Imagen en closeup de los leucocitos atacando un virus. Sistema inmune del cuerpo humano.

No se confunda: principales diferencias entre virus y bacterias

No se confunda: principales diferencias entre virus y bacterias

Última actualización: 23-12-2018. Equipo Nutricioni

Los virus y las bacterias son agentes microscópicos con capacidad de multiplicarse en los seres  vivos, generando enfermedades y ocasionando daños durante sus procesos de reproducción.

Mano enguantada sosteniendo bacterias creciendo en una placa de Petri

Si bien tienen esto en común, son totalmente diferentes en sus formas de comportamiento dentro del organismo.

Los virus son organismos microscópicos portadores de infecciones, con capacidad de reproducirse a través de las células de otro organismo. El origen de su nombre es latino y significa veneno o sustancia nociva.

Las bacterias son microorganismos unicelulares que se multiplican en una división celular sencilla. Son capaces de producir enfermedades, fermentación y putrefacción en los seres vivos. Su nombre proviene del término griego que significa bastón.

Son  más las diferencias entre ambos que las similitudes, aunque normalmente tienden a confundirlos. Deben ser observados a través del microscopio, su multiplicación es rápida y en la mayoría de los casos perjudicial.

Conocer sus diferencias y efectos en el organismo, permitirá tener una visión específica de estos agentes, presentes en el ser humano desde su creación.

Entender  cómo se clasifican e influyen en nuestras vidas, nos ayudará a identificar la dinámica real de estos seres que interactúan dentro de nuestro cuerpo.

Diferencias entre virus y bacterias

Una diferencia fundamental entre los virus y las bacterias radica en su tamaño. Las bacterias pueden ser hasta 100 veces más grandes que los virus. Estas pueden ser observadas por medio de un microscopio óptico, ya que sus tamaños oscilan entre 0,6 a 1 micrómetro.

Los virus son tan pequeños que deben ser vistos por microscopía electrónica.

Otra diferencia importante es su anatomía. Las bacterias cuentan con una estructura interna revestida de una pared celular, donde se ubican el citoplasma, los ribosomas y el genoma bacteriano.

Los virus, por lo general, tienen una composición muy simple que consiste solo de su genoma o  conjunto de genes cubiertos por una capa proteínica.

En cuanto a la reproducción, la diferencia es mayor. Las células bacterianas se multiplican por división celular simple. Estas, antes de dividirse, copian su genoma, es decir, de la célula madre se producen 2 células hijas que también pueden dividirse a su vez.

Los virus no pueden copiar sus genomas porque no tienen estructura interna. Entonces se multiplican atacando otras células. Al abordarlas reprograman la información genética con el fin de que produzcan más virus. Luego las  abandonan para continuar infectando otras células.

Las bacterias pueden ser consideradas seres vivos, pues algunas activan su metabolismo por medio de elementos como el oxígeno, la luz o sustancias químicas. Los virus carecen de metabolismo propio.

La forma de generar las enfermedades en los seres humanos también es diferente.

Por ejemplo, algunas bacterias al desarrollar su metabolismo producen toxicidad en el organismo. A diferencia de los virus que pueden destruir células, pero también resultar eliminados por las células inmunitarias de nuestro cuerpo.

El uso de antibióticos está  prescrito para atacar solo a las bacterias. Estos medicamentos influyen en sus estructuras y embisten su pared celular. Sin embargo, hay que recordar que las bacterias como células independientes,  pueden adaptarse a las condiciones ambientales y hacerse resistentes a los citados medicamentos.

En los virus,  estas medicinas  no tienen ninguna influencia, debido precisamente a la falta de la pared celular y de metabolismo. No obstante, existen algunos fármacos que  se utilizan para frenar su multiplicación y calmar los síntomas.

En estos casos son las defensas del organismo las que tiene mayor actuación.

