evitar en lo posible bebidas azucaradas y alimentos con altos índices de grasa saturada como los embutidos, lácteos enteros y alimentos con harinas procesadas.
  • Considerar la existencia de alergias a ciertos alimentos, porque pueden producir inflamaciones y problemas digestivos que afectan incluso emocionalmente.
  • Este es el caso de alergias al gluten, los lácteos, los huevos y los plátanos, por ejemplo, entre otros alimentos que pueden desatar problemas en personas sensibles.
  • Ser feliz y disfrutar de la vida, sabiendo que la pérdida de peso es un proceso paulatino.

Así que no se apure y mientras tanto dedique su tiempo a ser productivo y ayudar a otros, esto le hará sentirse mejor y dejar de enfocarse solamente en lo negativo.

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