Músculos de la espalda: pilares fundamentales del cuerpo

Músculos de la espalda: pilares fundamentales del cuerpo

Última actualización: 05-02-2019. Equipo Nutricioni

hombre musculoso de espalda, Guapo fisicoculturista mostrando su espalda

La espalda tiene muchas funciones, pero quizás la más relevante sea la de servir de sostén del cuerpo humano y permitir su movimiento. En esta función entran sus músculos.

Para sostener sin problemas todo el peso corporal, la espalda está compuesta por huesos muy resistentes y una cantidad variopinta de músculos potentes, todos muy bien formados.

Con el fin de permitirle al cuerpo su libertad de movimiento, la columna vertebral suele ser flexible.

Es por esta razón que la misma está constituida por 33 vértebras separadas, las cuales se encuentran alojadas una encima de otra, sosteniéndose a través de diversos músculos y de lo que se conoce como ligamentos.

Con el objetivo básico de mantener el equilibrio, todos los músculos que se encuentran en la espalda tienden a contraerse y a su vez actuar de contrapeso para así compensar los movimientos restantes del cuerpo.

De igual modo, su anatomía está perfectamente diseñada de forma curveada, con el propósito de servir de soporte tanto a la cabeza como al tronco, permitiéndole también flexibilidad y movimiento a ambos.

Por ser un pilar fundamental del cuerpo humano, el cuidado de la espalda es vital para lograr el equilibrio perfecto entre mente y cuerpo, por lo cual siempre es necesario tomar las precauciones pertinentes para evitar uno de esos dolores más frecuentes, el dolor de espalda.

La presencia en la espalda de nervios, músculos, huesos, tendones y ligamentos, todos ellos interrelacionados entre sí, suele generar molestias asociadas a la tensión muscular, produciéndose agudos dolores en la espalda.

También estos dolores, sobre todo cuando son más intensos y prolongados, pueden ser producto de algunas patologías como las hernias discales o la enfermedad degenerativa de discos.

Columna vertebral: Unos huesos con resistencia de piedra

La columna vertebral o espina dorsal está compuesta por un conjunto de huesos. Se caracteriza por ser articulada y resistente. Estos huesos están situados en la parte medía y posterior del tronco.

Presenta una forma similar a un tallo longitudinal, y se extiende desde la cabeza del esqueleto humano, pasando por el cuello, abdomen y espalda, hasta llegar a la pelvis.

La columna vertebral se compone de 5 regiones y 33 vértebras. Estas regiones se dividen en:

  • Región cervical: Se compone de 7 vértebras

  • Región torácica: Compuesta de 12 vértebras

  • Región lumbar: 5 vértebras

  • Región sacra : 5 vértebras y la región coxígea conformada por 4 vértebras.

La columna vertebral tiene muchas funciones de vital importancia, pero la principal es  permitirle a los seres humanos el “estar en pie”, o en posición recta, sin perder el equilibrio, ya que sirve de soporte al resto del cuerpo humano.

De igual forma, le brinda protección a la médula espinal, cubriendola totalmente, con lo cual evita lesiones y golpes en la misma. También da soporte y protección al cráneo.

Para que la columna vertebral pueda cumplir con todas las importantísimas funciones ya mencionadas, necesita del acompañamiento de diversos músculos y ligamentos, los cuales le proporcionan estabilidad y movimiento.

Los ligamentos son bandas de tejidos, generalmente fibrosos y densos, que permiten la unión de los huesos entre sí, facilitando los movimientos que éstos realizan, pero nunca de forma excesiva.

Justamente, al lograr un balance perfecto y adecuado de cada movimiento es que los ligamentos contribuyen a evitar luxaciones, fracturas o alguna dislocación.

En relación a los músculos, la espina dorsal cuenta con la presencia de los denominados músculos intertransversos, los cuales facilitan la movilidad entre las vértebras, permitiendo el funcionamiento correcto de la columna vertebral.

El trapecio: un músculo vital que no genera diversión

Cada músculo de la espalda tiene una función particular, y desde luego, cada uno de ellos contribuye a su adecuado comportamiento y equilibrio necesario en el cuerpo humano.

