Ilustración en 3D de la anatomía del cuerpo humano

Los músculos hablan por medio del dolor: ¿los escuchas?

Los músculos hablan por medio del dolor: ¿los escuchas?

Última actualización: 10-12-2018. Equipo Nutricioni

Para comprender el porqué de los dolores musculares, es conveniente conocer un poco el sistema muscular.

Formado por más de seiscientos músculos, junto al sistema óseo, permite la movilidad del cuerpo. Aunque hay que resaltar que no todos los músculos participan en los desplazamientos de los individuos.Ilustración en 3D de la anatomía del cuerpo humano

Ciertos grupos de músculos (los cardíacos, los del tracto digestivo y otros), se mueven de manera independiente en el cumplimiento de sus funciones.

En el humano normopeso, el sistema muscular representa aproximadamente el cuarenta por ciento del peso corporal. Junto al esqueleto, los músculos mantienen la estabilidad y la forma del cuerpo.

¿Qué son los músculos?

Los músculos son órganos cuya estructura la conforman fibras que tienen la capacidad de contraerse, bien sea a voluntad o de forma autónoma.

Su capacidad de contraerse o de relajarse es lo que permite el movimiento de diferentes partes del cuerpo.

Se reconocen tres grupos de músculos:

  1. Músculos esqueléticos.
  2. Músculos lisos.
  3. Músculos cardíacos.

Los primeros están íntimamente relacionados con el esqueleto; los lisos y cardíacos forman parte de órganos como el corazón, el estómago o el esófago.

Dolores musculares: causas y consecuencias

Es lógico pensar que cuando se habla de dolor muscular, la referencia hecha es al malestar que se siente en los músculos.

Se hace específicamente alusión a los dolores que tienen lugar en los músculos de la motricidad: los esqueléticos.

Las razones de esos males tienen su origen en diferentes factores: desde la tarea que se desarrolla en el hogar, hasta las actividades de placer o esparcimiento.

Un movimiento mal realizado o un golpe recibido en esas faenas pueden originar dolores musculares.dolor muscular en hombre saludable, dolor en los biceps

Las consecuencias físicas de los dolores musculares se pueden resumir en la imposibilidad de realizar las tareas habituales, dependiendo del tipo, localización y grado de dolor.

Hay que tomar en cuenta que pueden llegar a limitar la capacidad motriz de la persona.

Si los dolores musculares son continuos e intensos, dificultad para caminar,  problemas para estar de pie o para sentarse; pueden llegar a generar irritabilidad, malestar general, incomodidad y dificultad para conciliar el sueño.

Otras consecuencias tienen que ver con la restricción del paciente para llevar a cabo las actividades sociales, deportivas o laborales; aunque terapias de hielo-calor y descanso pueden contribuir al alivio de las dolencias.

El trabajo doméstico: una causa importante

Día tras día, en todo el mundo, son millones las mujeres dedicadas a las labores habituales del hogar. No obstante, hay poca conciencia de los riesgos a los cuales están expuestas estas dedicadas y diligentes amas de casa.

Estudios realizados han demostrado que un gran número de esas mujeres sufren de un  síndrome muy particular: el “Síndrome del ama de casa”, el cual encierra trastornos físicos y psíquicos: migrañas, inapetencia sexual, alcoholismo, entre ellos.

Además, las tareas que tienen que acometer las amas de casa significan una carga realmente pesada y en la cual el aparato locomotor es exigido al máximo.

Huesos, músculos y articulaciones acusan la mayor actividad física.

Sin ser gimnasta, maratonista ni atleta de halterofilia, la mujer en el hogar realiza innumerables flexiones y levantamientos de peso: tender camas, lavar y planchar ropa, recoger múltiples objetos, correr tras los niños, son algunas de sus pruebas de resistencia.dolor en la espalda, pareja levantando un sofa mujer que tiene Backpain mientras levanta el sofá con su marido en la sala de estar

Es razonable pensar que después de un día de trabajo en la casa, con todas las obligaciones que conlleva, las personas sientan todo tipo de malestares y dolores; especialmente dolores de tipo muscular.

