Hombre adulto mirando de perfil con la ilustración del cerebro en su lado izquierdo

Los neurotransmisores y sus funciones

Los neurotransmisores y sus funciones

Última actualización: 28-02-2019. Equipo Nutricioni

Existen diferentes tipos de neurotransmisores y cada uno tiene un papel fundamental en la mente y cuerpo humano.

Se trata de un grupo de sustancias químicas elaboradas en el organismo que conectan a una neurona con otra.

Existen más de cien tipos, pero en cuanto a los más notables están:

La adrenalina: producida por las glándulas suprarrenales ubicadas sobre los riñones. Estas se producen de manera natural en el cuerpo  a través de las actividades que realizamos regularmente.

neuronas cerebrales en 3d, ilustración de la transmisión de las células del cerebro

Gracias a su presencia estamos alerta ante circunstancias donde es necesario actuar con rapidez, bien sea en competencias o momentos de emergencia o peligro.

La liberación de esta sustancia dilata las pupilas y los vasos sanguíneos,  aumenta el ritmo cardiaco y respiratorio, y detiene el movimiento de los intestinos.

Los excesos de esta sustancia en el cuerpo, pueden provocar dolor de cabeza, falta de sueño, mareos, estrés, ansiedad, problemas de hipertensión y problemas de visión.

La acetilcolina: es un neurotransmisor fundamental en las actividades de la mente humana.

Su presencia se propaga por casi todo el cerebro, específicamente en el sistema nervioso central y sistema periférico.

También dilata los vasos sanguíneos, disminuye el ritmo cardíaco, aumentar las secreciones, contrae los músculos, permite la fluidez motora y controla a los recuerdos, el razonamiento, la concentración y la memoria.

Su ausencia en el organismo afecta notoriamente la agilidad mental y física corporal.

Más neurotransmisores importantes

La dopamina: es una sustancia que se produce en varias partes del cerebro. Está relacionada al placer y su presencia fomenta la motivación y la repetición de conductas.

Otras de sus funciones, es regular el sueño y aumentar el ritmo cardiaco. Además, estimula la atención, la memoria, el buen humor y las actividades motoras.

Y tiene una gran función en los procesos de aprendizaje y la creatividad, específicamente cuando se obtiene una recompensa.

Otro aspecto a considerar, es que según investigadores ubicados en Berlín, la cantidad de esta sustancia influye en la personalidad.

Estos expertos aseguran que las personas con más producción suele ser personas temerosas y estresadas; pero las personas con menor cantidad, suelen ser tranquilas y confiadas en sus propias capacidades.

El glutamato: se produce en gran parte cuerpo humano, gracias a las proteínas que consumimos a diario.

Actúa como un proveedor de energía el movimiento físico, el aprendizaje, los recuerdos, la memoria, la neuroplasticidad y manejo de emociones.

Los excesos de glutamato pueden provocar epilepsias y muertes neuronales. Y algunos estudios lo relacionan con el alzhéimer y la esquizofrenia.

La histamina: es producida por medio de la alimentación  en diferentes partes del cuerpo: plaquetas, células gástricas, las neuronas, los mastocitos, los basófilos y la mucosa gastrointestinal.

Los alimentos que contienen histamina son los pescados,  atún, carnes, vino tinto, berenjena, aguacate, yogur, lentejas, garbanzos, espinacas, acelgas, leche cruda, etc.

Es usado por el organismo para combatir virus, inflamaciones y bacterias. Además facilita la adaptación a los cambios, vigila el sueño, mantiene el organismo alerta y está presente en las respuestas sexuales.

La intolerancias a esta sustancia puede provocar diarreas, migrañas, cólicos, erupciones, congestión nasal y picor en los ojos.

Sustancias importantes para la comunicación neuronal

La serotonina: se obtiene a través de un aminoácido llamado triptófano que se encuentra en los alimentos, y se ubica el cerebro, las plaquetas de la sangre y la zona estomacal.

