Pastillas y capsulas en diferentes recipientes de plastico

Nombres comerciales de antibióticos para la infección urinaria

Nombres comerciales de antibióticos para la infección urinaria

Última actualización: 04-12-2018. Equipo Nutricioni

Las infecciones del tracto urinario representan un motivo de consulta médica frecuente, especialmente en mujeres embarazadas.

Típicamente, cursan con ardor al orinar, aumento de la frecuencia urinaria, dolor pélvico y malestar general.

Analizada la sintomatología, requieren del procesamiento de estudios complementarios que ayuden a consolidar la impresión diagnóstica de forma más específica.

Una vez establecido el diagnóstico definitivo, es necesario recurrir a medios de curación que sitien a los gérmenes involucrados en este tipo de infecciones.

Con frecuencia, se aíslan patógenos provenientes de la flora bacteriana intestinal, tales como Escherichia coli.

Al igual que otros microorganismos, amerita la implementación de antibióticos que garanticen su erradicación de la orina.

Comercialmente, tienen nombres relacionados con el principio activo a través del cual ejercen su efecto antibacteriano.

De este modo, encontraremos nombres que varían según cada país, a saber:

  • Amoxil, Amoxival, Trimox y Wymox cuyo ingrediente principal es la amoxicilina.
  • Omnipen, Principen, Totacillin y Polycillin en el caso de la ampicilina.
  • Proloprim, Trimpex y Bactron para el trimetropin sulfametoxazol.
  • Proquin, Ciproxin y Ciproxina para identificar a la ciprofloxacina.
  • Floxin, Oc-xal y Quiprox para la ofloxacina.

Pese a su amplia distribución y comercialización, el manejo de los antibióticos necesita de supervisión y de una selección adaptada al germen aislado.

En este orden de ideas, deben considerarse la presentación y dosificación adecuada según corresponda a cada caso.

Así se previene la resistencia bacteriana, una problemática creciente que resulta del uso indiscriminado de fármacos antibióticos.

En algunos casos, se han reportado reacciones adversas a medicamentos, entre ellas: diarrea, fiebre, erupción, náuseas, vómitos y dolor de cabeza.

Por ello, los remedios naturales se han empleado desde tiempos remotos para mejorar y el cuadro clínico, reduciendo al máximo la ocurrencia de efectos colaterales.

De cualquier manera, evitar y tratar las infecciones urinarias es motivo de atención, pues su instauración trae consigo consecuencias locales y sistémicas.

Si quieres aprender más acerca de esta patología y de sus implicaciones, continúa leyendo los siguientes apartados.

Órganos del cuerpo humano (vejiga urinaria) Anatomía. 3D

Infecciones urinarias: motivo de preocupación frecuente

Las infecciones urinarias son consecuencia de la presencia de microorganismos en el tracto urinario.

Dichos microorganismos pueden ingresar por vía ascendente atravesando la uretra masculina o femenina o bien de forma descendente a través del torrente sanguíneo.

Este proceso patológico es ocasionado por bacterias, hongos, virus y parásitos. Los gérmenes invaden las estructuras urinarias provocando inflamación a su paso.

De éstas la bacteria intestinal Escherichia coli coloniza uretra, vejiga o riñón, generando uretritis, cistitis y pielonefritis, respectivamente.

La presentación de este tipo de infecciones es consecuencia de la obstrucción al paso fluido de la orina provocado por diversas situaciones.

En hombres, la inflamación prostática y el uso de catéteres frena el flujo de la orina, lo cual incrementa el riesgo de padecer infecciones urinarias.

En mujeres, la corta longitud uretral y su cercanía con el ano favorecen la posibilidad de contraer infecciones.

El riesgo se incrementa en quienes presentan deformidad del tracto urinario, supresión del sistema inmunitario o pérdida del control voluntario sobre la vejiga.