Tipos de virus

En todo el planeta existen virus en grandes cantidades. Circulan por la tierra dueños de su capacidad de reproducirse cuantiosamente. Existen muchos tipos de virus que se clasifican de acuerdo a una serie de elementos y condiciones.

Dos grandes clasificaciones han surgido de acuerdo con los estudios científicos de química y biología sobre estos agentes. Una es la clasificación de Baltimore y la otra es la que ofrece el Comité Internacional de Taxonomía de Virus.

La clasificación Baltimore debe su nombre al investigador que la creó, David Baltimore. En ella se señala que los virus se clasifican de acuerdo con su carga genética y su reacción al transformar las células que invade.

Por su parte, el Comité Internacional de Taxonomía de Virus determina los virus por su  estructura, considerando su orden, familia, género y subgénero.

El momento de su reproducción genera también el orden y las jerarquías, porque como sabemos depende de otras células para multiplicarse, es en ese instante cuando son potencialmente dañinos.

El primer virus detectado oficialmente en el mundo data de 1899, fue el virus del Mosaico del tabaco. El investigador holandés Martinus Willen Beijerinck descubrió que este virus atacaba las hojas de las plantas del tabaco.

Los virus se clasifican de acuerdo a las células que contagian, si estas son de origen animal, vegetal o virus bacteriófago. Este último solo infecta una bacteria.

¿Cómo se transmiten los virus?

Los virus pueden abordar todos los organismos vivos tales como: seres humanos, plantas y animales. La trasmisión de estos se produce de diversas maneras, y cada tipo tiene su modo particular de actuar.

Los virus pueden transmitirse a través de la  saliva, el aire, picaduras de insectos, mediante el agua o alimentos contaminados, de un ser vivo a otro.

La virología es la especialidad que estudia estos agentes. Establece su estructura, evolución, clasificación, reproducción, modo en que afecta y sus relaciones con la célula huésped.

Hay virus muy populares, como la gripe que se propaga por medio del aire. Los virus vegetales suelen ser inoculados por los insectos.

El concepto de virosis se aplica de manera general a las enfermedades que tienen su origen en los virus patógenos. A lo largo de la historia el planeta ha sufrido pandemias cuyos protagonistas han sido virus agresivos, que han acabado con la vida de numerosos seres humanos.

Los virus tienen un período de vida muy breve, pues deben encontrar otras células propicias a las cuales infectar. Sin embargo, las infecciones virales pueden ser pasajeras, crónicas, curables o desbastadoras.

VIH, ébola, dengue y otros

El virus de la inmunodeficiencia humana, VIH, se ha convertido en uno de más conocidos de los últimos tiempos. Los primeros casos de su infección se detectaron oficialmente en Estados Unidos a principios de la década de los 80.

Ilustración 3D de células del sistema inmunológico que atacan un virus del VIH.

Mucho se ha avanzado desde entonces en las investigaciones sobre este virus que causa la infección por VIH y que puede convertirse en el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida).

Además su forma de contagio ha dado pie a muchas confusiones, mitos y a la discriminación de las personas que lo padecen.

Es importante saber que solo se transmite mediante la transferencia de fluidos corporales como la sangre,  fluidos sexuales como semen, flujo vaginal, líquido preseminal y la leche materna).

Hasta ahora luce indestructible, pues no se ha encontrado la vacuna ni las formas de erradicarlo. Hasta el 2010 se estimaba la existencia de 34 millones de personas infectadas por este virus en todo el mundo.

El Marburg es un virus altamente peligroso. Menos conocido que el VIH,  pero fulminante. Recibió ese nombre por la pequeña ciudad Alemana donde fue descubierto. Los afectados sufren de fiebres altas, calambres  y sangrado de mucosas y mueren en un 80% de los casos.

El ébola  se parece mucho al Marburg, solo que el primero tiene 5 variedades y una de ellas conocida como Zaire es extremadamente mortal,  llegando a matar a un 90% de los afectados.

