No más lágrimas ni caras largas ¡Quiero ser feliz!

No más lágrimas ni caras largas ¡Quiero ser feliz!

Última actualización: 20-12-2018. Equipo Nutricioni

Muchas veces el ser humano pasa toda una vida persiguiendo la felicidad, sin saber que no debe ser considerada sólo como una meta, sino que ésta, hay que generarla desde el interior.

Cuando se hace alusión al interior, no sólo involucra los aspectos psicológicos del ser humano, sino también, el funcionamiento correcto de nuestro organismo.

El equilibrio de estos dos elementos es fundamental para lograr ese estado de tranquilidad que nos permite disfrutar de la vida. La felicidad no tiene una definición única, pero muchos la describen como un estado emocional que puede ser generado por diversos factores.

Lamentablemente, elementos sociales han enmarcado este concepto, en el ámbito material y que la sensación que se obtiene al alcanzar estas metas, es la felicidad.

Para muchas personas la felicidad está asociada al éxito profesional, amoroso o monetario. Muchos no creen en su existencia y otros dicen que es algo placentero y silencioso, que ocurre por espacios de tiempo.

Es muy importante tener en cuenta que, ser feliz es un compendio de elementos que son apoyados en el bienestar físico. Si estamos bien fìsicamente, podemos desarrollar mejor nuestras actividades, alcanzar metas y desarrollarnos positivamente en lo personal y en lo profesional.

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Existen varios tipos de felicidad

Muchos expertos en el área de la psicología indican la existencia de 3 estadios o niveles de felicidad:

Nivel I: La sensación de bienestar que se genera en este nivel, viene dada por factores emocionales, que tienen un periodo de duración corto.

Generalmente este bienestar viene dado por actividades sociales como estar con amigos y familiares, hacer actividades agradables con la pareja, como ir al cine, a cenar, entre otros.

Nivel II: La sensación de tranquilidad que se genera en este nivel, viene dada por el desarrollo generado de actividades que nos resultan placenteras.

En este tipo de felicidad, la duración de este estado emocional es más extenso y muchas veces implica una concentración total, que nos mantiene alejados de situaciones negativas.

Nivel III: El bienestar generado en este nivel, tiene periodos de duración de gran extensión, surgiendo del desarrollo psicológico positivo y de una buena condición física.

Las personas que logran mantener este nivel de felicidad, generalmente le confieren solución a las eventualidades y colaboran mucho más a nivel social con otras personas.

Mujer joven ayuda a anciana a realizar sus ejercicios

¿Por qué nuestra mente no nos deja ser felices?

El gran error del ser humano es concebir a la felicidad como un estatus material y enfrascarse en esperar por ella, sin hacer nada por mejorar internamente.

El empeñarnos en buscar la felicidad en lugares inadecuados, ya es una actitud equivocada para lograrla.

Sentir la sensación de bienestar, no es vivir en las nubes todo el tiempo, es afrontar la realidad diaria con una actitud positiva, que acompañada de un buen estado de salud, nos permite estar bien.

Un organismo que esté funcionando mal, genera una distorsión de nuestras capacidades fìsicas y mentales.

Tener la mente dispersa, implica tener una visión inadecuada de nuestras expectativas, lo que nos hace sentir insatisfechos y poco realizados con lo que hemos logrado.

Muchas veces esta dispersión también nos hace exigirnos demasiado y cuando experimentamos algún fracaso o error, como la autoestima está baja, nos sumerge en la tristeza.

Entonces debemos considerar, que si queremos experimentar felicidad, debemos trabajar internamente en mejorar nuestra salud y nuestros pensamientos.

Ilustración de dos mujeres jovenes con emoticos. uno feliz y el otro triste

La depresión, la peor enemiga de la felicidad

Esta palabra cuyo significado es presión baja, es un término ampliamente conocido en psicología para describir un estado emocional que viene acompañado de diversos síntomas.

Entre los síntomas más comunes de la depresión se pueden nombrar:

  • Tristeza profunda
  • Baja autoestima
  • Fatiga
  • Disminución del interés
  • Distorsión de la sensación de placer
  • Falta de concentración
  • Dispersión mental
  • Ansiedad
  • Dolores musculares
  • Disminución del ritmo del movimiento

Es importante hacer énfasis en la diferencia que se presenta entre una persona deprimida y la persona que aún no reconoce como ser felíz.