Una vez establecidas, las infecciones urinarias cursan con síntomas definitorios, entre ellos:

  • Deseo urgente de orinar.
  • Ardor durante la micción.
  • Enrojecimiento de la mucosa uretral.
  • Dolor durante las relaciones sexuales o dispareunia.
  • Orinas de apariencia turbia y olor fétido.
  • Sangre en la orina.
  • Escalofríos y fiebre.
  • Náuseas y vómitos.
  • Dolor lumbar.
  • Sensación de orinar incompleto y dolor pélvico.

En niños es más difícil identificar las manifestaciones clínicas, ya que, cuanto más pequeño, el paciente no tiene la habilidad de expresar lo que siente.

Puede mostrarse más irritable de lo habitual con inapetencia y pérdida de peso inexplicable.

Ante la sospecha, es necesario practicar exámenes de laboratorio para corroborar la hipótesis diagnóstica.

Los básicos incluyen hematología completa, determinación del funcionalismo renal a partir de los niveles sanguíneos de urea y creatinina, examen de orina y urocultivo.

A fin de conseguir información estructural se pueden realizar estudios adicionales y profundos como la ecografía abdominal, la cistoscopia y la urografía.

Pero, ¿cuál es la clasificación de las infecciones urinarias? Mira el siguiente apartado y lo aprenderás.

Examen de la superficie de la vejiga urinaria con cistoscopio closeup de revestimiento saludable y cistitis insalubre sobre un fondo azul abstracto

¿Cómo se clasifican las infecciones urinarias?

La presencia de bacterias y más de 5 leucocitos en un examen simple de orina permite establecer el diagnóstico de infección urinaria o bacteriuria.

Los gérmenes pueden localizarse a cualquier nivel de la vía urinaria, un complejo e interesante sistema purificador por excelencia.

Como hemos visto, dicho sistema está constituido por los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra.

Cada uno de ellos cumple funciones específicas de filtración, transporte, almacenamiento y expulsión de la orina al medio exterior.

En este sentido, podemos caracterizar las infecciones urinarias según su localización, severidad y recurrencia.

Las infecciones del tracto urinario inferior comprometen la próstata en los hombres, la vejiga y la uretra.

Por otro lado, aquellas que se alojan en los riñones son tipificadas como infecciones del tracto urinario superior.

En términos de severidad, encontramos algunas complicadas y otras no complicadas.

Las infecciones urinarias no complicadas no representan riesgos para la salud en general. Se resuelven fácilmente sin dejar secuelas.

Las infecciones urinarias complicadas son aquellas que cursan con patologías de base como diabetes, VIH o enfermedades autoinmunitarias.

Estas condiciones acentúan la posibilidad de desarrollar infecciones generalizadas que requieren de antibioticoterapia endovenosa y que pueden ocasionar la muerte.

En referencia a su forma de presentación, son recurrentes cuando aparecen de forma repetitiva o crónica, persistiendo pese a la medicación.

Su aparición es la consecuencia de la proliferación de microorganismos, debido a:

  • Falta de apego al tratamiento antibiótico.
  • Poca ingesta de agua.
  • Mala higiene personal.
  • Implementación de ropa íntima favorecedora de humedad.
  • Gestación.

Independientemente de las causas o el tipo de infección es menester tratarlas oportunamente para evitar complicaciones futuras.

A fin de contrarrestar los daños, la industria farmacéutica ha sido la cuna de fabricación de antibióticos y fármacos para el manejo de la sintomatología urinaria.

Lo importante es limitar la infección y evitar alteraciones en el funcionamiento de este maravilloso sistema.

Mano masculina con pastillas azules en la palma

Industria farmacéutica: principal fabricante de antibióticos comerciales

El cuerpo humano está dotado de un conjunto de órganos y sistemas que trabajan de manera altamente especializada para garantizar nuestra existencia.

El sistema renal se encarga de la filtración de la orina, el control de la presión arterial y la producción de glóbulos rojos, encargados de la oxigenación de los tejidos.

Debido a sus múltiples funciones, la ciencia ha persistido en la búsqueda de medicamentos que inhiban su deterioro.