Los alimentos que la contiene son:

  • Ajonjolí
  • Mantequilla
  • Nueces
  • Queso
  • Pescado
  • Pavo
  • Pollo
  • Calabaza o auyama

Este neurotransmisor se encarga de regular el sueño, el apetito, el ritmo cardiaco, el intelecto y la temperatura corporal. Además, controla las náuseas, la sexualidad, la salud ósea y las funciones del torrente sanguíneo.

Una deficiencia de serotonina en el cuerpo dificulta el aprendizaje, la memoria, la concentración y produce mal humor.

Otro aspecto a considerar es que las personas con bajo índice de serotonina por lo general sienten mucha hambre y deseo de comer dulces.

La noradrenalina: o también llamada hormona del estrés, controla la reacción a los estímulos. Además de eso, entre varias funciones que realiza junto a la dopamina, aumenta el ritmo cardiaco.

Está muy relacionada a los estados de alerta, el ánimo, la memoria, el aprendizaje, la conducta sexual y más.

Niveles bajos de esta sustancia provocan depresión, baja temperatura corporal y disminución del ritmo cardiaco.

Los péptidos opioides endógenos: son un sistema que se agrupan en tres tipos:

  • Dinorfinas
  • Encefalinas
  • Endorfinas.

Ejercen dominio sobre el dolor, la zona cardiovascular, el apetito, la temperatura corporal, el estrés, la sexualidad y las adiciones. Además, regula homeostasia y la proliferación celular.

Por otro lado, -y ya para concluir esta parte- es necesario tener en cuenta que muchos de estos neurotransmisores también son llamados hormonas, y por tanto tienen doble función.

Un neurotransmisor, como bien sabemos se comunica con una neurona; pero una hormona se comunica a través del torrente sanguíneo con una célula.

¿Qué enfermedades están asociadas a los neurotransmisores?

Para que la salud cerebral sea buena, debe existir un equilibrio entre los neurotransmisores excitatorios y los neurotransmisores inhibitorios.

Cuando este equilibrio no es posible por alguna razón, aparecen enfermedades que pueden ser genéticas u ocasionadas por otros factores, y afectan directamente al sistema nervioso central. Leamos algunas de ellas:

Ansiedad: aquí influye deficiencia de los neurotransmisores: serotonina, dopamina y noradrenalina. Además, también se encuentra el neurotransmisor inhibitorio llamado GABA, quien mantiene controlados a los neurotransmisores excitatorios.

Las personas que sufren de esta enfermedad, suelen estar angustiados, inquietos y con mucha inseguridad.

Atrofia multisistémica: se considera un trastorno neurodegenerativo progresivo que es causado por la acumulación de alfa sinucleína en células, una proteína que produce la dopamina.

Esta puede ser confundida con la enfermedad Parkinson, ya que dentro de sus síntomas están temblores y rigidez muscular.

Depresión: es sinónimo de déficits de noradrenalina y la serotonina, lo que provoca trastornos acompañados de profunda tristeza, aislamiento, falta de sueño, falta de apetito, poco entusiasmo e interés por la vida.

Esta es una enfermedad muy seria, ya que puede ser tan profunda que las personas en búsqueda de acabar con su dolor, opten por suicidarse.

Esquizofrenia: a pesar de que aún no se conoce la causa de esta enfermedad, se conoce que es provocada por secreción excesiva de algunos neurotransmisores.

Las personas con esta enfermedad pierden el contacto con la realidad: tienen alucinaciones, alteraciones en la personalidad y otros problemas graves..

Epilepsia: es un desequilibrio en los neuronales excitadores e inhibidores, específicamente el neurotransmisor  glutamato y el neurotransmisor GABA.

Todos los que padecen esta enfermedad tienen descargas eléctricas poco normales,  caracterizadas por pérdida de conocimiento, pérdida de control físico y convulsiones.

