Más opciones que sólo una pomada para el dolor muscular

Más opciones que sólo una pomada para el dolor muscular

Última actualización: 17-12-2018. Equipo Nutricioni

Comienza tu día y en cuanto abres los ojos, te das cuenta que llegarás tarde al trabajo, encuentras varios inconveniente durante el día, y así transcurren horas terribles, por lo que al llegar la noche, necesitas más que una pomada para el dolor muscular que te atormenta.

Y es que los dolores musculares son bastante frecuentes, siendo que se relacionan estrechamente con el estrés y la ansiedad, entre otras causas.

Inclusive, en ocasiones puedes llegar a sentir la dolencia, sin tener una idea cierta de su posible causa.

De hecho, todos en algún momento, sin importar la edad, hemos sentido una dolencia de este tipo, y que conste que no sólo se trata de achaques.

Pero, aun sin ser un síntoma insoportable, suele ser sumamente perturbador, y según su intensidad o durabilidad, llega a mermar la calidad de vida de quien lo padece.

¿No lo crees así? pues recuerda cómo te sientes cuando, por estar concentrado en ese informe que el jefe te pidió para ayer, pasas largas horas ante tu computador y luego te levantas a buscarlo a la impresora.

¡Parece que te duele hasta el cabello! aunque éste no sea un músculo.

Mujer joven sentada en un escritorio mientras se toca la cabeza y la espalda baja con gesto de dolor

Así que la próxima vez que sientas dolor muscular en una zona específica, hayas sufrido o no los embates de un extenuante día, o te excedas en el entrenamiento del gym, piensa que una o más de estas razones, pueden ser la causa tus dolencias.

Eso sí, cuando el dolor muscular, independientemente de la zona en la cual se presente, es reiterativo, debe consultarse con el médico.

Causas reales, para dolores reales

Clínicamente, la mialgia o dolor muscular, se presenta cuando las fibras musculares se ven afectadas por micro lesiones, tanto en uno como en varios músculos a la vez, provocando la inflamación del área perjudicada, para dar paso al dolor.

Naturalmente, esto puede suceder en cualquiera de los 650 músculos corporales, sean esqueléticos, lisos o estriados.

Así como también, abarca los tendones, ligamentos y hasta la fascia, siendo ésta última una resistente combinación de tejido conectivo, que se esparce por todo el cuerpo, enlazando los órganos, huesos y músculos.

Pese a que algunas de sus causas pueden ser muy obvias, en ocasiones se presentan como síntomas de enfermedades, que aquejan el cuerpo entero, como la gripe, ciertas infecciones, o el lupus que ataca los tejidos conectivos.

Entre las causas más usuales, se encuentran la sobrecarga cuando se ejercita mucho un mismo grupo muscular, cuando no se calienta o estira correctamente antes o después de una rutina de ejercicios.

Mujer atlética en la pista, lista para correr, tiene calambre en las pantorrillas y toca la pierna lastimada durante el entrenamiento.

Igualmente, la mialgia puede aparecer cuando baja el nivel de minerales, como el calcio o el potasio, por lesiones, esguinces, traumas o distensiones musculares.

Así como también, por la ingesta de algunos fármacos indicados para tratar la tensión arterial alta, reducir el colesterol, o como síntoma de la fibromialgia u otras enfermedades de mucho cuidado.

En relación a esta patología, resulta una causa muy frecuente de sensibilidad y dolores musculares, del tejido blando que los rodea, a la par de fatiga, problemas para conciliar el sueño y que este sea reparador, además de fuertes dolores de cabeza.

¡Pomadas curativas!

Al escoger la pomada más conveniente al dolor que se padece, debe tomarse en cuenta si su aplicación es directa o si debe calentarse.

Por ejemplo si el dolor está acompañado de hinchazón, producto de alguna contractura muscular, como los dolores de espalda, lo ideal es calentar la pomada antes de aplicarla.

Caso contrario, es meritorio enfriar la crema para los demás tipos de inflamaciones, pudiendo mantener refrigerada la pomada.

