No dejes que el zumbido de oídos por estrés, te estrese más

No dejes que el zumbido de oídos por estrés, te estrese más

Última actualización: 21-01-2019. Equipo Nutricioni

El estrés tiene muchas formas de manifestarse, y cualquiera que sea no suele ser muy agradable. En el caso del zumbido de oídos por estrés, es tan incómodo y molesto que puede aumentar más el estrés.

También es conocido como “Tinnitus” o “Acúfenos” es una sensación muy desagradable que puede traer otros malestares.

Pero centrando la atención a este zumbido, se puede decir que se llega a caer en una espiral en donde no se sabe si el estrés causó el zumbido o si el zumbido causó el estrés.

Este zumbido es una situación con solución, si ponemos de nuestra parte. Es fácil aconsejar y decir “no pierdas la calma, mantén el control de todo y que nada te afecte”.

Pero la verdad es que resulta muy complicado, más aún en los tiempos actuales. En donde todo transcurre a un ritmo en el que se aceleran los andares o rápidamente eres desplazado.

Las personas que manifiestan sufrir de este incómodo malestar, aceptan que cuando más angustiados y estresados se han encontrado, es que ha aparecido este zumbido.

Y que si esa angustia se ha prolongado, de igual manera lo ha hecho el zumbido. Coexistiendo a la par. Lo que trae como consecuencia que el estar escuchando ese molesto ruido de manera prolonga e incesante, provoque mayor estrés.

De allí la importancia que tiene el hecho de aprender, a no permitir que el entorno y la toxicidad que nos rodea, llegue a afectarnos a tal punto de lograr enfermarnos.

En la actualidad existen productos como SupraEnergía que permiten disminuir esos niveles de estrés, logrando así que se pueda mantener un buen estado de salud.

Ya que de manera consciente puede resultar difícil lograr el control de ciertas emociones. Es bueno tener presente, que se puede contar con un apoyo que ayuda a controlar las emociones negativas.

La actitud es el secreto de ¿cómo nos podemos sentir en determinados momentos? Indistintamente de cuáles son las circunstancias que nos rodean.

Posiblemente la primera vez no logres controlar tus emociones. Pero progresivamente al ver que si no lo haces enfermas, lo irás logrando.

¿Por qué el estrés logra causar los molestos zumbidos?

Son muchas las formas en que nuestro organismo puede mostrar que está sometido a una situación estresante.

Pero surge la duda de cómo es posible que de estar estresado, se pase a escuchar ruidos tan molestos que pueden durar minutos, como hasta horas.

Cuando el organismo es sometido a situaciones estresantes, automáticamente realiza una serie de acciones de las cuales no somos conscientes.

Generalmente no lo sentimos, pero una de esas acciones consiste en una tensión muscular general, pero en la zona de la cara se activan específicamente algunos.

Los músculos faciales y en especial los de masticación hacen que los dientes lleguen a rechinar, cuando esto sucede la boca se tensa.

Lo que genera un estrés nocturno aún mucho mayor, generando así una presión interna mayor. Lo que conlleva a que se taponen los oídos o el muy desagradable efecto acúfeno.

Tiene que ser muy elevado el nivel de estrés para que se llegue a este punto. Pero esto no se detiene aquí, ya que lo peor es que la sensación de los acúfenos hace que se incremente el estado de ansiedad.

De tal manera que se vuelve un círculo donde un nivel alto de estrés te lleva a sentir zumbidos en el oído.

Y el zumbido en los oídos se puede ir incrementando, a tal punto que el nivel de estrés se acentúe. Lo que genera un malestar muy desagradable y quebranto del ánimo y la salud.

Los acúfenos o tinnitus su manera más frecuente en que se manifiestan es en forma de zumbidos, pero pueden sentirse como: sibilancia, soplo, murmullo, rugido, chirrido o silbido.

La sensación del sonido puede ser con un tono fuertes o suaves. La mayoría de las personas en algún momento ha experimentado alguna manera de tinnitus o acúfenos.

Durando esta unos pocos minutos, algo que es normal. Pero cuando este se hace recurrente y constante es cuando acelera el estrés, llegando a afectar la capacidad de concentración y hasta la de dormir.

De allí la importancia de aprender a controlar las situaciones que conlleven al estrés. Ante todo se debe priorizar la salud.

¿Se pueden silenciar esos molestos zumbidos?

¡Buenas noticias! Sí, los zumbidos por estrés pueden tener una solución. Obviamente parte de la solución va a depender en un alto porcentaje de la voluntad de quien padece el malestar.

No es difícil, menos hoy cuando se cuenta con productos como SupraEnergía altamente útil para reducir los niveles de estrés.

Claro, teniendo en cuenta que no se debe abusar de su uso, no prolongado por mucho tiempo de su consumo.

Por lo que allí viene el trabajo que debe llevar a cabo quien está padeciendo estos zumbidos, y está bajo un nivel de estrés considerablemente dañino.