7 hábitos para cuidar la salud de los neurotransmisores

Cuando exponemos sobre  cuidar la salud de los neurotransmisores, nos estamos refiriendo a que debemos cuidar de nuestra salud mental.

Es por esa razón que a continuación vamos a presentar  seis hábitos saludables para mantener la salud mental en óptimas condiciones. Veamos:

Alimentación sana: ya que como bien sabemos, la alimentación saludable no sólo es buena para el organismo en general, sino que además, fomenta la producción de serotonina, dopamina y noradrenalina.

Algunos alimentos recomendados, son las nueces, el pescado, las frutas, el chocolate, las verduras, los vegetales, almendras, yogurt, frutos secos y aceite de oliva.

Ejercicios de relajación y físicos: realizar ejercicios influye notoriamente en la salud.

En el caso de los ejercicios de relajación combinados con meditación, brindan bienestar y reducen síntomas psicosomáticos.

Y en lo que respecta al ejercicio físico, aumenta la secreción de  serotonina y endorfinas, lo que brindan sensación de bienestar, disminuye el estrés y la tendencia a estar muy preocupados.

Dormir: es muy importante, porque no sólo nos permite realizar las tareas diarias con mejor actitud y vigor, sino que es muy útil para el aprendizaje, la memoria y la concentración.

Según la edad y la condición física, se recomienda dormir cierta cantidad de horas. Es necesario tener presente que el exceso de sueño también daña la salud de nuestra mente.

Ejercicios de agudeza mental: estos ejercicios mantendrán en actividad sus destrezas mentales. Algunos de ellos pueden ser: leer, ejercicios matemáticos, ejercicios musicales e incluso aprender un idioma.

Relacionarse: los seres humanos por naturaleza estamos hechos para vivir en comunidad. Relacionarnos y mantener lazos  sentimentales con amigos, parejas, familiares es fundamental para la salud mental.

Cuando nos relacionamos producimos neuropéptido y oxitocina que nos brindan bienestar. Además, es necesario para sobrellevar dificultades y disfrutar la vida diaria.

Aprender a reconocer las emociones: reconocer las emociones es parte de esa inteligencia emocional que todos necesitamos  para tener una vida sana y exitosa.

Es por esa razón que se recomienda tanto practicar el dominio de todas las emociones y aprender a expresarlas de la mejor manera. No es un secreto que si no controlamos las emociones, ellas terminan controlando nuestra vida.

Los neurotransmisores y los sentimientos de felicidad y tristeza

Cuando nos referimos a la palabra felicidad, la relacionamos a una sensación de bienestar y plenitud.

Esa sensación por lo general está relacionada a la satisfacción que ofrece disfrutar algo que consideramos bueno. Pero lo que poco saben, es que en ese sentimiento de felicidad influyen tres neurotransmisores: oxitocina, endorfina, dopamina, y serotonina.

Esos neurotransmisores aumentan sus secreciones cuando el cerebro percibe que estamos realizando actividades para conservar la vida, y por tanto generan sentimientos de felicidad, que en el fondo motivan al progreso.

Una manera de producirlos, además de la buena alimentación y el ejercicio físico, es a través del disfrute de la música preferida, el baile, el contacto físico, el sudor y los besos.

Esto evidentemente es de gran importancia para el aprendizaje, la superación personal, las relaciones interpersonales y la buena autoestima.

Por otro lado, está la tristeza: un sentimiento que la mayoría considera desagradable,  porque produce sentimientos de insatisfacción y desánimo. En esta área influyen: la norepinefrina, la serotonina y la dopamina.

Estos provocan tristeza, porque cuando están presentes afectan la desmotivación, el flujo sanguíneo, el ritmo cardíaco y la oxigenación cerebral.

Otro aspecto, - por ejemplo en el caso de la dopamina-  es que esta no sólo está presente en la tristeza y felicidad, sino que cuando no llega adecuadamente al cerebro, produce sensaciones de tristeza.