Si prefieres lo natural y deseas preparar ungüentos a base de plantas, o elementos no químicos.

Puedes aprovechar los atributos relajantes de la arcilla y potenciarlos con las propiedades antiinflamatorias del aceite de lavanda, junto al aceite de caléndula y el de lavanda.

Para preparar una pomada, incorpora 3 cucharadas de arcilla blanca, junto a 2 cucharadas  de cada uno de los aceites en un envase, para unirlos hasta obtener una consistencia cremosa.

Botellas de aceite esencial con romero, tomillo, tomillo rastrero, equinácea, gaulteria, lavanda, mirra e incienso sobre un fondo blanco

Al frotar este ungüento sobre la zona adolorida, masajeando por 3 a 5 minutos, se asiste a la circulación sanguínea, incrementando la oxigenación de las células y aliviando los músculos retraídos.

Luego de 15 minutos, se enjuaga con abundante agua, pudiendo repetir su administración, pero no pasar de las 2 veces al día.

Del mismo modo, la crema de aceite de coco, árnica y pimienta de cayena, provee una agradable percepción de calor, tiene un efecto sumamente relajante, incita la circulación y disminuye el dolor.

Basta con derretir a baño de maría, en la hornilla o al microondas, 4 cucharadas de aceite de coco, una vez derretido añadirle 3 cucharadas de flores secas de árnica, junto a 1 cucharadita de pimienta de cayena.

Aceite de coco y cocos frescos en la mesa de madera vieja

Debe revolverse muy bien con una paleta de madera, llevándolo al fuego por 2 minutos, dejándolo reposar hasta que alcance la temperatura ambiente y tome la consistencia adecuada.

No la apliques directamente en el músculo afectado, sin antes hacer una pequeña prueba de la crema sobre una porción de piel.

Esto debido, a que la pimienta de cayena puede derivar una reacción alérgica, en algunos individuos.

Una vez aprobado el producto, se unta por 5 minutos sobre el área delicada, masajeando suavemente, luego se enjuaga con agua tibia, repitiendo su uso cuando sea necesario.

Más cremas naturales para nuestro beneficio

Como se puede observar, las pomadas caseras tienen en común propiedades antiinflamatorias y relajantes.

Tal es el caso de la crema de árnica, cera de abejas y aceite de coco, ideal para disminuir el dolor a consecuencia de golpes o ejercicios físicos.

Lo cual se consigue por la presencia de la planta de árnica, cuya capacidad para relajar es muy reconocida, tanto en músculos y articulaciones, reduciendo el dolor.

Inicia su preparación, calentando a baño de maría 3 cucharadas de cera de abejas, añadiéndole una vez diluida, 2 cucharadas de aceite de árnica y una cucharada de aceite de coco.

Continúa el proceso uniendo muy bien los ingredientes, para dejarlos enfriar hasta alcanzar la temperatura ambiente.

Luego de que se haya cremado lo suficiente, se unta una buena cantidad masajeando rápidamente el músculo lesionado, permitiéndole actuar sin enjuague.

Puedes aplicarla en dos oportunidades diarias.   

De modo similar, la crema de aceite de coco y otros aceites esenciales, es una potente mezcla de efectos antioxidantes, antiinflamatorios y sedantes, que activa el sistema linfático, expulsando los líquidos y toxinas que perjudican los tejidos.

Igualmente propicia el procedimiento inflamatorio del cuerpo, que conlleva a la repetitiva tensión muscular.

Como es usual, primeramente se derrite el aceite de coco a baño de maría, siendo necesaria una taza en su forma natural, para aprovechar realmente todas sus cualidades.

Al estar diluido, y mientras se revuelve con una paleta de madera, agrega 15 gotas de aceites esenciales de menta, lavanda y romero en iguales cantidades, finalizando con 3 cucharadas de aceite de oliva.

Cocos en diferente presentaciones sobre una tabla de madera

Posteriormente, antes de que se solidifique, se vierte la preparación en un frasco de vidrio hermético, sin tapar durante un par de horas, para que al enfriar tome la textura de una crema.

