Mujer joven estirando sus brazos

Movilidad de los brazos a través de los tendones del hombro

Movilidad de los brazos a través de los tendones del hombro

Última actualización: 16-02-2019 por Editor Ernesto.

El cuerpo humano cuenta con 360 articulaciones, entre las cuales destaca la correspondiente a los hombros.

Justo en este punto ocurre la unión entre la extremidad superior y el tronco, gracias a la conjunción de la escápula, la clavícula y el húmero.

Externamente la cápsula articular, una fina envoltura de tejido rodea la articulación e impide que los huesos se desplacen más allá de sus límites normales.

Además del tejido óseo, el hombro está reforzado por la existencia de músculos, ligamentos y tendones.

Entre estos componentes el tejido muscular forma el manguito rotador, constituido por haces de fibras musculares que terminan en tendones, proporcionando estabilidad.

Asimismo, pequeñas bolsas serosas subacromial, subdeltoidea  y subescapular facilitan el deslizamiento de los componentes móviles, impidiendo el roce.

Gracias a estos mecanismos, el hombro constituye la articulación con mayor rango de movimientos del cuerpo humano.

Su biomecánica le permite ejecutar libremente flexión, extensión, abducción, aducción, rotación interna y externa.

Es decir, tendones y ligamentos permiten la movilización de los miembros superiores en todos los ejes y planos espaciales.

Lamentablemente, la inflamación del hombro obedece principalmente a la afección de estas estructuras.

La tendinitis del hombro es el doloroso aumento de volumen que ocurre entre los tendones de esta articulación.

La excesiva utilización laboral o deportiva de los brazos, típica de carpinteros, tenistas y nadadores, ocasiona deterioro de la movilidad tendinosa.

Cursa con hormigueo y dolor intenso irradiado al miembro superior, el cual empeora con el esfuerzo, generando dificultad para elevar el brazo por encima del hombro.

La tendinitis del hombro se clasifica en diferentes etapas de acuerdo con la intensidad del dolor, el grado de limitación y la capacidad para realizar movimientos.

En cualquier caso, la afección de los tendones del hombro demanda fisioterapia, medicación analgésica y cirugía.

Debido a sus implicaciones, prestar atención a nuestros hombros es una tarea que no debemos pasar por alto.

Conoce más acerca de este interesante tema en los siguientes apartados.

Elementos constituyentes de los hombros

hombre levanta pesas en cuclillas, trabajando los musculos de las piernas, Se pone en cuclillas sobre los hombros. Ilustración 3D

La articulación el hombro resalta a la vista por su complejidad y composición anatómica.

Cuenta con el mayor rango articular de todo el cuerpo humano, lo cual la hace a su vez susceptible de múltiples afecciones.

El hombro está integrado por huesos, articulaciones, ligamentos, cápsulas, músculos, tendones, vasos sanguíneos y bolsas o bursas.

Por una parte, el tejido óseo del hombro está representado por el húmero, la clavícula y la escápula u omóplato.

La cabeza del húmero constituye la porción lateral del hombro, mientras que el techo involucra el acromion.

El resto de las articulaciones de esta región incluye las uniones acromioclavicular y esternoclavicular.

Por otro lado, los ligamentos son estructuras encargadas de unir huesos. Están  siempre rodeados por un saco hermético que envuelve la articulación llamado cápsula articular.

Los ligamentos dan al hombro la estabilidad necesaria para ejecutar gran variedad de movimientos sin sufrir luxaciones.

Se describen ligamentos acromio-claviculares, coracoides, conoides y trapezoide. Además existe un fibrocartílago llamado labrum, el cual proporciona estabilidad.

En cuanto al tejido muscular y como parte del plano profundo, el hombro exhibe al manguito rotador.

Éste incluye los músculos supra e infraespinoso, redondo menor, subescapular y deltoides, cada uno con sus respectivos tendones.

Estos últimos se encargan de conectar músculos y huesos, facilitando la movilidad articular.

Además de los tendones profundos de los músculos del manguito rotador, la articulación del hombro abarca el tendón del bíceps.

La irrigación del hombro y el miembro superior, así como su inervación es fundamental para garantizar la gran amplitud de movimientos ejecutados por esta articulación.

Cada una de estas estructuras trabaja conjuntamente para hacer del miembro superior un importante componente de nuestra anatomía.

A través de él logramos el agarre de los objetos y establecemos contacto con el medio ambiente que nos rodea.

Por lo tanto, cuidar de su funcionamiento es una actividad que no puedes obviar.

El manguito rotador y la articulación del hombro

Tal y como hemos visto previamente, el hombro está constituido por varias articulaciones, entre las cuales se incluye la articulación subdeltoidea, glenohumeral y acromioclavicular.

Por un lado, la articulación subdeltoidea dispone de una bolsa serosa que facilita el deslizamiento del miembro superior.