A una persona en estado de tristeza se le dificulta disfrutar de la vida, ya que ese mismo sentimiento lo lleva a ser muy pesimista e inconforme.

Finalmente es pertinente conocer las influencias de los neurotransmisores en las sensaciones físicas, ya que de esa manera podemos comprender mejor los estados anímicos por los que pasamos diariamente.

Los neurotransmisores en el embarazo

Como bien sabemos, la etapa del embarazo es un proceso donde la mujer enfrenta muchos cambios físicos y psicológicos.

Se hinchan las piernas, se sube de peso, ocurren vómitos, mareos. Algunas se sienten muy irritadas, molestas; otras simplemente lloran por cualquier acontecimiento.

¿Qué ocurre exactamente en la mente de la mujer embarazada? Sigamos leyendo.

Un estudio publicado en la revista Nature Neuroscience” afirma que  durante el periodo del embarazo cambian los procesos cerebrales, porque ocurre una explosión cerebral que activa muchos cambios.

Unos de estos cambios es que la futura madre fija toda su atención en la criatura, porque necesitan aumentar los niveles de empatía y conexión con su bebé.

Por eso muchas mujeres tienden actuar un tanto antipáticas y poco amigables.

Por otro lado, también surgen sensaciones de enamoramiento hacia su bebé, mal humor y estrés. También suelen tener poca concentración y déficit en la memoria.

Los neurotransmisores que influyen son: la dopamina, la oxitocina, la serotonina, la anfetamina, la feniletilamina y la noradrenalina.

Otros estudios han probado que las hormonas prolactina, progesterona y los estrógenos afectan notoriamente a los procesos mentales.

Nada de esto debe ser considerado negativo, ya que de esa manera el cerebro está preparando a la mujer para afrontar el cuidado de su bebé, y ser sensible a  sus necesidades.

Por esas razones, toda mujer embarazada que sienta estos síntomas procure estar lo más centrada posible y cuide su salud mental y física, - antes y después del embarazo-.

El apoyo de la pareja y de los seres queridos, también pueden ayudar a sobrellevar este proceso.

Cuidando la salud cerebral

Como bien sabemos, el cerebro es esa zona que regula el funcionamiento del sistema nervioso central. De él dependen todas las funciones que realizamos a diario: caminar, correr, trabajar, pensar y comer, por ejemplo.

He ahí su importancia dentro de nuestro organismo, porque de su buen funcionamiento dependen muchas tareas.

Sin embargo, cuando ese funcionamiento no es eficiente, empezamos a tener problemas, y esto afecta no sólo nuestra salud, sino toda nuestra vida diaria.

Es por esa razón que se ha creado el suplemento nutricional MetaMente, un producto natural que proporciona al cerebro los nutrientes necesarios para su buen funcionamiento.

MetaMente fomenta la oxigenación cerebral, disminuye los síntomas de déficit de atención y evita el deterioro cognitivo que puede causar enfermedades como: el mal de alzheimer.

Su contenido en extractos vegetales como hierba de San Juan y bacopina combinadas, reducen la depresión, el estrés y facilitan la buena memoria.

Por si fuera poco, MetaMente  tiene más beneficios, entre ellos:

  • Facilita el aprendizaje
  • Mejora el metabolismo neuronal
  • Estimula la circulación sanguínea
  • Ayuda a el crecimiento de las membranas celulares
  • Contribuye con las conexiones neuronales
  • Repara las células nerviosas dañadas.

Foto de primer plano de hierba de San Juan sobre madera

Consulte con su médico acerca de los beneficios de los extractos vegetales presentes en MetaMente.

Este maravilloso producto está fundamentado en ingredientes naturales, así que no traerá síntomas secundarios sobre el organismo cuando se consume de acuerdo a las indicaciones y no se excede la dosis recomendada.

MetaMente ha sido formulado  para combatir deficiencias cerebrales, producidas por el mal funcionamientos de los neurotransmisores.

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