Sin embargo, es de hacer notar que el trapecio es un músculo clave, no sólo por las funciones que realiza, sino por su ubicación, ya que está situado en la región posterior del cuello y el tronco.

Su importancia radica en que une a la escápula con la columna vertebral. La escápula también se conoce con el nombre de omoplato, y es el hueso que enlaza el húmero con la clavícula.

De igual forma es conocida su colaboración para permitir el enlace del tronco con los brazos, prolongandose hasta el craneo.

El trapecio es el principal responsable de mantener los hombros en correcta posición, evitando que lleguen a dislocarse cuando se carga peso excesivo. Cuando esto ocurre, el trapecio trabaja mucho más para evitar cualquier tipo de contracción.

También su aporte es fundamental en el mantenimiento de una postura correcta. Una de las características de las personas tímidas, inseguras o que se asustan con suma facilidad, es que mantienen casi siempre los hombros encogidos, generando una postura rígida poco recomendable.

Dada su importancia, se recomienda hacer algunos ejercicios sencillos que contribuyan a fortalecerlo o mantenerlo en perfecto estado.

Fortalecer el cuello, por ejemplo, es un ejercicio muy empleado por luchadores, gladíadores y jugadores de rugby, ya que todos ellos necesitan endurecer esa zona para protegerse de golpes y agresiones.

A fin de evitar cualquier tipo de dolor producido por algún mal movimiento o carga de peso inadecuada, se recomienda el consumo de Mueve Grasa.

Este maravilloso producto, además de ser un quemador de grasa, es conocido por su facultad antiinflamatoria, contribuyendo a aliviar el dolor e inflamación de los músculos.

Otro de los ejercicios recomendables para el fortalecimiento del trapecio, son las famosas sentadillas en la barra, o peso muerto como también se le denomina, ya que permitirá que se pueda sostener un peso mayor al habitual.

La musculatura de la espalda: mucho más que un buen físico

Hombre de espalda, con las manos extendidas. Columna vertebral

Adicional al trapecio, la espalda está conformada por diversos músculos, entre los que se encuentran el músculo espinoso, el cuadrado lumbar, el dorsal ancho, el romboides mayor, el músculo erector de la columna, entre otros.

Todos ellos contribuyen a mantener el perfecto funcionamiento de la espalda, protegiéndola de sobrepeso, de algún movimiento brusco o incluso de una fuerte caída que pueda generar complicaciones.

En el caso de los llamados músculos intermedios, que se encuentran anclados a la columna vertebral y a la caja torácica, su función es muy importante, pues contribuyen a la elevacion y depresion de las costillas.

Otros como el iliocostal y el longísimo, colaboran en la extensión de la columna vertebral y la cabeza, así como también ayudan a mantener la columna flexionada.

Adicional a su función de equilibrio y sostén del esqueleto, la espalda también sirve de protección a la médula espinal, y permite el libre movimiento del cuerpo humano.

Para contribuir a mantener el centro de gravedad o equilibrio a un nivel estable, la espalda necesita de una musculatura potente, de forma tal que actúe como un contrapeso que permita compensar los restantes movimientos del cuerpo.

Por todo lo antes expuesto, la espalda merece un cuidado especial, para lo cual debe de mantenerse una postura adecuada, un peso acorde a la estatura de la persona, evitar el sobrepeso, entre otras importantes recomendaciones.

De igual forma, se debe evitar la carga de objetos pesados sin protección en la cadera y la cintura, para lo cual también se recomienda realizar ejercicios periódicamente.

Estos ejercicios permiten  mantener el cuerpo tonificado. Para estos fines, se recomienda ampliamente  el Mueve Grasa, ya que reduce la grasa y aumenta el tono muscular, combinando suplementos de hierbas con algunas vitaminas y minerales, generando una potente cápsula para quemar grasa.

Otras zonas del cuerpo como el tórax y el abdomen, contribuyen de manera efectiva en la postura indicada de la espalda, a través de su participación en los esfuerzos musculares.

Mejor prevenir que padecer el dolor

Según algunos estudios, se dice que el 90% de la población en el mundo ha padecido, padece o padecerá de dolores de espalda, alguna vez o a lo largo de su vida.