La persona que no reconoce como ser felíz puede recuperarse sin necesidad de ayuda médica, sólo es cuestión de que aprenda a canalizar sus pensamientos.

Por otro lado, la persona que atraviesa por un episodio depresivo, puede estar sufriendo un desequilibrio fisiológico o emocional, que requiere de observación profesional.

Mujer recostada de un tronco de arbol, con la mano en la cara. Sintoma de depresión

Conociendo más de cerca los síntomas de la depresión

Como se señaló anteriormente, son variados los cambios que pueden generarse en la conducta y desarrollo del organismo, en un evento depresivo, entre estas conductas se pueden nombrar:

Tristeza: Es una respuesta emocional a eventos que pueden ser de origen físico o psicológico.

Las causas físicas generalmente se asocian a la pérdida de movilidad, independencia, que pueden ocurrir al sufrir enfermedades como el cáncer, diabetes, problemas hormonales, entre otros.

Las causas psicológicas generalmente tienen orígen sentimental, ya sea por problemas familiares o de salud, pérdida de seres queridos o rupturas amorosas.

Baja autoestima: Es la limitación que puede experimentar una persona para darse su propio valor, acarreando la sensación de no merecer ser amada o apreciada por otras personas.

La mayoría de las personas que tienen baja autoestima basan su vida en la opinión de otras personas y son dependientes afectivamente. Estas personas tienden a tener actitud defensiva como protección al rechazo social y afectivo.

Insomnio y fatiga: En las personas depresivas los niveles de serotonina y melatonina   pueden fluctuar desequilibradamente, causando trastornos del sueño.

Estos episodios traen consigo la falta de energía y afectar el desempeño físico normal del organismo.

Dispersión mental: Los individuos deprimidos tienen dificultad para concentrarse, pensar con claridad, ya que su mente gira en torno al problema.

Muchas veces esto tiende a disminuir la capacidad funcional del individuo, llevándolo a cometer errores en su trabajo o estudios, lo que alimenta los sentimientos negativos empeorando la situación

Ansiedad: Algunos especialistas, definen a la ansiedad como un mecanismo de defensa ante situaciones que el organismo considera como amenazantes, para mejorar la capacidad de alerta.

En la depresión, ésta puede generarse de forma alterada y producir problemas de salud. En muchos casos, las personas depresivas presentan ansiedad por la comida o el alcohol, lo que conlleva a enfermedades como la obesidad y el alcoholismo.

Dolores musculares y molestias: La depresión puede producir estrés, afectando la parte muscular, generando dolores de cabeza, dolor muscular  y otras incomodidades.

Disminución del ritmo del movimiento: La alteración de la psicomotricidad en las fases depresivas, pueden ocasionar lentitud al caminar.

¿Cuántos tipos de depresión existen?

La depresión puede derivarse de diferentes causas, lo que varía el lapso de esta condición y puede requerir de diferentes técnicas para superar estos eventos. Según la causa que la genere, los tipos de depresión descritos por los especialistas son:

Depresión situativa: Esta depresión viene generada de situaciones sentimentales que pueden tener un período largo de duración.

Generalmente la persona que la atraviesa, no se dá cuenta que se encuentra en esta fase. Dentro de los factores que generan este tipo de depresión están: el aislamiento, muerte de algún familiar o ser amado, jubilación, aislamiento, entre otros.

Depresión neurótica: Conocida también como trastorno distímico o de larga duración, se caracteriza por generar estados de ánimo bajos.

Las personas que sufren estos episodios de depresión son irritables, no disfrutan los momentos agradables, pierden la concentración con facilidad y sufren de dolor de cabeza.

Los especialistas indican que su origen puede ser por factores genéticos que se activan ante situaciones de estrés constante.

Depresión somatógena: Este tipo de depresión también es de orígen congénito, muchos especialistas indican que se produce sin causa específica.

Otros expertos relacionan estos eventos depresivos como un efecto secundario de enfermedades médicas como infartos, problemas hormonales, hipertensión, entre otros.

Las personas que pasan por este evento son apáticas, aburridas, de pensamiento lento, pueden presentar sentimientos de culpabilidad e incluso deseos de dejar de vivir.

Depresión endógena: Se origina internamente en el cerebro sin la presencia de un factor exógeno. Muchas veces puede implicar cambios biológicos y físicos en este órgano.

