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No dejes que te duela el corazón ¡Cuidado con los síntomas!

No dejes que te duela el corazón ¡Cuidado con los síntomas!

Última actualización: 15-04-2019. Equipo Nutricioni

El infarto es un término empleado para referir la necrosis o muerte de un tejido u órgano por falta de irrigación sanguínea, ya sea por estenosis (estrechez) u obstrucción de una arteria.

Por lo general, al referir la ocurrencia de un infarto, se relaciona de manera directa al que afecta el corazón. Pero en realidad un infarto puede ocurrir en cualquier órgano.

Habitualmente, la obstrucción de una arteria impide que la sangre llegue hasta el tejido afectado, bien por la presencia de una placa de ateroma o ateroesclerosis o porque ha sido obstruida por un trombo.

Puede ocurrir también por causa de un tumor que hace presión sobre la arteria hasta el punto de cerrarla, por torsión de un órgano o por la existencia de una hernia. Los infartos más frecuentes son:

  • Infarto cerebral.
  • Infarto de miocardio.
  • Infarto pulmonar.
  • Infarto renal.
  • Infarto intestinal mesentérico.

Dependiendo del tipo de infarto se manifestarán los síntomas. El tratamiento quedará determinado de acuerdo a las causas que lo ha provocado y al órgano o músculo afectados.

El infarto de miocardio: Ocurre al obstruirse o reducirse el flujo sanguíneo a una parte del corazón, generalmente debido a un coágulo. Suele producirse cuando las arterias coronarias que suministran sangre al corazón, se espesan o endurecen.

Este proceso ocurre lentamente por causa de la acumulación de grasa, colesterol y otras sustancias en forma de placas.

Ilustración de placas de la cabeza con tumor

Ictus o infarto cerebral: Si una parte del cerebro deja de ser irrigada por la sangre, muere. Pero las secuelas a diferencia de lo que ocurre con el corazón, son mucho mayores. Ya que estas pueden producir incapacidades mucho más graves.

Son dos los tipos de ictus que pueden ocurrir: El ictus isquémico, que se produce cuando una arteria se obstruye o se estrecha. En el caso del ictus hemorrágico, se produce cuando una arteria se rompe, siendo este el menos común pero más grave.

El riesgo de padecer un ictus va a depender de la salud del sistema circulatorio, por lo que los consejos y recomendaciones de prevención serán los mismos para el infarto de miocardio. Es importante acudir al médico.

Cardiopatía isquémica (CI) ¿En qué consiste?

Como un tipo de cardiopatía isquémica (CI) se identifica al infarto de miocardio (IM) y a la angina de pecho (AP). Ambas producidas por el deterioro y la obstrucción de las arterias del corazón o arteriosclerosis.

La arteriosclerosis coronaria se produce por la acumulación de placas de colesterol, lípidos o grasas y células inflamatorias en las arterias, lo que impide que el corazón no reciba de manera suficiente sangre y por ende, oxigenación.

El infarto al miocardio surge de manera abrupta como resultado de la obstrucción completa de las arterias del corazón, por la formación de un coágulo. En consecuencia las células cardíacas de la zona afectada mueren. Siendo el daño irreversible.

Toda persona es susceptible de sufrir un infarto de miocardio, aunque no todas corren el mismo riesgo. Aquellas que presentan problemas de corazón o han tenido algún evento cardíaco, presentan más factores de riesgo. Al igual que las de edad avanzada.

Los infartos de miocardio por lo regular ocurren en las primeras horas de la mañana, aunque pueden darse a cualquier hora del día. Pero la gran pregunta es… ¿Qué puede provocarlo?... ¡Repasemos algunos de los factores de riesgo!

  • Hipertensión arterial.
  • Diabetes.
  • Un estilo de vida sedentario.
  • Tabaquismo.

Enfermedades tales como:

  • Arritmias.
  • Insuficiencia cardíaca y otras enfermedades crónicas del corazón.

