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Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos: alternativas naturales

Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos: alternativas naturales

Última actualización: 14-11-2018. Equipo Nutricioni

¿Qué es la inflamación? Es una respuesta natural del organismo proveniente del sistema inmune, como cuando se sufre la picadura de un mosquito, por ejemplo.

Las inflamaciones pueden ser procesos incómodos que generan muchas molestias. En su tratamiento existen diversas alternativas, pero los medicamentos antiinflamatorios no esteroides es una de las más recetadas por los médicos.

Estos ayudan a la respuesta natural del cuerpo, maximizando el efecto de los procesos naturales.

La mayoría de las personas los toleran muy bien, por ello son ampliamente utilizados. Sin embargo, en un pequeño porcentaje se presentan efectos secundarios ante los cuales es preciso estar alertas.

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¿Por qué aparece la inflamación?

El cuerpo tiene sus propios mecanismos de defensa y la inflamación es la respuesta del sistema inmune ante los diferentes virus y bacterias que atacan al organismo, así como  las lesiones que éste pueda sufrir.

El sistema inmune está conformado por un conjunto de órganos: el timo, el bazo y la médula ósea, a los cuales se les denomina linfoides.

Por todo el cuerpo también se pueden encontrar estructuras linfoides, como los ganglios linfáticos, que contienen los leucocitos  encargados de detectar y combatir los patógenos.

En cuanto a los leucocitos, los hay de dos clases: fagocitos y linfocitos; los primero eliminan a los agentes extraños y los segundos guardan “memoria” de los mismos, para defender al cuerpo de futuras agresiones físicas, químicas o biológicas.

La inflamación se produce cuando los glóbulos blancos son transportados, a través de la sangre, hacia el lugar donde se encuentra la infección o lesión.

En el caso de lesiones, este proceso consta de cuatro síntomas básicos:

  • Calor y enrojecimiento, producidos por alteraciones en los vasos sanguíneos, que acumulan sangre en la zona lesionada.
  • Edema o entumecimiento, debido a la acumulación de líquidos y glóbulos blancos.
  • Dolor, percibido gracias a la acción de las terminaciones nerviosas.

Todas estas molestas sintomatologías se deben a un conjunto de reacciones que están ocurriendo dentro del cuerpo, en las cuales participan diversas células y sustancias.

¿Cómo se producen las inflamaciones?

El proceso inflamatorio consta de cinco fases a través de las cuales el cuerpo genera sanidad en el organismo. Estas son:

1. Liberación de mediadores

Los mediadores estimulan la acción del cuerpo sobre otros agentes de defensa. Estos mediadores se denominan mastocitos, el mismo está encargado de generar una respuesta inflamatoria.

Estas células tienen dos funciones, una es alterar el funcionamiento normal de los tejidos y vasos, la otra es estimular la llegada de los glóbulos blancos y células inmunes a la zona lesionada.

Posteriormente, los glóbulos blancos y células inmunes comienzan a actuar en el tejido, estos provienen del torrente sanguíneo y también de los tejidos adyacentes.

2. Acción de células de respuesta primaria

En la respuesta primaria actúan las inmunoglobulinas, los factores de coagulación, los factores de complemento, los kininógenos, entre otros. Producen cambios en el tejido y también facilitan la llegada de las células inmunes.

3. Acción de células de respuesta tardía

Las células de acción tardía, producen la muerte de los agentes infecciosos. Entre estas se puede mencionar: los macrófagos, linfocitos T y B y los eosinófilos

4. Regulación

En la fase cuarta fase o regulación, el cuerpo equilibra el proceso inflamatorio por medio de ciertas sustancias que permiten controlar y detener la acción cuando ya no es necesaria, de manera que se produce el cese de ella.

5. Reparación

Finalmente, se genera una fase de reparación de los tejidos ante los daños ocasionados por el agente externo o la propia inflamación.

Algunas veces el cuerpo produce respuestas de inflamación por errores en el sistema inmune, debido a causas genéticas o debilitamiento del mismo.

En estos casos, ataca los propios tejidos del cuerpo generando enfermedades como la artritis reumatoide, la cual produce inflamaciones y deformaciones en las articulaciones y huesos; también el lupus, la esclerodermia, entre otras.

El especialista entonces,  recomienda medicamentos que permitan potenciar y reorientar la respuesta del cuerpo.

Medicamentos anti inflamatorios

Existen dos tipos de fármacos antiinflamatorios empleados en la medicina tradicional, los esteroides y no esteroideos.

Medicamentos esteroideos (AIES)

Están fundamentados en las hormonas corticoides, generalmente estas medicinas son versiones sintéticas del compuesto natural.

Se emplean para aliviar tanto la inflamación como el dolor y poseen una acción antitérmica (en el caso de los antipiréticos).

Son muy efectivos para combatir las inflamaciones, pero poseen efectos adversos como pérdida de calcio, disminución del crecimiento y problemas en la síntesis proteica.

Pueden ocasionar un debilitamiento del sistema inmunológico, erupciones en la piel y urticarias, retención de líquidos, entre otras.