Esta depresión a diferencia de las anteriores, que se generan cuando un factor externo disminuye las concentraciones de serotonina, se ve propiciada por concentraciones bajas, ya preexistentes en el organismo de esta hormona.

Este tipo de depresión produce entre sus síntomas: cambios de patrones de sueño, fatiga, disminución de reacción emocional, dolores y malestar general. En la mayoría de los casos, se requiere de ayuda mèdica y medicación para superar este evento.

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¿Quiénes gobiernan mi felicidad?

Definitivamente las hormonas son las que comandan la felicidad en el ser humano, aún cuando hay factores externos que contribuyen a dejarnos ser feliz o no.

Muchas de las funciones corporales, incluyendo los estados de ánimos, son influenciados por las hormonas, ya que estas pueden correr libremente por el torrente sanguíneo.

Nuestras emociones son totalmente originadas por la síntesis y liberación de estos componentes químicos. Teniendo un conocimiento de que hormona controla nuestros diferentes estados de ánimo, sería una herramienta para ayudar a nuestro organismo a sentirnos felices.

Los expertos describen 4 hormonas involucradas en los estados de ánimos del ser humano, estas son:

Feniletilamina: Conocida como la “hormona del enamoramiento”, esta hormona producida a nivel cerebral es la que aumenta cuando el ser humano inicia una relación sentimental.

Pareja sonriendo mientras la chica sostiene unos globos

Su función neurotransmisora, conlleva a que sus altas concentraciones generen aceleración del ritmo cardíaco, dilatación de las pupilas, euforia, falta de sueño.

Es una hormona que produce energía en el organismo y tiende a tener una relación proporcional con las concentraciones de dopamina, que generan las sensaciones de placer.

En personas que terminan una relación los niveles de esta hormona descienden bruscamente, ocasionando depresión.

Dopamina: Nombrada como la hormona del placer y la motivación, esta hormona trabaja en conjunto con la serotonina y las endorfinas.

Hombre y mujer en el juego previo de sexo

Un desequilibrio brusco de alguna de estas tres hormonas puede magnificar el efecto de la otra, creando estados depresivos o de tristeza y angustia.

Muchos expertos señalan que para activar de forma natural la producción de dopamina, el individuo puede fijarse metas sencillas, fáciles de alcanzar, ya que al alcanzarlas,  el cuerpo tiende a producirla.

Serotonina: Esta hormona tiene funciones muy importantes en el organismo, se conoce como la horma del humor y la confianza.

La síntesis de este componente se realiza en el sistema nervioso central y también en el tracto intestinal.

Esta hormona regula las respuestas agresivas, la presión, la capacidad de descanso, el deseo sexual y la sensación de hambre.

¿Quienes gobiernan mi felicidad? Hormonas que quitan el dolor

Endorfinas: Bautizadas como las moléculas antidolor, se considera el analgésico natural del cuerpo, comparables con la morfina.

Estas hormonas se producen en el hipotálamo y la glándula pituitaria al realizar actividades placenteras como ejercicios, bailar e incluso, cuando se tienen relaciones sexuales.

Dentro de los beneficios que generan estas hormonas están: la calma, buen humor, reducción del dolor, reducción de la presión sanguínea, mejoran la inmunidad.

Compartir en familia da sensación de felicidad.

Entonces, es claro que mantener los niveles de estas hormonas, conjuntamente con con un buen nivel emocional, es la clave, sino para ser feliz, para sentirnos bien con nosotros mismos.

La clave para mantener feliz a mis hormonas y ser feliz yo

La sabiduría popular cita que “siempre hay algo que podemos hacer para ser feliz” y como nuestras hormonas, son las principales responsables, hay que trabajar en ellas.

Las hormonas que nos hacen felices, ya descritas anteriormente, se sintetizan a partir de dos elementos importantes, los aminoácidos triptófano y tirosina.

La dopamina, las endorfinas y la feniletilamina son neurotransmisores inhibidores, mientras que la serotonina, es un neurotransmisor activador.

La deficiencia del aminoácido triptófano, generalmente obtenido de las proteínas en la alimentación, limita la producción de serotonina, causando estados depresivos. Este descenso en los niveles de serotonina induce la producción de las otras hormonas, que alteran los procesos biológicos.

Cuando estos procesos son alterados, el cerebro pierde su capacidad de ver soluciones, genera irritabilidad, ansiedad, baja autoestima.

