Prueba de glucosa para comprobar los niveles de la sangre

Medicina natural para la diabetes: un recurso eficaz

Medicina natural para la diabetes: un recurso eficaz

Última actualización: 28-11-2018. Equipo Nutricioni

A menudo, hablar de diabetes resulta preocupante para los pacientes que la padecen e incluso para quienes no.

Esta enfermedad está asociada a altas concentraciones de glucosa en nuestra sangre y representa un serio problema para nuestro organismo.

Luego de comer, el nivel de glucosa en la sangre se eleva y posteriormente pone en funcionamiento al páncreas, que es el encargado de producir la hormona insulina.

Seguidamente la libera para que ayude a la glucosa entrar a nuestras células y sea transformada en energía. Sin embargo, ocurre que en diabéticos, este proceso se ve entorpecido por la poca o nula producción de insulina.

Y sin  insulina, el azúcar se va a acumular en la sangre.

Existen varios tipos de diabetes, pero las más frecuentes son la diabetes tipo I y la diabetes tipo II. Ambas se diferencian en las causas que la producen, la edad de las personas,  y el tratamiento a aplicar.

Actualmente, gracias a muchos estudios médicos y desde el descubrimiento de la hormona de la insulina y su relación la diabetes, los pacientes han tenido la oportunidad de tratarse y mejorar considerablemente su calidad de vida.

Y aunque aún no se tiene cura, es probable que los avances tecnológicos y estudios futuros, den con la cura definitiva para esta enfermedad.

Con la supervisión del médico, la medicina natural representa una alternativa muy eficaz para muchas personas, que con su ayuda, obtienen una mejora significativa en su calidad de vida.

Prueba de glucosa para comprobar los niveles de la sangre

¿Qué significa la prediabetes?

Al hablar de este término se hace referencia a un estado donde el azúcar en la sangre se encuentra por encima de su valor normal. Sin embargo, no lo suficiente como para diagnosticar una diabetes.

Es importante estar atento, ya que esta condición no suele presentar ningún tipo de síntomas.

Únicamente un médico puede determinar esta condición mediante la aplicación de diversos estudios. Al inicio se realiza una prueba de tolerancia a  la glucosa.

De acuerdo a este examen, una persona en ayunas tendrá una glucosa alterada cuando su valor oscila entre 100- 125 mg/dl. Mientras que, es intolerante a la glucosa cuando su nivel, luego de dos horas, admite un valor de 141- 199 mg/dl.

Cuando se habla de una persona con intolerancia a la glucosa, se está haciendo referencia a la pre-diabetes. Existen diversos factores que producen la aparición de esta condición en un ser humano.

Cabe mencionar que, una persona sedentaria y con sobrepeso, es una persona potencial a desarrollar prediabetes. También quienes sufren de presión arterial elevada, padecer de síndrome de ovario poliquístico y triglicéridos elevados.

Asimismo, tener familiares directos con diabetes puede afectar considerablemente el riesgo al desarrollo de una prediabetes. De no tener los cuidados necesarios puede desencadenarse una diabetes tipo II.

Un estilo de vida saludable que incluya actividad física, forma parte de un buen plan de prevención.

Elige una dieta balanceada, controla las calorías y los carbohidratos. Mantén los niveles saludables de azúcar en la sangre y disminuye los niveles de colesterol con Azúcar en la Sangre.

Azúcar en la Sangre contiene extractos vegetales eficaces para ayudar a regular los niveles de azúcar en sangre y obtener el peso ideal.

Diabetes tipo I

La diabetes tipo I suele desarrollarse en edades tempranas: desde la infancia hasta los primeros años de la vida adulta.

Esta enfermedad  produce la destrucción de las células del páncreas encargadas de generar insulina. Por lo que existe una ausencia total de la hormona.

Como consecuencia, todos los pacientes con diabetes tipo I deben ser sometidos diariamente a inyecciones de insulina para poder sobrevivir.

Es muy poco lo que puede hacerse para prevenirla, al menos por ahora. Y es que es el propio sistema inmunitario del paciente que ataca al páncreas, y destruye las células encargadas de la producción de insulina.

Algunos síntomas que pueden presentarse ante este caso son: incremento de la sed, muchas ganas de orinar, aumento del apetito, pérdida de peso, cansancio.

Esta enfermedad no tiene cura, pero, existen diversos tratamientos para ayudar al paciente. La persona no necesita ingerir medicamentos de forma oral y la administración de insulina es acorde a la cantidad de alimentos a ingerir.

La actividad física controla los niveles de azúcar en sangre y ayuda a evitar complicaciones.

Es necesario un monitoreo diario de los niveles de azúcar en el torrente sanguíneo y un control constante de la presión arterial y los niveles de colesterol.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE.UU  aprobó un tipo de sistema de páncreas artificial llamado sistema híbrido de circuito cerrado que mide el nivel de glucosa cada 5 minutos durante el día y la noche, a través de un medidor de glucosa.

De manera automática administra la cantidad correcta de insulina de larga duración. Sin embargo, es su médico tratante quien establece el sistema adecuado para su tratamiento.

Mujer inyectandose insulina

Diabetes tipo II, la más común

La diabetes tipo II constituye la mayoría de los casos a nivel mundial. Habitualmente se inicia en la edad adulta. aunque en los últimos años, se ha venido desarrollando en personas jóvenes.

Se cree que esto se debe a una vida sedentaria y con malos hábitos de alimentación.

El factor genético es relevante en su aparición, como también lo es el sobrepeso. Sin embargo, si se toman las medidas necesarias es posible prevenirla.

Por ejemplo, ayudando a tu cuerpo a mantener niveles normales de azúcar en la sangre con Azúcar en la Sangre.