El surgimiento de medicinas ha sido el resultado del conocimiento aportado por la farmacología.

Esta ciencia se encarga de estudiar el origen, los mecanismos de acción y el efecto de sustancias químicas que facilitan el restablecimiento de la salud.

Dichas sustancias se denominan fármacos y se usan con fines medicinales. En este grupo encontramos medicamentos inhibidores del dolor y del crecimiento bacteriano.

Estos últimos reciben el nombre de antibióticos, término que fue utilizado por primera vez en 1.942 para describir fármacos capaces de detener el desarrollo de gérmenes.

Resulta interesante que algunos antibióticos son producidos por otros seres vivos.

Otros son generados de forma sintética para impedir la proliferación de microorganismos.

Para lograr reacciones efectivas y cercar la infección es necesario emplear la dosificación correcta durante el tiempo suficiente.

El momento ideal para iniciar la antibioticoterapia está determinado por la sintomatología urinaria y la confirmación de células inflamatorias y bacterianas en la orina.

Generalmente, el tratamiento oral con antibióticos se mantiene durante 7 a 14 días, tiempo suficiente para lograr la erradicación de microbios.

En aquellos casos donde los gérmenes no ceden, es necesario recurrir a la terapia intravenosa.

Sin embargo, a largo plazo, la medicación antibiótica oral o endovenosa se asocia a mayor número de efectos adversos.

Esto trae como consecuencia gastos adicionales y poca adherencia a la terapia con antibióticos.

Aunado a ello, la exposición prolongada a los antibióticos produce casos de resistencia bacteriana.

Por tal motivo, las alternativas naturales cobran mayor importancia para abordar todos los aspectos que definen las infecciones urinarias.

Tomando en consideración las implicaciones de este interesante sistema es de vital importancia conservar su funcionalismo.

Efecto y variedades de antibióticos de la vía urinaria

El término antibiótico es un término griego que significa en contra de la vida. Es precisamente lo que hacen para evitar el crecimiento de gérmenes dañinos.

También conocidos como antibacterianos, pueden actuar de dos formas: matando las bacterias o impidiendo su crecimiento y proliferación.

Como se ha descrito, algunos de ellos son naturales y otros, de nueva generación, sintéticos.

Entre los antibióticos naturales encontramos los derivados de la penicilina. Éstos provienen de los hongos y fueron descubiertos por Alexander Fleming.

Con sus investigaciones abrió un mundo de posibilidades del que surgió otro grupo de antibacterianos pertenecientes a las cefalosporinas.

A diferencia de las penicilinas, éstas actúan por mayor cantidad de tiempo y amplían su rango de acción frente a un numeroso grupo de gérmenes.

También encontramos aminoglucósidos, macrólidos y fluoroquinolonas que se prescriben de forma oral, inyectable o tópica.

Cuando una bacteria evade los mecanismos de defensa, los antibióticos actúan como una sustancia que ataca los microbios de manera específica.

Así se logra el cometido de cercar el proceso infeccioso, sin causar efectos colaterales en las células sanas.

Es importante hacer mención al hecho de que los antibióticos actúan exclusivamente sobre agentes bacterianos y no en virus.

En muchos casos, la automedicación de los procesos virales es innecesaria y perjudicial, puesto que influye en la generación de superbacterias resistentes a antibióticos.

Debido a su mala utilización, se retrasa la curación, lo cual conlleva a estudiar continuamente formas de hacer frente a las noxas biológicas que nos atacan.

En el marco de las investigaciones actuales se incluyen remedios naturales que han demostrado ser eficientes en la prevención del deterioro urinario.

Frutas, verduras, vitaminas y minerales mucho tienen que aportar al cuidado de la función urinaria.

Adéntrate en el mundo natural y vive libre de infecciones. Recuerda que tener riñones sanos es garantía de una vida longeva y satisfactoria.

Diferentes tipo de hierbas medicinales

Remedios naturales para combatir infecciones urinarias

Como hemos visto hasta el momento, las infecciones del tracto urinario traen consigo molestias locales y sistémicas.