Por su parte, la deficiencia del aminoácido tirosina, disminuye la síntesis de la hormona dopamina, lo que puede crear cambios de humor, irritabilidad, entre otros eventos.

Entonces, mantener un chequeo profesional, cuando estemos atravesando diferencias en nuestros patrones de conducta, podría ser una estrategia para monitorear nuestras hormonas.

Mantener los niveles de estos elementos, en concentraciones adecuadas, representa una estrategia fundamental para sentirnos mejor físicamente. Muchos expertos señalan que el uso de suplementos como NervSoport, permiten reforzar su existencia en el organismo.

Ilustración en primer plano de capsulas saliendo de un recipiente de plástico

El bienestar físico ya proporciona una sensación de tranquilidad y a la vez permite al ser humano desarrollar sus actividades de una forma más eficiente.

Por ende, si el organismo funciona bien, si estamos logrando realizar las metas que nos proponemos y socializamos bien, es casi seguro que estemos felices.

Minerales que nos regalan sonrisas

Los minerales son elementos que refuerzan las actividades biológicas del organismo, entre ellas, la síntesis hormonal, pudiendo acelerar estas reacciones químicas y los cambios en el humor.

A medida que vamos envejeciendo, nuestra capacidad de sintetizar o de absorber los minerales se hace más limitada, generando carencias importantes en el organismo.

Numerosos estudios señalan que existen más de 50 elementos minerales presentes en los seres vivos, pero aproximadamente 22 de estos son considerados esenciales.

Esta importancia reside en la energía que pueden suministrar para llevar a cabo procesos fisiológicos fundamentales para el funcionamiento correcto del organismo.

Los minerales han sido clasificados en 2 grupos de importancia biológica, encontrándose los macrominerales y los microminerales.

Entre los macrominerales de gran importancia se encuentran: el calcio, el fósforo y potasio. Mientras que entre los micro están: el hierro, el cromo, el zinc y el yodo.  

Las bajas concentraciones de estos minerales específicamente del yodo, puede influir negativamente en el funcionamiento adecuado de la glándula tiroides.

Esta glándula es la encargada principal de regular las concentraciones de todas las hormonas, por lo tanto, este mineral es uno de los que contribuye a mantener un buen estados emocional.

El calcio también se encuentra involucrado en los procesos de descanso. Algunos estudios señalan que este mineral favorece la producción de triptófano.

Bajos niveles de calcio pueden producir alteración del sistema nervioso central, acarreando nerviosismo e irritabilidad.

Se ha señalado que en los pacientes que presentan cuadros depresivos, los niveles de zinc se ven reducidos, por lo tanto, para promover un estado de tranquilidad, se debe mantener regulado este mineral.

El magnesio y el potasio le confieren al organismo energía, por lo tanto niveles bajos de estos minerales pueden producir depresión, debilidad muscular y fatiga. El manganeso contribuye a  la síntesis de proteínas del grupo B que desempeñan un papel fundamental en la síntesis de hormonas como la melatonina y serotonina.

Bajos niveles de este mineral implican una baja producción de estas hormonas y también de la norepinefrina, factores que pueden generar cuadros depresivos.

Grupo de minerales en fondo blanco

Vitaminas para la felicidad

Las vitaminas tienen una gran importancia biológica, no solamente a nivel nutricional, sino a nivel del sistema nervioso, ya que promueven un estado saludable en el organismo.

Dentro de las vitaminas que intervienen de manera más marcada en las funciones nerviosas se encuentran:

B1 (tiamina): Relacionada a los niveles energéticos del organismo. Esta vitamina mejora la capacidad de respuesta y  favorece muchas de las funciones cerebrales.

Bajas concentraciones de esta vitamina pueden provocar irritabilidad extrema, generando cuadros de ira, en sus peores casos

B2 (Riboflavina): Algunos estudios realizados por especialistas, indican que bajos niveles de esta vitamina estás asociados a cuadros severos de trastornos de personalidad.

B3 (Niacina): Cuando en el organismo se presentan bajos niveles de esta vitamina, puede ocurrir un desbalance en las concentraciones de triptófano.

Este desbalance se origina como producto de la utilización de este elemento para la síntesis de esta vitamina, afectando la concentración de serotonina, lo que puede generar sensación de infelicidad.

