Mujer joven comiendo uñas con sintomas de angustia

Neurosis de angustia: cuando se vuelve nuestro peor enemigo

Neurosis de angustia: cuando se vuelve nuestro peor enemigo

Última actualización: 17-01-2019. Equipo Nutricioni

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la sanidad mental es uno de los pilares fundamentales para alcanzar bienestar biopsicosocial.

Estudios recientes han concluido que aprender a manejar los niveles de estrés y ansiedad reduce los gastos públicos y conduce al mismo tiempo, a lograr plenitud y longevidad.

Sin embargo, en un mundo ajetreado y cargado de obligaciones, tener una vida libre de tensiones y ataduras psicológicas representa una meta inalcanzable para muchos.

Este permanente estado de agitación conlleva a la sensación de que, en medio de la cotidianidad, las actividades rutinarias exceden la capacidad de respuesta.

En su estado más florido, este tipo de reacciones se caracterizan por la aparición de angustia y agitación desbordante.

Esta condición se conoce como neurosis y fue propuesta por el Dr. Cullen, médico escocés con amplio conocimiento en trastornos neurológicos.

En este sentido, la palabra neurosis se refiere a enfermedades mentales que alteran el pensamiento y el correcto desenvolvimiento de las personas.

A partir del abordaje del Dr. Cullen, el psicoanalista austriaco Sigmund Freud, profundizó en el tema y publicó una clasificación para la neurosis.

De dicha clasificación, derivan una amplia gama de neurosis, entre ellas: las asociadas a ideas obsesivo-compulsivas y fóbicas, así como las neurosis de angustia o ansiedad.

Esta última representa un estado de ansiedad intensa y repentina en la que el individuo experimenta ideas pesimistas acerca del futuro.

La sensación de peligro inminente invade el pensamiento provocando miedo e imposibilidad para calmarse.

Su duración y frecuencia de presentación es variable; pueden prolongarse minutos u horas y ocurrir eventualmente o con frecuencia.

De cualquier forma, cursa con niveles muy elevados de angustia que terminan por deteriorar la vida de quienes la presentan.

Es de hacer notar que en la actualidad, el término neurosis de angustia ha quedado en desuso, por lo que estos episodios se conocen hoy en día como crisis de pánico.

La aparición de la ansiedad característica de estos episodios tiene relación con el funcionalismo adrenal. Ahondaremos en ello en el siguiente apartado.

Anatomía de los riñones y las glandulas suprarrenales

Las glándulas suprarrenales y su relación con el desarrollo del estrés

Las glándulas suprarrenales son pequeñas pero poderosas estructuras localizadas en la porción superior de cada riñón.

A partir de la síntesis de cortisol, adrenalina y otras hormonas esteroideas, cumplen funciones vinculadas a las respuestas sexuales y situaciones de estrés.

Las experiencias psicológicas producidas por el estrés aumentan la secreción de las glándulas suprarrenales con la finalidad de desencadenar una reacción de lucha o huida.

Ante situaciones de estrés, como es el caso de la neurosis de angustia, el hipotálamo transmite impulsos a las neuronas del sistema nervioso simpático.

La estimulación de este sistema activa la producción de las glándulas suprarrenales, las cuales generan hormonas esteroideas.

Por un lado, la adrenalina y noradrenalina incrementan los valores de presión arterial y la frecuencia respiratoria y cardíaca.

Adicionalmente, estas hormonas favorecen las contracciones musculares y provocan la agitación y sudoración típicas de las situaciones de ansiedad.

Por otra parte, el cortisol activa el metabolismo de los carbohidratos, grasas y proteínas con el fin de obtener la energía necesaria para generar respuestas de lucha.

Pese a este efecto de autoprotección, niveles elevados de cortisol producen problemas de crecimiento y supresión de la acción del sistema inmunológico.

A partir de múltiples conexiones sinápticas, es posible comprender que la glándula suprarrenal actúa en constante comunicación con el sistema nervioso.

Esto implica que los procesos mentales, la apreciación de los conflictos y los sentimientos de dolor emocional inciden en la actividad de la glándula suprarrenal.

También a la inversa, la plasticidad neuronal se ve afectada por las respuestas desencadenadas por las glándulas suprarrenales.

Resulta interesante la compleja red de respuestas que se originan en situaciones de estrés, incluyendo las producidas por la neurosis de angustia o crisis de pánico.

¿Ha oído usted acerca de este tipo de crisis? ¿Cómo podemos aprender a identificarlas? En la siguiente sección, entraremos en detalle y conoceremos sus síntomas.

Síntomas de la neurosis de angustia suelen confundirse con ataques cardíacos

Hasta el momento, hemos revisado que la neurosis de angustia o crisis de pánico es una condición de aparición súbita caracterizada por miedo y ansiedad extrema.

Sus síntomas guardan relación con aquellos asociados al estrés, pero su presentación es más intensa.