Por otra parte, la articulación glenohumeral está integrada por el húmero y la cavidad glenoidea revestida por tejido cartilaginoso.

Adicionalmente, la bibliografía describe la articulación escapulotorácica, la cual actúa en conjunción con las previamente descritas a las cuales está mecánicamente enlazada.

La articulación acromioclavicular se sitúa justo detrás de la clavícula, mientras que la esternoclavicular se sitúa en la porción interna de la clavícula y superior del esternón.

Desde el punto de vista funcional, el músculo supraespinoso realiza la abducción  separación del miembro superior del resto del cuerpo.

El músculo subescapular y el infraespinoso, realizan la rotación interna y externa, respectivamente.

Contribuyen a estos movimientos los músculos redondo menor y mayor, mientras que el deltoides realiza conjuntamente flexión, extensión y abducción.

Asimismo el  músculo pectoral mayor interviene en la aducción, flexión y extensión de los brazos, en tanto los músculos dorsal ancho y coracobraquial aducen al húmero.

De todas las estructuras citadas destaca particularmente el manguito rotador, un conjunto constituido por los músculos infra y supraespinoso, redondo menor y subescapular.

Aunque cumplen funciones independientes, tales músculos parten de la escápula, insertándose muy próximos entre sí en el húmero.

Con frecuencia es objeto de lesiones, entre las cuales vale la pena mencionar la tendinitis del manguito de los rotadores.

Pese a que tiende a hablarse de esta afección de forma generalizada, lo usual es la identificación de la inflamación específica del tendón supraespinoso.

Debido a las limitaciones ocasionadas por este tipo de lesiones, la mayoría de los casos suelen ser quirúrgicos.

Como parte de la recuperación se aconseja la adición de terapia física y rehabilitación a fin de obtener mejores resultados.

Cartílagos: superficie protectora articular

Ilustración del buen funcionamiento de los cartilagos con los huesos

El cartílago que reviste las articulaciones es una variedad de tejido hialino formado por un conjunto de células llamadas condrocitos.

Se encarga de amortiguar la sobrecarga de peso entre las superficies articulares y facilita el desplazamiento óseo durante el movimiento.

Con el objetivo de cumplir con estas funciones el cartílago posee una porción carente de vasos sanguíneos y nervios, la cual se nutre mediante el líquido sinovial.

Está compuesto por fibras de colágeno tipo II y proteoglicanos generados por los condrocitos.

Dichas fibras representan más del 50% de la constitución del cartílago, al cual aportan mantenimiento e integridad.

Desde el punto de vista macroscópico,  es una delgada capa que recubre los extremos de los huesos, limitando su roce y evitando por ende el desgaste.

Debido a su importancia es necesario fortalecer la formación de cartílago a partir de la implementación de dietas ricas en nutrientes.

En este orden de ideas, se aconseja consumir derivados animales y vegetales portadores de cada uno de los elementos que nuestro cuerpo requiere.

Si es lo que deseas, puedes cuidar de tus cartílagos consumiendo vitaminas A, C y D, así como flúor, magnesio, fósforo y lisina.

Desde luego, el agua es una muy importante fuente para nutrir todo tu cuerpo a lo largo del día.

En lo que a la incorporación de lisina se refiere, se deben incluir alimentos como las carnes rojas, las legumbres, el bacalao, la soja, el queso y los frutos secos.

El suministro de vitamina C proviene de frutos cítricos como mandarinas, uvas, kiwi, fresa, piñas, tomates, coles y melocotones.

Gracias a estos obtenemos fluidez sanguínea y gran capacidad de recuperación de las lesiones.

Por otra parte, la adición de vitamina D contribuye a la prevención de la artritis y la osteoporosis.

Para ello es necesario ingerir pan integral, leche, salmón, sardinas, ostras y cereales integrales.

Recuerda que la clave para mantenerte sano radica en alimentarte saludablemente todos los días. ¡Empieza ahora!

Nutrientes implicados en el cuidado de los tendones

Tendones y articulaciones están expuestos a un duro trabajo diario que puede generar su desgaste.

A consecuencia de lesiones o patologías inflamatorias estas estructuras padecen cada vez más compromiso de distinta magnitud.

Ante las exigencias del mundo actual, el dolor de rodillas, caderas, tobillos y codos como resultado del desgaste articular, tendinoso y cartilaginoso es una realidad creciente.

En este sentido, especialistas en el área sostienen que a través de la alimentación es posible modificar el panorama.

Desde luego, es importante apartar el consumo de alcohol y tabaco con el objetivo de promover el óptimo aprovechamiento de los alimentos.

Los huevos representan una gran fuente de proteína animal útil para fortalecer el tejido muscular y mejorar su rendimiento.

El contenido de potasio de las bananas mejora la conducción de los impulsos nerviosos, además de aportar fibra, ácido fólico y magnesio.