Medicamentos no esteroides (AINES)

El más conocido es el ácido acetilsalicílico o aspirina, que inhibe la síntesis de prostaglandinas y tromboxanos.

Entre sus efectos adversos pueden producir irritación en las mucosas gástricas, pudiendo ocasionar dolor y acidez. Además, también puede producir fatiga, vértigo, sueño y reacciones alérgicas, entre otras.

En personas mayores, la incidencia de estos efectos es mayor.

Y en el caso de dengue, por ejemplo, no debe administrarse, ya que se corre el riesgo de sufrir hemorragias internas.

Otro conocido medicamento no esteroide es el ibuprofeno, el cual es sumamente efectivo en el tratamiento de inflamaciones.

Algunas recomendaciones que deben seguir los pacientes que están sometidos a un tratamiento con antiinflamatorios son las siguientes:

  • Seguir una dieta sin sal
  • Tomar suplementos de vitaminas D y calcio para evitar la pérdida de masa ósea
  • Respetar las indicaciones y dosis dadas por el médico
  • Estar alerta en caso de tener fiebre
  • No dejar el tratamiento de forma abrupta, sino de manera gradual.

Alimentos ricos en vitamina D, marca la vitamina en una pizarra

Estos medicamentos están contraindicados o requieren vigilancia en personas que tengan las siguientes sintomatologías o enfermedades:

  • Úlcera duodenal y péptica
  • Insuficiencia cardiaca severa y renal
  • Problemas hepáticos
  • Hipertensión no controlada
  • Enfermedad de Crohn

Existen otras opciones, cuando una persona resulta muy susceptible a los efectos secundarios de los antiinflamatorios.

Estas opciones se fundamentan en los principios activos de las plantas y en el consumo de alimentos beneficiosos para combatir inflamaciones.

En este sentido, CelProtek ofrece una alternativa a los medicamentos tradicionales, fundamentándose en las propiedades naturales de frutas y plantas.

CelProtek contiene extractos que fortalecen al sistema inmune, para tener la mejor respuesta ante los procesos inflamatorios. Contiene vitaminas, minerales y extractos vegetales combinados para brindar una ayuda eficaz. Veamos el por qué.

Las vitaminas y minerales más recomendados

Las vitaminas y minerales también son una fuente de sanación en el tratamiento de las enfermedades inflamatorias.

Los procesos inflamatorios están relacionados con el estrés oxidativo, por lo cual los antioxidantes son muy recomendables en caso de inflamaciones.

La vitamina C es una excelente alternativa para combatir el estrés oxidativo de las células, por lo tanto es un antioxidante efectivo.

Tiene una acción sobre las sustancias encargadas de generar respuestas inflamatorias, por lo tanto es eficaz en el tratamiento de lesiones y enfermedades inflamatorias.

Esta se puede encontrar en los frutos cítricos, así como en las fresas, la sandía y el melón. Otras fuentes son: la espinaca, el brócoli, los pimientos, tomates y coliflor.

La vitamina E o α-tocoferol es un antioxidante que regula las funciones del sistema inmunológico, fortaleciendo y protegiendo las células del sistema linfático.

Esta actúa inhibiendo la acción de  las citoquinas, una de las sustancias encargadas de desarrollar los procesos de inflamación en el organismo.

Se puede encontrar en frutas como el aguacate y la lechosa, productos animales como la mantequilla y la leche, los cereales integrales, los vegetales de hojas verdes, las legumbres y frutos secos.

La vitamina E no es tóxica en altas dosis, pero su uso por tiempo prolongado puede inhibir los efectos de la vitamina K, generando problemas con la coagulación sanguínea.

Por su parte, el selenio es un mineral con propiedades antioxidantes, y que sirve como protector ante agentes externos patógenos.

Su acción conjunta con la vitamina E brinda protección contra el envejecimiento celular, el fortalecimiento del sistema inmune y también ayuda con los procesos inflamatorios.

Favorece la cicatrización de lesiones, quemaduras y cortes. Es altamente recomendado en enfermedades como la artritis reumatoide y el lupus.

Se lo puede encontrar en alimentos como la avena, nueces, semillas de calabaza, el pepino, los champiñones, legumbres, ajo, levadura de cerveza, entre otras.

Alimentos que ayudan en los procesos inflamatorios

Hay alimentos con excelentes propiedades antiinflamatorias, muchos de los cuales actúan de manera análoga a los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos.

Aceite de oliva posee olecantal y ácido oleico que son potentes antioxidantes, que disminuyen los niveles de proteínas C reactiva, mientras que el olecantal tiene un mecanismo similar al del medicamento ibuprofeno.

Chocolate negro contiene polifenoles que actúan sobre los marcadores de inflamación. También posee flavonoides que incrementan los índices de óxido nítrico, el cual ayuda a disminuir los procesos inflamatorios.

Se recomienda el consumo de chocolate oscuro con un 70% de cacao.

Aguacates o paltas, poseen ácido oleico que actúa como un antiinflamatorio natural, además contiene una azúcar denominada AV 119, la cual modifica la respuesta de las células causantes de la inflamación en los tejidos.