Para facilitar el proceso de curación se recurre a antibióticos comerciales de amplio espectro, pero, ¿cómo podemos evitarlas naturalmente?

Es momento de tomar cartas en el asunto y probar UriProtek, una potente mezcla de vitaminas, hierbas y frutos que contribuirán en gran medida a evitar el mal de orín.

A partir de sus componentes, podrás incidir no sólo en el tratamiento, sino en la fase de prevención de patologías urinarias.

UriProtek tiene extracto de arándano. Este fruto inhibe la adherencia de las bacterias a la mucosa de la vejiga, propiciando también su acidificación.

Además de esto, previene la formación de cálculos renales gracias a las propiedades diuréticas de las hojas de abedul.

Desde el punto de vista microbiológico, el extracto de astrágalo de UriProtek actúa como antiséptico, inhibiendo el crecimiento de bacterias.

Aunado a ello, esta planta asiática estimula el sistema inmunológico y desinflama la vía renal.

Para fortalecer el tracto urinario cuenta con la hierba de Goldenrod, la cual impide la eliminación de proteínas a través de la orina.

Por su parte, la cola de caballo purifica y desinflama la vía urinaria. Al mismo tiempo, imposibilita sobrepoblación de agentes infecciosos.

Esta hierba limpiadora trabaja en conjunto con el polvo de raíz de grava. De este modo, se consigue permeabilizar todas las estructuras urinarias.

Al igual que el astrágalo, la uva ursi se comporta como desinfectante, evitando el sobrecrecimiento de gérmenes.

La hoja de ortiga y el té de java mantienen el sistema renal en constante actividad. Así, contribuyen a la eliminación de líquidos y tóxicos.

Por último, contiene polvo de canela, cúrcuma, té verde, romero, frambuesa roja, fresa y extracto de semilla de uva.

Todo este conjunto se denomina complejo de Orac, una eficiente combinación de hierbas y frutas que, en su justa medida, potencian el efecto de este increíble producto.

Así que si quieres tener riñones activos, usa UriProtek, la alternativa natural que tu sistema urinario necesita.

Claves para evitar infecciones urinarias

Como es bien sabido, el tracto urinario involucra no sólo la excreción de desechos tóxicos sino también el mantenimiento de la presión arterial y la oxigenación de los tejidos.

Por lo tanto, todo aquello que comprometa su funcionamiento redundará en el compromiso de las funciones previamente citadas.

Ello conduce a la puesta en práctica de medidas que ayuden a prevenir infecciones urinarias, a saber:

  • Evita la retención de orina por largos períodos de tiempo.
  • Ingiere abundantes líquidos para favorecer la eliminación de toxinas.
  • Consume alimentos cítricos para conseguir acidificación de la orina y prevenir el crecimiento bacteriano.
  • Si estás en la etapa menopáusica, emplea crema con estrógenos para aliviar la irritación genital.
  • Orina después de cada coito para desechar agentes infecciosos.
  • Evita la utilización de duchas vaginales.
  • Cambia tu bañador después de disfrutar en la playa o piscina.
  • Utiliza cremas lubricantes durante las relaciones sexuales para evitar la inflamación de la vejiga.
  • Ten precaución con los espermicidas y el uso del diafragma, ya que no se recomiendan en quienes son propensos a padecer infecciones urinarias.
  • Opta por ropa interior de fibras naturales como el algodón que permitan la transpiración.
  • Si de niños se trata, cambia sus pañales frecuentemente para instruir buenos hábitos de higiene desde temprana edad.

Siguiendo estas sencillas recomendaciones lograrás mantenerte sano por tiempo prolongado.

No olvides que aproximarse al bienestar es una meta al alcance de tu mano que depende en gran medida de los cuidados que proporcionas a tu cuerpo.

Toma conciencia y alcanza la plenitud que necesitas. Cuidar de ti es lo más importante. ¡Empieza a hacerlo ahora!

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