Entre algunas causas se incluyen:

  • Estenosis (estrechez) de la arteria coronaria.
  • Arteriosclerosis, es decir; acumulación de grasa en las arterias coronarias.
  • Aterotrombosis, es decir; Trombo o coágulo de sangre en una arteria coronaria.

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Otros factores de riesgo para sufrir un (IM) son:

Diabetes: La insuficiencia de producción de insulina provoca la elevación de los niveles de azúcar en sangre, aumentando también el riesgo de sufrir un ataque cardíaco.

Obesidad: Esta condición está relacionada con la hipertensión arterial y los altos niveles de colesterol y triglicéridos. Bastará reducir en un 10% el peso corporal para que disminuya también, el riesgo de ataque cardíaco.

La importancia de reconocer los síntomas de un infarto

Con la obstrucción de las arterias coronarias, el riego del flujo sanguíneo se ve comprometido. Tal insuficiencia provoca un ataque al corazón, lo que en pocos minutos puede derivar en una muerte súbita cardíaca.

Los paros cardíacos no obstante, pueden revertirse. Especialmente si se les ve venir. La mayoría de las personas presentan síntomas que advierten lo que está por suceder. Estos suelen presentarse de manera gradual.

Los primeros minutos a partir del instante en que se presentan los síntomas son vitales. De manera que si actúa rápidamente, la probabilidad de sobrevivir es de un 95%. La descripción clásica del IM, es un dolor opresivo en el centro del pecho.

Este irradia hacia los brazos, el cuello y la espalda. En algunos casos el dolor se transforma en opresión, en otros, en malestar. Dado que las diferencias son subjetivas, es importante que el especialista realice un electrocardiograma.

Entre las principales señales indicativas de encontrarse ante un IM en proceso, se encuentran:

Dificultades respiratorias y fatiga: Este síntoma puede manifestarse meses antes de que ocurra un infarto, particularmente entre las mujeres. Se trata de una disnea o dificultad para respirar.

Este malestar usualmente está acompañado de una gran fatiga. Si la persona se siente exhausta sin una causa aparente, lo mejor es acudir al médico. Se trata de un síntoma difícil de asociar a un paro cardíaco.

Sudoración excesiva: Cuando el bombeo de sangre se da a través de arterias obstruidas obliga al corazón a hacer un esfuerzo mayor y con ello, se eleva la temperatura.

El cuerpo en un intento por mantenerla a raya, comienza a sudar. Este síntoma puede manifestarse días antes de que se produzca el infarto.

Notará entonces que sufre sudores fríos sin una causa aparente, la piel se torna fría y húmeda. Ante este síntoma, es necesario que acuda prontamente a su médico.

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Más acerca de los síntomas y variantes que anuncian un infarto

Los síntomas no siempre son los mismos para todas las personas, ni se presentan con la misma gravedad. En algunas personas el dolor puede ser leve, otras sentirán un dolor mucho más intenso.

Algunos ataques cardíacos se presentan de manera súbita, pero en su mayoría los signos y síntomas evidencian la probabilidad de que hay un paro cardíaco en proceso. Ante esta posibilidad lo mejor es actuar de manera inmediata.

Preste atención a los siguientes síntomas:

Indigestión, náuseas y vómitos: Estos son algunos de los síntomas difíciles de asociar con un paro cardíaco. En algunos casos los IM están precedidos por trastornos digestivos que incluyen náuseas y vómitos.

Probablemente nada tengan que ver con este, pero si no padece problemas digestivos regulares y no ha ingerido alimentos fuera de lo habitual, una indigestión repentina puede ser un alerta de que algo no anda bien.

Dolor en el pecho: El dolor torácico es el síntoma más frecuente y reconocible ante la posibilidad de un infarto, aunque no todas las personas lo presentan. Se trata de un dolor prolongado que puede durar unos 15 minutos.

Se percibe como una presión intensa en el pecho que tiende a extenderse hacia la espalda, los brazos y los hombros. El dolor puede acentuarse especialmente en el brazo izquierdo.

El dolor puede ser más intenso hacia estas zonas más que en el pecho propiamente dicho. Puede tratarse también de un dolor no continuado, por lo que puede sentir que va y viene.