De igual forma puede dejarse refrigerado por unos 30 minutos, y luego de ello se aplica masajeando muy bien, de ser posible todo el cuerpo, sobre todo el cuello, espalda y piernas.

Si lo haces luego de una ducha caliente o un baño relajante, justo antes de acostarte a descansar, o cuando tengas alguna lesión, te proporcionará un muy apreciado bienestar general.

Las enfermedades que los perturban

Son varias y pueden presentarse con diferentes grados de intensidad, tanto en uno o en todo un grupo muscular, así como en niños o adultos.

Con la debilidad escalonada como su principal síntoma, aunque dependiendo de la distrofia, la cual a través del tiempo, puede llegar a dañar completamente el tejido muscular.

Llama la atención que este debilitamiento, es originado por la carencia de una proteína, imprescindible para la apropiada actividad muscular del cuerpo humano.

Tal es su importancia, que la escasez o la abundancia de esa proteína, es causal de dificultades para la ingestión de los alimentos, el andar y hasta de la coordinación muscular de todo el organismo.

Se considera que hay alrededor de 30 diferentes patologías musculares, mismas que si bien pueden aparecer a cualquier edad, mayoritariamente se diagnostican durante la niñez.

Lamentablemente, aunque los síntomas y la gravedad varían dependiendo del diagnóstico, en su mayoría causan la incapacidad para caminar, requiriendo finalmente sillas de ruedas para su cotidianidad.

Cicatriz en rodilla de mujer en silla de rueda

Aunado al hecho de no existir, hasta los actuales momentos, la cura de estas enfermedades, aunque si pueden tratarse para paliar sus sintomatologías, mediante masajes, fármacos, esteroides y otros medicamentos.

Entre las enfermedades musculares más comunes, están la distrofia muscular de Becker la cual perturba frecuentemente a varones en sus piernas y brazos, y la de Duchenne.

También la oculofaríngea que ataca los músculos de hombros, cuello y rostro, originándose por la genética.

A la par, es muy factible complementar las terapias con ciertos cuidados, una nutrición balanceada, descanso reparador, aparatos ortopédicos y sobre todo, actividad física adecuada a sus posibilidades y necesidades.

Cuando no pasan de ser padecimientos

Debido al fuerte entrenamiento, pisar mal cuando caminas por la calle, un alto nivel de estrés, la angustia o largas jornadas de trabajo, podemos sentir fuertes dolencias musculares.

En todo caso, aunque no son enfermedades graves, resultan bastante molestas e inclusive, pueden llegar a limitar los movimientos, si no se les presta la atención y cuidados necesarios.

Generalmente los calambres son los más usuales, pudiendo presentarse de forma involuntaria y repentina, debido al uso desmesurado de un músculo.

También las torceduras y distenciones son comunes, pero no se pueden dejar de lado la inflamación de coyunturas, así como ciertas enfermedades de los nervios, que se reflejan o afectan directamente a los músculos.

Otro de los motivos de la mialgia, siendo uno de los más obvios, es la fragilidad propia de la vejez.

Pero sin importar el argumento, evidentemente es una dolencia popularizada, factible a ser aliviada mediante complementos alimenticios, masajes y cremas musculares.

Entre los suplementos, se encuentra Aliviáne, un producto que asiste al sistema muscular, para que optimice su respuesta ante condiciones adversas, evitando lesiones comunes.

Imagen de primer plano de capsulas marrones saliendo de un frasco de vidrio

Logrando excelentes resultados, mediante su combinación de hierbas y enzimas, única en el mercado.

Cabe señalar que en lo referente a masajes, pueden realizarse suavemente, siempre con la ayuda de aceites que accedan a un roce fluido para no lastimar la piel, y siempre antes de la aplicación de cremas musculares.

Estas son acciones primarias que alivian en cuestión de poco tiempo, pero si el dolor es muy intenso, dura más de 72 horas, la zona adolorida se hincha, enrojece o se observa alguna erupción, es imprescindible acudir al médico.