La tristemente recordada epidemia de ébola en Sierra Leona, África 2013,  dejó un saldo de 11.300 víctimas.

Las investigaciones conducen a creer que los llamados zorros voladores, una especie de murciélagos existentes en África, serían los responsables de transportar el ébola que afectó además de Sierra Leona, a Guinea y Liberia.

Sin embargo, se demostró que una vez inoculado el virus es contagiado de persona a persona.

El hanta es otro virus mortal  que lleva el nombre de un río donde se infectaron 1.950 soldados norteamericanos durante la Guerra de Corea. Sus síntomas son enfermedades pulmonares, fiebres e insuficiencia renal.

El dengue  es un virus existente en los países tropicales. Se propaga por medio de un mosquito y es uno de los más extendidos en el mundo. Países como la India, Tailandia y los de América del Sur son los principales afectados.

Entre 50 y 100 millones de personas se infectan anualmente de dengue, siendo 2.000 millones los que están en riesgo.

La enfermedad del beso es causada por el virus del Epstein Barr. También conocida como mononucleosis, es una afección infecciosa viral trasmitida mediante la saliva. Normalmente se contrae por medio de los besos en la boca o por compartir bebidas y alimentos.

Los síntomas del virus del beso son debilidad, fatiga y fiebre, hinchazón del hígado e incluso erupciones.

Una vez que la persona ha sido infectada, este agente se queda en el organismo para toda la vida. Puede  estar inactivo y volver a aparecer afectando el sistema inmunológico y produciendo determinados tipos de cáncer.

Gripe aviar, VPH, zika y chikungunya

La gripe aviar llenó de pánico al mundo cuando se conoció que el 70% de los afectados morían como consecuencia de los efectos del virus H5N1. No obstante, el riesgo de ser contagiado por esta gripe se circunscribe al contacto con aves de corral infectados por el virus.

El  virus del papiloma humano (VPH) es un virus con más de 100 variedades. Es muy conocido porque causa el crecimiento de verrugas en la piel. Debido al contagio de este virus por vía sexual aparecen estos aumentos epiteliales benignos en las plantas de los pies, en manos y pies y en las áreas genitales.

Solo en Estados Unidos existen más de 20 millones de personas infectadas por VPH. El riesgo más alto de su infección es el padecimiento de cáncer cervicouterino.

Los  virus de zika y chikungunya han estado azotando en forma despiadada los pueblos de América Central y del Sur. Procedentes de África, estos virus son transmitidos por un mosquito. Causan dolores fuertes de las articulaciones y efectos en la sangre, entre otros muchos síntomas.

Chikungunya significa en lengua africana makonde “estar doblado del dolor”. Y es que así se ponen los infectados por este virus sobre el que aún se sigue investigando, pues no se conoce cura aparente. Altas fiebres y dolencias musculares que inmovilizan las articulaciones infligiendo grandes niveles de dolor e hinchazón al paciente.

El zika se propagó en el año 2015 en América Latina, causando graves efectos en la población por las numerosas personas infectadas. Similar al dengue o la fiebre amarilla, causa  fiebre, inflamación en manos y pies, conjuntivitis y erupciones en todo el cuerpo.

Los virus más conocidos son: el de sarampión, varicela, rubéola, escarlatina, gripa o influenza, parotiditis, poliomielitis y hepatitis.

Descubiertos hace bastante tiempo  ya incluso tienen vacunas que evitan su contagio. Se han diseñado campañas de vacunación que permiten controlar en los países los brotes de estos virus.

Por ejemplo, se habla de que la gripe fue descubierta hace más de 2.400 años y en el mundo se han contabilizado hasta 31 pandemias por esta enfermedad. Otro ejemplo es la varicela reconocida  hace 2.000 años en la antigua Babilonia.

Son numerosos los virus descubiertos en muchas partes, estos son apenas datos de los más conocidos o los más famosos por sus acciones liquidadoras en la humanidad. Y aún se siguen investigando, a medida que aparecen estos agentes que no cesan en su accionar contra los seres vivos.