¿Cuál es más pesada: la fábrica o la oficina?

Siempre que se oye a alguien hablar de sus dolores, muy comúnmente aparece en la conversación el dolor de espalda.

Un movimiento inadecuado, estrés, la actividad física o la forma como se duerme pueden ser los detonantes de estos dolores.

Los músculos de la espalda tienden a sentir la presión que sobre ellos se ejerce en cada movimiento del tronco.

El campo laboral se presta para la generación de estos dolores, independientemente de qué actividad se realice y el lugar donde se trabaje.

El obrero de una fábrica debe mover y levantar cargas pesadas, la secretaria de un despacho tiene que pasarse horas en una misma posición, el albañil debe ejecutar una serie de movimientos repetitivos; todos están expuestos a sufrir de dolores en la espalda.

Dolor muscular en el campo deportivo

Quien se dedica a la práctica deportiva está siempre expuesto a soportar dolores musculares.

Debe tomarse en cuenta que esos dolores generalmente se hallan focalizados y están en relación con las actividades que se realicen.

En cada especialidad deportiva habrá un punto o puntos específicos en los cuales los atletas tienden a cumular más dolor; el segmento muscular que tenga la mayor carga de trabajo será el más propenso a sentirlo.

En el campo de los deportes, independientemente del nivel profesional en el que se desenvuelve el atleta, el sujeto está expuesto, como consecuencia de la permanente ejercitación, a tres condiciones de por sí dolorosas:

  1. Calambres: es el primer signo de que algo no está funcionando bien. El cuerpo responde a la actividad muscular con señales que indican un alto en la actividad. Su aparición es imprevista; el grupo muscular se contrae, obligando a la persona a detenerse.

Mujer atlética en la pista, lista para correr, tiene calambre en las pantorrillas y toca la pierna lastimada durante el entrenamiento.

Los motivos de la aparición de calambres tienen que ver con entrenamientos incorrectos, deshidratación o sencillamente, cansancio.

Descanso, hidratación, alimentación adecuada al deporte que se practique y un suplemento alimenticio como Aliviáne, harán que se reviertan.

  1. Dolor muscular agudo: aparece en forma creciente durante la práctica del ejercicio. Ocurre frecuentemente cuando se cambia el volumen, la intensidad o la densidad de la carga. Este tipo de dolor desaparece tras el descanso.
  2. Dolor muscular de aparición tardía: tal como lo indica su nombre, este dolor puede tardar en aparecer minutos, horas o días después de haber realizado los ejercicios. Se acompaña de una sensación de entumecimiento y de rigidez muscular.

Deportes como el boxeo, la lucha o el rugby son propicios para el contacto personal; un contacto que tiende a ocasionar lesiones, las cuales van acompañadas de dolor por rotura del tejido articular, óseo o muscular.

Las lesiones características por traumas suelen ser: esguinces de rodilla y de tobillo, lesiones musculares, tendinopatías, luxaciones, fracturas, escoriaciones y traumatismos craneoencefálicos.

Afecciones musculares que generan dolor

  • Distrofia muscular: es una perturbación de carácter genético que provoca debilidad en los músculos que participan en la motricidad del cuerpo. Se trata de una enfermedad incapacitante que genera dolor muscular.
  • Atrofia: consiste en la pérdida o disminución del tejido muscular, bien sea por reducción del tamaño de las células o bien por la reducción de su número. Además de la reducción del tamaño del músculo, provoca debilidad y dolor muscular.
  • Hipertrofia: se relaciona con el desarrollo anormal de la masa muscular. Los fisicoculturistas echan mano de esta condición, pero en forma controlada, para obtener mayor volumen en los músculos.

Hombre joven fisicoculturista

  • Poliomielitis: enfermedad causada por un virus que ocasiona atrofia en las extremidades, generalmente las inferiores.

La polio, como también se le conoce, impide que los impulsos nerviosos lleguen a las partes afectadas; la inmovilidad hará que estas terminen atrofiándose.  