B5 (Ácido Pantoténico): Asociada a la coenzima A, activador de múltiples procesos de biosíntesis, como por ejemplo, los procesos de producción de hormonas. Además, interviene en la activación de neurotransmisores como la acetilcolina.

Bajas concentraciones de esta vitamina pueden traer como consecuencia respuestas nerviosas alteradas, como por ejemplo la depresión.

B6 (Piridoxina): Esta vitamina interviene directamente en la síntesis de la serotonina. Algunos estudios demuestran que en cuadros depresivos hay una carencia de este compuesto.

B12 (Cobalamina): Esta vitamina equilibra el funcionamiento del sistema nervioso. Sus bajas concentraciones, pueden facilitar la depresión.

Esta vitamina también puede generar cuadros anémicos cuando sus concentraciones descienden, produciendo fatiga y somnolencia.

Vitamina C: Interviene en la síntesis de neurotransmisores como la norepinefrina, que mantiene el funcionamiento cerebral.

Capsulas de color naranja con las iniciales de las vitaminas pertenecientes al complejo B

Bajas concentraciones de esta vitamina pueden limitar la síntesis de dopamina, favoreciendo los cuadros depresivos.

Otro aporte importante de esta vitamina en el organismo, es que, participa en la síntesis de la carnitina, aminoácido involucrado en la obtención de energía a partir de las grasas que consumimos.

La felicidad entra por el estómago

Como se viene describiendo con anterioridad, el bienestar interno del organismo se encuentra asociado a una buena salud, la cual puede promoverse con una alimentación adecuada.

Muchas veces el ritmo de vida del ser humano no lo permite llevar una dieta balanceada, causando que muchos nutrientes no se incorporen debidamente al organismo.

Estas carencias, pueden alterar el funcionamiento del sistema nervioso y el funcionamiento de la glándula tiroides, generando desequilibrios hormonales.

Es importante entonces considerar la incorporación de estos nutrientes a través del consumo de alimentos que puedan aportarlos.

Por ejemplo si queremos promover la ingesta de minerales de importancia como el calcio, zinc, magnesio y potasio, debemos considerar los siguientes alimentos:

  • Vegetales de hojas verdes (espinaca, alcachofa, brócoli)
  • Cereales integrales (avena, trigo, arroz)
  • Frutos secos (almendras, bellotas, nuez, maní)
  • Frutas (cambur, piña, ciruela, naranja, fresa)
  • Granos (garbanzo, alubias blancas, caraotas)
  • Tubérculos (papa, batata)
  • Miel
  • Té verde y negro
  • Carne (pollo, ternera, cerdo, cangrejo)
  • Tófu
  • Leche y sus derivados

Para recargar el organismos de vitaminas del grupo B y vitamina C, los siguientes alimentos son ideales:

  • Cereales (maíz, arroz, trigo)
  • Huevos
  • Yogurt
  • Carne (pollo, cerdo, pavo, ternera)
  • Aceite de oliva
  • Aguacate
  • Pescados (bacalao y atún)
  • Champiñones
  • Moluscos (mejillones)
  • Frutas cítricas (kiwi, fresas, arándanos)

Super comida para culturistas con carne, pescado, fruta, productos lácteos, polvos de suplementos dietéticos y píldoras de vitaminas sobre fondo de madera verde.

Una consideración importante es que las personas con dietas vegetarianas pueden tener una mayor tendencia a sufrir eventos depresivos, debido a que los niveles de triptófano descienden al no consumir nada de orígen animal.

Estas personas deben reforzar los niveles de este elemento, mediante el empleo de suplementos que favorezcan su producción, como es el caso de NervSoport.

Dietas bajas en grasa, también pueden generar eventos depresivos, debido a la disminución de la serotonina, ya que la grasa favorece la producción de triptófano y por ende, de esta hormona.

Alimentos que favorecen la producción de las hormonas de la felicidad

Las frutas son importantes para la salud, pero algunas contribuyen a la producción de hormonas como la serotonina, como es el caso de la naranja y la toronja.

Estas frutas son ricas en ácido fólico e inositol, reguladores por excelencia de la serotonina, contribuyendo a reducir cambios de humor y estados depresivos.

Cereales como el salvado de trigo son considerados promotores de la felicidad por mejorar la producción de compuestos cerebrales asociados con la energía.

El requesón es una fuente potencial de triptófano, elemento que tiende a favorecer el sueño, ya que participa en la producción de melatonina.