Tipos de bacterias

A pesar de la simplicidad estructural de las bacterias, estos son organismos muy complejos.

Su diversidad ha permitido procesos de adaptación que las hacen resistentes a los medicamentos. Pese a que su nombre procede del término bastón, pueden tener formas de barra, esfera o hélice.

Han sido clasificadas de acuerdo con la función de su pared celular en Gram Positivas y Gram negativas. Este descubrimiento a cargo del bacteriólogo francés Christian Gram, ha sido de gran ayuda para la creación de vacunas y antibióticos en la lucha contra las bacterias patógenas.  

Aun cuando hay muchas enfermedades mortales que son causadas por las bacterias, no todas perjudican el organismo.

Por ejemplo, las bacterias son capaces de mantener un ecosistema sano. Sin ellas sería imposible la realización de acciones importantes como la descomposición de los alimentos.

Las bacterias pueden llegar a sumar 40 millones en  un gramo de tierra. Están aptas para convivir en cualquier hábitat, incluso se dice que hay bacterias que sobreviven fuera del planeta.

Nuestro sistema inmune permite que convivamos con ellas, siendo inofensivas e incluso beneficiosas como las que funcionan a favor de la digestión.

Sin embargo, hay bacterias muy negativas que han causado grandes enfermedades como la lepra, la tuberculosis y el cólera.

¿Cómo se transmiten las bacterias patógenas?

Las bacterias patógenas causantes de infecciones se transmiten de un ser vivo a otros por múltiples formas, y están signadas por su clasificación. Llegan a tener  prácticamente muchas similitudes con la forma de propagación de los virus.

Por ejemplo, las bacterias pueden transmitirse al entrar en contacto con la sangre u otros fluidos. Por contacto sexual,  por medio de un beso o simplemente al inhalar el aire contaminado de un enfermo que previamente tosió, como es el caso de la tuberculosis.

También se adquieren al ingerir agua o alimentos contaminados debido al contacto de manos previamente infectadas. Los insectos, igualmente que con los virus, pueden propagar las bacterias.

La malaria es ejemplo de ello. También la peste negra, peste bubónica o muerte negra que azotó Europa durante el siglo XIV, fue transmitida por pulgas de  ratas infectadas.

Es el mismo caso de las moscas en la trasmisión de la Salmonella o la Escherichia coli.  Después que se posan en las heces contaminadas pueden llegar a intoxicar nuestros alimentos causando graves daños al organismo.

Finalmente, las infecciones bacterianas pueden transmitirse por medio de objetos. Ropa, toallas, sábanas,  juguetes o pomos de puertas pueden fungir de puente para la propagación de las bacterias, una vez que hayan sido tocadas por las personas infectadas.

Bacterias patógenas en acción

Nuestro cuerpo tiene tantas células humanas como células bacterianas. Afortunadamente para nosotros gran parte de estas bacterias son beneficiosas. Sin embargo, arrasamos con las buenas  cuando abusamos de los antibióticos, prodigando espacios para el crecimiento de las bacterias patógenas.

Hay enfermedades muy conocidas como la lepra que es producida por una bacteria denominada bacilo de Hansen. La lepra data de 4 milenios atrás. Se trata de lesiones muy fuertes a nivel de piel y mucosas, afectando también el sistema nervioso. Grandes avances médicos han controlado su expansión.

La gonorrea es también una enfermedad muy antigua producida por una bacteria denominada Neisseria  Gonorrhoeae. Su contagio es a través del contacto sexual y puede afectar los genitales, el recto y la garganta.  Es controlable con antibióticos.

De esta misma Neisseria,  en otra variedad, se puede llegar a contraer la meningitis, una enfermedad mortal si no es tratada a tiempo,  pues se produce en el líquido cefalorraquídeo y las meninges

La tuberculosis es otra enfermedad de origen bacteriano. Se transmite por la tos o el esputo del enfermo cuando entra en contacto con una persona sana. La creación de la vacuna contra la tuberculosis permitió el control del agente patógeno que la produce.