  • Miastenia gravis o grave: esta dolencia es causada por la interrupción de la comunicación que se produce normalmente entre nervios y músculos.

Se caracteriza por problemas al masticar, tragar, hablar y respirar y debilidad de los músculos de brazos o piernas.

  • Fibromialgia: se trata de una condición que ocasiona cansancio y dolor en los músculos. Además, los aquejados de esta enfermedad revelan puntos que al ser presionados se tornan dolorosos.

Cuello, hombros, espalda, cadera, brazos y piernas alojan estos puntos sensibles.

Enfermedades que pueden provocar dolor muscular

Debe observarse con cuidado la persistencia de un dolor muscular.

Cuando ello ocurre, puede significar que el organismo esté afectado por dolencias ajenas a la actividad física del día a día o a las actividades de carácter deportivo.

El criterio de un médico especialista determinará si ese dolor es parte de los síntomas de enfermedades como:

  1. Reumatismo: se trata de un conjunto de dolencias que provocan hinchazón, pérdida o alteraciones de los tejidos musculares y de los tendones; generan, además, dolor, rigidez y limitación motriz.
  2. Artritis: consiste en la inflamación o degeneración de una o más de las articulaciones del esqueleto; la articulación es la parte en la cual se juntan dos huesos.

Se han reconocido más de cien tipos de artritis. La articulación afectada provoca dolor en los músculos adyacentes.

  1. Hipotiroidismo: el hipotiroidismo se trata de un trastorno de la glándula tiroides; su actividad se vuelve anormal y deja de producir la suficiente cantidad de hormonas que son importantes para las funciones del organismo.

Entre los síntomas del hipotiroidismo se cuentan fatiga, debilidad muscular, dolor al tacto en la zona en la cual se evidencia, rigidez muscular e inflamación y rigidez de las articulaciones.

  1. Fatiga crónica: esta es una enfermedad grave y de larga duración, que aqueja a muchos sistemas del cuerpo.

Es tal la gravedad, que habrá ocasiones en las que la persona verá obstaculizada su disposición para realizar sus labores en forma como acostumbra.

Se cuentan entre los síntomas de esta enfermedad: fatiga severa, mareos, problemas para dormir, dolores musculares.

  1. Lupus: consiste en una enfermedad de tipo autoinmune que da origen a serios cambios en las células. El lupus ataca las células de cualquiera de los órganos del cuerpo, así como a las de articulaciones y músculos.
  2. Enfermedades virales: a los virus se atribuye la causa de enfermedades infecciosas como la gripe, el resfrío común y las verrugas.

Quien haya sufrido de resfrío o de gripe, habrá sentido los dolores musculares que en ocasiones producen.

Cómo aliviar o curar los dolores musculares

El alivio de los dolores musculares depende de la razón de su origen. Son muchas opciones las que se ofrecen como bálsamos capaces de alejar tales sufrimientos.

Entre esos bálsamos están: ejercicios, una buena alimentación y productos regeneradores de energía.

Tal vez la primera elección que se pueda hacer sea decantarse por las propuestas naturales, incluida la alimentación.

Alimentos balanceados, llenos de nutrientes y de ingredientes que permitan al organismo mantenerse sano.

Junto a esos alimentos, consumir también productos de origen natural, como Aliviáne, cuyos ingredientes echen una mano en la labor de conservar energías suficientes para emprender con  mucho ánimo todas y cada una de las tareas diarias.

  1. Alimentos ricos en proteínas: una dieta que asegure el rendimiento físico no estará completa si no se incluyen alimentos llenos todos de proteínas, como:
  • Carnes y aves de corral.
  • Huevos.
  • Productos lácteos.
  • Lentejas.
  • Frijoles.
  • Soja blanca.
  • Garbanzos.
  • Almendras y nueces.

Las proteínas participan en la síntesis de hormonas, enzimas y tejidos; son, además, el alfa y omega de los organismos vivos.

Junto a las vitaminas y los minerales, las proteínas están incluidas en la fórmula de productos revitalizadores como Aliviáne.