Para empezar se debe tratar de llevar un ritmo de vida más relajado, tratando de descubrir por qué y cuáles son las causas que nos llevan a situaciones estresantes.

Una vez detectada la causa empieza entonces el trabajo de quien está sufriendo el acúfeno. Hay que hayar la manera de disminuir cuánto nos afecta ciertas situaciones.

Evitando que se conviertan en un estado de estrés. Porque si bien no podemos evadir la realidad, sí podemos adaptar esa realidad haciéndola más o menos llevadera.

Una vez que se comience a solventar las causas que llevan a sentir un nivel de estrés extremo. También se comenzará a solventar la intensidad y frecuencia de cómo y cuándo se sienten los zumbidos.

Son muchas las técnicas disponibles para este fin, que no necesitan de una gran preparación ni de conocimiento.

La más sencilla consiste en controlar la respiración, tomar una gran cantidad de aire y retenerlo por unos 3 a 5 segundos, soltando lentamente en unas seis u ocho veces.

Vaciando por completo por completo los pulmones, repetir esto tantas veces como sea necesario, es decir, cuando sintamos que se ha soltado un peso.

Si el entorno en que diariamente nos desenvolvemos es inevitablemente estresante. Se debe buscar al menos una vía de escape.

Procurar un rinconcito, donde se pueda en un momento determinado donde se pueda fijar la vista hacia un objeto que pueda proporcionar relajación.

Desconectando al menos por unos minutos. Esto ayudará a que el estrés si bien no desaparezca, al menos sea menor.

Medico hombre revisa el oido de una paciente mujer

¡No dudes en pedir ayuda si no logras controlar la situación!

Cabe la posibilidad de que el zumbido sea tan persistente que por más que nos esforcemos en hacerlo desaparecer, se convierta en una misión prácticamente imposible.

Esto se debe a que la cantidad de estrés acumulado es tan grande, que la voluntad por sí misma por tratar de controlar los nervios no es  suficiente.

Es entonces cuando se debe empezar a buscar ayuda para evitar que esta situación llegue a mayores y quizás a niveles crónicos.

La manera más sencilla de lograr un paliativo a esta molestia se puede encontrar en el uso de SupraEnergía gracias a su capacidad para bajar los niveles de estrés.

Existe también la posibilidad de acudir a un especialista, el cual procederá a aplicar algunas técnicas de relajación a los músculos.

Las técnicas más utilizadas incluyen un “Biofeedback” con la finalidad de visualizar en un tiempo real cuáles son los procesos  que motivan al sistema nervioso a activarse o desactivarse.

La escuela de medicina de Hannover en Alemania, dedicó un estudio a descubrir el grado de bienestar que puede llegar a tener un paciente.

Se determinó en este estudio que hay una relación directa entre ese nivel de bienestar y los acúfenos o zumbidos en los oídos.

Concluyendo que aquellas personas que poseen un carácter más apacibles, más tranquilo y que logran tener un estado de bienestar más equilibrado.

Llegan a sufrir mucho menos de todas esas patologías que están directamente relacionadas con el estrés.

Quedando con esto lo suficientemente claro que el sufrir o no de este tipo de patologías molesta, va a depender de la capacidad que se tenga de lograr un control de la ansiedad.

Por eso se debe recurrir a especialistas que sean capaces de enseñar a controlar el estrés, en lugar de que se éste el que nos controle.

Es fácil saber el momento en el que se debe buscar una ayuda para que nos ayude a controlar el estrés.

Y es cuando nos percatamos que somos capaces de controlar solos cualquier situación que genere estrés. El simple hecho de hablar con otras personas sirve de desahogo para liberar y soltar.

El nivel de estrés es directamente proporcional, al nivel de atención al zumbido

Los acúfenos o zumbidos en los oídos reciben una retroalimentación, cuando se les presta especial atención.

Por lo que mientras más se concentre la atención en esos molestos sonidos, la tensión y la ansiedad se irán incrementando.

Siempre es más fácil decir ¿qué hacer? que luego hacerlo. Pero se trata de una cuestión de salud, por lo que merece la pena intentarlo.

Al principio, como cualquier acción que se realice, resultará un proceso que puede llevar su tiempo para que se note sus efectos.

Se debe tener en cuenta que el estrés va a ir afectando a diferentes partes del organismo, por lo que hay que saber detectar las señales que puedan indicar la agudización de un síntoma.

Entre las alteraciones que se llegan a presentar en momentos de altos niveles de estrés se encuentran las vinculadas al sistema cardiovascular.

Por lo que se puede llegar a sentir como la presión arterial sube, e incluso se llegan a sentir como el ritmo cardíaco se acelera.

Cada persona es diferente y hay algunas más susceptibles que otras, por lo que a veces no es necesario tanto estrés para comenzar a sentir estos síntomas.