Pescados como el atún, bacalao y la caballa, son ricos en ácido aminobutírico, vitamina B6, taurina  y hierro, que contribuyen a bloquear la ansiedad y el estrés.

Algunas algas marinas incluidas en la comida oriental, son una fuente potencial de yodina, elemento que mejora el funcionamiento de la glándula tiroides.

La leche de soja aporta aminoácidos de importancia como la tiroxina, que favorecen la producción de dopamina y noradrenalina, favoreciendo el positivismo.

El perejil posee L-glutamina, aminoácido que ayuda a combatir el estrés y la ansiedad.

Por último, uno de los alimentos favoritos de la mujer, el chocolate. Este elemento aporta feniletilamina, ayudando a la síntesis de endorfinas, además de aportar energía.

Chocolate en cuadritos. Tableta

Mi mejor aliado para ser feliz

Los suplementos naturales pueden ser los mejores aliados para combatir episodios de depresión, teniendo como ventaja ante los medicamentos, la no dependencia de estos.

Un ejemplo adecuado de estos suplementos es NervSoport, el cual posee en su composición, aminoácidos y vitaminas de importancia.

Mujer joven médico sosteniendo una capsula ilustrando vegetales en ella

En adición, posee una mezcla de elementos naturales, que favorecen la producción de las hormonas que nos hacen felices.

La presencia de hierbas como el hipérico o hierba de san Juan, la manzanilla y  Gryffonia simplicifolia, lo convierten en un antidepresivo potencial.

Estos elementos disminuyen la acción de neurotransmisores como la dopamina y favorecen la producción de serotonina, equilibrando el estado mental.

Favorecen también la producción de melatonina en las personas que sufren de trastornos del sueño permitiéndoles reponer la energía.

La presencia de minerales como el calcio y el magnesio, ayudan a potenciar la síntesis de las hormonas que regulan los estados depresivos y nivelan las concentraciones de triptófano en el organismo.

Todos estos elementos hacen de NervSoport el aliado perfecto para obtener el bienestar y la tranquilidad que nos permita sentir felicidad.

¿Qué hacer físicamente para ser felices?

Existen actividades que nos pueden ayudar a producir de manera natural las hormonas que influyen en los estados de felicidad.

Este tipo de actividades nos permiten bajar los niveles de estrés y alejar la mente de cualquier problemática que nos pueda afectar. Dentro de estas actividades están:

Sesiones de acupuntura: Esta actividad permite aumentar la producción de endorfinas, generando sensación de placer y relajación.

Bailoterapia: Permite liberar el estrés y revitalizar el organismo, contribuye a la producción de serotonina.

Practicar meditación y yoga: Aumentan los niveles de dopamina y endorfinas en aquellas personas con altos niveles de estrés.

Pasear en bicicleta o nadar: Reduce los niveles de feniletilamina en personas con problemas de ansiedad.

Masajes y aromaterapia: Esta actividad es altamente relajante, permite liberar endorfinas y favorece la producción de melatonina.

Emplear aceites como el de: manzanilla, lavanda, rosas, valeriana, vetiver,potencian la acción relajante de los masajes.

Musicoterapia: Promueve la relajación, ayuda a mejorar las relaciones, disminuye el estrés.

Hidroterapia: Promueve la producción de endorfinas y disminuyen los niveles de estrés y ansiedad.

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¿Qué hacer mentalmente para ser felices?

Las principales pautas a nivel psicológico para ser felices  tienen que ver con el comportamiento social del individuo.

Dentro de las pautas más importantes para alcanzar la felicidad y mejorar el ánimo están:

  • Evitar el estrés creando metas pequeñas de fácil alcance.
  • Darle más importancia a las cosas positivas que a las negativas.
  • Disfrutar al máximo situaciones que involucren bienestar y alegría.
  • Hacer contacto con nuestro interior y olvidar lo negativo del día.
  • Tratar de vez en cuando de salir de la rutina.
  • Dejar de buscar la felicidad y vivir el momento.
  • Perdonar y dejar ir episodios dolorosos o tristes.
  • Relajarte frecuentemente
  • No presionarte demasiado
  • Comer despacio, respirar y sonreír sin motivo específico.
  • Rodéate de gente positiva y feliz.
  • Positivos
  • Sé agradecido.
  • Ayudar a otras personas.

Siguiendo estas pautas podemos mejorar como personas y lograr un ambiente felìz.

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