Así también, no todos los infartos se anuncian por un dolor en el pecho de igual intensidad. El dolor puede ser poco o leve y aun así tratarse de un paro cardíaco inminente.

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Manténgase atento ante la presencia de algunos de estos síntomas. Aunque pudieran no corresponder al riesgo de sufrir un ataque cardíaco, lo mejor es estar alertas y actuar con precaución y rapidez.

¿El infarto en las mujeres se manifiesta igual que en los hombres?

Las señales que usualmente se asocian con un infarto, son las que sufren los hombres. Pero no sucede lo mismo con las mujeres, por lo regular estas no suelen percatarse que están sufriendo un ataque al corazón.

Sus síntomas son diametralmente opuestos a los de los hombres. Así lo expresa la Dra. Milagros Pedreira, cardióloga del Servicio de Cardiología y Unidad Coronaria  del Centro Hospitalario de Santiago de Compostela (España).

En la mujer los síntomas del infarto son poco conocidos, puede notar ardor en la región superior del abdomen, malestar estomacal, sudoración y tener mareos. En la mayoría de los casos, indica la experta, tienen un peor pronóstico que el los hombres.

Entre los síntomas a tomar en consideración y que deben alertar a la mujer ante la posibilidad de un infarto en proceso, se presentan los siguientes:

Dolor punzante en el pecho: Este es el síntoma más típico aún para las mujeres. El dolor va y viene, puede durar unos pocos minutos. Puede sentir una presión incómoda en el pecho o dolor propiamente dicho.

Dolor en el brazo: Aunque este es un síntoma más propio en los hombres, puede presentarse en la mujer en uno o ambos brazos.

Dolor agudo en la espalda: En la mujer el dolor suele expandirse hacia el cuello, los hombros y la espalda.

Fatiga inusual: Una parte de las mujeres experimentan cansancio muscular o debilidad no relacionadas con el ejercicio o otra actividad.

Falta de aire: Este puede aparecer al mismo tiempo o antes que el dolor en el pecho. Puede incluso ser un síntoma único. Suele aparecer repentinamente y al mismo tiempo experimentar ansiedad súbita.

Dolor abdominal: Sumado a la presión y ardor en el pecho, puede sentir molestias exactamente, en la parte alta del abdomen.

Sudor frío: Se trata de un sudor completamente diferente al de la menopausia, en el cual se produce calor. Ocurre de manera repentina de manera inexplicable y excesiva.

Dolor en la mandíbula: Es este un síntoma propio en una mujer que sufre un ataque cardíaco.

Aturdimiento: Puede sentirse mareada y aturdida mientras la sensación va en aumento.

Sobrevivir ante los síntomas de un infarto o ataque cardíaco

Una tercera parte de las personas sufre un ataque cardíaco antes de llegar a un centro de emergencias. La mitad muere por complicaciones cardíacas sin haber presentado síntomas previos. No obstante, si hay signos de alarma y es importante que estemos enterados.

No todos los que sufren un infarto presentan el dolor repentino que hace que la persona se lleve la mano al pecho o que se desplome en el suelo. Los síntomas pueden presentarse de una manera sutil.

La angina por ejemplo, es el principal síntoma de un infarto. Este término proviene del latín que significa “sofoco”. Este síntoma puede ser difícil de distinguir de otro tipo de malestares o dolores por indigestión.

Por ello muchas personas demoran en buscar atención médica, ignorando que tales síntomas pueden estar asociados a un ataque cardíaco. ¡Manténgase alerta!.

Si usted presenta algunos de estos síntomas durante unos 5 minutos, lo mejor es acudir de inmediato al servicio de urgencias más cercano. Tenga en cuenta que aunque el dolor en el pecho es el síntoma más común, algunas personas no lo manifiestan.

De ahí la importancia de estar enterados de otros síntomas de alerta ya anteriormente señalados. Solicite una ambulancia o pida a alguien que lo traslade. No conduzca usted al centro hospitalario, podría ponerse en peligro o a otras personas.

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