Tomates, es un fruto que gracias a su contenido de licopeno disminuye las respuestas inflamatorias en diferentes enfermedades, incluido el cáncer. El licopeno es un pigmento de color rojo el cual tiene un gran poder antioxidante

Es recomendable combinar su preparación y consumo con el aceite de oliva.

Pimientos, tienen una sustancia de acción desinflamatoria llamada capsaicina. Así mismo, poseen quercetina que previene las inflamaciones e infecciones.

Brócoli, esta verdura posee quercetina además de sulforafano, este último además es una sustancia anticancerígena.

Piña contiene bromelina una enzima que de acuerdo a estudios científicos es efectiva contra las inflamaciones, sobre todo en conjunto con la especie cúrcuma.

Ajo posee antioxidantes que actúan como un poderoso agente contra la hinchazón.

Hongos comestibles también son conocidos por sus propiedades antiinflamatorias, por su contenido de compuestos fenólicos.

Incluso han demostrado  tener acción sobre las células linfáticas.

Vino en cantidades moderadas, tiene propiedades preventivas de muchas enfermedades, reduce el estrés, aumenta las endorfinas. Contiene resveratrol, que ayuda a inhibir los procesos inflamatorios.

Imagen ilustrada de los diferentes representación de chocolates y de frutas que contienen complejo B

Los beneficios de la medicina natural

La medicina natural brinda una oportunidad para disfrutar de los magníficos beneficios de una salud equilibrada.

En la naturaleza se pueden encontrar diversas plantas que poseen increíbles propiedades que mejoran y sanan las enfermedades inflamatorias. Algunas de las más relevantes son:

Aloe vera o sábila, tiene taninos y antioxidantes. Posee propiedades cicatrizantes y antiinflamatorias.

Cúrcuma, esta es una especie de la india, poseedora de un color amarillo intenso. Su principio activo es la curcumina, la cual bloquea las moléculas encargadas de generar los procesos de inflamación.

Se recomienda su consumo en conjunto con la pimienta negra, para así incrementar su absorción, ya que la piperina de ésta, incrementa la asimilación de la curcumina.

Tomillo, orégano y albahaca, estas hierbas culinarias, contienen timol una sustancia cuyas propiedades antiinflamatorias están médicamente comprobadas.

Cardamomo es conocido por su utilidad para combatir la hinchazón, se usa en el tratamiento contra la bronquitis, inflamación en las articulaciones y muelas.

Violeta es una flor que posee un gran poder analgésico, además contiene quercetina, ácido salicílico, eugenol, salicilato de metilo, entre otros.

Se emplea en el tratamiento de la artritis, artrosis e inflamación en los músculos.  Se usa como cataplasma en las zonas afectadas.

Salvia se emplea en vaporizaciones sobre las áreas inflamadas, y es efectiva por sus propiedades relajantes.

Romero posee ácido ursólico, el cual, de acuerdo a estudios científicos, actúa como inhibidor de los procesos inflamatorios en el organismo.

Arnica, una planta que posee un alto contenido de flavonoides y ácidos fenólicos que reducen la hinchazón y se utiliza como adyuvante en tratamientos para las enfermedades de la piel, heridas y traumatismos.

Uña de gato, esta planta peruana es un conocido tratamiento contra la artritis reumatoide. Se utiliza de forma oral a través de su tintura disuelta en agua.

Té negro, cuyos polifenoles combinados con vitamina E, disminuyen las inflamaciones y tienen enorme efecto antioxidante.

Flores de caléndula se emplean ampliamente en tratamientos contra golpes y heridas, laringitis, faringitis, así como en úlceras del estómago, gracias a su contenido de flavonoides.

Jengibre, esta raíz ha sido utilizada desde épocas antiguas para tratar diferentes tipos de enfermedades, y gracias a un compuesto denominado gingerol es un poderoso antiinflamatorio.

Raíz de jengibre y polvo de jengibre en el cuenco

Es usado en el tratamiento de pacientes con osteoartritis, porque ayuda a disminuir la inflamación y el dolor.

Principios activos vegetales se combinan en CelProtek, para aprovechar las propiedades de estas maravillas de la naturaleza.

Una respuesta natural y efectiva

Los productos naturales son maravillosas opciones, ya que sirven como coadyuvantes para el tratamiento de las inflamaciones, con muy pocos o ningún efecto secundario.

Pueden combinarse con medicamentos tradicionales siguiendo las recomendaciones del médico.

CelProtek posee sustancias como la quercetina, y extractos de plantas como la cúrcuma y el ajo que son muy eficaces para combatir la hinchazón.

A la vez que potencia el sistema inmune previniendo enfermedades asociadas a respuestas débiles de este sistema.

CelProtek brinda ayuda cuando existen procesos inflamatorios, ya que fortalece las respuestas del sistema inmune y aporta antioxidantes que actúan contra la formación de radicales libres.

Será el especialista quien determine cuáles son los tratamientos más efectivos para cada proceso inflamatorio, en las combinaciones y la dosis adecuadas.

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