¿Y qué podría hacer el especialista?

Es por todos conocidos, que existe popularmente un arraigado temor ante la consulta médica, que en muchas ocasiones sólo empeora la situación.

Pero cuando de dolores musculares se trata, no debe dudarse en acudir al centro de salud, si se presenta algunos de estos síntomas:

Una marcada retención de líquidos o se orina en menor cantidad, si se aumenta de peso rápidamente, siente fragilidad en los músculos, no puede moverlo, se dificulta la respiración.

También si es doloroso o no se puede deglutir la comida, comienzan los vómitos, fiebre o se imposibilita el movimiento de alguna zona corporal, sobre todo el cuello.

Al llegar ante el galeno, inicialmente realizará una serie de preguntas, para poder establecer los antecedentes y posibles causas del caso.

Básicamente se basarán en el lugar exacto de la dolencia, si es focalizada o extendida, el momento de inicio, su permanencia y el tiempo transcurrido desde entonces.

De igual forma, preguntará si ha sido recurrente o se presenta por primera vez, si de ser repetitivo se ubica siempre en el mismo lugar  o no.

También le interesará conocer las acciones que ha tomado para tratar de aliviarlo, de ser el caso, que tipo de efecto ha conseguido ¿mejoró o empeoró?

Una vez concluido el proceso de preguntas, según la información obtenida, el galeno procederá a realizar el examen físico de rigor, durante el cual palpará el área.

En caso de estar en una articulación, tratará de moverla para verificar, si el movimiento incrementa o no el dolor.

Darmatologo reivanso la pierna de una mujer

Seguramente, acompañará este examen con pruebas de laboratorio, ordenando un completo conteo de sangre, para entre otros valores, verificar el nivel de enzimas musculares.

Puede resultar evidente, que el galeno solicite otros exámenes hasta determinar un diagnóstico concreto, e inclusive, mientras éstos se realizan, podría prolongarse el dolor ya que de aplicar algún tipo de sedante, se alterarían ciertos resultados.

Acciones caseras que logran aliviar

Visto desde la perspectiva de las dolencias musculares menores, podemos implementar algunas atenciones primarias, para aliviar los síntomas.

En el caso de lesiones causadas por una sobrecarga del músculo, puede aplicarse hielo para aminorar la hinchazón, durante las 24 a 72 horas inmediatas a la afección.

Mientras se deja reposar el área afectada, y es posible ingerir calmantes como ibuprofeno o paracetamol.

De igual manera, el aplicar calor focalizado durante 10 minutos, descansando luego por 10 minutos más, y repitiendo esta terapia varias veces al día, se consigue un alivio bastante conciliatorio.

Por otro lado, al originarse el dolor por fibromialgia, al igual que los causados por otros motivos, suelen calmarse gracias a los masajes.

Contrariamente a lo pensado, el ejercicio sin impacto, moderado y fluido, practicado regularmente, puede restituir el tono muscular, lo cual promueve el alivio o evita la aparición del dolor.

Evidentemente, se hace necesario los respectivos calentamiento y estiramiento, que complementen el entrenamiento, más si se ha descansado por un largo período.

Ilustración en primer plano de mujer explicando el ejercicio de elevacion y separación de piernas

Claro está, se debe evitar el peso, sea dentro o fuera del gym, mientras el dolor esté presente o la lesión perdure.

También es importante, que se asegure un sueño renovador, reducir el estrés, mantener una buena hidratación y crear hábitos que prevengan las dolencias.

Siendo el caso de tomarse uno minutos para descansar y estirarse, cada hora, cuando se trabaja en una misma posición corporal, por tiempo prolongado.

Igualmente mantener la ingesta de Aliviáne, como una herramienta eficaz para la prevención de los dolores musculares.

Finalmente, consentir el tejido muscular con masajes, baños calientes con esencias relajantes, y una buena alimentación para mantener el peso conveniente que éstos puedan soportar.