En la diabetes tipo II, la insulina se produce, pero el páncreas no la distribuye de forma efectiva, y entonces, la energía suministrada por el azúcar y necesaria a las células de nuestro organismo, no puede llegar hasta ellas.

Asimismo, la insulina puede llegar a producirse escasamente, y esto también resultará en un exceso de glucosa en la sangre.

Tampoco hay cura, por el momento, para esta enfermedad. No obstante, quienes la padecen pueden mejorar su calidad de vida con una sana alimentación, tratamiento farmacológico y actividad física.

Y aunque estas personas no necesariamente llegan a necesitar insulina a diario, en algunos casos, sí es necesario el suministro de la misma.

La alta cantidad de azúcar  acumulada en la sangre hace que se extraiga el líquido de los tejidos. Lo que puede generar las ganas de tomar más líquido y por ende orinar repetidamente.

De igual manera, gracias a la falta de energía suficiente es los músculos y órganos, da mucha hambre.

Pero, a pesar de que la persona coma más de lo acostumbrado, puede adelgazar. Esto, debido a que el cuerpo utiliza la energía extra almacenada en los músculos. Todo, como consecuencia de la falta de irrigación de glucosa necesaria.

Frecuentemente la persona no muestra ningún tipo de síntoma en los primeros años de la enfermedad. Por lo que el diagnóstico no es evidente hasta tanto no se practique algún estudio médico.

Por eso es importante que preste atención a las alertas que envía su cuerpo.

Medicina natural, una excelente opción

La medicina convencional ofrece tratamiento para la diabetes a base de insulina y agentes antidiabéticos: biguanidas, tiazolidinedionas, sulfonilurias, inhibidores de la alfa-glucosidasa y glinidas.

Algunos, sin embargo,  tienen efectos secundarios. Sin embargo, las alternativas naturales representan una buena opción complementaria.

Conoce algunas alternativas que pueden ayudarte, efectivas y de bajo costo, pero, ten presente que no sustituyen a los tratamientos médicos establecidos y siempre debes consultar al médico.

Cromo, un oligoelemento, presente en cantidades mínimas en nuestro organismo pero sumamente necesarias. Este elemento indispensable puede ayudar con el control de los niveles de azúcar en la sangre. Es importante aclarar que su uso debe ser estrictamente para personas con diabetes tipo II.

Los alimentos que contienen ciertas dosis de cormo son: las carnes procesadas, vísceras, cereales integrales, brócoli, cebolla, tomate, especias, entre otros.

El melón amargo, es un aliado para a combatir la diabetes.  Ayuda a controlar la glucosa en la sangre. Es una extraordinaria fuente de proteínas, hidratos de carbono, vitaminas  minerales, fibra, entre otros nutrientes.

Para el consumo de esta planta puedes preparar un té caliente o tomarlo en forma de zumo. Son diversos los beneficios que el melón amargo puede brindar a tu salud.

La gimnema o gurma, planta de la India muy efectiva en personas con diabetes.

Uno de los principales ingredientes de es el ácido gymnémico, Encargado de ayudar a mejorar la utilización de la  glucosa en la sangre. A su vez, puede contribuir a la producción de insulina.

También, el ácido alfa-lipoico, contenido en Azúcar en la Sangre, es antioxidante y una gran ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre. Es soluble tanto en agua como en grasa, y por eso tiene un gran alcance en todos los tejidos.

Facilita la pérdida de peso y acelera la cicatrización de heridas. Estas propiedades  favorecen sobremanera el tratamiento de la diabetes.

De manera natural podemos consumir este ácido mediante el brócoli, espinacas, vísceras y más.

En fin, existen numerosos remedios naturales que pueden ser de ayuda para mantener a raya la enfermedad, y el médico puede recomendar los más adecuados.

Azúcar en la Sangre es el suplemento ideal a base de vitaminas, minerales y estas eficaces hierbas que le ayudarán a mantener los niveles estándares de azúcar en tu cuerpo.

¿Qué puedes hacer para prevenir esta enfermedad?

Mantener una dieta balanceada es una de las mejores formas para prevenir cualquier enfermedad. En el caso de la diabetes existen hábitos decisivos en su prevención.

La ingesta de frutas, verduras y hortalizas es una gran ayuda para mantener nuestro cuerpo saludable. Hacer un plan de ensaladas e integrarlas a nuestras comidas, producirá cambios extraordinarios en nuestro estilo de vida.

Y como era de esperarse, hay que moderar la ingesta de azúcares muy procesadas o alimentos muy dulces, como el azúcar, la miel, chocolates, helados, pasteles en general y refrescos.

Evitar excesos en  las carnes grasas, embutidos, fiambres, mantequilla, mayonesas y otros con alto contenido calórico. Cada persona debe tener un consumo mínimo, adaptándolo a las necesidades de su organismo.

La sal se puede  sustituir por condimentos naturales como el perejil, el romero, orégano y otros. Estos le dan un sabor especial a sus comidas y la hacen más saludable.

No menos importante es activar nuestro cuerpo mediante ejercicio físico frecuente. Caminar, trotar, hacer ejercicios o alguna actividad deportiva contribuirá de manera notable a regular los niveles de azúcar en el organismo.

Asimismo, de manera preventiva hay que alejar hábitos tan dañinos como el fumar. El tabaquismo, incrementa el riesgo de padecer diabetes tipo II. Y si es diabético y fuma, le será más complicado controlar la enfermedad.

La diabetes es actualmente, un problema creciente de salud pública a nivel mundial. Los cambios dirigidos hacia un estilo de vida más saludable, y la moderación en el consumo de alimentos procesados, ayudarán a disminuir estas estadísticas.

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