Por otra parte, el consumo regular de avena te brindará los carbohidratos, la energía, las proteínas y los oligoelementos necesarios para obtener vitalidad duradera.

Debido a su aporte de calcio y nitratos, adicionar espinacas mejora la capacidad contráctil del tejido muscular.

Las carnes rojas cuentan con zinc, hierro y vitamina B12 necesarios para prevenir la fatiga muscular y la anemia.

Gracias a su contenido de polifenoles, el té blanco tiene efecto antioxidante y termogénico que promueve el fortalecimiento muscular.

La incorporación de frutos secos, en especial el anacardo, te brindará la cantidad justa de calcio, hierro, zinc, fósforo, cobre, selenio y potasio que tu cuerpo necesita.

Anímate a aproximarte a lo natural y haz de tu organismo una máquina a toda prueba.

Alternativa natural para proteger tus hombros

Cuidar de las articulaciones es una fabulosa herramienta que nos permite andar con libertad a lo largo de nuestros días.

Sin embargo, en algunas oportunidades las lesiones hacen estragos y limitan nuestra capacidad de movimiento.

La articulación del hombro no escapa de ello, por lo cual brindarle la atención adecuada merece especial esmero.

Por esta razón, Articagos contiene una importante ración de elementos naturales que te ayudarán a mantenerte saludable en todo sentido.

Articagos combina una fabulosa mezcla de vitaminas que te harán sentir revitalizado en cualquier circunstancia.

Articagos dispone de vitaminas A, B, C y E, relacionadas con la función muscular y neurológica y la transmisión de los estímulos.

Gracias a la presencia de zinc reforzarás el tejido óseo y la efectividad de la respuesta inmunológica.

Conjuntamente, su efecto antioxidante facilita la división celular e interviene en la síntesis de proteínas musculares, así como en la absorción de vitaminas del grupo B.

Por otro lado, el selenio es un poderoso antioxidante que facilita la captación de estímulos visuales.

El cobre de esta increíble combinación de elementos naturales interviene en la transmisión de información entre neuronas, la atención, el estado anímico y la memoria.

Adicionalmente, interviene en la movilidad articular y en la reparación de los cartílagos, por lo cual resulta provechoso en los casos de osteoartritis.

Gracias a la adición de manganeso, obtendrás la energía necesaria para mantenerte en permanente movimiento.

De igual modo, participa en la regulación de los niveles de insulina y en la cantidad de azúcar contenida en la sangre.

En términos estructurales, la completa mezcla de glucosamina y condroitina es una maravillosa opción para fortalecer los tejidos de sostén corporal.

Con su aporte obtendrás elasticidad, facilidad de movimiento y rápida curación de las lesiones asociadas del tejido articular.

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¿Dolor en los hombros? Alívialo de una vez por todas

Ilustración descriptiva de un tendón tendinitis del bíceps, sobre fondo blanco y rojo.

No hay nada más molesto que verse impedido para movilizar las extremidades. Ante este hecho hacer las tareas más sencillas se vuelve una labor titánica.

Tal y como hemos descrito previamente, la tendinitis de hombro es una afección traumatológica que resulta de la realización de esfuerzos intensos o mal ejecutados.

A fin de resolver el malestar ocasionado es necesario incluir la incorporación de fisioterapia, analgesia y en los casos más severos, cirugía.

Desde luego es importante restringir, al menos momentáneamente, la realización de los quehaceres o deportes que contribuyeron al daño tendinoso y articular.

Resulta indispensable la planificación de sesiones de fisioterapia y la aplicación de compresas de hielo 3 o 4 veces diarias.

Asimismo es necesario incorporar ejercicios pendulares de fortalecimiento y de descompresión articular.

En algunos casos, especialistas en el área complementan las sesiones con láser y ultrasonido.

Aunque la recuperación es dependiente de cada individuo, se requieren como mínimo 3 meses de fisioterapia.

Adicionalmente, el médico tratante podrá recetar la ingesta de antiinflamatorios orales como ibuprofeno, además de la aplicación tópica de pomadas a base de diclofenac.

En aquellos pacientes en los que no se evidencia mejoría puede ser necesario administrar esteroides inyectables, los cuales tienen un potente efecto analgésico.

En el marco de la terapia oriental, algunos sostienen que la acupuntura es de gran utilidad para aliviar el dolor en el hombro.

Resulta una excelente opción para reducir los síntomas y complementar el tratamiento básico.

En caso de haber transcurrido 6 meses a 1 año de tratamiento conservador sin evidencia de mejoría, será necesario recurrir a la cirugía.

Se aconseja resolución quirúrgica cuando hay ruptura tendinosa, dolor y debilidad muscular incoercibles.

Cuanto más rápido se inicie la terapia, más breve será el período de recuperación. Así que toma cartas en el asunto y recupera la flexibilidad y fuerza que tu cuerpo necesita.

Atrévete a mantenerte libre de restricciones. ¡No esperes más!

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