Remedios milagrosos y…

Como ya sabemos, el descanso puede ayudar mucho a calmar el dolor muscular, pero con demasiada frecuencia, se hace necesario implementar otras tareas que aceleren el proceso curativo.

Afortunadamente, existen varios métodos terapéuticos de procedencia natural, que complementan la acción de los fármacos analgésicos y antiinflamatorios, para acelerar la recuperación total del músculo.

Las propiedades que éstos aportan, podrían potencializarse con ejercicios de relajación y un masaje o baño con aceite esencial de romero, que ayudarán a desinflamar y relajar el músculo, asistiendo en calmar el dolor.

De igual manera, puedes preparar un baño relajador con sales de Epson, contentivas de magnesio, si no tienes el aceite de romero, para suavizar la tirantez muscular.

Mano con cuchara de madera agregando cloruro de magnesio en agua de baño de pies.

Para cumplir con ello, incluyamos granos como lentejas y garbanzos, huevos y carnes magras o con poca grasa, preferiblemente blancas, en nuestra dieta diaria.

Sin olvidar además, que bebidas como el alcohol o el café, en vez de hidratar producen el efecto contrario, por lo cual debe frenarse su consumo alto.

Por el contrario, es más terapéutico recordar, que el sedentarismo es el enemigo número uno de la salud.

Claro está, que al padecer un dolor intenso o enfermedades que generan dolor constante, es natural odiar toda actividad física, si ni siquiera nos provoca levantarnos de la cama.

No obstante, el unir fuerzas y caminar a paso moderado durante 30 minutos al día, si no se puede andar rápido, bastará para irrigar el flujo sanguíneo a todos los músculos, desinflamarlos y promover su flexibilidad.

Finalmente, reiteramos las bondades terapéuticas de los masajes, perfectos para ayudar al sistema muscular a recibir todos los nutrientes mediante el flujo de sangre, además de oxigenarlos, y eliminar su rigidez.

Suplemento para prevenir el dolor

Gel, cremas, pomadas mentoladas, calientes o frías, antiinflamatorias, balsámicas, aceites… ¡son demasiados!

Para calmar el dolor o la inflamación de músculos, tendones o articulaciones, existen muchos productos naturales o químicos para poder escoger, aunque a veces son tantos que no sabemos cuál es el más indicado.

Sin embargo, pese a su efectividad para curar, lo más certero es prevenir las dolencias, lo cual podemos conseguir tomando el complemento alimenticio Aliviáne, para reforzar la salud muscular.

capsulas naturales llenas de alimentos que asemejan vitaminas y nutrientes para mejorar la salud, complejo vitaminico que sirve de mucho alimento, carnes, legumbres, frutas, verduras

Gracias a que posee una visión sistémica, desarrollada científicamente para atacar los comunes inconvenientes, que suelen afectar al sistema muscular.

Sabiendo que los suplementos musculares, son aconsejables para deportistas y quienes gustan de ejercitarse de manera intensa. Pues les brindan herramientas para contrarrestar la fatiga y el dolor, así como para su rápida recuperación o alejar lesiones.

Este producto suministra una de las mezclas más audaces del mercado, al combinar enzimas como la serrapeptasa con grandes propiedades antiiflamatorias, que inhiben los daños del tejido muscular.

De igual forma la papaína, otra excelente proteína, es de gran utilidad para tratar hematomas, úlceras, previene la oxidación celular y domina las infecciones bacterianas.

Entretanto la bromelina, permite metabolizar las proteínas deterioradas, por un enorme esfuerzo o magulladura.

Aliviáne incluye además la dosis justa del extracto de jengibre, que combinada con hierbas como la garra del diablo y el sauce blanco, soportan o fortalecen la positiva respuesta corporal, ante los dolores ocasionados por el sobre esfuerzo.   

En conclusión, esta fusión de ingredientes es una valiosa herramienta contra lesiones, dolencias y afecciones musculares, propias de la actividad física, permitiendo recuperar rápidamente la excelente salud del sistema muscular.

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