Las causas que pueden originar dichos dolores suelen ser muy variadas, así como también los diagnósticos y  tratamientos que se recomiendan para aliviar y curar el dolor, muchas veces incluso con poca o nula efectividad sobre el mismo.

Desde el punto de vista emocional, en la espalda suelen acumularse muchas emociones negativas que pueden manifestarse en dolor o pena, y que como se dice en el argot popular “se van quedando en la mochila”, transformándose luego en dolores y sobrecarga.

Más allá de los dolores, que generalmente no suelen prolongarse más de 3 semanas, y que pueden combatirse con ejercicios moderados, terapias o analgésicos, existe un problema aún mayor, y son precisamente las lesiones.

Entre las lesiones más comunes podemos citar las fracturas de vértebras, las hernias discales y los esguinces o distensiones.

Todas estas lesiones tienen como causa común que pueden producirse tanto en el trabajo, como en el hogar o a través del deporte. Se originan por accidentes, carga excesiva de peso o por levantamientos bruscos e inadecuados.

Para evitar este tipo de dolencias y lesiones, se deben tomar en cuenta ciertas recomendaciones como las siguientes:

Al momento de levantar algún objeto, sobretodo si su peso es considerable, debe moverse o arrastrarse primero con ambas manos, para constatar si puede desplazarse con cierta facilidad.

Si se logra mover sin mucho esfuerzo, y revisando que esté correctamente empaquetado, es factible poder realizar la carga o levantamiento del mismo.

El peso de la carga debe estar equilibrado para que no se mueva. Debe evitarse también el caminar con dicho objeto por pisos resbaladizos y llenos de obstáculos, que puedan generar alguna caída o tropiezo.

En el caso de los montacarguistas o depositarios, que día a día suelen levantar objetos en mayor o menor medida de pesos considerables, se les recomienda aprender sobre levantamiento ergonómico de cargas, así como también el uso de  carretillas y el propio montacarga, cuando el peso del objeto sea imposible de levantar.

Músculos y ejercicios: dos aliados inseparables

Mujer musculosa haciendo ejercicio con mancuernas para musculos de espalda. Foto de la mujer latina con la buena constitución que miente en el banco de los deportes aislado en el fondo blanco. Fuerza y ​​motivacion

Se ha comentado, la importancia y funcionamiento de los músculos de la espalda, que sin ellos sería imposible lograr la postura adecuada y el equilibrio necesario del cuerpo humano.

Lo que no se ha dicho es que estos músculos, más allá de su buena formación y fortaleza, son bastantes susceptibles a las lesiones, aunque no sean del todo grave.

Estas lesiones pueden originarse producto del estrés y las malas posturas, o por sobrecargas en tareas que implican un esfuerzo físico considerable.

Para evitar estas lesiones y dolores recurrentes en la espalda o en cualquiera de los músculos, se recomienda una serie de ejercicios bastante prácticos y sencillos, entre los cuales vale la pena destacar:

  • Flexiones de pecho: es un ejercicio muy recomendado para el fortalecimiento de la parte superior del cuerpo, y con el cual se trabaja hombros, brazos y zona lumbar, generando la suficiente resistencia física para evitar posibles lesiones.

  • Rodillas al pecho: contribuye a fortalecer la zona lumbar de la espalda, así como también los músculos abdominales. Puede hacerse sobre una superficie como colchoneta o lona, o simplemente en el piso.

  • Sentadilla clásica: este ejercicio contribuye al fortalecimiento de los glúteos, las piernas y las caderas.

  • Ejercicios de estiramiento: cuando los músculos de la espalda se contraen, la persona tiende a encorvarse, con lo cual se afecta notablemente la columna vertebral. Para evitar esto, se recomienda estirar los músculos contraídos, la espalda y el pecho.

Si el objetivo va más allá de evitar los dolores y las malas posturas, y la idea es tonificar la espalda realizando los llamados “ejercicios de multifuerza”, tales como el levantamiento de pesas (siempre con la espalda recta), el uso del Mueve Grasa va a ayudar muchísimo  en dicha actividad, ya que es un quemador de grasa natural, específicamente recomendado en este tipo de práctica.

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