  1. El aceite de romero: una opción agradable y natural se consigue en este aceite. No importa si es usado en masajes o en cálidos baños desestresantes. Lo cierto es que el dolor y la inflamación muscular desaparecerán, dejando atrás una exquisita sensación relajante.
  2. Vinagre de manzana: una opción arrancada a la alacena, surgida de la cocina. La tensión y el cansancio producen dolor muscular.

baño relajante mujer morena, mujer joven disfrutando de baño de burbujas de bienestar con los ojos cerrados en la luz de las velasSi se logra combinar vinagre de manzana, agua tibia y una bañera donde se pueda meter la parte del cuerpo dolorida, los problemas desaparecerán.

El remojo en esta combinación reconforta, elimina la distensión muscular y transforma el dolor en placer.

  1. Pimienta molida: una recomendación que nace de la tradición familiar y de las experiencias vividas a través de generaciones es el uso de pimienta como remedio para calmar los dolores musculares.

Mezclada con algún aceite, se masajea la zona afectada para aliviar la dolencia.

Otras propiedades benéficas que atañen a su consumo: carminativa, antioxidante, antibacterial, antipirética, antiséptica, disminuye el colesterol, aperitiva, digestiva, aumenta la salivación y, lo más importante, tiene propiedades que mejoran el sistema inmune.

  1. Cúrcuma: la curcumina, ingrediente presente en esta raíz, le otorga propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, por lo cual se le considera un remedio excelente a la hora de combatir el dolor muscular.

Se requiere sólo un vaso de leche caliente, una pequeña cucharada de cúrcuma en polvo y un poco de miel, tomado una vez diariamente durante varios días y el alivio del dolor muscular se hará evidente.

  1. Ajo: de la cocina al cajón de primeros auxilios. Personas con padecimientos de artritis, dolor articular y dolor muscular, tienen en el ajo un imponderable aliado para el alivio de sus dolencias.

El contenido de sulfuro en el ajo ayuda a calmar el dolor y la inflamación de las articulaciones y de los tejidos blandos adyacentes; en tanto, al selenio se le atribuyen propiedades antirreumáticas.

  1. Arándanos: estudios aparecidos en la prestigiosa revista Molecular Nutrition and Food Research han demostrado que el contenido de compuestos antioxidantes del arándano lo hacen efectivo en la prevención del daño y la fatiga de la masa muscular.
  2. Cerezas o guindas: su color es indicador de la presencia del pigmento antocianina, uno de los muchos flavonoides presentes en frutas y alimentos.

Las antocianinas poseen propiedades antioxidantes, neutralizantes de radicales libres que causan enfermedades degenerativas.

Al actuar contra padecimientos como la artritis, las cerezas manifiestan un alto efecto que protege y cura los músculos.

  1. Granada: se le considera un antioxidante y viagra natural. Se ha comprobado a través de estudios que esta fruta posee propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, lo cual le permite prevenir el dolor muscular.

Granada madura con hojas en una tabla de madera sobre un fondo oscuroPuede ser consumida en forma natural, preferiblemente en horas matutinas;  también en zumos, mezclado con el de naranja, zanahoria, manzana o jengibre.

Los resultados superan las expectativas, tomando en consideración los beneficios que presta al organismo.

  1. Jengibre: esta raíz favorece la buena circulación sanguínea a nivel de las extremidades. Además, actúa contra la fatiga crónica, ayudando  reponer energías y combatiendo el cansancio producto de la enfermedad.

El jengibre es usado también como antiinflamatorio y analgésico, sirviendo para tratar la artritis, la artrosis y los dolores articulares. Beneficia la desinflamación de los tejidos, la que se ha producido debido a golpes.

Según la dolencia  a tratar, la raíz de jengibre puede ser usada en infusiones, del tubérculo seco o fresco; también, en cataplasmas, licuados o fricciones con su aceite esencial.

Minerales contra el dolor muscular

Los minerales juegan un relevante papel en el mantenimiento del cuerpo: huesos, músculos, órganos, todos tiene en común el aprovechamiento que hacen de los minerales que ingresan al organismo con cada ingesta.