Las crisis de ansiedad se inician de forma repentina; su máximo punto de expresión se  alcanza con rapidez en 10 minutos o menos.

Se caracterizan por una sensación de peligro inminente que cursa con opresión en el pecho parecido al provocado por los ataques cardíacos.

En este sentido, la intensa tensión torácica originada por la ansiedad genera el temor de sufrir infartos miocárdicos.

Ante este hallazgo, debe descartarse la posibilidad de presentar, en efecto, infartos por trastornos cardiovasculares o aquellos provocados por el consumo de ilícitos.

Entre otros síntomas de las neurosis de angustia se incluye el miedo a morir, a perder el control o a padecer alguna consecuencia negativa.

Adicionalmente, pueden aparecer temblores corporales, sudoración profusa y escalofríos, las cuales se acompañan frecuentemente de palpitaciones.

También pueden presentarse náuseas, sensación de asfixia, calambres musculares, mareos y hormigueo en las extremidades.

Estos síntomas pueden presentarse de forma aislada o en conjunto, pero siempre con la sensación de miedo y ansiedad descontrolada.

Los pacientes con este tipo de crisis están en constante alerta ante la posibilidad que surja un nuevo ataque.

Mantienen un estado de preocupación que les impide estar tranquilos, lo cual interfiere en su conducta habitual.

En la ansiedad crónica, los síntomas son menos intensos y de mayor duración, persistiendo días a meses.

El individuo siente inquietud, molestias en su entorno de trabajo, dolor de cabeza, insomnio y fatiga.

Las manifestaciones clínicas de la ansiedad crónica producen incomodidad permanente y dificultan la concentración.

Lo anterior, aumenta el riesgo de accidentes de tráfico o laborales durante el uso de maquinarias.

La ansiedad crónica tiende a ser leve, presentando crisis agudas de intensidad y frecuencia variables.

En definitiva, ser consciente de las sensaciones propias ayudará a establecer diagnósticos que conduzcan a  solucionar el problema.

¿Cuál es el origen de la ansiedad en la neurosis de angustia?

La ansiedad es una compleja respuesta de huida que aparece en determinadas situaciones ambientales o corporales.

Las crisis de ansiedad resultan de experiencias angustiantes en las que el paciente siente temor sin razón.

El origen de este trastorno puede ser el resultado de diferentes mecanismos detonantes. Existen crisis provocadas por la exposición a lugares en los que se ha experimentado previamente ataques de pánico.

Ante una nueva estadía en el mismo sitio, aumenta el temor de vivirlo nuevamente, lo que condiciona la permanencia en el lugar.

También es posible experimentar pánico en una situación de aparente seguridad. Este tipo de crisis se produce por activación emocional.

Sentirse desbordado por el estado de ánimo y tener miedo de volver a la normalidad es parte de ello.

Estar alegre, triste o molesto puede ser motivo de preocupación al sentir que no se tiene control de las emociones.

En otras ocasiones, los ataques de pánico tienen como detonante un estímulo interno. De pronto, el individuo malinterpreta cambios fisiológicos.

Por ejemplo, es normal presentar palpitaciones compensatorias en estados de anemia, en los cuales se reducen los valores de hemoglobina y con esto, la oxigenación tisular.

En una persona con neurosis de angustia, esta reacción corporal adquiere un tinte catastrófico generador de ansiedad y de muerte apremiante.

Existen ataques de pánico producidos por anticipación, donde la sola idea de exponerse al detonante de la ansiedad genera alteración nerviosa.

El individuo siente ansiedad inclusive antes de la exposición al elemento desencadenante, por lo que se anticipa instantes antes a su enfrentamiento.

También fumadores o quienes sufren de enfermedades respiratorias presentan un mayor riesgo de sufrir ataques de pánico.

Los fumadores son entre tres y cuatro veces más propensos a padecer de crisis de pánico que aquellos que nunca han fumado.

Como hemos visto, niveles crecientes de ansiedad son capaces de inundar los pensamientos y potenciar la sensación de malestar.

En los casos más severos, se producen trastornos adicionales que perpetúan la condición y restringen el día a día de las personas que los padecen.

Mujer joven con la mano en la boca y ojos de angustia.

¿Cuáles son las consecuencias de sufrir neurosis de angustia?

Las crisis o ataques de angustia suelen ser estresantes para quienes la padecen. En ellos, la persona tiene la certeza de que sufrirá un nuevo episodio de neurosis.

Si bien pueden ocurrir de forma aislada y tratarse de un evento único, en otros casos, se presentan de forma frecuente.

Con ello, se genera un estado de vigilancia permanente; el temor a padecer nuevos episodios inunda el pensamiento y conduce a una nueva condición, la agorafobia.

Este trastorno consiste en sufrir ansiedad extrema de encontrarse con lugares y situaciones que resultan difíciles de evadir.

Etimológicamente, la palabra agorafobia procede del griego y significa temor enfermizo a los espacios públicos.