Lo que nos lleva a señalar que existe la posibilidad de que estos zumbidos indiquen que se está alcanzando unos niveles de estrés de alto riesgo.

Ya que existen los llamados acúfenos o tinnitus pulsátil. De fácil detección se refieren a que el zumbido que se llega a sentir, se siente al ritmo de las pulsaciones del corazón.

La presencia de sonidos rítmicos no se suelen presentar con mucha frecuencia, sin embargo una vez que aparezcan la recomendación es asistir de inmediato al médico.

Sobretodo si se considera que no se está en una situación estresante. El organismo puede estar indicando que están sucediendo alteraciones orgánicas que ameritan especial atención.

Conozcamos entonces cuales pueden ser también las causas que pueden llevar a padecer tan molesto síntoma. Y lo más importante, atendamos ese llamado a tiempo.

Cuando un zumbido va más allá del estrés ¡Cuidado!

Entre las causas que pueden llegar a provocar los acúfenos pulsátil y que no están vinculadas a un nivel de estrés alto, se encuentran:

Hipertensión. La cual si es detectada a tiempo se puede tratar con pastillas, una vez controlada, los sonidos tienden a desaparecer.

Arteriosclerosis. Cuando los niveles de grasa en las venas son demasiado altos el flujo de sangre se dificulta, una dieta equilibrada ayuda a controlar los niveles de colesterol.

Hum venosa. Es un aumento en el flujo sanguíneo, algo que llegan a presentar las personas que sufren de la tiroides, anémicas y las mujeres embarazadas.

Tumor de glomus. Afortunadamente es poco frecuente, es un tumor que aparece en la parte baja del oído o dentro de él. Una sencilla cirugía solventa esta situación.

Malformación arterial auditiva. Es de las causas menos frecuentes, ya que se trata de una malformación de las arterias de la zona del oído.

En cualquier caso un zumbido o acúfeno, no aparece de la noche a la mañana. Lo que lleva a determinar que este malestar tiene dos maneras de hacerse presente.

Una en la que su presencia es muy débil, casi imperceptible, lo que conlleva a que sólo a las semana quizás meses, sea cuando se note su presencia.

Y tienden a disminuir con el tiempo, o quizás con un sencillo tratamiento desaparezca. Lo que permite una sensación de bienestar en un corto plazo.

Pero también existen los zumbidos que con el tiempo su presencia se intensifica y llega a ser un malestar crónico.

Afectando así la salud seriamente, pueden tardar meses e incluso años en convertirse en un malestar crónico. Por lo que sí se trata a tiempo, se podría evitar llegar a un cuadro clínico crónico.

Tomárselo con calma para escuchar mejor

La importancia de gozar una buena salud nadie la puede negar. Cualquier afección que en algún momento llegue a quebrantar la salud, en un corto o mediano plazo terminará invadiendo buena parte del organismo.

De allí la importancia de atacar el problema a tiempo. O mejor si se toman las medidas necesarias para evitar llegar a padecer cualquier malestar.

Y en la actualidad no hay excusas válidas para poder hacer cualquiera de estas acciones. La salud está muy directamente vinculada a las condiciones físicas de cada individuo.

De hecho son muchos los médicos que a día de hoy como una prescripción muy estricta y altamente recetada, no dudan recetar como la mejor medicina un poco de ejercicio.

Una simple caminata hecha de manera enérgica por media hora, al menos unas 3 o 4 veces a la semana, brindan al organismo una dosis de bienestar. Que de otra maner no se iba a conseguir.

Y si a esta sencilla práctica le sumamos el uso de un SupraEnergía los beneficios para la salud se verán intensificados.

En la sociedad actual ciertamente existen muchos motivos para que en cualquier momento sentirse inmerso en una situación estresante.

Pero no es menos cierto que las formas de escapar o disminuir los efectos que el estrés pueda llegar a causar, son mayores.

Y es por eso que hay que estar informados, teniendo el conocimiento de cuáles son las alternativas disponibles son muchas las molestias y quebrantos de salud que se pueda llegar a tener.

Desde los pies a la cabeza, cada parte del cuerpo cumple una función vital. Cuidar interna y externamente de organismo debe ser una prioridad.

Cada parte de nuestro cuerpo percibe los estímulos de una forma peculiar, y manifiesta la conveniencia o no de estos estímulos para el bienestar de la salud.

Entonces ya depende de cada uno, el prestar o no atención a los síntomas que se presentan. Los acúfenos son un síntoma que habla de diferentes causas.

Si al momento de detectarlos, se toman las medidas que están al alcance, como por ejemplo tomar con más tranquilidad aquellas situaciones que lleven a sentir estrés.

Pero si a pesar de eso no dejamos de sentir ese zumbido, no hay que dudarlo. Se debe acudir al médico quien diagnosticará la causa y determinará las directrices a seguir.

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