Entre los minerales requeridos por el organismo, que forman parte de los alimentos y de Aliviáne, esos que ayudan en el mantenimiento y cuidado de los músculos, se pueden mencionar:

  1. Magnesio: a la hora de cuidar los impulsos nerviosos y procurar la mayor relajación de los músculos, se recomienda este mineral esencial en las funciones orgánicas. El magnesio es capaz de proveer alivio a los músculos cansados y adoloridos.
  2. Hierro: la deficiencia de este mineral genera mialgia o lo que es lo mismo, dolor muscular.

Todo ocurre porque sin el suficiente hierro, los glóbulos rojos requieren de su ayuda para cumplir sus funciones de oxigenación y eliminación de productos de desecho.

La carencia de hierro provoca, además, anemia. Estas insuficiencias pueden ser suplidas con una dieta balanceada o con suplementos en forma de cápsulas, tabletas, tabletas masticables y en forma de líquidos, siempre bajo vigilancia facultativa.

  1. Selenio: es un compuesto con propiedades antioxidantes que ayuda a regenerar y mantener las células.

Alimentos ricos en selenio como nueces de brasil, atún, camarones, carne de res, hígado, carne de pollo, champiñones, semillas de calabaza, semillas de girasol, trigo sarraceno y huevos. Sobre mesa de madera.Es fundamental su consumo cuando se aspira a tener un cuerpo sano. Es posible encontrarlo en alimentos como ajo, atún, aves de corral, bacalao, frutos secos y cebolla.  

Vitaminas y dolores musculares

Es bien sabido que la base de una buena salud la constituye una dieta sana, balanceada, nutritiva.

Muchos de los ingredientes de esa dieta pueden procurar alivio a diversos padecimientos, entre las que cuentan los dolores musculares.

Al igual que lo hacen los minerales, las vitaminas también participan en el mantenimiento del sistema muscular.

Ante procesos dolorosos o inflamatorios, estos compuestos orgánicos se hallan en la capacidad de actuar en pro del cuerpo aliviando la masa muscular.

Al ser ricas en antioxidantes, hay vitaminas que tienen la posibilidad de aminorar las inflamaciones y los dolores. Entre este grupo de vitaminas se cuentan:

  1. Vitamina A: presente en alimentos como la pimienta roja, la paprika, la batata, la lechuga y las zanahorias, es capaz de aliviar el dolor muscular y articular.

Es un hecho comprobado que esta vitamina regula los procesos inflamatorios.

  1. Vitamina E: es un micronutriente que no puede faltar en el cuerpo humano. No obstante, el organismo no puede producirla, por lo que es imprescindible una dieta rica en  vitamina E que incluya al menos: mango, espinaca, tomate, frutos secos, semillas de girasol, kiwi.

Los beneficios de la vitamina E se sienten en la ayuda que presta en la desaceleración de procesos inflamatorios al reducir la producción de citoquinas, mediadores que promueven la inflamación de órganos y tejidos.

  1. Vitamina C: conocidas algunas de las propiedades de la vitamina C en malestares como gripes y resfriados. Pero además, ayuda a aliviar los dolores musculares y articulares, interviene en la reparación de los músculos y también fortalece el sistema inmune.

Ilustración de frutas y grupo de vitaminasFuentes de vitamina C son: cacao, kiwi, naranja, pimentón, espinaca, brócoli, alcachofas, tomillo, guayabas, coliflor, tomillo y chiles picantes, entre otros alimentos.

Otras vitaminas que se pueden añadir a la ingesta, con propiedades favorables para los músculos son:

  • Vitamina B.
  • Vitamina D.
  • Vitamina K.
  • Vitamina B-1.
  • Vitamina D

Mantener el cuerpo saludable, vigoroso, requiere de muy poco: una óptima alimentación y de ser necesario suplementos alimenticios como Aliviáne, ejercicios y un buen y reparador sueño nocturno de siete horas como mínimo.

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