Ante los espacios amplios sin límites bien definidos, el afectado experimenta ansiedad por perder el control de sus sensaciones.

Esta percepción genera miedo de no contar con los recursos para afrontar la situación o no disponer de la ayuda para superarla, por lo cual restringe los sitios que visita.

Generalmente, el temor a los espacios amplios es producto de un mecanismo de aprendizaje que deriva de las vivencias.

Este temor provoca fobia a ciertas situaciones y lugares, por lo que termina evitándolos. En algunos casos, la persona no desea salir de casa.

Decidir no asistir al lugar de trabajo, calles habituales o sitios cerrados, es parte de la conducta de evitación y aislamiento.

De este modo es posible comprender que la neurosis de angustia o crisis de pánico puede llegar a convertirse en un trastorno altamente limitante.

El remedio natural para mantener tus niveles de ansiedad bajo control

El trabajo, la rutina y las relaciones interpersonales son capaces de generar ansiedad y con ello, detonar neurosis de angustia.

En este sentido, SupraEnergía es la alternativa natural que tu cuerpo requiere. Su variedad de extractos de hierbas mantiene tus nervios a raya.

Es un producto para usar durante cortos períodos de tiempo; su contenido de vitaminas, hierbas y aminoácidos aporta todo lo que necesitas para vivir libre de estrés.

Contiene Panax ginseng, una planta cuya raíz es frecuentemente utilizada en la medicina tradicional china para mejorar el rendimiento y fortalecer el sistema inmunológico.

Las propiedades adaptógenas de Eleutherococcus senticosus brindan a SupraEnergía sus propiedades relajantes, pues contribuye al manejo de las situaciones de estrés.

Además de ello, mejora la memoria, disminuye los niveles sanguíneos de azúcar e incrementa la esperanza de vida.

Por otra parte, el extracto de fruta acerola o cerecita le provee a SupraEnergía de un efecto energizante al disminuir los estados de debilidad generalizada.

La raíz de Ashwagandha tiene a la vez efectos estimulantes y afrodisíacos. Al mismo tiempo, estimula el sistema inmunológico y mejora la capacidad cerebral.

Al igual que Eleutherococcus senticosus, se le considera una planta adaptógena que ayuda a lidiar con la ansiedad.

El extracto de raíz de Rhodiola rosea es una opción natural para mejorar el estado de ánimo, la depresión y manejar la fatiga.

Los efectos de Rhodiola rosea se relacionan con su actividad sobre la dopamina y las endorfinas asociadas a la sensación de plenitud y bienestar.

En su justa medida, el extracto de regaliz, ayuda a regular los niveles de cortisol, la hormona del estrés que hace trabajar arduamente tus glándulas suprarrenales.

Este potente concentrado ayuda a mejorar la ventilación pulmonar, restaura la energía y disminuye el síndrome de fatiga crónica.

Con el surtido contenido de SupraEnergía, lograrás disminuir el estrés y mejorarás el funcionamiento de tu sistema inmunológico.

Mantén el control, potencia el funcionamiento de tus glándulas suprarrenales y logra el objetivo de sentirte sano de forma natural e integral.

Medidas a considerar para tratar los episodios de angustia

Tener una vida sana y libre de estrés es el resultado de medidas cuya meta es lograr que el paciente tenga un adecuado desempeño.

Reducir los síntomas de ansiedad y evitar que los miedos interfieran en la vida diaria es parte de la estrategia.

A lo largo de la revisión, ha quedado claro que la corteza cerebral está involucrada en la ejecución de los movimientos de lucha, los procesos cognitivos y las emociones.

En este orden de ideas, se han ideado fármacos antidepresivos y psicoterapias orientadas a mejorar la percepción del individuo y su sensación de malestar.

En la psicoterapia, se trabaja la distorsión del pensamiento ante la posibilidad de padecer ataques de pánico y sufrir consecuencias negativas.

Las técnicas de relajación ayudan al manejo del estrés y le permiten al paciente tener una vida más tranquila y reducir la posibilidad de presentar nuevos síntomas.

Como hemos visto, el tabaquismo acentúa los síntomas de los pacientes con neurosis de angustia.

Por ello, se recomienda dejar de fumar e incorporar técnicas de relajación para restringir las conductas de ansiedad.

Las enfermedades de la esfera psicológica no deben ser consideradas distintas a otras patologías.

Los episodios de pánico son experiencias debilitantes que generan fatiga, irritabilidad y debilidad.

El fin es lograr que las personas que las padecen lleven una vida normal y cuenten con los recursos necesarios para hacer frente a las crisis.

Si es tu caso, no te sientas aminorado. Toma en cuenta que parte de la solución de los episodios de ansiedad está en el reconocimiento de sus síntomas.

Que hoy sea el día en que tu percepción mejore. ¡Disfruta y vive plenamente! ¡Lo mereces!

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