Hoy en día se conocen diversas bacterias causantes de enfermedades graves como la septicemia, peritonitis o las neumonías.  

Los Estreptococos y los Enterococos, la Escherichia coli y la Klebsiella pneumoniae, entre otras, están asociadas a infecciones de orina, sinusitis y otitis. Afectan además el tracto intestinal, las vías respiratorias y los riñones.

La llamada bacteria carnívora es una combinación de agentes de la familia de los Estreptococos.  Una vez infectado el paciente sufre la destrucción inmediata de los tejidos y órganos. Esta enfermedad denominada fascitis necrotizante, se conoce desde el año 1840.

También se le conoce como celulitis, fascitis supurativa y la gangrena de Fournier.  La infección bacteriana se come la carne del infectado y es por ello que la atención médica debe ser aplicada de inmediato.

Combinación devastadora de virus y bacterias

El síndrome de Guillain -Barré se presenta como una enfermedad muy rara, donde se verifica la actuación conjunta de virus y bacterias en una combinación devastadora.

Apenas comienzan las investigaciones sobre este mal que afecta el sistema nervioso, y lo inflama de manera aguda.

Aunque no se ha evidenciado la causa específica que origina el síndrome, se verifica que el enfermo  pierde la vaina de la mielina, sustancia que recubre los nervios.

El proceso inflamatorio y la pérdida de la mielina, interfieren en la conducción del estímulo nervioso a los músculos, inmovilizando progresivamente su estructura.

A medida que avanza la enfermedad se van paralizando todos los músculos, llegando incluso a detenerse la musculatura respiratoria provocando la muerte del afectado.

Hasta ahora, se ha detectado en los pacientes infectados la presencia de virus de la gripe, de la hepatitis y de la mononucleosis.

Igualmente, se ha registrado en estos casos la activación de la bacteria Campylobacter jejuni, responsable de infecciones intestinales.

Se presenta así una guerra sin cuartel para el sistema inmunológico que debe producir anticuerpos contra los microorganismo invasores.

Fomentar bacterias saludables es la tarea

Colonias de bacterias lactobacillus. Mujer con guante azul que sostiene una placa de Petri que contiene bacterias lactobacilos grampositivas cultivadas.

Frente a los riesgos de un mundo cada vez más contaminado por tantos virus y bacterias, el ser humano busca afanosamente alternativas para preservar su salud. En el campo de las bacterias saludables SúperBio es una excelente alternativa.

Fortalecer el sistema inmunológico ante los avances virulentos que se registran en el planeta, tiene que ser un objetivo fundamental si queremos estar sanos. Las bacterias saludables localizadas en los suplementos probióticos, tienen como misión fomentar el equilibrio dentro del organismo.

Como sabemos, el uso excesivo de antibióticos ante las reiteradas apariciones de virus y bacterias,  desestabiliza el equilibrio que debe existir entre las llamadas bacterias beneficiosas y las nocivas. La misión de SúperBio es mantener la armonía microbiana a nivel intestinal.

Mucho se está hablando de la necesidad de potenciar el sistema inmune, con el fin de estar preparados ante los sorpresivos ataques de virus y bacterias cada vez más raras. El conocimiento y uso de estos suplementos probióticos funge como una luz en el túnel.

En tal sentido, las investigaciones orientan hacia el  ámbito de las bacterias saludables presentes en SúperBio, como es el caso de  la Lactobacillus rhamnosus. Esta bacteria, además de fortalecer el sistema inmune, tiene entre sus funciones inhibir el crecimiento de células dañinas.

En nuestra búsqueda del bienestar, estas alternativas surgen para procurar la armonía celular que tanto deseamos para disfrutar de una mejor calidad de vida.

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